Littere machina

IMG_20140619_170731

Anuncios

Loosing the light

The punishment of memory

around my days and tongue.

Once a voice told me I was a child.

Nothing hapens in the dark mountain

but my lonelyness arrival.

No forget is with myself, no lover, no woman

no cry in the perfection side of sorrow.

Walking along the river of images

the flow of tears called me wind.

But I’m not a man. I am a camera.

My time is one desert speech.

Un poema desde el acantilado interior reunión poética

HOJA SECUESTRADA A LA VENTANA

 

I

Frágil un día camina contra mis pasos.

Ola estrellada

su silencio blanco azota la primavera

fondo y silencio.

Paseo los años en estantes

agobiados líneas y sucios consuelos.

Aromas del equinoccio y luz quebradiza

la floresta frente a la lluvia gobernante.

¿Acaso los huecos del cielo son el fraude

del resplandor tangencial en este cuarto de tristezas?

El día es todos los rincones donde vive la margarita.

Aquí los escalones se han cubierto de maleza.

¿Ha dejado de latir el árbol con sus fragmentos?

El tiempo es ese musgo donde el recuerdo es la humedad.

Aguacero la luz y el agua desde afuera escribiendo mi visión.

Detenida mi marcha el día es abrir la ventana y respirar otra vez.

 

II

La canción se ha detenido

contra la insigne lucha de lápices gastados.

¿Es preferible almacenar notas y palabras

o inclinarse ante la epifanía de la alberca en el jardín?

El día parece mostrar su tregua.

También mi andar quiere leer la ventana.

La lluvia se ausenta y las nubes

abren el pórtico del sol, anuncian como heraldos

el recorrer de la mañana los nidos de cristal

 

III

Tuve cuarenta años antes de la lluvia, hoy

que la ciudad me aguarda, como la ola

blanca aguardó este día.

Mecenas de la humedad, ora amenaza ora cortina,

el día repentino trasluce preguntas.

Cuarenta años antes de la lluvia y de nuevo al camino,

muchedumbre de lecturas. Ahora el día ya no se opone,

es al contrario flujo y océano

donde naufraga

la columna de asuntos económicos. Papeles por doquier,

como conchas en la arena, papeles y palabras.

Los agobiados estantes de mis ojos continúan su rutina.

¿Y la ventana qué escribe?

Los coros de gotas en su piel

cantan y componen

una sinfonía transparente y silenciosa.

Ahí está acicalando al viento

con su palpar de cristal. Y me provoca.

 

IV

La mañana parte de su rigidez y abre su centro.

El jardín no espera más insectos ni menos aves.

En el diario también la cultura es una concha en la playa.

Como el polvo de anaqueles las nubes,

su actuar

y su presencia,

retornan al proscenio en el horizonte.

Me despido del sol, cierro la tinta de la ventana,

deambular del viento la forma de los minutos.

La lluvia nace otra vez sin cambiar mi edad.

Tuve cuarenta años antes de esta primavera.

Hoy mi cuarto, vestido de ajetreo, es un tumulto de quietudes

como la ventana frente al cielo de las gotas.

 

http://es.scribd.com/doc/230062898/Desde-El-Acantalido-Interior

Bodega vital

Empaquetada mi existencia

la pulpa de mis días, la mirada,

como atún o aceitunas,

mi presente enlatado.

Todo lo que fue un respiro en el campo

hoy es una jaula de recuerdos.

Con los pulsos maquinales

la maquinaria del presente al vacío

fue captada, encerrada, al vacío

como mermelada de frambuesa.

Como ostiones ahumados

los anhelos infantiles.

Eso mismo. mi existencia embodegada.

