Acaso somos

No somos presente

ni agua o silencio

tiempo quizá, quizá trote

quizá momento. No somos

como orugas en su capullo

o ramas del árbol que tuerce

la eternidad de la luz, quizá torrente

seremos una mañana azul vuelta día gris.

No somos átomos ni células del devenir

somos aromas de sábanas compartidas

en el hogar aterciopelado del corazón universal.

Prosa audiovisual: Pantano Urbano

¿Soy realidad o soy mi falsificación?/Я, я или я на самом деле поддельные?

 

No es ahora un nombre

es una solución

conquista el àpice de mi alma

pero no yo

mantenido en el pabilo de la indiferencia.

Acto seguido es momento de acudir a la esfera

de los antiguos nombres olvidados.

 

Существует в настоящее время имя

является решением

завоевать вершины моей души

но не

остался в фитиля безразличия.

Тогда это время, чтобы пойти на поле

старых забытых имен.

Ecos para las fatigas

Es un tiempo indefinido

acto provocativo y mutismo

cuando surcan voces los lindes del sentido,

la razón esculpida, los atardeceres en Santorini,

caballos de significados, hechura de alfabetos múltiples.

Unidad que contradice los nombres

evocación pusilánime y escritura compás.

Una araña de versos deambula en el rincón

humedad léxica que arrebata los oídos

al armonioso silbar del viento. Prontitud:

cuan rápido fue tarde para ser ahora

esto que nos llega dicho

¿estaba dicho como fue o fue dicho de otra forma?

No lo sabemos, pero conocemos la historia

del pecado original, la hazaña de los locos, la estrella,

buena, de Ulises, el canto de las sirenas, los epicentros

del terremoto de Osaka, la magnitud Celsius, todo

lo propio de enciclopedias y periódicos.

Y vomitamos palabras porque no entendemos el silencio.

Aún una costa del mediterráneo no puede estrecharse

contra el pecho sudoroso de un campesino boliviano.

Manantial de pensamientos, toda unidad escindida es pobre.

Cuando creíamos que llegaba la noche era cuando saltábamos,

como canguros y también como guepardos y como niños.

Una vez tuvimos raíces como de rábano

pero nos escondíamos en el jarabe para la tos:

nos enervamos y logramos un ruido como silencio

falso, como estruendo de salpicadura de hierro líquido

y nos quemó el acto de enaltecer el honor a la podredumbre.

No es hora de preguntar pero ¿alguna vez dejará de existir

el eco de las generaciones pasadas? Pesadilla

el presente cuyo móvil sigue en píe cuando caemos a las nubes dominicales.

疲労のエコーズ

それは無限にあります

挑発的な行為と沈黙

声は意識のエッジプライとき、

彫刻理由、サントリーニ島の夕日、

複数のアルファベットを作った馬の意味、。

ユニット矛盾名

喚起とコンパス臆病な行為。

クモは隅に詩をさまよいます

水分字句耳を横取り

調和のとれた口笛風。準備:

どのくらいの速それが今に遅刻しました

これは我々はそれを取得します

それがあったかということであったか、そうでなければ言われましたか?

私たちは知りませんが、我々は話を知っています

原罪の、愚か者の偉業、星、

良い、ユリシーズ、サイレンの歌、震央

大阪地震、マグニチュード摂氏すべて

百科事典や新聞の特徴。

そして嘔吐の言葉は、私たちは沈黙を理解していません。

でも地中海の海岸を狭くすることができません

ボリビア農民に対する汗ばんだ胸。

春の思考は、ユニットの分割が悪いです。

夜が来たとき​​、私たちは、私たちが飛び込んだときに思いました

カンガルーやチーターなどだけでなく、子供たち。

私たちは、かつて西洋ワサビのように根を持っていました

しかし、我々は咳止めシロップに隠れ:

私たちは激怒したと沈黙のようなノイズを管理します

液体鉄をはねの音として、偽

我々は腐り名誉を称揚する行為を燃やしました。

それは依頼する時間はありませんが、あなたは今まで存在しなくなります

過去の世代のエコー?ナイトメアー

私たちは日曜日の雲に低下すると、まだ立って、この携帯電話。

Eric Wolf quote

“Fue así como las ciudades industriales llegaron a ser sedes de grandes mercados de trabajo en los que diversos grupos y categorías -hilanderos manuales y mecánicos, operadores de telares mecánicos y manuales, hombres, mujeres y niños, antiguos artesanos y nuevos inmigrantes- competían por los empleos disponibles. Estos mercados de trabajo creaban una oposición constante: oposición entre artesanos desplazados por las máquinas y operadores de esas máquinas; oposición entre supervisores de producción y productores; oposición entre hombres, cuyo trabajo era más caro, y mujeres y niños; oposición entre empleados y desempleados, especialmente durante las crisis cíclicas de 1826 y del decenio de 1840; y oposición entre trabajadores ingleses e inmigrantes irlandeses”

Eric R. Wolf. Europa y la gente sin historia. México, D.F.: Fondo de Cultura Económica. 1987. p. 335.

