Always the mirror

As always the mirror

telling and shaping

distortion. Confident thought

mind unfilled body risky tale

we were unexpected every day,

every second we were flies

and baked hate and sorrow

as we saw what the mirror said.

There was a time that we were innocent

but now the silence is a treasure

for us, like the water for the sick old man

who miss his recently death old woman.

As always the mirror

changing colors and noticed time steps

never the nature flat and true

never us

never the knowledge pure

never us

never what we can feel

always the mirror saying

you are not there.

 

 

La no cabida

Caber, pertenecer, ser parte. Es natural del proceso de identidad la constitución de grupos sociales con afinidades selectivas. En los fundamentos sociales, la familia y otro tipo de instituciones son los primeros vínculos del individuo con el entorno de la otredad, múltiple y diversa. El proceso de individuación es dualista: interior y exterior. Es preciso para cada persona construir un mundo colectivity 1.2PZ345emotivo, simbólico, informativo, personal, pero también vincularse, anudarse y relacionarse con el mundo exterior. El descubrimiento de las capacidades sociales, es una condición sine qua non para el sano desenvolvimiento humano. La inserción social implica el conocimiento de normas, convenciones, patrones de conducta, sistemas simbólicos y mecanismos coercitivos que moldean el comportamiento. Caber en un universo social, grupal, inmiscuirse en la colectividad, es un principio de salud en el comportamiento. No hacerlo es un síntoma de una tendencia posiblemente patológica. Sin el otro, por quien conocemos nuestro nombre y sabemos de nosotros, no estamos en condiciones de explorarnos y de conocernos. No es el mito del individuo del liberalismo capitalista, ese del sueño americano, el que se monta encima de un egoísmo contundentemente consumista, sino el mito del individuo global, postliberalcapitalista. Las posibilidades de vinculación social, especialmente las comunitarias, incluyen intercambios recíprocos, actividades mutualistas, unidad en fines y medios para alcanzar metas comunes. De ahí que la anulación social del individuo, de sus preferencias y de sus sistemas emocionales y simbólicos, sea un mecanismo de abducción a corrientes aglomeradoras que supeditan la acción personal a un conjunto de prácticas enajenantes. El fanatismo en sus diversas modalidades, deportivo, religioso, político, estético, etcétera, es uno de los mecanismos de nulidad social, de anulación individual. El no caber en el mundo, el no pertenecer a algo, el carecer de elementos para construir y desarrollar una identidad, bajo un modelo dialéctico entre la tradición y la modernidad inherente a toda actividad humana, remite a estados de conciencia faltos de integridad, de sabiduría y de conciencia. La anulación del otro, como objeto y fin de un proceso enajenante y enajenador, es una meta cultural de nuestros tiempos.

fanatic moveLas formas en las que se expresa la anulación del sujeto, individuo o persona, dentro del colectivo, pueden enmarcarse en posturas tales como la patología social o las conductas antisociales y/criminales; el deseo del grupo, micro o macro estructurado, de eliminar las pulsiones individuales, por ejemplo el caso del complot contra el genio por parte de los otros pertenecientes al gremio; el impulso constituido de fuerzas supra individuales, con fines que son ajenos a los beneficios mediatos e inmediatos de los miembros, como el caso de los fanatismos; la implementación de modos de conducta ambiguos y ambivalentes por las instancias que regulan la sociedad; o en el mejor de los casos las dificultades del individuo por trascender su ego y romper con los cercos que le impone avizorarse en el otro. Si el reflejo, desde el mito de Narciso, es un elemento constructivo, en el caso antiguo por mortal y cuestionable, en el moderno como instancia comunicativa, reflejar-se es pertecener-se, ser parte. Un tú es un yo y un yo es un tú. Lo colectivo moviliza los terrenos de las voluntades en unión. El recrudecimiento de los mecanismos y procesos de anulación del individuo y sus grupos, es un claro síntoma de la descomposición del tejido social en tres direcciones: la falta de inventiva moral, mental y comunicativa en el desdoblamiento del ego y sus potencialidades, más que en el desdoblamiento egoísta y sus deficiencias; el abigarrado y excesivo, además de creciente, universo de los estímulos culturales, tecnológicos y entretenedores que implican una saturación determinista, reduccionista y simplificadora de la experiencia humana, como procedimientos de aplanamiento ideológico, emocional y conductual; la reiterada presencia de disputas y antagonismos históricos heredados que implican un resurgimiento total de creencias, valores, conductas, premisas, lógicas y actos vinculados a problemáticas insolubles que remiten a una ceguera tanto de las cúpulas, llámese institucionales, políticas o empresariales, como de la población, llámese ciudadanos, pueblos o colectivos.