Declaratoria de usurpación de un humanista digital

IMG_20131005_192105Digamos que algunos de nosotros crecimos con un ideal y meta sobre el mundo. Digamos que quizá crecimos con ese aroma residual de la modernidad. Digamos que cuando teníamos 10 años no podíamos entender que la situación introyectada, sólo por algunos, debía consistir en el camino recto al éxito y la responsabilidad. No todo el mundo ha leído a Lyotard ni le interesa. Quizá la mayoría prefiera leer best sellers, eso no está en duda. Ahora bien, si los postulados filosóficos del mundo actual son vistos a la luz del conservadurismo neoliberal, quizá entonces mucho más allá de la lúgubre atmósfera de desigualdad vigente, la condición humana, más allá de su naturalidad, pueda plantearse, además, mucho más allá de la crítica postmoderna, y moderna, a la ilustración. Pero los equívocos, la capacidad de errar del ser humano, su dimensión concreta llamada ignorancia, habla mucho más de la vigencia contundente algo constante, que del incierto y tormentoso anhelo de sapiencia absoluta. Y si con el estructuralismo se incluyó lo sistemático en el planteamiento del conocimiento humano, no por ello se cambiaron los roles determinados por la perspectiva temporal y espacial del conglomerado cultural. Las reglas del juego, no sólo del lenguaje sino de otros juegos también, que podría ser una ludens normativae, interpondrían en el esquema globalizante de la aprehensión factual de lo antroposófico un combinación inabarcable de fracturas y posturas, de influencias colapsadas en los territorios áridos de la terrorificidad y todas sus facetas. Si la modernidad planteaba la falta y ausencia de ignorancia, de error, la lucha contra el equívoco, planteaba por tanto ese ascenso contundente, derivado de las revoluciones tecnológicas, científicas y sociales, para dar paso a un ethos absoutamente omnipotente. Y muchos de los que somos residuos de esos tiempos de modernidades absolutistas nos encontramos de pronto con una doble inocencia traumática: el reconocimiento de una intencionalidad metafísicamente destructiva, opuesta por completo al racionalismo ilustrado, y el derribo de la lógica progresista en aras de una humanización infravalorativa por relativista. ¿Un rollo más de los que puedo aventarme con el vetusto armazón de autores del siglo XX? Por supuesto. Dicen por ahí que lo libresco puede afectar por completo el criterio de una persona, y me atrevo a decir que soy uno de los pocos seres humanos en el mundo que no ve televisión ni cine por estar absorto en el ethos anacrónico de la culturalidad escrita. ¿Caerán conmigo en este precipicio alfabético? El ángulo de incidencia es, por tanto, la capacidad de ignorar de la especie, no sólo en términos de una apología de la ignorancia (que implicaría realizar una filosofía de lo ignorado y lo ignorante) que podría reducirse a un foco tentativo de alcance e incrustación cultural: la ignorancia como prótesis evolutiva no sería entonces alcanzar ese progreso a ultranzas, aún vivo en tiempos neoliberales, ni pregonar la rotunda fórmula del éxito de la especie ni mucho menos intuir en las tonalidades catastróficas del presente un atisbo de parálisis paranoide. ¿Entonces? Yo ignoro, evado, me desinformo. La totalidad inabarcable del universo -los universos- me rebasa. Me declaro incompetente para actuar en el instante presente. Puedo ser la piltrafa del siglo XX más prosaícamente esculpida o un ejemplo a seguir cuando elucubro los caminos del pensamiento occidental del siglo XX. Bárbara síntesis, como Bárbara Mori. Mejor los marinos que llegaron a Japón en 1945 y Marina Orlova rusa convertida en gringa. Ni hablar, los diccionarios están por todas partes. No es gratuito este neoenciclopedismo, este rotundo afán neoilustrado que en realidad se atiene a las reglamentaciones y normativas, a esa ludens normativae, del vacío, de lo vacuo. Y no es gratuito por tanto que se yergan nuevamente las banderas de las religiones y los fanatismos en todos sus expresiones. No es gratuito que los objetos políticos se trasladen al mercantilizado arquetipo de la global Television es decir de la global marketing enterprise. Y todos ahí, consumidores de todo o de algo. ¿ignoro y soy ignorado? Axioma proclive a los resguardos de un autismo comunicativo, un aislamiento voluntario e insípido. Ignoro y soy ignorado, evado, en este país donde la evasión se consume y se vende. México 2014 podría ser el año de la memoria. Ramplona la hipocresía mediática, ramplona la obsolescencia académica, ramplona la intencionalidad utópico-humanista. Ramplón al fin el aire contaminado por radiaciones de Fukushima. Ramplona la transición monárquica española -e inglesa también. Ramplón el recordatorio insigne de la insignificación: lux videsn postmortem. Y si un hombre no sabe latín y balbuce latinismos, ¿recupera la condición de antiguo? Los troncos derribados en el Amazonas, la explotación energética, el esclavismo infantil y sexual, todas esas historias que ahora la UNESCO o la UNICEF o la OMG o cualquier otra institución global buscará erradicar hasta que a finales del siglo, con las nuevas generaciones que para nosotros ya son ahora viejas repeticiones, algo pase de nuevo. Los atardeceres en medio de maremotos, la cacería de la fauna, el deterioro de las condiciones vida, todo eso que hoy habita el presente también desaparecerá. Y como ahora que soy olvido de muchos, ignorancia de la mayoría, lo propio de este ajeno personaje será notar cómo su aliento se perdió una y otra vez en multitudes que juzgaron sus actos de mediocridad. IMG_20131005_195213Y así como la luna mantiene las mareas oceánicas en un flujo constante, que ya ahora con los cambios climáticos será un cierto flujo apocalíptico, de igual forma, recordando los cataclismas del video juego The legend of Zelda a link to the past, habrá un punto en dondo este ehtos vacuo será una licuadora de condensación profiláctica. ¿Pero es que acaso he dicho algo? Quizá desde la teoría generativa de Noam Chomsky no haya contenido, ni los semantemas están ordenados y el deshilvanod contenido sintáctico puede estar roto igual que la puntuación permanezca alejada de la una competencia lingüística de la lengua española apropiada y standar. Nada menos que los vestigios de esta ignorancia. Y los reinos empolvados de la tristeza no serán más prados estériles de mi racionalismo autosaboteador. Nada de eso. Quizá un día en los futuros constantes -hasta el fin del mito del eterno retorno- logre haber entre nosotros un perfil idóneo para tratar de ser algo menos que un humanista dislocado y algo más que un simple consumidor testimonial.