Mix Templo Oriente

mixTemplooriente

Inicios/Начинает

Leía Asterix y Obelix, pero no leí nada que fuera realmente sensato, bueno, extenso. Luego fue Yuri Olesha y sus Tres Gordinflones. Y estoy perdido en evocaciones sin sentido. Pero también leí un tiempo a Benedetti, por qué negarlo. Quizá mi perfil literario es más cercano a ese, poeta, ensayista, no sé, sensualidad. Empecé también notando que perdía el tiempo tocando la guitarra y componiendo canciones en verso. Todo fue un simple movimiento adolescente. No tenía sentido lúdico. Por lo común terminé enclaustrado en restricciones estúpidas, porque creí que ser adulto era vivir restrictivamente.

 

Читайте Астерикс и Обеликс, но не читал ничего, что было разумным, хорошо, большой. Тогда был Юрий Олеша и три пухлые. И я потерял в вызываний глупости. Но я читал в то время как Бенедетти, почему это отрицать. Возможно, мой литературный портрет ближе к этой, поэт, эссеист, как, чувственности. Я также стал замечать, что тратить время, играя на гитаре и писать песни в стихах. Каждое движение было просто подростком. Он не имел никакого смысла игры. Обычно заточенный в глупых ограничений, закончившихся, потому что я думал, что это взрослый живет узко.

Lost trumpet breathing

Shining on

this sound

around

us

when we leave

the lake

and we hope

to born

again

on wind shape

shaping us

as diamond rock

shaped time

lost trumpet solo.

Prosa de toque recolado

1403499311406Improviso esta idea que es creer que la existencia del eco intelectual remuerde los ceños de todos los artífices de la mazmorra inerme del silencio. O sea, una vez estábamos ahí, leyendo, unos pocos, en una biblioteca, pero eso no importa. Construir un perfil idóneo es mucho más que oscilar de palabrería en palabrería, acaso la métrica del renacimiento español podría ayudar al apoyo versificativo, pero no estamos comiendo shop suey porque al final de cuentas la maquinación de las tortillas involucró a unos picantes chilaquiles. En cambio, podríamos perdernos en la semiótica y el simbolismo, pero volver a mis lugares comunes es mucho más que la trascendencia del momento traumático de leer a Fouacualt y entender, con Barthes, que el estructuralismo francés es ya una caduca existencia. De vuelta al problema de la monera, no al de la abeja de Marx, pero también considerar que cuando se evoca a Aristóteles no es más que para definir y establecer criterios de autoridad. ¿Autoritarismo? Quizá una vez pudieron florecer retóricas preceptistas de normas y modelos, quizá también por eso se cree, como lo hace Chartier, que el éxodo de la opinión pública al sector burgués del antiguo régimen es mucho más que una simple inmersión en el tradicionalismo vanguardista disuelto con el pensar posmodernista. A cambio volvemos a otro lugar común en mi caso que es la no lectura de Nietzche. No es tampoco la filosofía simbólica o la antropología filosófica la que moviliza el inquietante mundo del lenguaje en sus expresiones más disímbolas. Porque una día estábamos ahí, ya no en la bilbioteca sino en Burguer King, y comíamos una Whopper doble con queso y papas fritas, pero nadie sabía que llegaría Carl Jr o ni siquiera intuíamos lo que haría la cadena Wendys por las hamburguesas. Es más, quizá sería preferible una torta de milanesa de Iztapalapa o unos tacos de suadero del metro Viveros, aunque es inolvidable en Zacahuilt que hacía la desaparecida vecina del barrio. Pan de leña, pero también podría asimilar que León Felipe estuvo muy inmiscuido con mi patria, ¿patria? El padre es una conjugación femenina, también porque los tacos al pastor son unas tortillas deliciosas llenas de carne, cebolla, cilantro y piña, un giro a la mexicana. Nada de sandeces, bueno quizá sí, esta improvisación.1403499312338