La no cabida, la no pertenencia, el presente como un exilio del ser, más que una enfermedad es un síntoma de nuestros tiempos.

Technocracy man

Declaratoria de un fracasado digital

Me las ingenio para omitir el hecho del terror que me da ser conocido, especialmente porque me cuesta trabajo asumir que no soy más que un tímido transgresor. Finalmente mi blog se ha convertido en un hoyo negro, como yo, agujero sin memoria. Desde mi perspectiva de inconsciencia total, bajo un totalitarismo charlatán, invoco esta declaración como una forma de decir que he perdido mi audiencia y que quizá el mundo no necesita opiniones tan egómanas. Pero no podría negar que al cabo de los años algo he conseguido.

Esperen más noticias, no dejaré este lugar de la virtualidad.

Romulaizer Pardo

Perritas at home

Pierre Bourdieu quote

“Algunos escritores, como Leconte de Lisle, llegan incluso a considerar el éxito inmediato como «una señal de inferioridad intelectual». Y la mística tributaria de Cristo  del «artista maldito», sacrificado en este mundo y consagrado en el más allá, no es sin duda más que la transfiguración en ideal, o en ideología profesional, de la contradicción específica del modo de producción que el artista puro pretende instaurar. Estamos en efecto en un mundo económico al revés: el artista sólo puede triunfar en el ámbito simbólico perdiendo en el ámbito económico (por lo menos a corto plazo), y al contrario (por lo menos a largo plazo).”

Pierre Bourdieu, Las reglas del arte. Génesis y estructura del campo literario. Barcelona: Anagrama, 1997. p.130.

 

Nuda Alpha

 

nuda1

Construcción imposible

objeto

observador

epistheme postmoderna

objetivo

nuda1clasificado

desproporción

astringente mirada.

Corporeidad

encubierta de desnudes.

nuda1Tu falacia:

el mundo que te cobija

la ropa
oculta

dilemas torpes acarician

todas las miradas

un espejo de ti,

de tu cintura estampada.

Nuda

alpha-bética

Botín urbano.

Tus arrecifes deambulan cortando la tinta de nuestros alientos.

Estás portando el arma de un erotismo contundente: contestación re-actora.

Nuda simplemente.

 

 

 

 

 

 

 

 

El imperio de las cucarachas

cucarachas itzaDicen que éramos enemigos en la prehistoria y que somos ahora una especie de antítesis evolutiva. Nos rodean, nos tienen acorralados. Creemos que con la química, la higiene, la limpieza, podremos estar sanos y evitar su presencia. Pero persisten. Dentro de 300 años se habrán apoderado del planeta, ya sin nosotros, como especie hegemónica. ¿Acaso quedarán otras huellas de nuestro paso por el planeta que las grandes proezas de las civilizaciones? No es extraño averiguar que vivimos inmersos en su imperio. Diminutas, repelidas, tétricamente metidas en las cañerías y la podredumbre, habitamos su imperio porque somos su fuente de alimento, su némesis y su complemento.

Mantienen regimientos completos que nos destruirán, que se alimentan ya de nosotros. Sus armas son bioquímicas, con tecnologías simplificadas y eficaces. Gobiernan sin que sepamos sus designios. Cucarachas que nos permiten vivir en su imperio, gobernantes ocultas del derrotero de la humanidad. Es extraño creer que los días y las noches, cargadas con mitologías ancestrales y con simbolismo sagrado, no sean más que los oscuros rescoldos de su rituales voraces. No es extraño que su evolución no sea más que la conquista global de la tierra. En el imperio de las cucarachas somos simplemente los proletarios de un régimen absolutista: coprocrático y nauseabundo. Después de los disturbios de las últimas -próximas- guerras atómicas, ellas, sólo ellas, en la cúspide del poder. Supieron capitalizar las miserables migajas que dejamos, supieron adaptarse, supieron que un día llegaría su momento. Es un grandioso oscurantismo de terror y mierda rebosante el imperio de las cucarachas. No más químicos, no más detergentes, no más limpieza, no más pulcritud. Conquistaron las cimas de todos nuestros vestigios, alcanzaron la gloria de ser la especie más poderosa de todas, lograron restablecer la armonía natural, después que nosotros nos aniquilamos. Aprendieron a escribir y a descifrar todos nuestros lenguajes, aprendieron a escuchar e interpretar todas nuestras señales, aprendieron, pacientemente, a creer en una divinidad cucarachil que les prometió la gloria terrenal, no celeste. Así un día llegaron sus hordas, ya después de la conquista global de cucarachas murallanuestras urbes, y destruyeron todo alimento y provisión, complotearon, asesinaron al presidente chino y generaron una alerta nuclear en la planta decoliseo cucarachas Laguna Verde en México. Su plan fue magistral: ingresaron en la Casa Blanca, ensamblaron sus disfraces -casi como los de los hombres de negro, pero reales- y secuestraron al presidente de Estados Unidos dejando una carta en ruso perfecto de declaración bélica. El presidente peruano se encontraba de visita de Estado en ese momento y fue también víctima del secuestro. Transcurría el mundial FIFA en el 2094 en Nueva Zelanda y las cucarachas lo sabían, sabían que todos estarían ocupados. Ya era una cuestión de que sus planificaciones simplemente comenzaran la marea de su poderío que se extendía como efecto domino. El canciller ruso Boris Kruschev recibió una llamada en su línea secreta. Al contestar un disparo rompió estrepitosamente los cristales de su oficina, iluminada aquella tarde de junio. Las cucarachas esgrimían con sencillez y solidez su imperio, el plan maestro de su conquista imperial, del imperialismo coprocrático. Kruschev, asesinado el 26 de junio de 1094, no pudo saber que los Estados Unidos estaban por lanzar un ataqué atómico a Ucrania. Todo después fue simple y sencillo para las cucarachas.

