Ancestros urbanos

Anterior a las calles

derretidas de angustia

las colinas tronaban

cuentos y silbidos de amores

viejos como el desierto

como los manantiales perfumados de silencio

escribían los rincones universales.

Las calles entonces son ese recuento

que es nulidad todo las veces, aunque

las monedas suenen y el motor cabalgue.

Los ríos y los lagos también murieron con las calles.

 

Bibliofialia a unas chichis de marido asesino

Lazo a la imagen de un hombre

escritura de perros

animalidad

frecuente torpeza de salir con la misma excusa

siempre

los días

las estupideces de los viejos

los libros humedecidos

los condones de sabores

tus chichis que tanto extrañé.

Arriba los gatos escupen noticias del genocidio

y las palomas vomitan versos de Neruda.

Dos tres cucarachas recitan a la imagen del hombre

relatos de Asimov y las moscas, que rondan podrido el cuerpo,

fecundas invocan críticas literarias de Menéndez Pelayo.

Tus chichis abandonaron esta biblioteca animal

pero no el recuerdo dentro de la imagen del hombre

que yace podrido en la zotehuela. La ciudad ruge.

Nosotros hacíamos el amor porque larvas de mosquitos

cantaban los cantos de Ezra Pound después del atardecer.

No es gratis que tus chichis sean el último recuerdo

de la imagen del hombre que yace podrido

15 días después de haber sido asesinado por tu marido.

Changoidismo autoreflexivo 1

Mitad hombre, mitad chango, medio animal, medio racional, escribo, detecto los canales podridos de mi consciencia. Mantengo un régimen de interiores pálidos, como los atardeceres de otoño en Virgina o Carolina del Norte. No hay mucho que decir, quizá sólo dudar del proceso civilizatorio. Espera de constructividad auto inductora de disrupciones longitudinales. Mentalismo frustrado, hilaridad patente, longeva torcedura de psiquismo falto de sentimiento: racionalidad mutilada que emerge de la siniestra pesadilla amorosa vuelta realidad. Fatiga es un anexo a los días plasmados desprendidos de la inabarcable jungla digital. Digitalismo, proporción inmensa de la constipación creativa.

Changoide

Mitad hombre, mitad chango, fórmula considerada de un ente etnomitológico de la cyber cultura digital. Falta de tacto, impertinencia, aspecto áspero de una barbada personificación: changoide, changoide, escritura perversa de una fórmula retórica inverosímil, carta profusora, demacrada, cantada por el himen de la vertiginosa y fluida subconsciencia personal. Autoinductora, promotora, locomotriz, embalsamadora: forma changoidea, changoide, changoidismo, ismo solitario, soliloquio, empaste de retorcedura vuelta retruecano finisecular.

La sección pdf novedad del blog

Dado que no tengo otra manera de dar a conocer mi trabajo literario he decidido apostar por la plataforma aquí construida y creado la sección pdf donde pueden leerse trabajos míos de distintos géneros en su modalidad electrónica.

Poesía: http://romulaizerpardo.com/seccion-pdf/poesia/

Narrativa: http://romulaizerpardo.com/seccion-pdf/narrativa/

Ensayo: http://romulaizerpardo.com/seccion-pdf/ensayo/

Novela: http://romulaizerpardo.com/seccion-pdf/novela/

Prensa local: http://romulaizerpardo.com/seccion-pdf/prensa-local/

Pornopoiesis: http://romulaizerpardo.com/seccion-pdf/pornopoiesis/

 

De esta manera queda realizado un registro de mis inquietudes y pasos a través de intentos, más o menos fructíferos, de emprender una carrera literaria completamente autodidacta.

Se agradecerá la difusión.

Saludos a la audiencia

 

Romulaizer Pardo

Secreto

Recluir el salto de otras vidas

en tu vida

resguardo y sitio de reserva

complicidad toda esa marea de vivencias.

Rostros y corte de uñas y pelo

manantiales de anécdotas que son pasos

silencio

abierto al colapso de los mares

de las torres de granito naturales.

Flujo de memorias anteriores al eclipse

donde saltas para esconder

el álbum de fotos de tu infancia.

¿A alguien le gusta mi literatura?