Obsessive slave of one inch moment (bad english poem)

To love you is blacker

than the darkest nigger in slavery times.

Always appears your untrue body,

the false memory about you

inside me. These paranoic thoughts, concerning your beauty.

My Internet seeking of you

and this noise that you are in my life.

Watching famous girls that make me remember you:

many seductive eyes

many shaped bodies

many emptyness along my youth.

Time and speech lost: when was the first time we saw us?

And maybe is just my madness and you are not real.

And no one could chance the world.

And nothing is in the future that help us to avoid our suffering.

The years are always the same.

Each spring I remember our dance.

I know we are not real. I know your are a phantom.

I am the slave of the most insignificant moment of your life.

Amor perdido

¿Qué es el amor cuando se pierde?
¿Cuándo se abre a la rotura? ¿Qué es?
Ningún eclipse arde más sobre la tierra,
como el amor roto, el alma rota, la imagen triste
de las cosas pasadas. ¿Qué es el amor cuando se rompe?
Son esquirlas las lágrimas, esquirlas de una voz
de una tarde en el sofa y un adiós que parece eterno.
Nada porta el aliento contra los años rotos también.
¿Qué es el amor cuando se ha perdido?
Es un nombre que pasa a la lista del olvido.
¿Será?

Traición a Psique en mí

Tus senos como naranjas, tus pezones

y la pulpa de tu cuerpo, tu aroma,

el misterio que consagra mis fracasos.

El fantasma de tu pubis enfrente de mi lengua,

tu lengua en la cúspide de mis dedos,

nosotros: imposibilidad de ternura.

Cerrar contra los años el torpe axioma que somos

distancia de nosotros nuestros besos inexistentes.

La remota serranía de tus caderas y mis pupilas explorándolas.

Nada de nosotros queda ya, nadie somos ni seremos algo.

Tus senos que imponen a mi fantasía la acrobacia,

que levantan en formas metálicas tus pezones para mi

donde podríamos amarnos y perdernos en nuestros líquidos.

Psique traicionó a Eros y ahora tu cuerpo,

lejanía de otro continente, de otra vida,

es en mí

Psique traicionada por Eros: materia y forma

del pulso eterno del calor que nos une dentro.

Ahí donde te amo está lo opuesto a lo real

donde nunca estaremos juntos.