2094 año de la extinción humana, aunque dicen que hubo sobrevivientes y que se refugiaron en catacumbas, que después fueron invadidas por cucarachas que devoraron a los niños, violaron y mataron a las mujeres, hicieron asados y hecatombes con los hombres y sólo dejaron vivir a los ancianos. Pero dicen que hubo más sobrevivientes que lograron vivir en recintos dentro de los océanos donde estuvieron fuera del alcance de las cucarachas. Todo fue demasiado rápido. El calendario perdió sentido una vez que se alzaron con la victoria definitiva, al iniciar el año 2096. De inmediato reorganizaron las formas productivas, derruyeron los edificios, destruyeron las fibras ópticas de comunicación, almacenaron granos, en espera de un nuevo invierno, de una nueva hibernación. Crearon asilos para el resto de los seres vivos, hicieron hortalizas y campos de cultivo protegidos para resguardar la fauna que había sobrevivido el cataclismo. Se apoderaron de todo.

Las cucarachas esperaron millones de años para estar en la cima del mundo, para trepar por las pirámides de Chichen Itza. Desplegaron sus ejércitos en todo rincón del planeta. Sostenían la organización más impecable, nítida y certera de la que se haya tenido noticia alguna en la historia del universo. Y sobrevivieron. Su himno era la tonada de Magical Mistery Tour con la estrofa We have coprotherapy.

cucarachas machupi

Inner canyon

Wide trapped hope,

closed under an empty language

where symbols are attaching sorrow

from fluid meanings,

as the shape of an abortive kiss

the lonely years sentence

running into the deep wide

inner canyon.

Millions of voices surrounding

us

killing

us

frightening

us

trying to love us too.

And the bone of the soul,

where is trapped the hope,

is an ugly speak,

an ugly talk,

self talk,

automatic speech of fear and pain.

There was a shinning sun inside this body

inside us.

But now is a darkness mirror

a darker sight than the water of hate:

who will forgive the tender destroyed?

when do we met the calm silence of peace?

Why do we forget the happiness light?

No one will hear our time

frustrated as a bullying child

or even worse

crumbling as a wet piece of cookie.

 

Micro LIII

Artificio es contar
las noches parpadeo
desde el ultimo beso de amor.

Extravío vocacional

 

2002, viajé al mundial de FIFA Corea-Japón y escandalicé Tokio una noche de mayo. Estaba desesperado porque había estado usando LSD. Pero el sushi en Japón es grandioso.

Bien o mal, soy un impostor. Navego por intencionalidades falaces, por rincones estéticos dudosos, es más, ni siquiera conozco las distinciones entre los géneros y tipos de escritura, pensamiento o argumentación. Soy un orgulloso producto del subdesarrollo mexicano del siglo XX y un libertino que termina atormentado por sus renglones vomitados desde la entraña pretérita. El tema de una posible identidad, rota en muchos niveles y sentidos, es también una cansada fórmula de cocina creativa: ¿quién soy? Un adulto de 33 años que se siente inferior a las personas de su edad, que se culpa por actos moralmente cuestionables, que no perdona los accidentes juveniles, que se la pasa comparando la vida de los otros con la propia para llegar a la conclusión de la miseria auto-inducida.