Creía que podía pero en cambio desterraba y compraba las señalas raquíticas del efervescente columpio de los nombres. Los manuales de estilo dicen todo explicando y no dicen nada. Debería quizá escribir mi propio manual de como no ser un escritor. Pamplinas, estoy perdido, extraviado, ya no siento nada, es más ni siquiera puedo pensar ¿pienso? No, es más bien lo contrario a la duda cartesiana lo que moviliza los ímpetus de mis arrojos. Pero también creo que si tuviera una copia de la Gramática de Port-Royal podría indagar los perfiles intelectuales del siglo XVII, no los del XVIII. A cambio me enfrasco en esta tontera, que es como una carne asada, previamente marinada con cerveza, pimienta, ajo, con el fuego calentado, la brasa ardiente, la plancha.. ttttsssttstststssssss La carne puesta en todo su esplendor, como si las fotografías pudieran hablar de un presente que no ha dejado de existir.

templooriente

Pedro Henríquez Ureña quote

“El desorden político, llevado al punto del desconcierto en 1808, había de traer la revolución; y México, como todos los países hispanoamericanos, hubo de surgir a la vida independiente cuando la decadencia de la cultura le había restado fuerzas intelectuales de organización.

Literariamente, los primeros veinte años del siglo XIX en México son pobres, pero de grande interés por su significación social, y sobradamente justifican cuanta atención se conceda a sus producciones. Éstas, por lo demás, eran abundantísimas en cantidad; y si bien para el propósito de dar idea de lo más característico de ellas bastan los pocos autores de quienes hemos escogido textos para esta primera parte de la Antología, el carácter histórico de la obra exige que se dé noticia de otros muchos escritores de la época que estudiamos, tanto mexicanos como extranjeros. A ese fin responde el presente índice biográfico.

Nota preliminar al “Índice biográfico de la época”, Antología del Centenario, México, 1910, vol. II, pp. 661-665″

Pedro Henríquez Ureña, Estudios Mexicanos, México, D.F.: Fondo de Cultura Económica. 1984. p. 145.

Micro panfleto del presente absurdo

populiEscuchad, si queréis un Lamborghini, una pieza de Mozart o quizá el eco de la poesía indescriptible de Paul Valery. No, el constante martilleo de la ilustración es una égida de nombres que sucumben los tientos faltos de felicidad, pero si pudierais ser cómplices de un pensamiento como el de Cassirer o Kant os lo dejo a vuestra elección. Retículad el simbolismo, es mucho pediros que uséis el método de damero, pero recordad que los años están compuestos de hechos y que al hacer nos volvemos otros, siempre otros, más que una lata de ostiones ahumados o los dedos amarillos por el amster01cigarrillo. Pensad que un día algunos de vuestros amigos serán importantes. No impliquéis los ditirambos poéticos de Anacreonte en una sopa de letras. Es también la reticencia a convertiros en canciones de cuna. Pero tal vez una mañana podéis escuchar a Alien Project y decir: estamos inclementes en el arrecife del instante inmediato. Soporífera la señalización urbana provoca accidentes y nosotros somos como nubes en el vendaval de cicatrizados amores anteriores al cocktail de camarones. Escuchadme si queréis saber que la palabra revolución puede ser una muletilla del desconsuelo pequeño burgués, aunque si una noche escribieres una nota de reconocimiento a vuestra generación no omitáis que sois parte de un enlatado pastiche donde la remolacha filosófica es la vertiente y fetiche mercantil de los óxidos nitríticos del pensamiento autorizado.

moneynewzeland

Micro LV

Era el día

donde habitaba

el átomo de amor

desdicha del olvido.

Y nos amamos.

Micro sintonía de licuado

Si los años son imágenes

la vida es un rompecabezas

entretejiendo costas

de emociones como licuado de fresas.

A propósito de la escritura en tiempos de facebook

El problema no estriba, exclusivamente, en la ortografía. Se trata, además, de la proliferación de un dialogismo micro estructural que sutura las posibilidades abarcadoras del pensamiento volviendo todo instantáneo. No interesa el futuro ni tampoco interesa el sentido trascendental del evento temporal. Es más, por eso mismo la ortografía sale sobrando. Se trata de la explosividad catártica de una simulación ad infinitum que surca los lindes de la estupidez.

Al final la acreditación y legitimidad del evento discursivo cuenta con niveles de ostentación y validez que definen su condición veritativa per se.

