Lenguaje de Babel

Acometo la estancia del conocimiento

universal

pierdo ahí toda potencia

porque naufrago

lento

entre idiomas y palabras.

Descubro cotidianamente

el nombre de lo inexistente

me nombro hartazgo y despilfarro

pero soy un amasijo de hombres y signos.

Con un simbolismo estéril

-esterilidad de mi raíz heterodoxa-

falacias son mi estirpe

la consigna mustia

como todos esos nombres apilados

esos rostros desconocidos

esos fantasmas que escribieron

lugares y extensiones de tiempos ajenos

al presente que es un fastidio pictórico.

Sólo soy un ignorante que traduce su estupidez

al alfabeto cirílico de una familia patricia,

escribano del desgaste con la existencia a cuestas

igual que las tintas turbias de conchas

escriben en la playa la figura de lo efímero.

Habita en mí el lenguaje de Babel

pero disforme por las marejadas

de huellas indecisas

de caminos no andados

de alientos no entendidos

de imágenes sorpresivas.

Soy la palabra que ronda

los rincones del conocimiento

pero sin tacto ni caricia

sino con la violenta figura

de la oscuridad. Cortina mi presencia

corte rotundo de tiniebla, complot

personalizado, eco ondulatorio

que sigue las pistas de un caos infértil.

Galope de una ráfaga de silencio

sólo soy un ignorante

que descubre inútiles piezas

de lenguajes caducos en el terremoto

de la existencia humana.

 

 

 

 

Tenía la esperanza de que me buscaras

pero saltaron los años

sin tu presencia, sin ti. No apareciste nunca

en los parajes enarbolados de mis días tristes

pero sale el sol y soy un hombre.

Derrotada la memoria que eres

no me buscaste y no te importó

el sabor de mi boca o el tacto de mi pecho

al desembocar nuestro grito que nos unió.

No me buscaste y yo tampoco

contra el espejismo cierto de una noche

arrecife de muchedumbre bailando

y nosotros ahí, a mitad de un desencuentro de por vida.

Con la mirada flácida y decepcionada

no te ví ni escuche el canto de tus ojos

porque al final no éramos destino

o porque fuimos el destino de la tragedia.

Eres el silencio más grande de mi vida

porque fuiste los gritos y el escándalo

más abrupto de mi existencia.

Te habito cada primavera y excavo

la imagen de tu piel morena

contra el polvo de tu recuerdo.

Soy

Soy un mundo paralelo
también desgarre y mutismo o
contrabajo de la tristeza
contra luz de los años.
Paralelo mi existir
compone odas depresivas
contra atardeceres dudosos
encima de enmohecidas canciones
como libros en el sótano del desamor.
Paralela mi voz
especie extinta de un manto floral
vaso de ilusiones y dilución de inocencia.
Paralelo cual coordenada geográfica
medición de un espacio quebradizo
soy una copla que desvencija las estancias
dominicales en el pórtico del mar.

Desde la alopecia emocional e intelectual

muralidad1.2.3No es sólo un problema de definiciones, no es ni siquiera la inquieta y versátil lubricidad del logos occidental. No es una interpretación esquemática del simbolismo histórico ni la prófuga instancia de una mitología cultural. Es mucho más que un re-nombrar lo re-aparecido, mucho más que distinguir el cauteloso afán tecnocrático en sus conservadurismos. No es simplemente el fracaso de las alternativas (sociales, culturales, políticas, económicas) ni los rincones en los que se fraguan los instantes proyectados del sometimiento. No es si quiera la proliferación masiva de las huellas humanas ni tampoco la dimensión catalizadora de la saturación global. No es ningún juicio a priorístico ni tampoco una deducción derivada de la observación empírica. No es si quiera el intento, trunco y mutilado, de una ingeniería social que pudiera erguirse como solvente de la podredumbre del tejido social. Es, también, mucho más que un lenguaje entorpecido por los garigoleos retóricos o las reinvenciones epistemológicas. Parece como diría Baudrillard que ya todo ha pasado y en ese juzgar desde el paso dado, la forma esquiva es una vorágine de pensamientos truncos. Pero no hay esperanzas más que las colectivas, no hay, por si fuera poco, una dirección salvaguarda de los vestigios de la humanidad: no hablemos de la privatización del agua o los recursos naturales, no mencionemos a la infancia como sujeto histórico de la esclavitud contemporánea (esclavitud mediática, laboral, sexual, icónica, lúdica), no consideremos tampoco los regímenes depredadores del entorno (humano, natural, psicosocial) ni nos restrinjamos a la escueta valoración de las élites gubernamentales globales (que resguardan proyectos dualistas por su condición de beneficio y daño). Es más, ni siquiera creamos que nosotros, este demos global, pueda figurar en los terrenos fértiles de la propaganda aceptada. Es muralidad1.1.2como la metáfora que usó Marx sobre las abejas y el trabajo, pero ahora, ya con las versiones neomalthusianas (que deben existir pero que desconozco): la naturaleza convertida en un ente distorsionado por la enajenación histórica humana no responde más a conductas y patrones verificables fuera de su contenido necropático. Necropatía o sea una emoción de la muerte, un sentir lo moribundo, lo que se apaga, contra un ethos vital, un actuar siguiendo las normas de lo vivo. Por ello, mucho más tétrico aún, el resurgir religioso, el fanatismo exacerbado, lo que Fromm llamará el miedo a la libertad, a pensar por uno mismo, a ser uno mismo, a vivirse y asumirse uno mismo, es el simple acto evasivo que no parece estar presente. Evasión constante (narcótica, televisiva, deportiva, artística), ejercicio procastinador derivado como facto improductivo: el hecho de lo pasado remueve la conciencia de que ya no hay nada adelante y por lo tanto el presente es una eternidad vacua en la que no hay más que interacciones (para algunos, hallazgos de una otredad inmensa y saturada, la otredad global). No sin desprender el exiguo remanente de este discurso, proclamador de la esterilidad como totalidad circunfleja del ahora, la teatralidad esférica de un otro desconocido, no ya desde la jerarquización civilizatoria frente al salvajismo, es una artilugio mental que construye una despilfarradora fotografía del abismado terreno del no sé quiénes son los demás, del egopatismo egopático de la egopatía: el sentir el yo en sus dimensiones expandidas, la experimentación sesgada de un infinito mar de significados revueltos en el camino de la identidad constructiva, de la personalidad ampliada, del ego como núcleo semántico, bajo disfraz o no, que recoge, igualmente de forma renovada, la clásica versión oficialista de los elegidos y el resto del mundo. Finalmente, el hecho es marcado por la voz presente de los sin historia y por la hegemonía, totalizante, de los grandes nombres. Si los grandes proyectos concluyeron, diría yo sólo en apariencia, no concluyó la nómina de los grandes personajes. Todo esto es parte de la digitalización de histórica del cosmos humano, si no estás en internet (sea como sea) no existes.