Ya es un cansancio lo que pueda opinar, es más, si quisiera tener un perfil digital, si quisiera construir una identidad, ¿no debería acaso interactuar, buscar foros, plantear preguntas a otros, vincularme? Todo es este oasis de soledad, de abandono, como los libros de viejo adquiridos, no leídos, como las postales no contestadas, como los viajes no hechos. El padecimiento recrudecido de un esquizofrenia crónica y progresiva, el dolor de la auto marginación, del auto engaño, del auto fastidio, de la auto evasión. Las cajetillas de cigarros, los platos sucios, el exceso de café. Maldita sea, muchas personas creen que debería cambiar mi estilo de vida. También debería asumirme como un maldito conservador, intolerante, acomplejado, degenerado. No es sólo leer lo que otros no leen, atender lo

He olvidado las habilidades sociales para estar en grupo.

que otros no atienden, no, es ser una ausencia menos, como dije hace años. El hombre es gregario por naturaleza, político por naturaleza, pero yo no creo en la naturaleza humana desde hace mucho tiempo. Por eso mis carencias son también la carencia de la otredad, no sólo de algún sistema filosófico, moral, intelectual o de creencias que pueda aliviar el hecho de las truculencias, de la hipocresía personal, no sólo los estribos faltos de razón que anidan sus locomotoras en mi silencio.

Preguntarme quién soy cuando me encuentro roto, deshilvanado, fugaz, cuando me entero que soy un rezagado históricamente, en mi medio social, en mi momento contemporáneo, en la vida. El sino de ser prematuro, antes de madurar, es el sino de estar siempre fuera de lugar, donde no debería estar y estoy porque no encuentro otro lugar en el mundo.

Ni qué decir de los trayectos frustrados, más ahora que el mundo es tan abierto y tan ancho, pero también tan obtuso y tan miope. Olvido con facilidad lo simple, lo delicado, lo humilde, porque me moviliza un egoísmo sin sentido: yo no soy yo como Dariana no fue Dariana y Dios no fue Dios. Porque las dimensiones místicas de mi existencia, no sólo como existir individual presente, son migajas de los últimos 15 años. Debería madurar, afrontar el reto de crecer, escribir mi tesis, concluir. Pero  no puedo, porque llevo años recolectando libros del siglo XVIII, porque llevo años sin una guía creativa, porque no importa lo que escriba o lo que piense ni siquiera lo que viva. Es toda una inutilidad llamada ego. No podría dar un curso de ninguna materia, no domino a ningún autor, no tengo profesión definida, intento pasar de un género a otro pero desconozco los cánones y reglas de cada uno, en una palabra, soy un escritorsuelo desde una ciencia infusa. Y en el vacío que vivo, en esta pocilga, donde están embodegadas memorias, personas, números telefónicos, fotografías, posters, entre lo que alberga mi bodega, es el lenguaje y el trauma de los nombres, de los referentes y los significantes, dislocados de una significación y un significado definido y estable, lo que me instruye como parte de la dislocación personal.

Egoísmo contra Ecologismo

No lo he leído, bueno, algo sí, pero no mucho. BORGES

Debería quizá escribir un diario, no sé, algo, que me destrabe, algo que me saqué de la órbita obtusa: leer a Borges, ver una película, ir a una representación teatral, cocinar. Pero no, estoy atrapado, vivo en un cautiverio cifrado en un evento de hace 13 años, en la imposibilidad de una esperanza que se podría lentamente y que ahora es una fétida esencia personal. Vivo en la desgracia de lo que no fui, en la nostalgia de lo que no soy, en el fracaso de lo que no intente, en el arrepentimiento de lo que he vivido. Aunque no soy católico, aclaro. Vivo dejando pasar y hacer, en un trueque incipiente y arrítmico basado en el Kula de las islas Trobriand: a la izquierda circulan las tristezas y a la derecha circulan las desesperanzas.