Bueno, llevo años escribiendo, sin ninguna clase de formación profesional ni de orientación específica para mi desarrollo literario. Dudo todo el tiempo de la calidad de mis escritos, sobre todo cuando no han sido publicados por ninguna editorial. No sé cómo promover la lectura de mi trabajo ni tampoco sé de qué forma adentrarme en los círculos de escritores jóvenes que están teniendo un momento de mayor recompensa por su quehacer literario. Mis exploraciones creativas se han visto influenciadas por dinámicas y ejes temáticos políticamente incorrectos desde la óptica de las modas y tendencias editoriales. Atravesé por un periodo de creación vinculando poesía, ensayo y testimonio, con la imagen pornográfica de la mujer, el erotismo y la explicitación sexual a través del arte, proyecto que titulé pornopoiesis y que implicaba una retaguardia estética. Escribí mi primer novela, de corte fantástico con un toque erótico satírico y de ciencia ficción, acompañada de ilustraciones de mi amigo y artista visual Azamat Méndez Suárez. Recopilé un grupo de ensayos que escribí en 10 años, considerando mi actividad ensayística, nunca premiada al igual que las otras, bajo una books and fingertipimpronta de compendiar mis inquietudes escritas en prosa y mostrar mi perfil de criterio, su proceso de construcción y los caminos y derroteros por los que ha transitado mi actividad intelectual y humanista. Apenas también compendié los únicos cuentos primeros con los que cuento ahora ya que gracias a una “amistad” perdí un grupo de cuentos iniciales, y la amistad también, pero los reunidos fueron rescatados y escritos, en su mayoría, en la última década. Todo esto comentado aquí es parte de mi voracidad escritural, de mi obsesión por mantenerme escribiendo. No puedo vivir sin escribir. Pero me pregunto ¿escribo literatura de calidad? ¿por qué no logro publicar mis trabajos? ¿de qué sirve que tenga este blog y mis archivos colgados en la red si no tengo la oportunidad de alcanzar una plataforma más segura para conseguir lectores?

Termino explicando que quizá mi egoticidad, en un intento de autopsicoanálisis muy frustrante, no me permite tender puentes hacia otros y otras que puedan ser mis pares. No soy un novato, tampoco tengo el gran reconocimiento, dicen que tengo mis lectores -no lo dudo- y que no es malo lo que escribo, aunque no se pueda vender o sea demasiado exótico y poco convencional. No entiendo los criterios de originalidad de las casas editoriales ni tampoco logro conseguir entender de qué forma se logra publicar un libro sin que se trate de una edición de autor ni tampoco logro comprender cómo se pueden generar vínculos para lograr promover una obra literaria como la mía. Y veo pasar a las generaciones de “jóvenes creadores” y noto que aunque yo también lo soy no tengo la misma idoneidad cuando de obtener un crédito se trata.

En días pasados un joven, actualmente becario de la Fundación para las letras mexicanas, me invitó a una presentación de poesía. Yo sería uno de los invitados principales. Al final la lectura fue la más triste a la que hubiera asistido y pese a su tradición, de un año, el grupo y el joven que me invitaron quizá no se percatan del daño afectivo, moral, psicológico y emocional que produce que lo inviten a uno a una lectura y no lo traten como a invitados anteriores. Intencionalmente o inconscientemente su trato para mi fue desdeñoso y poco serio, pese al cúmulo de excusas y disculpas recibidas. Y de pronto -con un afán asociatorio- descubro que esos jóvenes creadores xalapeños de la fundación para las letras mexicanas se olvidan de uno como yo que como dije no publico, no gano premios, no soy,ballons and stop sign en sí, una figura de la literatura joven contemporánea. El problema no son los jóvenes de la fundación, que pueden ser bastante desdeñosos, sino el poder figurar en la literatura joven contemporánea. Y el sesgo, muy obtuso, estriba en la inflación de las figuras y en el prolífico escaparate de los elegidos de las editoriales, de los círculos creativos, de las instituciones y las becas públicas, en una palabra, del retrogradismo modernista que omite a los que nos movemos en márgenes poco ortodoxos o poco comunes.

Si esta perorata no fuera necesaria, que no lo es, en cambio el valor de mi literatura es más una incógnita que una certeza. No dejo ni dejaré de escribir, publique o no publique en las modalidades socialmente aceptadas. Con lo dicho hasta aquí no hay más que referir que he creado la sección pdf en este blog donde podrán encontrarse algunos libros con mis textos, referidos en un momento previo de este comentario.

Sirve también como medio para difundir una cierta somnolencia creativa, un cierto letargo, un cierto apendejamiento de mi espíritu creador pero también una esperanza de encontrar el sitio indicado para este sistema mía de pensar, de sentir, de creer, de transformar el lenguaje, original o exótico o trillado o incomprensible pero mío y construido por mi.

Un saludo cordial a la audiencia desde esta Xalapa nuestra que tanto odio puede generarme y que tan pocas alegrías contiene para mi.

 

Romulaizer Pardo

Foto del día 08-12-14 a la(s) 23.16