muralidad1.2.1

 

Rima inservible

Del sin sentido

hay un remilgo

tacto abierto

tiempo perdido.

Golpe de viento

mutis, rugido,

años y cantos

luces de olvido.

Huracanado

mal instructivo

piezas quebradas

estos abismos

existenciales

como podridos

ojos y peces

en un estanque

de altruismo

vieja miseria

triste fastidio.

Rima inservible

torpe designio

galope mustio

carrizalillo

la contractura

de nuestro espíritu

volátil idea

del pesimismo.

Rancia la noche

fiebre y hastío

hartazgo inmenso

este camino

al sumidero

donde te escribo.

 

 

Antonio Caso quote

“¿Es posible explicarlo todo? Ya poseemos, de antemano, una parte de la respuesta, porque sabemos que explicar es identificar, ni más ni menos que identificar; pero no hemos averiguado si es posible identificarlo todo. De lo que no dudamos es de que, en tanto podamos identificar, explicaremos. Nos falta averiguar si el Universo, en sus múltiples y variadísimas manifestaciones, es capaz de someterse a una identificación radical. Meyerson opina que la historia entera de las ciencias nos demuestra con claridad lo reacio de la realidad para plegarse a nuestra exigencia de identificación. Esto es, podría el Universo no ser explicable en su conjunto, y ofrecernos algo en sí no identificable, o sea, irracional.

Antonio Caso, El materialismo y los hechos psicológicos, México, D.F., UNAM, 1985, p.141

Declaratoria frente al humanismo digital

pasos1.2La inmensidad global implica una contundente batalla personal, el abismo recio de la mutiplicidad cómplice de la fabricación humana. Creo en el humanismo digital como una forma de renovación en todos los sentidos: inclusive el intento de tener este blog, ya de por sí una propuesta amplia y ambiciosa, quizá por eso nulificada, es también el intento por mantener un registro desde la particularidad. En la medida en la que puedo tender vínculos, o no, con ese exterior inabarcable e inmenso que es lo global, en la medida en la que voy manejando mi método de improvisación, en la medida en la que me convierto en un ente expositor y expositivo, consigo perfilar inquietudes desde la viscosidad indómita de vivencias traducidas en actos creativos.

Creo en el humanismo digital, mucho más allá de formas institucionales, académicas, organizativas, formales, hoy que vivimos, además, una renovación de los métodos inhumanos, salvajes, de la desigualdad, de la miseria, de la esclavitud, del sin sentido, monedas todas del banco de lo cotidiano. Aunque mis experiencias no encuentran una desahogo calmo, quizá por ello menos armónico de lo que podría ser, el impulso de registro abarca dimensiones que se cuestionan la humanidad vigente en el siglo XXI. ¿Cuestiones de qué tipo? la existencia, como hecho y causa, son una de esas líneas de cuestionamiento. Otra, también y a partir de la distorsión, la realidad, que metaforizo muy mal. Además de eso, la presencia de la evasión: informativa, mediática, televisiva, cinematográfica, musical. Una especie de aislamiento y mutismo es fraguado en mi esfuerzo como extremo opuesto al perfil1inmenso ruido y sonido de los multitudinario. Y el humanismo digital, mucho más que un emblema o rótulo, mucho más que una categoría, implica una indagación, por momentos egoísta en apariencia, de apertura dudosa, de recorridos caducos, de formulaciones desvencijadas. Catarsis exponencial de la incomprensión (del mundo, del amor, de la sociedad, de la mujer, de la humanidad), esto que escribo, esto que soy cuando me muestro en este espacio, ángulo disforme de una totalidad parcialmente desenfocada, es una mecánica enraizada en un acomplejamiento innecesario, en una artificialidad innecesaria, como una especie de exabrupto a mitad de una conferencia solemne. ¿El objetivo? Acaso vislumbrar las torceduras de pasajes imposibles. ¿Tiene eco el torcido devenir que explota la fantasmagoría existencial? Exactamente la transformación en humano, la mía al menos, radica en surcar esa fantasmagoría, transitar los nudos simbólicos, verbales, filosóficos, de un programa indefinido, con antecedentes poco claros y vigentes. En ese proceso de transformación, sin la pretensión de cambiar el mundo sino con la de pensarlo en otros términos (construirlo desde donde nadie lo construye hoy), el esfuerzo por plasmarme humano y parte de la digitalidad, por ser un algo que cree en ese humanismo digital, es una tarea constante que amerita, quizá, honor o desprecio, rechazo o aceptación, totalidad o nulidad, atención o distracción.

Gracias por estar del otro lado de la pantalla.

