Declaratoria de pretensión

La pretensión se ha convertido en el estandarte de mi distorsión.

Disculpen esta fútil incomprensión.

Romulaizer Pardo

13 años

13-04-2002 el día que empecé a morir

Apología de la ignorancia lingüística

Me enfrasco en el radicalismo, infertilidad colmada de silencio. Imperfecciones sutiles. Ni siquiera sé hablar español. Es más vivo un conflicto de identidad dialectal, un reborujadero continuo. Soplo entreverando la propulsión de las herramientas, informaciones verbales de lenguas extrañas. Contra el silencio de la incomprensión no es posible redactar más que espejos quebrados de la inmensidad global: inabarcabilidad rotunda de los instantes de encierro, el enclaustramiento personal, 13 años atrás la juventud desvencijada, la fuerza, el poder, la furia, el inmenso torrente psicótico. Psicosis verbal, verbalismo intelectualista. Incomprensión absoluta, todo es una tinta rota como los mares existentes, no los mares, sus abismos. 13 de abril del año 2002. Pócimas de la realidad distorsionada, distorsión, todo eso que cabe aquí con los nombres desconocidos. ¿Qué importa sostener una mínima coherencia lingüística si la razón no pudo sostener la Historia ni la civilización? ¿Qué importa si quiera el ramplonismo racionalista de la prófuga postverbalidad? Mucho menos que un impulso neobarroco, mucho menos que un afán de equilibrio, mucho menos que la caracterización inmensa de una totalidad cognocible. Cognición mutilada, mutilación emocional, psiquísmo improductivo. Si con Wittgenstein eran los juegos del lenguaje deberíamos escribir la oda al traductor de google, la oda a la imperfección computarizada de la traducción autómata. Traducir los gestos es también un eclipse que se colapsa, como marea roja, como abortivo, como silencio: incomprensión que dibuja los rasgos muertos de una esplendorosa hazaña. Esta hazaña, oh informática, oh ciencia del lenguaje, oh despilfarro de horas y minutos o ácidos lisérgicos y hongos alucinantes y peyote y mucho más que un relampago oh traductor de google, seguís siendo una invitación al sencillismo de otras latitudes. Viajera la escritura es una forma de historizar, oh escritura, oh alfabetos, oh ideogramas, oh símbolos resquebrajadores de arquetipos. Pamplinas, no podría si quiera aprender a pensar una forma cortés, no podría si quiera involucrarme moralmente con la palabra, no podría creer que el verbo es divino ni que los protectores de la luz son los ingentes guardias de la palabra. Oh sinvergüenza que dilapida vidas en el compás de los ejércitos ideológicos, sucumbid al estrecho sin sentido de la culpabilidad esperpéntica. ¿Acaso articular la lengua es también un acto de cientificidad? ¿Acaso las uñas enfermas, los dientes amarillos, el estómago ulcerado, son mayores vestigios de la renuncia al tecnocratismo sociocultural? Muchas cabezas podrían nutrir el inmenso atisbo de sentido que vuelve desde los auges de la antigüedad hasta este segundo pero no es una filosofía sino la ignorancia verbal, la ignorancia y arrogante y pedante forma de establecer caracteres en idiomas distantes, con sentidos distintos, bajo connotaciones divergentes. No es un contextualismo coherente, no es la razón erguida ni la palabra límpida ni el eco claro de un poema de Ruben Darío. No es tampoco el apagón afectivo de la droga y el porno y la decadencia juvenil, no es el delito de sentir ni la culpa de saber. Es el árbol mismo del conocimiento en llamas, es la cúspide de lo asignificativo, de la asignificatividad. Tampoco es una teoría, es el esplendor de modificar en un segundo letras por letras, escritura por escritura, sin el vestigio de un tacto vivido, sin la vivencia precisa de lo aprehendido, sin la aprehensión de lo conocido. Es la ignorancia, la falacia, la tautología, la distorsión conducida por al senda del egoísmo, de la raquítica esferalidad teatralmente montada: oh traductor de google, imperecedera machina de todos los tiempos. Ignoro y moriré ignorante de la inmensidad lingüística vigente al día de hoy.

