Rómulo Pardo Urías escribe

Recuerdo del 10 de septimbre de 2001

No vengaré en tu nombre Margarita

ni en el de ninguna mujer…

 

Dos águilas los acompañaron aquel día.

Dos tristezas tibias ahora emergen.

 

Tu negación perpetua,

tu amarga ternura,

Elvis Presley, tú y yo.

 

¿Para qué distinguir entre un susurro y un rumor?

¿Para qué los actos?

¿Para qué estos desgarrados alientos nuestros?

 

Yo te diría: queda usted desarmada de por vida.

Usted no supo hacer la revolución,

como yo no supe hacer el amor,

aunque los fusiles tengan punta

y el lapiz se rompa de vez en vez…

 

Una mañana no fui asesinado.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.