 

Romulaizer Pardo

Primavera 春 Frühling весна

Mujer orquídea

tú eres

la luz

 

女性オーキッド
あなたがいる

 

Frauen Orchid
du bist
das licht

 

Женщины Орхидея
ты
свет

 

A veces

A veces los caminos nos separan,

con un dolor inmenso lo sabemos.

A veces somos aire

de otros tiempos

y otra gente nos aguarda

en silencio. A veces no sabemos

si perdemos o ganamos

separados por los caminos vividos,

torcemos nuestro rumbo y encontramos

despedidas y ausencias que calan el alma.

A veces simplemente olvidamos

que la vida es un océano de desencuentros,

que también a veces encontramos

en el misterio presente un algo y un alguien

que nos hace afortunados.

A veces intentamos evitar ese dolor

de sabernos partidos por vivencias más armónicas

que hoy ya son una memoria anterior.

A veces solamente notamos que los años

han pasado y que el cielo nos separó.

Nuevo vídeopoema Bibliofilia a unas chichis de marido asesino

La distorsión se ha convertido en mi más reciente voz, en sí misma es un espejo que puede causar nauseas. Aquí expongo un último vídeopoema titulado Bibliofilia a unas chichis de marido asesino. Si la perversión es muy grande y se sienten incómodos espero que al menos la saturación no sea más que un motivo para abandonarme como audiencia.

Good distortion dual version

gooddistortion

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Good distortion is not a quite view of anything, is the oposite of a balanced sense of aesthetics point of deperture.

gooddistortion2

Declaratoria de pretensión

La pretensión se ha convertido en el estandarte de mi distorsión.

Disculpen esta fútil incomprensión.

Romulaizer Pardo

Apología de la ignorancia lingüística

Me enfrasco en el radicalismo, infertilidad colmada de silencio. Imperfecciones sutiles. Ni siquiera sé hablar español. Es más vivo un conflicto de identidad dialectal, un reborujadero continuo. Soplo entreverando la propulsión de las herramientas, informaciones verbales de lenguas extrañas. Contra el silencio de la incomprensión no es posible redactar más que espejos quebrados de la inmensidad global: inabarcabilidad rotunda de los instantes de encierro, el enclaustramiento personal, 13 años atrás la juventud desvencijada, la fuerza, el poder, la furia, el inmenso torrente psicótico. Psicosis verbal, verbalismo intelectualista. Incomprensión absoluta, todo es una tinta rota como los mares existentes, no los mares, sus abismos. 13 de abril del año 2002. Pócimas de la realidad distorsionada, distorsión, todo eso que cabe aquí con los nombres desconocidos. ¿Qué importa sostener una mínima coherencia lingüística si la razón no pudo sostener la Historia ni la civilización? ¿Qué importa si quiera el ramplonismo racionalista de la prófuga postverbalidad? Mucho menos que un impulso neobarroco, mucho menos que un afán de equilibrio, mucho menos que la caracterización inmensa de una totalidad cognocible. Cognición mutilada, mutilación emocional, psiquísmo improductivo. Si con Wittgenstein eran los juegos del lenguaje deberíamos escribir la oda al traductor de google, la oda a la imperfección computarizada de la traducción autómata. Traducir los gestos es también un eclipse que se colapsa, como marea roja, como abortivo, como silencio: incomprensión que dibuja los rasgos muertos de una esplendorosa hazaña. Esta hazaña, oh informática, oh ciencia del lenguaje, oh despilfarro de horas y minutos o ácidos lisérgicos y hongos alucinantes y peyote y mucho más que un relampago oh traductor de google, seguís siendo una invitación al sencillismo de otras latitudes. Viajera la escritura es una forma de historizar, oh escritura, oh alfabetos, oh ideogramas, oh símbolos resquebrajadores de arquetipos. Pamplinas, no podría si quiera aprender a pensar una forma cortés, no podría si quiera involucrarme moralmente con la palabra, no podría creer que el verbo es divino ni que los protectores de la luz son los ingentes guardias de la palabra. Oh sinvergüenza que dilapida vidas en el compás de los ejércitos ideológicos, sucumbid al estrecho sin sentido de la culpabilidad esperpéntica. ¿Acaso articular la lengua es también un acto de cientificidad? ¿Acaso las uñas enfermas, los dientes amarillos, el estómago ulcerado, son mayores vestigios de la renuncia al tecnocratismo sociocultural? Muchas cabezas podrían nutrir el inmenso atisbo de sentido que vuelve desde los auges de la antigüedad hasta este segundo pero no es una filosofía sino la ignorancia verbal, la ignorancia y arrogante y pedante forma de establecer caracteres en idiomas distantes, con sentidos distintos, bajo connotaciones divergentes. No es un contextualismo coherente, no es la razón erguida ni la palabra límpida ni el eco claro de un poema de Ruben Darío. No es tampoco el apagón afectivo de la droga y el porno y la decadencia juvenil, no es el delito de sentir ni la culpa de saber. Es el árbol mismo del conocimiento en llamas, es la cúspide de lo asignificativo, de la asignificatividad. Tampoco es una teoría, es el esplendor de modificar en un segundo letras por letras, escritura por escritura, sin el vestigio de un tacto vivido, sin la vivencia precisa de lo aprehendido, sin la aprehensión de lo conocido. Es la ignorancia, la falacia, la tautología, la distorsión conducida por al senda del egoísmo, de la raquítica esferalidad teatralmente montada: oh traductor de google, imperecedera machina de todos los tiempos. Ignoro y moriré ignorante de la inmensidad lingüística vigente al día de hoy.