Sobre cierta actitud burguesa

Por lo poco que entiendo, una persona burguesa es aquella que tiene los recursos económicos suficientes para subsistir y para desarrollar alguna otra actividad con ellos. Recuerdo que las clases de historia de la secundaria hablaban de los inicios de la burguesía en los gremios y centros de trabajo artesanal que proliferaron en la última etapa del período denominado feudalismo. Si mal no recuerdo, el nombre de burgués proviene del de Burgos, centros urbanos próximos a los castillos, que gozaban de un intercambio mercantil y una abundante vida económica. Pero a decir verdad, mis días en la secundaria al igual que las épocas feudales, hoy son cuentos concernientes a la historia pasada. Lo importante es que en estos momentos quiero recuperar algo de lo que pude aprender en esos salones, sobre aquellas lejanas situaciones, para poder decir que a un burgués no le falta la pasta, la plata, la lana, el capital, el dinero, por llamar de alguna manera, a lo que caracteriza según mis pocos conocimientos a un burgués. En este sentido, creo que el tener o no tener los recursos para subsistir, es en primera instancia una gran diferencia. Por ejemplo, pienso que un burgués puede verse en la comodidad de no trabajar para poder comer, mientras que alguna otra persona, es decir una que no sea burguesa, se ve obligado a trabajar diariamente para comer. Si las cosas van funcionando, el burgués encuentra que en tanto tenga el recurso monetario para vivir, deberá dedicar su tiempo a alguna otra cosa que la de trabajar para conseguir dicho sustento, lo cual le permite encontrar en el mundo un nuevo y enriquecido rango de experiencias. Seré más concreto al decir que alguien que se ve en la obligación de trabajar para comer día a día, se ve amenazado constantemente por distintas situaciones. En principio tiene que salir a buscar un trabajo, en donde pueda desempeñarse, donde además reciba el dinero que requiere para comer él y su familia, verse en la necesidad de soportar cosas desagradables –quizás abusos, jornadas extensas y abrumadoras labores, permitir que se le restrinja mediante su trabajo a hacer tal o cual cosa, hacer todo lo posible por lograr que haya sustento.

Desde aquí, es posible ver claramente la posibilidad que se le abre a un burgués con respecto a otro que no lo sea. Simplemente en cuestión de tiempo, el que no tiene que trabajar tiene más tiempo para hacer lo que se le ocurra, siempre y cuando no se vea obligado a tener que trabajar. Quizás pueda ser repetitivo o quizás parezca ignorante, pero en lo que respecta a la persona burguesa, es posible ver que las posibilidades de su vida en cuestión de tiempo, están insertas en el ámbito de sus posibilidades imaginativas.

Ahora, es importante decir que alguien con estas características deberá buscar en su experiencia vital, algún significado o parámetro que le confiera importancia a su vida. Esta situación tiene que ver con otro de los conocimientos que me fueron adquiridos en la secundaria, pues recuerdo que la aparición de la burguesía esta asociado a la época del renacimiento, tiempo en el cual la figura de dios, como única expresión significativa y de validez para la vida, deja de ser concebida como tal. Puedo estar equivocado, pero la aparición de la burguesía tiene que ver con el problema que se vive en el mundo monárquico, un mundo en descomposición, corrupto, burocrático, simplemente un mundo que se estancaba, solo para darle paso a las nuevas ideas y tendencias de la vida de aquellos tiempos. Estoy pensando que el mercantilismo ayudo al crecimiento de la burguesía, luego el descubrimiento de América permitió modificar ciertas concepciones sobre la tierra, los avances hacía el modelo científico permitieron que se iniciara una revolución intelectual, la cual tenía por objetivo, desfigurar la hegemonía que la Iglesia ostentaba dentro de la vida en general. Así la iglesia y la monarquía, tenían un destino común ante sus predecesores, la ciencia y la burguesía. A grandes rasgos fue algo así.

El hecho trascendente es que la condición burguesa esta desligada en mucho de la vida religiosa. Los intereses del burgués pueden ser un buen tema a tratar, aunque sus habilidades giran en torno a funciones mercantiles, bancarias, intelectuales, artísticas, entre otras posibilidades. Es muy posible que este equivocado, pero es la condición burguesa una situación que desde cierta óptica permite desarrollar esta clase de actividades.