Ein mexikanisch dichter und sein deutschen genealogischen ohne Fichte

El problema de la identidad de un autor moviliza fibras que atañen a un conglomerado simbólico y vivencial extenso, como múltiplicidad epitelial del tejido intelectual que compone una demarcación propia, única e individualizada. El trance de una esquemática biográfica autoreferencial, compuesta por una egopoiesis simbiótica de la cronología, partiendo de modalidades contextuales históricas, es mucho más que exigir al autor, al pensador, al creador, un simple producto de becas, ósea, la mera realización de un proyecto. El flujo vital por lo común es acompañado de influencias polisaturadas, diversificadas y en ocasiones anuladas por instancias que, en apariencia, son más relevantes. ¿Es una genealogía propia la que define los lindes y colindancias del autuoproyecto creador? ¿No es acaso la función de la bildung alemana, la areté y paideia griega, el símil rotundo de los esfuerzos conquistados en vías de ser “alguien en el mundo” sin perder por ello el rostro y la mirada en escuetos sensacionalismos de famas institucionales y proclives a la demarcación etnocéntrista, fanática y racista, es decir, exclusivista, de los nombres autorizados del pensamiento, la literatura o cualquier otra rama humana contemporánea? Noto que estoy equivocado el creer en le hipótesis de una remodernidad negativa, cuando en el impulso mismo de las pulsiones condicionantes postmodernas se localizan los gérmenes inherentes a este proceso de resemantización negativa, reconductualización desde y con la miseria, de esta re-estructuracion global de la psíque humana digitalizada en función de la raigambre derivada del terror. No es remordenidad la totalidad fanática presente o la exclusividad  normativa del mainstream o ni siquiera el estúpido semblante de la farándula juvenil global con más actos que fotografías en la red (¿será cierta esta hipótesis?). No es ahora el momento de discurrir sobre esta delicada y descompuesta teoría de una desestructuración longitudinal y transversal de la psíque moderna. Este esfuerzo es, quizá por eso, menos que un acto de reflexividad y más un vestigio cronosófico autoperformático: comprendiendo que me muevo alejado de los consensos, escribo esta diatriba como un impulso panfletario de reconocimiento (por ello de identidad) en vías de marcar un contraste insignificante, falto de profundidad y de constituirse en un horizonte cultural, ideológico, filosófico o político definido.

En 1995 me fue otorgado el regalo de una piedra angular para mi formación literaria, piedra y cimiento que debería rescatar de los cajones perdidos de mi biblioteca oculta. A continuación la escritura de una brevísima genealogía personal, inconexa, fútil, que habla de la desnutrición autoreferida de la tradición alemana en mi ideario.

meine duetsche genealogischen

Alpha I

Curiosa la memoria ejercida como un manantial de equívocos, en la medición sustancial de vivencias, anécdotas, formulaciones, acercamientos y momentos. Digamos que 20 años marcan una longitud vital suficiente para forzar un acto rememorativo, desde el tuétano mismo de los desquicios psicóticos, desde el torzón de alma, desde lo evanescente que es el hecho de la significación social de la escritura, la significación de lo escrito como origen de la historia, en una palabra, el escribir para no olvidar. 1995 a 2005 quizá sería lo más sensato de dimensionar, una década, un ciclo de vida con estancias divergentes: Xalapa-D.F.-Xalapa. Viajes también a los desiertos del noroeste mexicano, conferencias magistrales en congresos antropológicos, los primeros pulques y algunos vestigios del arranque de una drogadicción fortísima por destructiva, el abandono de las disciplinas deportivas y físicas de ocio por un acercamiento a la vida jardinera, por la siembra y la cosecha, por huertas, por la aspereza de manos después de trabajar la tierra. ¿Simbolismos fortuitos los callos de la mano por la ejecución de la guitarra y un sin número de canciones compuestas y cassettes grabados? ¿Amores, cervezas, cigarrillos? ¿Mercados? Coyoacán y Malinalco.

 