Sobre cierta actitud burguesa

Por lo poco que entiendo, una persona burguesa es aquella que tiene los recursos económicos suficientes para subsistir y para desarrollar alguna otra actividad con ellos. Recuerdo que las clases de historia de la secundaria hablaban de los inicios de la burguesía en los gremios y centros de trabajo artesanal que proliferaron en la última etapa del período denominado feudalismo. Si mal no recuerdo, el nombre de burgués proviene del de Burgos, centros urbanos próximos a los castillos, que gozaban de un intercambio mercantil y una abundante vida económica. Pero a decir verdad, mis días en la secundaria al igual que las épocas feudales, hoy son cuentos concernientes a la historia pasada. Lo importante es que en estos momentos quiero recuperar algo de lo que pude aprender en esos salones, sobre aquellas lejanas situaciones, para poder decir que a un burgués no le falta la pasta, la plata, la lana, el capital, el dinero, por llamar de alguna manera, a lo que caracteriza según mis pocos conocimientos a un burgués. En este sentido, creo que el tener o no tener los recursos para subsistir, es en primera instancia una gran diferencia. Por ejemplo, pienso que un burgués puede verse en la comodidad de no trabajar para poder comer, mientras que alguna otra persona, es decir una que no sea burguesa, se ve obligado a trabajar diariamente para comer. Si las cosas van funcionando, el burgués encuentra que en tanto tenga el recurso monetario para vivir, deberá dedicar su tiempo a alguna otra cosa que la de trabajar para conseguir dicho sustento, lo cual le permite encontrar en el mundo un nuevo y enriquecido rango de experiencias. Seré más concreto al decir que alguien que se ve en la obligación de trabajar para comer día a día, se ve amenazado constantemente por distintas situaciones. En principio tiene que salir a buscar un trabajo, en donde pueda desempeñarse, donde además reciba el dinero que requiere para comer él y su familia, verse en la necesidad de soportar cosas desagradables –quizás abusos, jornadas extensas y abrumadoras labores, permitir que se le restrinja mediante su trabajo a hacer tal o cual cosa, hacer todo lo posible por lograr que haya sustento.

Desde aquí, es posible ver claramente la posibilidad que se le abre a un burgués con respecto a otro que no lo sea. Simplemente en cuestión de tiempo, el que no tiene que trabajar tiene más tiempo para hacer lo que se le ocurra, siempre y cuando no se vea obligado a tener que trabajar. Quizás pueda ser repetitivo o quizás parezca ignorante, pero en lo que respecta a la persona burguesa, es posible ver que las posibilidades de su vida en cuestión de tiempo, están insertas en el ámbito de sus posibilidades imaginativas.

Ahora, es importante decir que alguien con estas características deberá buscar en su experiencia vital, algún significado o parámetro que le confiera importancia a su vida. Esta situación tiene que ver con otro de los conocimientos que me fueron adquiridos en la secundaria, pues recuerdo que la aparición de la burguesía esta asociado a la época del renacimiento, tiempo en el cual la figura de dios, como única expresión significativa y de validez para la vida, deja de ser concebida como tal. Puedo estar equivocado, pero la aparición de la burguesía tiene que ver con el problema que se vive en el mundo monárquico, un mundo en descomposición, corrupto, burocrático, simplemente un mundo que se estancaba, solo para darle paso a las nuevas ideas y tendencias de la vida de aquellos tiempos. Estoy pensando que el mercantilismo ayudo al crecimiento de la burguesía, luego el descubrimiento de América permitió modificar ciertas concepciones sobre la tierra, los avances hacía el modelo científico permitieron que se iniciara una revolución intelectual, la cual tenía por objetivo, desfigurar la hegemonía que la Iglesia ostentaba dentro de la vida en general. Así la iglesia y la monarquía, tenían un destino común ante sus predecesores, la ciencia y la burguesía. A grandes rasgos fue algo así.

El hecho trascendente es que la condición burguesa esta desligada en mucho de la vida religiosa. Los intereses del burgués pueden ser un buen tema a tratar, aunque sus habilidades giran en torno a funciones mercantiles, bancarias, intelectuales, artísticas, entre otras posibilidades. Es muy posible que este equivocado, pero es la condición burguesa una situación que desde cierta óptica permite desarrollar esta clase de actividades.

En la situación actual, año 2004, mes de julio, día 26, ser un burgues es también un signo de ser alguien que puede hacer cierto tipo de cosas, entre ellas, ir al cine, comprar zapatos nuevos, tener un coche, una linda chamarra y novia, ir al café y leer determinada revista. De alguna manera, la burguesía le dio al mundo bastante de que hablar, le brindo la oportunidad de descubrir muchas cosas y en su momento fue la alternativa a un modo de vida obsoleto. Hoy ser burgués es también algo obsoleto, pues hablar de eso es hablar de lo que ocurrió en el siglo XVIII. Pero de todas formas, ser burgués es ser algo determinado, vivir de una manera, pensar y decir ciertas cosas, expresarse y conducirte con lo que esa condición te permite.

Lo cierto es que después de la revolución industrial del siglo XIX, la burguesía cedió su lugar a la clase capitalista, con lo cual el cuento se vuelve más complicado, pues mi memoria apenas registra algo de esos tiempos. El problema después de haberse desterrado a los reyes y sometido a las reglas del pueblo, fue que los que tenían recursos monetarios comenzaron a aprovechar los recursos científicos para desarrollar técnicas para producir lo que antes hacían a mano en máquinas. Pero bueno, el problema verdadero fue que unos cuantos tenían el control de lo que se vendía y otros eran explotados para que eso fuera así. No recuerdo mucho, solo que el ser un capitalista, es en alguna forma, el ser un burgués desarrollado. En fin, los caminos de la historia son complejos e intrincados, difíciles y laboriosos, están llenos de caminos y de surcos por donde el pensamiento puede transitar. No es aquí el lugar ni el momento para recorrer esos interesantes caminos.