En la situación actual, año 2004, mes de julio, día 26, ser un burgues es también un signo de ser alguien que puede hacer cierto tipo de cosas, entre ellas, ir al cine, comprar zapatos nuevos, tener un coche, una linda chamarra y novia, ir al café y leer determinada revista. De alguna manera, la burguesía le dio al mundo bastante de que hablar, le brindo la oportunidad de descubrir muchas cosas y en su momento fue la alternativa a un modo de vida obsoleto. Hoy ser burgués es también algo obsoleto, pues hablar de eso es hablar de lo que ocurrió en el siglo XVIII. Pero de todas formas, ser burgués es ser algo determinado, vivir de una manera, pensar y decir ciertas cosas, expresarse y conducirte con lo que esa condición te permite.

Lo cierto es que después de la revolución industrial del siglo XIX, la burguesía cedió su lugar a la clase capitalista, con lo cual el cuento se vuelve más complicado, pues mi memoria apenas registra algo de esos tiempos. El problema después de haberse desterrado a los reyes y sometido a las reglas del pueblo, fue que los que tenían recursos monetarios comenzaron a aprovechar los recursos científicos para desarrollar técnicas para producir lo que antes hacían a mano en máquinas. Pero bueno, el problema verdadero fue que unos cuantos tenían el control de lo que se vendía y otros eran explotados para que eso fuera así. No recuerdo mucho, solo que el ser un capitalista, es en alguna forma, el ser un burgués desarrollado. En fin, los caminos de la historia son complejos e intrincados, difíciles y laboriosos, están llenos de caminos y de surcos por donde el pensamiento puede transitar. No es aquí el lugar ni el momento para recorrer esos interesantes caminos.

Ahora pensemos en lo que puede caracterizar a un burgués en el siglo XXI. Como bien dije anteriormente, alguien que no tiene la necesidad de trabajar puede ser un burgués, pero no todos los burgueses no trabajan. Por el contrario, creo que el ser un buen burgués implica ser trabajador, y ser un mal burgués implica no serlo. Esto claro puede estar en tela de juicio como todo lo que he venido diciendo, pero en este caso el ser o no ser un buen burgués es otro problema.

