Gramatopoeticografia y literatocentrismo alfabetocéntrico

Lo que veo cuando camino todos los días en las calles de mi ciudad a propósito de un líder de izquierda que vi hace 14 años y hoy volvió a dar una plática aquí donde vivo

Soy uno de los hombres

decepcionados

de las alternativas

un observador

de las causas perdidas.

Soy un joven sin esperanza

que ayuna utopías

rompe libertades

inventa ataduras. Solapada

la vida es más como con Visa.

Todos los días y años del futuro

remoto son fallido intento

faltada memoria

fósil lucha

torpeza vital. No, el mundo no va a cambiar,

ni veremos amanecer una nueva civilización

ni dejaremos un mundo de infancias gratas

ni podremos sembrar caminos de alegría

ni mucho menos frenar a los aniquiladores totales.

No. Soy un hombre

desilusionado

del tiempo, el entorno, los hombres

y las mujeres, de la historia conocida, vivida, testificada.

Soy eso, una herida, un quebranto, algo marchito y duro.

Como prejuicio religioso o dogma teológico,

como estatuto constitucional, como precepto ético,

como ley científica, mi credo es el fatalismo, como el pesimismo

de los ilustrados españoles. Si existe una leyenda negra de España

existe una realidad oscura que también es leyenda negra

llamada siglo XXI. Soy uno de los hombres

decepcionados de la vida. Sin llanto camino con la cabeza gacha

mastico hojas y  olvido, remedo autores del momento.

Soy eso que no es llanto ni lamento,

porque soy una desilusión toda de tiempo roto

roto como mis adentros,

como mi nombre,

como mi sentir y mi voz, 

como eso que canté y no fue nada.

Desilusión… soy eso.

como mi espíritu.

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2 replies »

    • se aprecia el comentario y la visita. La desilusión, de muchas maneras, moviliza también un afán, en mi caso poéticamente enunciativo, de contraponer la frustración del momento del candor de lucha también presente. Abrazos desde Xalapa.

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