Ahora pensemos en lo que puede caracterizar a un burgués en el siglo XXI. Como bien dije anteriormente, alguien que no tiene la necesidad de trabajar puede ser un burgués, pero no todos los burgueses no trabajan. Por el contrario, creo que el ser un buen burgués implica ser trabajador, y ser un mal burgués implica no serlo. Esto claro puede estar en tela de juicio como todo lo que he venido diciendo, pero en este caso el ser o no ser un buen burgués es otro problema.

Si partimos de que ser un burgués es no tener la necesidad de trabajar porque se tiene el sustento garantizado, entonces puedo decir que el burgués usa su tiempo en otra cosa. Debemos partir también de que alguien burgués es una persona que tiene una experiencia intelectual por arriba a la de la población media, por ser el plano educativo uno de los beneficiados de los excedentes monetarios. La educación será una buena inversión para alguien que tiene dinero y sabe en que usarlo. Siendo entonces el burgués alguien adiestrado en las artes mercantiles, en el aprovechamiento del dinero como resultado del trabajo, en el préstamo y cobro de cantidades monetarias, es en una palabra una persona especialista en dinero. De aquí que sus creencias estén basadas en el dinero, en como invertirlo, hacerlo crecer, darle vida y movilidad, en fin, hacer que ese papel o pedazo de metal, circule, cambie de manos, de destino, de lugar. Así el burgués del siglo XXI va al café, fuma cigarros Camel y se monta en un Ford Fiesta o K. Se dedica a buscar en la cartelera del cine la nueva película de Hollywood, contestar su teléfono Nokia o Sony-Ericson. Navega por Internet en busca información para llevar una dieta, o conocer las técnicas sexuales que proporcionan más placer, o saber sobre depresión, o llegar al Chat para conocer a alguna chava de Puerto Rico o Venezuela. Se encuentra en un mundo en donde el dinero le abre las puertas para que el se encargue de consumir lo que le plasca. Pero también es cierto que en estos días, ser burgués resulta muy costoso, por eso hace falta ser un buen burgués. Aprender que hay que trabajar, tener ganancias, aprovechar el tiempo, darle sentido a cada acción del día. Hay que elegir, optimizar, dar prioridad a tal o cual acción, hacer que la vida sea vertiginosa, acelerada, presto, presto. Así la agilidad es una de las características de lo que se puede comenzar a denominar un burgués postmoderno. Eso es por principio algo que se debe llevar de la mano de la versatilidad. Hay que saber de deporte, de mecánica, de informática, sobre todo, hay que saber de entretenimiento. Eso si, quien es quien, cual es el nombre de ese actor y cuáles son sus películas, saber quien hizo la telenovela más radical de la televisión, conocer al grupo de moda y tararear la letra de su último Hit por cada minuto que se haga de abdominales o lagartijas. Hablar un poco de política o economía, por lo menos saber distinguir entre las dos. Es preciso y necesario hablar dos idiomas por lo menos, si no eres bilingüe no se te ocurra intervenir en la vida burguesa. Debes por principio saber entender que el mundo esta lleno de personas, que tienen distintos idiomas, que tienen distintas historias, que son distintos a ti. Una vez que pudiste aprender que dos y dos son cuatro, debes aprender a decir Hello, Bonjour, Chao o algún otro modismo extranjero. Tampoco esta de más aprender los modismos locales para que así logres ese eclecticismo lingüístico que caracteriza al buen burgués del siglo XXI. Eso te servirá para escuchar música de otros lugares, saber que tienes la oportunidad de llegar hasta ellos, intercambiar puntos de vista con personas que son distintas a ti por el simple hecho de que han vivido cosas distintas a las que tu viviste, pero sin espantarse, hay estructuras, hay semejanzas, hay en común mucho, por eso se necesita conocer algo más que la lengua materna para interactuar de manera más o menos competente. De ahí que se entienda que un burgués debe no solo ser versátil y ágil, debe también tener criterio y ponerse de acuerdo con los discursos que lo avalan. Para estos días la miseria del mundo es demasiada, así que yo, burgués postmoderno, haré un movimiento para que se cambie la situación de los niños que tienen cáncer. Los pobres se van a morir de todas formas, así que yo les ayudo y de paso me ayudo a crearme una imagen. Esa es otra característica de este emblemático personaje. Necesita tener una imagen que mostrar ante todos, demostrar además que lucha por tener esa imagen, que le interesa verse así, que le gusta además porque le permite conseguir a la muchacha más rica y apetitosa del grupo burgués. Por eso esta cinco horas a la semana de mínimo en el Gym, haciendo pesas, comprobando las leyes de Newton, viendo como el espejo le va diciendo lo guapo, fornido y asquerosamente atractivo que se ve. –Me das asco, cada día estas más bueno, le dice su ego al burgués que se empeña por realizarse y realizar el acto sexual cuanto antes, pero eso si, de la manera correcta, primero somos novios, luego cogemos y después las cosas se olvidaran. Por eso al burgués de estos tiempos le hace falta tener esa imaginaria mascará todo el tiempo, busca decir las cosas de la manera correcta, ser parte del movimiento indigenista, tener un condón siempre listo, por aquello de que llegue el nuevo amor de su vida la noche menos pensada y después de eso, no saber quien fue la pobre inocente que fue a dar con aquel engendro devorador de virginidades. Entonces otra característica de este personaje es la de su frialdad. Calcula sus movimientos, sus palabras, para que sus pensamientos se mantengan ejercitados mientras sus acciones vayan ocultando a los demás las intenciones que se comienzan a maquinar con el primer aliento de la mañana. Sin importar la ideología, la frialdad se apodera del rostro, lo hace coquetear con la chica que se encontró en el antro, la empalaga, le hace ver su propia hermosura en ella, materializa sus propios rasgos para halagar a la incauta que esta por ser engullida por el tremendo macho. Aunque el caso de la mujer burguesa del siglo XXI es por demás fascinante y producirá encuentros cercanos del primero, segundo y tercer tipo, esta por demás decir que las características antes descritas son válidas también para ella.