Si partimos de que ser un burgués es no tener la necesidad de trabajar porque se tiene el sustento garantizado, entonces puedo decir que el burgués usa su tiempo en otra cosa. Debemos partir también de que alguien burgués es una persona que tiene una experiencia intelectual por arriba a la de la población media, por ser el plano educativo uno de los beneficiados de los excedentes monetarios. La educación será una buena inversión para alguien que tiene dinero y sabe en que usarlo. Siendo entonces el burgués alguien adiestrado en las artes mercantiles, en el aprovechamiento del dinero como resultado del trabajo, en el préstamo y cobro de cantidades monetarias, es en una palabra una persona especialista en dinero. De aquí que sus creencias estén basadas en el dinero, en como invertirlo, hacerlo crecer, darle vida y movilidad, en fin, hacer que ese papel o pedazo de metal, circule, cambie de manos, de destino, de lugar. Así el burgués del siglo XXI va al café, fuma cigarros Camel y se monta en un Ford Fiesta o K. Se dedica a buscar en la cartelera del cine la nueva película de Hollywood, contestar su teléfono Nokia o Sony-Ericson. Navega por Internet en busca información para llevar una dieta, o conocer las técnicas sexuales que proporcionan más placer, o saber sobre depresión, o llegar al Chat para conocer a alguna chava de Puerto Rico o Venezuela. Se encuentra en un mundo en donde el dinero le abre las puertas para que el se encargue de consumir lo que le plasca. Pero también es cierto que en estos días, ser burgués resulta muy costoso, por eso hace falta ser un buen burgués. Aprender que hay que trabajar, tener ganancias, aprovechar el tiempo, darle sentido a cada acción del día. Hay que elegir, optimizar, dar prioridad a tal o cual acción, hacer que la vida sea vertiginosa, acelerada, presto, presto. Así la agilidad es una de las características de lo que se puede comenzar a denominar un burgués postmoderno. Eso es por principio algo que se debe llevar de la mano de la versatilidad. Hay que saber de deporte, de mecánica, de informática, sobre todo, hay que saber de entretenimiento. Eso si, quien es quien, cual es el nombre de ese actor y cuáles son sus películas, saber quien hizo la telenovela más radical de la televisión, conocer al grupo de moda y tararear la letra de su último Hit por cada minuto que se haga de abdominales o lagartijas. Hablar un poco de política o economía, por lo menos saber distinguir entre las dos. Es preciso y necesario hablar dos idiomas por lo menos, si no eres bilingüe no se te ocurra intervenir en la vida burguesa. Debes por principio saber entender que el mundo esta lleno de personas, que tienen distintos idiomas, que tienen distintas historias, que son distintos a ti. Una vez que pudiste aprender que dos y dos son cuatro, debes aprender a decir Hello, Bonjour, Chao o algún otro modismo extranjero. Tampoco esta de más aprender los modismos locales para que así logres ese eclecticismo lingüístico que caracteriza al buen burgués del siglo XXI. Eso te servirá para escuchar música de otros lugares, saber que tienes la oportunidad de llegar hasta ellos, intercambiar puntos de vista con personas que son distintas a ti por el simple hecho de que han vivido cosas distintas a las que tu viviste, pero sin espantarse, hay estructuras, hay semejanzas, hay en común mucho, por eso se necesita conocer algo más que la lengua materna para interactuar de manera más o menos competente. De ahí que se entienda que un burgués debe no solo ser versátil y ágil, debe también tener criterio y ponerse de acuerdo con los discursos que lo avalan. Para estos días la miseria del mundo es demasiada, así que yo, burgués postmoderno, haré un movimiento para que se cambie la situación de los niños que tienen cáncer. Los pobres se van a morir de todas formas, así que yo les ayudo y de paso me ayudo a crearme una imagen. Esa es otra característica de este emblemático personaje. Necesita tener una imagen que mostrar ante todos, demostrar además que lucha por tener esa imagen, que le interesa verse así, que le gusta además porque le permite conseguir a la muchacha más rica y apetitosa del grupo burgués. Por eso esta cinco horas a la semana de mínimo en el Gym, haciendo pesas, comprobando las leyes de Newton, viendo como el espejo le va diciendo lo guapo, fornido y asquerosamente atractivo que se ve. –Me das asco, cada día estas más bueno, le dice su ego al burgués que se empeña por realizarse y realizar el acto sexual cuanto antes, pero eso si, de la manera correcta, primero somos novios, luego cogemos y después las cosas se olvidaran. Por eso al burgués de estos tiempos le hace falta tener esa imaginaria mascará todo el tiempo, busca decir las cosas de la manera correcta, ser parte del movimiento indigenista, tener un condón siempre listo, por aquello de que llegue el nuevo amor de su vida la noche menos pensada y después de eso, no saber quien fue la pobre inocente que fue a dar con aquel engendro devorador de virginidades. Entonces otra característica de este personaje es la de su frialdad. Calcula sus movimientos, sus palabras, para que sus pensamientos se mantengan ejercitados mientras sus acciones vayan ocultando a los demás las intenciones que se comienzan a maquinar con el primer aliento de la mañana. Sin importar la ideología, la frialdad se apodera del rostro, lo hace coquetear con la chica que se encontró en el antro, la empalaga, le hace ver su propia hermosura en ella, materializa sus propios rasgos para halagar a la incauta que esta por ser engullida por el tremendo macho. Aunque el caso de la mujer burguesa del siglo XXI es por demás fascinante y producirá encuentros cercanos del primero, segundo y tercer tipo, esta por demás decir que las características antes descritas son válidas también para ella.

Ágil, versátil, superficial, frívolo y sexista, son las características que le atribuyo a este burgués postmoderno. De todas las que se han enunciado hasta aquí habrá algunas de mayor interés que otras, pero de las que están por venir, la más importante es que el burgués sea consciente de su condición burguesa, lo cual le permite tener ciertos atributos que le distinguen. Volviendo un poco en la historia, me parece que una característica del ascenso de la burguesía al poder es precisamente la ruptura que hay en el seno del clero. Aunado a esto, la vida del siglo XVIII particularmente pone un énfasis en dos cuestiones: la primera es la de una aristocracia que se encarga de administrar las tierras de cultivo, por un lado, y por el otro, la creciente burguesía que apoderada de la situación económica, empieza a tener el deseo de ser ella misma la que tenga el poder del estado, del gobierno y sus formas de expresión. Esta ultima situación pone de relieve que la consciencia burguesa es un factor trascendente de su clase.