Beta II

Plantear un evento genealógico como este es un acto innecesario por inútil, por ramplón y raquítico. No son Los Sonetos a Orfeo u otro de sus poemas, ni siquiera la traducción de Villaurrutia de la Corneta Rilke editada por el Instituto Veracruzano de Cultura, es Rainer Maria Rilke, aliento figurativo de mi frustratio littere: olvidé que es favorable el cultivo de una urdimbre personal marcada por las preferencias, predilecciones, gustos, pasiones, movimientos. Derivo entonces los hechos, un cumpleaños, una época, el pasado como trampolín reinterpretativo. Vivo como esas tardes cuando me decía a mi mismo que debía leer en lugar de la multitud de cosas que hacía. Porque me taché siempre de perezoso, porque no me gustaba leer, porque al final prefería pensar por mí mismo, pero al leer encontré algunos universos interesantes. Leer por compromiso, cosa que ya no hago. Cartas a un joven poeta querer ser parte de esa inmersión en el género versificado. Recuerdo que terminé completamente convencido y alerta, deseoso de escribir. Y escribí un verso sobre unos senos… verso destinado al olvido. La dulzura de la adolescencia estriba entonces en las aventuras y los peligros superados. ¿Desear escribir? Escrbía, cada que podía, sin saber que además era posible publicar o dar a conocer lo que escribía. Lo hacía para mi. No en ese tener del diálogo entre el poeta inexperto que inicia y el maestro que impulsa, que arremete contra los temores e inseguridades del novato, para inculcarle un constancia ascendente.

Y seguir con el mundo y la vida, resplandecientes, infinitos de posibilidades, contracturado por mis representaciones represivas de mí mismo, con ímpetu y deseos de ser siempre alguien. Entonces los acertijos y las huellas que conectan a Rilke con Hesse, con esa obra de teatro que no escribí en la que un alumno se rebela contra su maestro, esa escenificación de una ruptura que vivía pero nunca escribía porque no sabía qué era un guión o peor aún no conocía de géneros literarios. Aún quizá no sepa del todo, no importa saber. La influencia de un hermano mayor, de una persona sensible en estas dos aristas de mi deutschen genealogischen. La gratitud y el apego, sano, en este segundo libro, leído ya un poco más grande: El juego de los abalorios. Adquirido en 2001 en su versión de la editorial Alianza, vendido después, años después, memoria como máscara que encubre los acertijos insuficientes del pasado. Hermann Hesse autor, la Alemania del siglo XX, el pensamiento alemán, los alemanes, tan cuestionados y mal vistos debido a las atrocidades de hitlerianas.

altarhesse

Gamma III

Cuando a uno le preguntan qué quiere ser en la vida, cuando llega el punto socialmente reconocido de aceptar una profesión o de validar moralmente una elección que proyectará un futuro establecido, es probable que no haya respuestas, o si las hay que sean tentativas. Terminar la prepa, año 2000, Xalapa, con planes del Distrito Federal. ¿No es saludable urgar en los rescoldos y pasajes de momentos agradables? ¿Es demasiada enfermedad, vanidad o soberbia, la aceptación de los intereses personales? La cosa fue mucho más allá de los libros de texto del pensamiento humanístico de la preparatoria donde se hablaba de la famosa escuela de Frankfurt. Fue también un acto azaroso, precipitado, movido por el deseo de averiguación de la libertad. Erich Fromm mantuvo también otro nexo familiar, con un tío hermano de mi madre, con Jesús, como figura de un imaginario familiar, destrozado por muchos frentes, nutrido en ese momento por el autógrafo de mi tío, físico y científico, que me hacía creer que leía algo que era suyo, algo que él, sin saberlo, me transmitía. El miedo a la libertad no fue más que el comienzo de los pocos libros de Fromm que leí, pero también fue un acto de maduración personal, un acto de confrontación del mundo ensamblado desde mi condición burguesa, grande o pequeña, para distinguir los rostros del clasismo mexicano. Fue leer un fragmento en mi antigua escuela de Tae Kwon Do, ya habiendo roto con mi maestro. Fue también el eco de mis primeros análisis “críticos” del presente (ya rebasado en ese cambio de milenio).

Delta IV

Jung después, en el umbral de mis pesadillas psicóticas, en la movilización destructiva del inconsciente colectivo en mí. Más que la premonición de un sueño donde mi madre, después de muerta, me visitaba y me decía que venía a ver cómo estaba, más allá de la pesadilla en donde aparecía la imagen de un hombre parecido de un policia judicial que terminaba por anular mis deseos, Jung y el evento de la figuración narrativa de un yo carente de sentido en tanto se trata de otra herencia materna. La dimensión social de la psíque, no ya como psicología social o identidad negativa, sino como efecto y causa de los impulsos espirituales de la actividad humana. En fin, Jung y sus ediciones argentinas en mi casa, en esos años de ociosa inactividad académica, de ser un nini, ni estudiar ni trabajar, de no atreverse a vivir por el terror de una psicosis derivada de la psicodelia electrónica de un rave en Milpa Alta.

