Rómulo Pardo Urías escribe

A propósito de la escritura en tiempos de facebook

El problema no estriba, exclusivamente, en la ortografía. Se trata, además, de la proliferación de un dialogismo micro estructural que sutura las posibilidades abarcadoras del pensamiento volviendo todo instantáneo. No interesa el futuro ni tampoco interesa el sentido trascendental del evento temporal. Es más, por eso mismo la ortografía sale sobrando. Se trata de la explosividad catártica de una simulación ad infinitum que surca los lindes de la estupidez.

Al final la acreditación y legitimidad del evento discursivo cuenta con niveles de ostentación y validez que definen su condición veritativa per se.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.