Adentrándome en los terrenos prohibidos de la insinuación, la consciencia burguesa del siglo XXI estriba en problemas ambientales, discusiones bélicas en torno a la paz, diferencias étnicas y de racismo en pro de la tolerancia, ideologías izquierdistas en contra del sistema hegemónico, por demás debates de distintas dimensiones y profundidades. Por ahí escuche el término hippie-yuppie que denota claramente lo que es ser un burgués postmoderno. Quizás lo más sugerente de la cuestión burguesa del siglo XXI sea la intelectualidad de dicha clase. A pesar de que hoy la teoría de las clases sociales es fácilmente refutable, prevalece por el simple hecho de que los factores económicos permiten que así sea.

Ahora bien, no quiero hacer pensar al lector que estas características sean rotundas ni únicas de las formas burguesas que aquí se manifiestan. Cabe hacer la aclaración que de la inmensa mezcla cultural que prevalece hoy en día, estas características encajan perfectamente en distintos niveles de comprensión social. Esto por decirlo de un modo, es mero entretenimiento. Lo cierto es que dichas características son solo atributos de lo que se puede encontrar en esta supuesta burguesía de los tiempos informáticos.

Hace falta hablar de otra característica importante en esta lista, a decir verdad la que se refiere a la seguridad que el dinero proporciona en un plano más elevado que el material. La costumbre de enaltecer las acciones que se prestan en una situación como la arriba mencionada traen a colación el hecho de la seguridad personal, el valor en un sentido principal, que se desprende de la capacidad de pensar y vivir con las necesidades primordiales satisfechas. Así en el mundo versátil y cambiante en que vivimos, la toma de decisiones es de suma importancia. De ahí que se requiera de los individuos la capacidad para tomar decisiones de manera eficaz, constante y ante todo, rápida. Tengo aquí otra cualidad del burgués postmoderno, pues ante la necesaria situación de solucionar las cosas que le aquejan (característica universal del ser humano), se ve involucrado en circunstancias y actuaciones que le permiten llevar a cabo el arte de decidir. Ya sea por experiencias pasadas acumuladas, ya por sus valoraciones personales y/o grupales, el joven burgués se encuentra repleto de decisiones día con día. Lo cierto es que el hecho de ser burgués le permite ampliar el rango de posibilidades a elegir, en donde se pueden encontrar cosas tales como que coche se va a usar, que tipo de música se escuchará en su cuarto, que periódico esta de moda leer, cuantos pantalones de marca hay que comprar en la tienda que esta de barata, en fin, hay muchas situaciones que se pueden enumerar aquí. Lo importante es saber que este personaje se desenvuelve en distintos niveles, de diversas formas y que la transformación de sus necesidades primordiales –resueltas de ante mano, lo llevan a tener conductas que le hacen crear y establecer necesidades de otra índole. Esta situación en torno a las necesidades le es casi única, aunque las dos primeras se pueden ver en distintos estratos sociales.

¿Cuál sería entonces la caracterización de este burgués? ¿Qué parámetros se pueden establecer para denominarlo como tal? El diccionario responde así: Burgués: persona acomodada. Simplemente hace falta ver que lo que pretendo al escribir esto no es conocer algo particular, mis intenciones son más en la dirección de describir y lograr definir lo que aquí se trata. Por eso el título busca acotar en cierto sentido al pretenderse hablar sólo sobre cierta actitud burguesa. Esto quiere decir que es algo que esta enmarcado en dos cosas: lo que pueda significar ser un burgués, y que sea específicamente cierta actitud, en ningún caso algo general o científico.

Micro XXXXIX

Gris expira tu bocanada

en la costa

torpe

los azules puntos

de tu aliento.

The false episode of an epic collapsing sex machine

language of tits

Time was the bound

of silence tongue

and the bound was time

speak it with the tits language

because a tender force lived

inside of the rain.language of tits

One night

filled, an atom filled too of misery

inner force of sexual shape calling.pene

And the claims goes to nowhere

like a shadow on the mouth

because the step was given and aims

to the end of kisses and touches

and forbidden was all the nudity

and the ritual begun.

chichis2Opening as an oysternalgasfinal

the legs and the private parts,

and all the infinite brown of nipples

infinite too,

and all the mask of the oil of love.

That summer, -this summer too-

that day, that force -this force too-

between single bodies and single times

collapsed every petting and they were younglanguage of tits

and gifted and black, and they were unloved: oxide

dust of metalic lovers metalic punch of sex communion.