Y para terminar, Júrgen Habermas, más que eso, sus ensayos sobre Nietzche. Pero son puras grandilocuencias, hoy olvidos, son ruinas de mi propia arqueología del no saber, son los arrecifes de 20 años. Es saber que un día mientras estudiaba antropología social un libro nuevo aparecía en mis manos, del puesto de un vendedor afuera de la Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa: Sobre Nietzche y otros ensayos. Tarde años en leerlo o eso creo, pero me atrapó su pensamiento. Filosofía alemana del siglo XX y XXI, Habermas como lugar común de las modas académicas de fin de siglo XX mexicano. Mucho más que la crítica al conocimiento nihilista, mucho menos que un hombre en busca de construir un criterio del mundo asumiendo que los libros deben leerse tres o cuatro años después de adquiridos. Proyectos de lectura que no acompañan el fértil camino presente.

habermasproyekte

 

Anexo digital

 

Rainar Maria Rilke

Rainer Maria Rilke

6515-cartas a un

 

 

 

 

Hermann HesseHermann Hesse

El juego de los Abalorios

 

 

 

 

ifromme001p1

ifromme001p1

Erich Fromm

FROMM El Miedo A La Libertad

 

 

 

 

 

carl-gustav-jungCarl Gustav Jung

90083714-Arquetipos-E-Inconsciente-Colectivo-Carl-Gustav-Jung

 

 

 

 

habermas_youngJürgen Habermas

habermas-sobrenietzscheyotrosensayos-120620170749-phpapp01

 

Identidad 1

Incomprensiva

lógica

de neologísmos

como estridencia de motor oxidado

perfil contra la malla del pensamiento,

ténuidad contrastiva, espejo, un nadie vuelto

palabrería. Abismo aparejado a la constancia.

Efecto perecedero: la libreta de ideas, aquí,

recopilación de silencios, anochecer de las voces

inmersas en distorsiones nombradas con sentidos dudosos.

Es la tarde y dice cincuenta y sesenta y tantos

Y todo me conduce a un simple momento, un simple instante, un martilleo de imágenes y de reminiscencias. Totalidad sumergirse en el arco predilecto de la memoria, estar ahí, indagando el no ser, nada. Espacio corpóreo estribor de alientos caídos, como lancha a la orilla de un río en día de huracán. No más atisbos de la conciencia, rota por los designios del presente. ¿Acaso otra época fue un murmullo de sonidos, aromas y lecturas que trastocaron el devenir? De ninguna manera podré espantar los átomos, en el sentido de Demócrito, que irradian luz en el espacio-tiempo, en el amor-odio, en la ausencia-presencia. Arañar el olvido, presencia soledad, estar ahí, en medio de la lluvia y el otoño.

Y todo era por el sendero de décadas pasadas que dejaron una impronta de asesinar un recuerdo. Todo fue una inmensa cadena de equívocos y trastocada la nostalgia se horneó el pastel del sin sentido. After you’ve gone let me crying… Don’t that’s what you say. Forget it…

Always

there will be

someone to love

and you will be loved

by someone.

Ernst H. Gombrich quote

“Desde luego, todas las culturas disponen de esas privilegiadas fuentes de metáforas que facilitan la comunicación entre sus miembros y provocan, por cierto, tantos quebraderos de cabeza a los traductores. Las costumbres, los oficios y, por supuesto, las leyendas y creencias comunes a la tribu van íntimamente unidas al lenguaje y a las formas del pensamiento de cualquier civilización. ¿Cómo vamos a entender las metáforas de la poesía y literatura indias sin conocer el significado que tiene la vaca para el habitante de una aldea india en su vida y su culto? ¿Cómo vamos a entender la cultura islámica sin conocer en alguna medida el Corán? Pues la religión constituye una zona central de metáforas para la mayoría de las culturas.”

Ernst. H. Gombrich, Tras la historia de la cultura, Barcelona: Ariel, 1977, p.81

También la esperanza se nutre y la mía es una famélica

Dedicar tu vida a otros, ser generoso, abandonar el autoaislamiento, hacer comunidad, construir vínculos. He vivido bajo pretensiones falsas, bajo modelos dudosos. Mi juventud ha sido una tormenta. Y no sé, no entiendo, no asimilo. Estoy aquí, en un sitio, perdido, confundido, extraviado, incierto. No es quizá mi debilidad psíquica la que me dicta la forma de mi miseria, de mi negrura interior. Es la luz la que me hace perderme. La ruptura con el pensamiento místico, con la dimensión religiosa de la realidad. Es una nulidad metafísica, es este afán de explicarme algo, a mi mismo, pero con todo el continente_desconocidoénfasis en una distorsión. ropa-interior-colombiana-18