Ágil, versátil, superficial, frívolo y sexista, son las características que le atribuyo a este burgués postmoderno. De todas las que se han enunciado hasta aquí habrá algunas de mayor interés que otras, pero de las que están por venir, la más importante es que el burgués sea consciente de su condición burguesa, lo cual le permite tener ciertos atributos que le distinguen. Volviendo un poco en la historia, me parece que una característica del ascenso de la burguesía al poder es precisamente la ruptura que hay en el seno del clero. Aunado a esto, la vida del siglo XVIII particularmente pone un énfasis en dos cuestiones: la primera es la de una aristocracia que se encarga de administrar las tierras de cultivo, por un lado, y por el otro, la creciente burguesía que apoderada de la situación económica, empieza a tener el deseo de ser ella misma la que tenga el poder del estado, del gobierno y sus formas de expresión. Esta ultima situación pone de relieve que la consciencia burguesa es un factor trascendente de su clase.

Adentrándome en los terrenos prohibidos de la insinuación, la consciencia burguesa del siglo XXI estriba en problemas ambientales, discusiones bélicas en torno a la paz, diferencias étnicas y de racismo en pro de la tolerancia, ideologías izquierdistas en contra del sistema hegemónico, por demás debates de distintas dimensiones y profundidades. Por ahí escuche el término hippie-yuppie que denota claramente lo que es ser un burgués postmoderno. Quizás lo más sugerente de la cuestión burguesa del siglo XXI sea la intelectualidad de dicha clase. A pesar de que hoy la teoría de las clases sociales es fácilmente refutable, prevalece por el simple hecho de que los factores económicos permiten que así sea.

Ahora bien, no quiero hacer pensar al lector que estas características sean rotundas ni únicas de las formas burguesas que aquí se manifiestan. Cabe hacer la aclaración que de la inmensa mezcla cultural que prevalece hoy en día, estas características encajan perfectamente en distintos niveles de comprensión social. Esto por decirlo de un modo, es mero entretenimiento. Lo cierto es que dichas características son solo atributos de lo que se puede encontrar en esta supuesta burguesía de los tiempos informáticos.

Hace falta hablar de otra característica importante en esta lista, a decir verdad la que se refiere a la seguridad que el dinero proporciona en un plano más elevado que el material. La costumbre de enaltecer las acciones que se prestan en una situación como la arriba mencionada traen a colación el hecho de la seguridad personal, el valor en un sentido principal, que se desprende de la capacidad de pensar y vivir con las necesidades primordiales satisfechas. Así en el mundo versátil y cambiante en que vivimos, la toma de decisiones es de suma importancia. De ahí que se requiera de los individuos la capacidad para tomar decisiones de manera eficaz, constante y ante todo, rápida. Tengo aquí otra cualidad del burgués postmoderno, pues ante la necesaria situación de solucionar las cosas que le aquejan (característica universal del ser humano), se ve involucrado en circunstancias y actuaciones que le permiten llevar a cabo el arte de decidir. Ya sea por experiencias pasadas acumuladas, ya por sus valoraciones personales y/o grupales, el joven burgués se encuentra repleto de decisiones día con día. Lo cierto es que el hecho de ser burgués le permite ampliar el rango de posibilidades a elegir, en donde se pueden encontrar cosas tales como que coche se va a usar, que tipo de música se escuchará en su cuarto, que periódico esta de moda leer, cuantos pantalones de marca hay que comprar en la tienda que esta de barata, en fin, hay muchas situaciones que se pueden enumerar aquí. Lo importante es saber que este personaje se desenvuelve en distintos niveles, de diversas formas y que la transformación de sus necesidades primordiales –resueltas de ante mano, lo llevan a tener conductas que le hacen crear y establecer necesidades de otra índole. Esta situación en torno a las necesidades le es casi única, aunque las dos primeras se pueden ver en distintos estratos sociales.

¿Cuál sería entonces la caracterización de este burgués? ¿Qué parámetros se pueden establecer para denominarlo como tal? El diccionario responde así: Burgués: persona acomodada. Simplemente hace falta ver que lo que pretendo al escribir esto no es conocer algo particular, mis intenciones son más en la dirección de describir y lograr definir lo que aquí se trata. Por eso el título busca acotar en cierto sentido al pretenderse hablar sólo sobre cierta actitud burguesa. Esto quiere decir que es algo que esta enmarcado en dos cosas: lo que pueda significar ser un burgués, y que sea específicamente cierta actitud, en ningún caso algo general o científico.

Micro XXXXIX

Gris expira tu bocanada

en la costa

torpe

los azules puntos

de tu aliento.

The false episode of an epic collapsing sex machine

language of tits

Time was the bound

of silence tongue

and the bound was time

speak it with the tits language

because a tender force lived

inside of the rain.language of tits

One night

filled, an atom filled too of misery

inner force of sexual shape calling.pene

And the claims goes to nowhere

like a shadow on the mouth

because the step was given and aims

to the end of kisses and touches

and forbidden was all the nudity

and the ritual begun.

chichis2Opening as an oysternalgasfinal

the legs and the private parts,

and all the infinite brown of nipples

infinite too,

and all the mask of the oil of love.

That summer, -this summer too-

that day, that force -this force too-

between single bodies and single times

collapsed every petting and they were younglanguage of tits

and gifted and black, and they were unloved: oxide

dust of metalic lovers metalic punch of sex communion.

Under their hands and under their tongues

lived a temptention of horny size

jumbo sized horny collapse: the machine

of being alonepene

of being all lonelyness comitment

all lonely perverted imagination

destroying love and peace and reminding

the impulse of the flesh and the bloodnalgasfinal

and the inner clock: the hormonal instict

called violent tenderness

violent spittlepene

violent throwback penetration.