Under their hands and under their tongues

lived a temptention of horny size

jumbo sized horny collapse: the machine

of being alonepene

of being all lonelyness comitment

all lonely perverted imagination

destroying love and peace and reminding

the impulse of the flesh and the bloodnalgasfinal

and the inner clock: the hormonal instict

called violent tenderness

violent spittlepene

violent throwback penetration.

This machine never stops

behind and in front of every toy

chichis2every momentary collapsing sexlanguage of tits

moment that were filled with

penethe biggest sorrow and the biggest cry

and the biggest shadow of inner sex and outsider

clothes in the name of the energy and the mystical

force of huge kisses and unshaped tendernesschichis2

and always again and again and again like

an infinite perverted tonepene

an infinite oral sex speaking

nalgasfinalan infinite jumbo sized plastic model

an infinite decibels

louder than a orgasmic woman groan

never stoped never born never sold.

Never mind this machine is always unthoughtchichis2language of tits

tightly burn

tightly soap of loving skinpene

loving air

loving and unloved couples

and sharing the oil, infinite purpose

as an infinite complot of throwback

pentration party (unhappy imagination destroyedpene

again and again and again because luxury sin

is always the worst) where everybody was

shamed of its function,language of tits

machine infinite in the city of sorrowchichis2

and painful mechanic impulse

sexual collapse machine, machinary breastpene

biggest than an orange, and all forgotten

unhealthy way of think about sadness and silence

again and again and again into the inner shadow.

nalgasfinal

 

 

Sedición del paisaje

Recorre el eco de la sedición,
que es el filo de la primavera,
la constancia de abrir espejos
entre la tierra y los ríos. Esta sedición
del viento en la hoja verde
es la revuelta del sol y su luz.
Rebelión de las raíces de los reflejos cristalinos que son cantos
como niño llorando frente al mar.
Su violencia es ancestral como la caricia intrusiva del agua en la montaña.
Sedición también el musgo
la cordillera y la rivera
como escritura cuneiforme o
el intento de penetrar los nidos en la campiña. Silvestre violencia de galope ventoso. Año de la revolución elemental del paisaje.

Recuerdo del 10 de septimbre de 2001

No vengaré en tu nombre Margarita

ni en el de ninguna mujer…

 

Dos águilas los acompañaron aquel día.

Dos tristezas tibias ahora emergen.

 

Tu negación perpetua,

tu amarga ternura,

Elvis Presley, tú y yo.

 

¿Para qué distinguir entre un susurro y un rumor?

¿Para qué los actos?

¿Para qué estos desgarrados alientos nuestros?

 

Yo te diría: queda usted desarmada de por vida.

Usted no supo hacer la revolución,

como yo no supe hacer el amor,

aunque los fusiles tengan punta

y el lapiz se rompa de vez en vez…

 

Una mañana no fui asesinado.

Mañana del 13 de abril del segundo año del segundo milenio después de la crucifixión

Si la vida fuera fiesta, juego y diversión

sería festival con juego y corazón

pero la vida es sincera

porque decide romper

con la fiesta de vez en cuando

con el juego casi nunca

y con la diversión también.

 

Si la vida fuera fiesta sería un rave

y el infierno un partido de foot ball

narrado por el perro Bermudéz.

Si la vida fuera sueño y también fuera aleluya

pero es un rave y un infierno narrado

por el perro Bermudéz y sus secuaces.

 

De América nacieron pasiones y de Europa las conquistaron

ay ay ay ay ay

 

Pero la vida decide romper y rompe con tanto estruendo

que es un rave donde un hombre no pude ser DJ ni tampoco

bailarin ni conquistador ni galante ni menos escandaloso.

Ella nocturna danza que danza sin descansar

ella nocturna es mucho más que una mariposa

mucho más que un quetzal

mucho más que una emperatriz maya

mucho más que una mestiza canalla

mucho más que una sincera hermosura

y dos ojos como brasas astilladas.

 

Él quiere ser su DJ para verla bailar y no puede

ni verla ni tocarla ni sentirla ni quererla.

Ella nocturna danza y al danzar rompe la fiesta

como si un grito abriera surcos en el cielo

y las estrellas palpitasen como astillas de fuego estrellado contra el piso.

El partido no termina pronto: san bombazo…