Estoy aquí, en esta nación sin futuro, en este rincón llamado tierra, estoy aquí, sin esperanzas, o con pocas. No creo que la humanidad se transforme, no creo que algo pueda cambiar, no acepto la movilidad natural. Soy un rígido producto abortivo de la tecnocracia, soy siervo manso, estéril, castrado, mutilado, absorto, engullido por el sistema, destruido por el sistema, parte de un engrane del hypercapitalismo. ¿Cómo había que vivir la vida? ¿Cómo había que crecer? ¿Cómo había que sembrar? ¿Quién está escondido en el designio de nombrarme? No lo sé, no es más que un flujoel fetiche de las mercancias segun Karl Marx de conciencia, falto de sentido, inexacto, ya no febril, pero sí, aglomeración de torrentes caducos. No tengo principios, ni tengo una teloelogía definida, sí acaso el fin último de la muerte, temprana o tardada, cierta. Soy quizá también un efecto secundario de lo imposible vuelto realidad, de esos mecanismos pulimentados del control, del sometimiento, de la tortura y del aceptar las reglas del juego, los códigos compartidos, esa normatividad rotunda que sutura la conciencia que transgredió sus totalidades. No es tan malo estar del lado de los repelidos, de los no identificados, de los extraviados, de los no personas.

comida_niponaEsto que digo aquí no es más que un sentimentalismo derivado de una épica psicótica raver de transición de siglo. No es un presente ni infomatica1es un futuro, no es la esperanza de los grandes proyectos neoliberales o de los grandes proyectos anticapitalistas. No es si quiera la inmersión de una teleología destructiva o remodernizadora. No es tampoco un producto de la conciencia lúcida o de la figuración atractiva del porvenir. No soy esto que digo que soy ni soy lo que pienso ni soy lo que hago ni soy algo definido. No soy cambio y movimiento, no soy estática, no soy dinámica ni sentido, no soy atmósferas ni ambientes, no soy una otredad asimilable ni una otredad admirable ni una otredad singularizada o pluralizada. No. Soy una herida psíquica, un lenguaje de lo no acontecido, de lo posible negativo, posibilidad incierta, torpeza, error. Soy ese equívoco natural, esa floja tensión de una mítica de psicodelia electrónica, mítica de noches y parafernalias y lugares y evocaciones torpes, ya hoy postdesquiciantes,

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postatrofiantes, postneurotizantes. Eso y la imposibilidad del olvido, la imposibilidad de la trascendencia, la imposibilidad de una realización espiritual, una vacío, como el que llena toda iglesia con sus doctrinas a sus feligreses, que no se llena más que con dudas y arrojos verbales. Soy eso, y también vivo. Por una vez digo, estoy aquí, sin atender al mundo, con el peso de un alma devaluada contra el paso de las edades.

infomatica 1.1

Sin voz

Tengo ese miedo que da el presente

ese miedo nacido del rumor de la miseria

tengo miedo a ser feliz, a crecer, a vivir.

Tengo miedo porque estuve escondido en el infierno.

Temo que mis sueños se hagan realidad

porque mis pesadillas fueron reales,

temo, también, el ruido humano, al narcótico del alma.

Tengo miedo porque estoy en un mundo descomunal

inflamable y en combustión total.

Tengo miedo y respiro porque me calma, pero temo

a los asesinos, a los políticos, al poder mismo.

Temo que un día encuentre otra vez el amor,

temo quizá que el amanecer no sea suficiente

para vivir y gozar, para sentir y sonreír.

Temo dejar en la orfandad los espectros de mi dolor.

Temo habitar un mundo alegre, temo vivir, temo

retornar al llanto profundo como un abismo oceánico.

Temo tanto al presente, a los otros, a la dicha, al amor.

Tengo miedo de saber que el mundo es una apertura.

Temo el ritmo cósmico y entonces me escondo… en una muralla de palabras.

 

Anti Memory-Anti Memoria-Анти памяти

Listening to Brahms’s Fourth Symphony

I’m lost

here

always
trying to reaching

one single thing:

the forgetfulness of being alive.

 

Escuchando la cuarta sinfonía de Brahms

Estoy perdido

aquí

siempre

tratando de alcanzar

una sola cosa:

el olvido de estar vivo.

 

Прослушивание Брамса Четвертой симфонии

 

Я заблудился

Вот

всегда

пытаясь достичь

одна вещь:

забывчивость быть живым.