This machine never stops

behind and in front of every toy

chichis2every momentary collapsing sexlanguage of tits

moment that were filled with

penethe biggest sorrow and the biggest cry

and the biggest shadow of inner sex and outsider

clothes in the name of the energy and the mystical

force of huge kisses and unshaped tendernesschichis2

and always again and again and again like

an infinite perverted tonepene

an infinite oral sex speaking

nalgasfinalan infinite jumbo sized plastic model

an infinite decibels

louder than a orgasmic woman groan

never stoped never born never sold.

Never mind this machine is always unthoughtchichis2language of tits

tightly burn

tightly soap of loving skinpene

loving air

loving and unloved couples

and sharing the oil, infinite purpose

as an infinite complot of throwback

pentration party (unhappy imagination destroyedpene

again and again and again because luxury sin

is always the worst) where everybody was

shamed of its function,language of tits

machine infinite in the city of sorrowchichis2

and painful mechanic impulse

sexual collapse machine, machinary breastpene

biggest than an orange, and all forgotten

unhealthy way of think about sadness and silence

again and again and again into the inner shadow.

nalgasfinal

 

 

Sedición del paisaje

Recorre el eco de la sedición,
que es el filo de la primavera,
la constancia de abrir espejos
entre la tierra y los ríos. Esta sedición
del viento en la hoja verde
es la revuelta del sol y su luz.
Rebelión de las raíces de los reflejos cristalinos que son cantos
como niño llorando frente al mar.
Su violencia es ancestral como la caricia intrusiva del agua en la montaña.
Sedición también el musgo
la cordillera y la rivera
como escritura cuneiforme o
el intento de penetrar los nidos en la campiña. Silvestre violencia de galope ventoso. Año de la revolución elemental del paisaje.

Recuerdo del 10 de septimbre de 2001

No vengaré en tu nombre Margarita

ni en el de ninguna mujer…

 

Dos águilas los acompañaron aquel día.

Dos tristezas tibias ahora emergen.

 

Tu negación perpetua,

tu amarga ternura,

Elvis Presley, tú y yo.

 

¿Para qué distinguir entre un susurro y un rumor?

¿Para qué los actos?

¿Para qué estos desgarrados alientos nuestros?

 

Yo te diría: queda usted desarmada de por vida.

Usted no supo hacer la revolución,

como yo no supe hacer el amor,

aunque los fusiles tengan punta

y el lapiz se rompa de vez en vez…

 

Una mañana no fui asesinado.

Mañana del 13 de abril del segundo año del segundo milenio después de la crucifixión

Si la vida fuera fiesta, juego y diversión

sería festival con juego y corazón

pero la vida es sincera

porque decide romper

con la fiesta de vez en cuando

con el juego casi nunca

y con la diversión también.

 

Si la vida fuera fiesta sería un rave

y el infierno un partido de foot ball

narrado por el perro Bermudéz.

Si la vida fuera sueño y también fuera aleluya

pero es un rave y un infierno narrado

por el perro Bermudéz y sus secuaces.

 

De América nacieron pasiones y de Europa las conquistaron

ay ay ay ay ay

 

Pero la vida decide romper y rompe con tanto estruendo

que es un rave donde un hombre no pude ser DJ ni tampoco

bailarin ni conquistador ni galante ni menos escandaloso.

Ella nocturna danza que danza sin descansar

ella nocturna es mucho más que una mariposa

mucho más que un quetzal

mucho más que una emperatriz maya

mucho más que una mestiza canalla

mucho más que una sincera hermosura

y dos ojos como brasas astilladas.

 

Él quiere ser su DJ para verla bailar y no puede

ni verla ni tocarla ni sentirla ni quererla.

Ella nocturna danza y al danzar rompe la fiesta

como si un grito abriera surcos en el cielo

y las estrellas palpitasen como astillas de fuego estrellado contra el piso.

El partido no termina pronto: san bombazo…

Amores de unicel

Canción ranchera del 2002

Nido

Aquí anidaron
las huellas
de todos estos años
sin ti ni tu aliento.

image

Micro XXXXVIII

El tráfico existencial

está aturdido

por la saciedad del vacío

contra el espejo de luces:

nosotros virtualistas.

Las buenas distorsiones

black and white digital inked mural copia

El blanco y negro fue una innovación visual en la fotografía y el cine. Bueno, es evidente que la realidad planteaba una disyuntiva estética, pero mucho más allá de eso pensemos: ¿qué hace que una distorsión sea buena? No podemos constatar una epistemología clásica ni tampoco una teoría del conocimiento inherente a la materialidad humana. Es más, vivimos la desigualdad estética por todos los frentes. ¿Y qué importan las barbies del porno? Parece que un arcoirís dice más que una nevada, pero no es así, porque si volvemos a la idea de una epistemología posmoderna, donde la relatividad interpretativa es longitudinal y transversal, el monismo estético se convierte en una alternativa tautológica. Pero el blanco y el negro fueron revolucionarios en un momento, igual que la burguesía. En fin, es sólo un rollo perdido del mar seco (mi mar seco, ósea yo). Olvidemos las retaguardias artísticas.

color digital inked mural

Morirás feliz y con metástasis

Tu juventud fue una composición versificada

con torrentes de humo

cantos de amargura y cafeína.

¿La tortura tuya? Un ángel que te ignoró.

Besaste los nombres de la ciudadela del rencor

y te dijeron: no guardes canciones. En vano tu mística

humanidad y fragancia rancia como de burdel, de orfanato,

realmente de caminatas psicóticas en Tokio y alaridos frugales

desde la ventana que encerraba tu fuerza y tu poder. Encierro: tú.