Además invoco mis oficios intelectuales, mis tareas escriturales, mis actividades “creativas” que son no sólo los remilgos psíquicos de mis fracasos: ¿para qué coño estoy vivo? ¿qué chingados estoy buscando en el mundo? No lo sé, ni siquiera me importa tener ambiciones o sueños o ideales o ser una hombre completo. Estoy podrido por dentro y por fuera soy como un transporte de combustión interna: emitiendo dióxido de carbono al fumar como chacuaco. Debería tener algo de sensatez. No puedo siquiera distinguir mis faltas ortográficas, vivo un desconsuelo porque nada es suficiente, nunca es tiempo propicio, porque he olvidado leer el I Ching, preguntar al oráculo, porque me niego a ser parte de un mundo, de una país, de una ciudad, de un estado, también podrido por todas partes. Porque inscrito en el curso monográfico de la monotonía, esa que es no desayunar, no comer, no quererse, no entender que no seré Charles Baudelaire, que no llega mi oportunidad de brillar públicamente, que si quiero algo tengo que luchar, pero desfallezco y me rindo, desisto, porque tengo la frustrada intención de un gran proyecto escrito, de un gran auto-meta-relato, porque soy mi ficcionalidad, esquizoide, bipartita, longitudinal y enfrascado en la burbuja continua de un instante. Conmigo la ignorancia, la arrogancia, la falacia, la preponderancia de lo inservible, de lo chatarra, porque soy la chatarra del cambio de siglo, chatarra social. Un clase media venido a menos, extraviado en antros y prostíbulos, adormecido ya por el impulso juvenil de una brutal adicción de 10 años, he perdido la voluntad, el impulso que años atrás renové. En mi egoísmo no caben los regalos para otras personas, no caben los seres queridos, no cabe nada más que la ausencia de mi madre, el trauma del amor no vivido con Dariana, el anclaje torcido de mis 20 años dilapidados: dilapidar fortunas heredadas, dilapidar el tiempo, dilapidar los años y los esfuerzos. Quizá esté deprimido o enfermo o desanimado o simplemente harto de vivir mi vida, esta vida sin amor, sin alegría, sin regocijo, sin dicha. Es todo eso y mis pretensiones, esas de conquistar a Marian Orlova hace 5 años, las de acercarme a Sergio Pitol aquí en Xalapa, las de escribir pelafustanamente ensayos retorcidos, redundantes, retóricamente ramplones y obtusos, la pretensión misma de vivir como diputado mexicano del PRI siendo hijo de una mujer que fue encarcelada, torturada y perseguido por el gobierno priista. ¿Extraviado? Ni siquiera sé qué pasó hoy en mi ciudad, en mi barrio, no sé qué demonios planea la NASA. Soy una isla de insignificados, soy un isignificante, soy un murmullo. Dicen y escucho y veo y noto que han pasado cosas maravillosas en los últimos 15 años. Yo no he vivido ni una cosa maravillosa en 15 años. Me recuerdan que la vida es eso, maravillosa, y me resisto como si estuviera en la incubadora de la infelicidad y no quisiera salir de ahí.

Space explorer

Para limpiarse…

Y mi desahogo, mi consuelo, fue y es este blog, este sitio, que ya no tiene vida, que está como extraviado, como agujero negro en el cyber espacio. La pugna constante, el deber ser, el parecer, el wanna be, el maremagnum del presente y sus producciones, nunca antes tan inabarcable como ahora.  Qué importa Jung, Freud, Fromm, qué importa el psicoanálisis. Que importa la cultura, la antropología, la literatura, la lingüística, la música, las humanidades, la historia, la estética, la ética, la sociología, qué importa el mundo, el presente, el tiempo, todo es una mierda, una mierda que pruebo todos los días, esa mierda de tener 20 años e irte a la chingada, solo. La misma mierda de que el teléfono de mi casa no suene, de que no tenga visitas, de que nadie sepa si comí hoy o no, si estoy enfermo o si me emociona la idea de viajar pronto. La mierda de no ser tomado en cuenta, de vivir una nulidad. La mierda de mis exageraciones, de mi cerco emocional, la mierda de vivir la monotonía de mi terapia que ya no funciona, la mierda de no tener con quien coger, la mierda de tener que terminar una carrera y no poder escribir en libertad, la mierda mía de todas las mañanas: despertar, prender un cigarro, fumar, hacer café, tomarlo. Esa mierda de las moscas en mi casa, de los platos sucios, el espíritu de la depresión, depressive mode, falta de ánimo. Pero no cerraré así la puerta hoy, no me iré a dormir de esta manera.

 

Había una vez un joven que quería ser antropólogo. Su madre murió. Se quedó en un viaje de LSD. Conoció a una chica que le gustó pero que no volvió a ver. Los años pasaron. Ahora escribe un blog en wordpress.

 

 

 

 

13

13

años

olas

minutos

13

teorías

falsos amigos

caricias

13 maniquíes

nada es al final lo que uno cree que será.

Inolvidable destrucción

poderosa destrucción

traumática destrucción

mortal destrucción

muerte deseada que no llegó.

Al borde de la existencia

ahogada

la

vida

en desamor

13 caminos

estrellas

máscaras

nada de eso debía ocurrir.

Accidentes se llaman

inolvidables accidentes.

13

nombres

árboles

gotas de lluvia

13

latidos

finales

de un corazón destruido.

13

latidos

bocanadas

tragos

de una eternidad amarga:

esta vida que pasa y será

vida eterna también amarga.

13 fines

finales

términos

finalidad, saber negada la alegría.