Del todo y la nada tener

Cuando tenerlo todo

es tener nada

tener y expulsar

de la vida la sonrisa

eso llamado tristeza.

Cuando todo es una luz que se extingue

nada llena el conjuro de los años.

Así, reclinada contra la nostalgia,

la belleza de una canción es silencio.

Cuando tenerlo todo es tener nada

contra los vicios y el aliento joven

una esfera calcinada es el alma

porque el cuerpo escribe los nombres ausentes.

Todo es más que un haz de imágenes

es más que el sentido de la existencia

es más que la integridad psíquica.

Todo es el universo incesante  y sus formas,

formaciones y constelaciones de vivencias,

remolque seguro de memoria y olores.

Todo es también saber que los dientes se caen cuando eres niño

que el primer amor también se casa con alguien que no eres tú

que las amistades no son para siempre

que el siempre de un segundo es un beso y el amor

una efímera eternidad húmeda. Todo es el atisbar los pasos

por las regiones de remotos y accidentados instantes.

Todo se mueve, porque es su naturaleza.

Cuando tenerlo todo es tener nada

sabes que no importa la materia sino que trasciende

el acto mismo de haber sido presencia.

Micro sociopatía de un intelectualoide digital

Refunfuñar porque la comprensión estructuralista de la realidad es caduca y obsoleta; argüir que el simbolismo antropológico no es herencia de la filosofía alemana, que Dilthey también ha sido superado; enfrascarse en la evasión de los autores posmodernos; distinguir que las brechas entre lo hispánico y lo anglosajón representan abismos historiográficos contundentes; cernir los juicios de un psicoanálisis trunco, crítico de Freud, convertido en una interrogación psicodélica; todo es igual a una conjunción ramplona de un pensamiento extraviado: la desobjetivación del materialismo histórico. Filología dudosa este andar por letras e ideas, las años, las mareas, los intercambios y flujos intelectuales, nada de extraño hay en la vida monástica académica, lo extraño es no creer en Dios, es no creer en la humanidad. Así, quizá también la literatura cubana evadida, el pensamiento lingüístico chileno evadido, los autores fundamentales también evadidos, la cultura no como otra cosa sino un autoescape de la realidad, un simple anacronismo fecundo de ausencias infinitas. Nudo semántico esférico, creer que se piensa y no pensar en el presente, más que como un hueco, como ausencias, como una piedra fósil de hace 7 000 000 de años luz, enquistada en mi corazón y mi cabeza. ¿El quiste mental? Una mentalidad que se extingue, día a día, noche a noche, en el grito de ignorar-me-los atisbos de cordura.

Viaje

Me voy a hacer la tesis

no sé si volveré

Luzán y sus lectores

succionan ya mi voz

no sé si volveré

o en cambio yo sucumba

a letras y palabras

previas a mi nación.

Me voy, me voy, me voy a hacer la tesis

extravío ya mis ojos

en periódicos viejos

en pensamientos caducos

me voy a hacer la tesis

si vuelvo a este rincón

feliciten el esfuerzo

si no regreso entero

es que perdí el corazón

en neoclasicismos estériles

es que no alcanzó mi cabeza

la cresta histórica de la observación.

Me voy a hacer la tesis

no sé si volveré,

una remota España

acompañará mi ser

no sé si volveré

si el tránsito de siglo,

del XVIII al XIX,

permita que mi espíritu

amaine mi razón.

No sé si volveré

me voy a hacer la tesis,

no importa ahora Mozart,

no, no es eso lo que inquiere

mi mirada naufragando en la cultura letrada.

Me voy a hacer mi tesis

no lloren si no vuelvo

sólo sepan que me pierdo

en la Res Publica Litterarum

de un siglo XIX

en donde se perdió

la lectura y obra de un pensador

Luzán Claramunt de Suelves y Gurrea

el autor de Aragón.

 

Un espejo

Yo mismo como un espejo

de distorsiones

parte que partirá el aliento

como cuchilla guillotina de las tristezas.

Eso que desdoblo es una costra

es prefiguración de cicatrices

pero es memoria

y eso soy, más también que una simple dianoia.

Apagará la sed del sentido

la costa esférica del silencio.

Saltar al terreno de los actos

doblez de significados: recordatorio existencial.

Ser ese espejo donde evoco retardos

vidas anteriores a la conquista del sol.

Diariamente el reflejo sucumbe al diálogo,

trunca la distancia entre el hecho y la imagen,

los cielos estrellados de una noche atisban

corazones habitantes del mis adentros.