La tonada gris de tu respiración

fue un manso depósito de represión,

cual ruido de trance psicodélico:

cabalgaste los barrios bajos de la ceniza,

los rincones de la humillación y la renuncia a la libertad,

cabalgaste los ductos de un tiempo interior a

todas las vidas pasadas de tus genes, como un apache

en las llanuras de Arizona o como un migrante europeo

por las llanuras acuáticas del Atlántico. ¿Qué más dio

desperdiciar amistades, horas, amor, con la tinta nauseabunda

que mirabas dentro de las flores que tanto significaban?

Lance tu cuerpo el arrojo fatal y su advertencia biológica:

cáncer es tu destino

el signo de tu estirpe

la constancia vigente de tu suicidio historizado.

Morirás feliz y con metástasis

añorando los tiempos tuyos

cuando cazaban bisontes y no había armas de fuego

como añorarás los árboles de maple y el invierno crudo

como el rito de paso de la infancia a la juventud.

Cansada tu casa habitación del alquitrán,

tu hogar, que fue el recinto del odio morado

por la falda morada de tu evasora,

transformará la fuente de vida en una negrura

de pulmones monoxidados, negros,

renegridos como tu cinta negra, pero sin letras amarillas.

Y notarás que tu esperanza

de llegar a ella, no sólo a su falda

sino a sus besos,

se habrá trocado en metástasis

y notarás que ella,

que su recuerdo de falda morada

bailadora

sensual

morena,

su recuerdo de ojos inmensos como la luz,

hermosos como el amanecer,

serán también la tumba de tu presente

de todas tus vidas -la de gitano, la de apache

la de español, la de mexicano, la de sonámbulo-

y todas tus vidas, todos tus genes, todas las señas

de tu muerte prematura

serán la crónica miserable de su imagen

momificada contra el impulso vital.

Y ella será todos los cigarrillos fumados:

los cubanos, los griegos, los americanos, los mexicanos,

los argentinos, los japoneses, los coreanos: todos al unísono.

Al concluir tu aliento, con el grito de su nombre

que fue siempre un misterio en tu camino,

serás feliz con tu garganta podrida y sabrás que ella

la que cambio el rumbo definitivo de tu existencia

te alcanzará en la eternidad con el humo del amor entre sus dedos.

Último amor

A Meztly Dehonor

Quiero que seas mi último amor

así como el primero pero el último

así como el segundo pero el último

así como el tercero y el quinto

pero quiero que seas mi último

pedazo de almohada sobre la faz de la tierra

para soñar y cantarte

para esperarte

para desearte toda la vida

todos los días que tengamos por delante.

 

Quiero que seas mi último amor

como el primero pero el último

como el sonido, como el silencio,

como el estruendo del mar,

como tu nombre de luna llena

como tu ombligo de estrella

pero que seas mi último amor

quiero que seas

nada más para que seas como ninguno otro

amor haya tenido sobre la faz de la cama

y que seas la almohada donde imagine

sentir la calma, frenar la astucia, poner distancia

a la pesadilla, dislocando de ternura

el embalaje soberbio de mis angustias.

 

Quiero que seas mi último amor

para olvidarme que ame antes de ti

contigo sin ti buscándote extraño

por los pasajes sombríos

de infinitas guerras pasionales

y nostalgias enfermizas

y que sin ti no hubo filo de tiempo

ni daga o cuchillo

que fuera certeza de vida

pulsión instintiva

fuerza, acción y contracción inesperada

o parto prematuro o aborto seguro

o baladas compuestas y neuróticas fiestas

con chochos psiquiátricos y ácidos cruentos

y viajes orientales sin geishas

y templos ancestrales de impulso mortuorio

y fin de orquesta y cariños fríos y exigencias feas.

 

Quiero que seas mi último amor

porque si hay uno primero

yo quiero que seas el último

para olvidarme que ame antes de conocerte

y que al amarte olvido cuanto antes haya amado

porque sin ti no habría sido posible

cantarle al venado su canto de cuna

ni ver en el cielo la luz entibiada

del sol en tu nombre de luna

llena de mieles insospechadas

y no de caricias amargas

llena de aliento y de alegría

y no de falsa palabrería

llena tiempos, llena de espacios

de cuales todos yo quiero optar

por ser contigo el último tiempo

el último espacio donde perdure

el dulce golpe de besos ciertos

de besos vivos

de besos nacientes

de besos poblados

de besos golosos

de besos soñados

de besos y colores

como mariposas en el vientre

como chocolates derretidos

como llanto compartido

como este silencio vivo

que todos los días me dice

quiero que ella sea tú último abrigo.

Anger machine

Deep the sky
Blue my sight
Shining a memory of your
Deep breath inside my ear
And nothing right
Nothing else legal but my sadness
Born that night
Burning myself inside
Since there untill here.
The sky makes love with the moon
We don’t even loved us
And I hate this life that
Keep us away from ourselves.
That night I decided to leave
The sky and the light
To  submerge myself
Into the deep and poor sorrow
Of my destroyed ego and name.
Then, when your image became
This huge ghost, my tongue confirmed the holly punishment
Of being a desertic human: forgotten youth my will and voice.
Your single beauty is not the reason to eat the dust of your dance. And I will never stoped this anger machine. You are the poisoned flower who has killed
A piece of my heart.

El ojo de la mañana

El ojo de la mañana está desnudo
como una piedra mojada
levanta su intención de ver al mundo
levanta su mirada
que en el quehacer de los días
sueña las frías coordenadas
coordenadas de caricias
de nubes entreveradas.

Mira hacia su horizonte
el ojo de la mañana
encuentra tierra y silencio
encuentra desfigurada
la cicatriz solitaria
cicatriz que se abalanza
sobre los rayos del sol
que se columpian con calma
entre el olvido que zumba
y la tristeza del alma.

Se encuentra con todo esto
el ojo de la mañana
y en su camino de luz
abre la cima plateada,
el ojo de la mañana.

Micro XXXXVII

Era

la sílaba

tu signo

arrecife

nuestro:

nombramos amores.