Compaginación existente ¿un abismo temporal?

Explorar el siglo XVIII como una melomanía exploratoria de las sinuosidades de cualquier autor clásico es una especie de impulso que se cierne a través de un lectura un tanto desfasada de ciertos autores postmodernos. Es también una retroflexión de una vivencia académica que se ha prolongado a través de los años y las disciplinas. Si hace casi 4 años me autodenominaba como un indigente académico, hoy en día que me voy convirtiendo en historiador distingo con claridad los niveles y grados de análisis de la realidad que aportan las disciplinas. Todo esto es también la bestialidad de mi capricho por conocer el pensamiento occidental ilustrado en varias de sus modalidades, situación adversa en la medida que todo se reduce a un intento de traducción cultural. En términos de los actos, investigativos y creativos, es indisociable mi cercanía al siglo XVIII de mi experiencia vital y desde la propia inconsciencia mía de este hecho. No sólo es haber llegado de forma invertida al siglo, es decir con Mozart en mi adolescencia, sino atravesarlo, lo que me permitiría comprender un cierto espíritu de época. Y voy juntando libros, noticias, pero el mundo especializado de la República de los datos me juega malas pasadas.

Alpha 1. verbum

Ambigua la tendencia del trayecto de los días, no es tampoco mi escaso cuidado corporal y físico o mi tabaquismo aquello que denota mi actitud fulminante frente al conocimiento. Hay más de un poema de los que compongo en el aire que hablan de mi obsesión por conocer. Se trataría de adentrarse en el laberinto de la eternidad, quizá también de leer a Borges y un sin número de autores del siglo XX, acompañados de la lectura de Hobsbawn y su siglo XX corto. Es también otro adentrarse en un espíritu, una exploración y acto investigativo propio de una temporalidad diferente, la del siglo XX. Y en medio quedaría el presente, o tiempo sincrónico, y el siglo XIX, apoyo indudable de la cronología causal. Pero mi teleología, dudosa por donde se vea, es también un acto que tiende a un nihilismo estupefaciente, adormecedor, de un espíritu narcótico (narkotischengeist) dejando que el conducto del entretenimiento y el proyecto incompleto e inefectivo de la modernidad cultural ejerzan su fuerza de contracción. El universo polidimensional de una teoría cuántica no es impronta para mi, no lo es tampoco el pensamiento científico, al que atribuyo las desgracias de las monjas en un excursión donde 6 de ellas murieron al caer a un barranco. Más que un cúmulo retórico de conjugaciones y axiomas dudosos, inválidos veritativamente, dentro de mi se extingue el deseo de confabulación en términos de componer un futuro simétrico y redondo. Se trata por tanto de dos espíritus diferentes, el del siglo XX y el del siglo XVIII, mediados por el espíritu narcótico, adormecido, embebido y embelesado por el anything goes, por la postmodern way of interpretation, que me asume en conflicto con el hyper relativismo. Longitudinalmente la vida me exige definir y delimitar, pero termino sumido en los circunloquios de la mitografía racionalista occidental.

Alpha 2. res

Mi taller han sido las universidades públicas, especialmente ensayísticamente. Pero mantengo un perfil polígrafo, inusual y extraño en cuanto a la especialización saturante. Mantengo proyectos creativos como este sitio donde intento alimentar la llama de la creatividad, pero no puedo desprenderme de la dosis de intelectualidad que a ratos me falla. También mis textos más firmes absorben una cierta solemnidad fatua, artificial, dudosa. En cambio, el lado irónico e irreverente me sale en ocasiones pero no lo exploro del todo porque me hostiga el ímpetu de mantener un perfil decente de mis escritos. ¿Hago literatura? No puedo desistir de esa pregunta como no puedo negar mi precariedad como figura pública, mi inconsistencia como hombre de relaciones públicas. Tengo por lo menos 2 libros de ensayos en el cajón, un novela ilustrada, y quizá otros 3 libros de poesía. Mi técnica se ha visto desmantelada por los estilos neoclásicos hispánicos y por mi afán de sostener un estilo intelectualista, una retórica que piensa, que opina, intraducible a instancias certeras en términos de referentes. Escribo desde la  mix machine mental que me convoco por los muros de textos y autores caducos, conservadores, fallidos, donde no puedo evitar asomarme a los puntos de ideas ya pasadas, ya muertas, ya fuera de orden, incluyendo el pensamiento teórico y filosófico. Todo con una dosis bastante alta de conductismo lingüístico y ya con todas la carencias de un psicoanálisis social también caduco y estéril.

Alpha 3. cognitio

Los andamios de mi indigencia académica se fraguaron en distintas disciplinas y especialidades: antropología, sobre todo estructural y cultural estadounidense, lingüística, filosofía del lenguaje, semántica y toques de crítica literaria, historia, etnografía, psicoanálisis, orientalismo, filosofía. El perfil idóneo se tradujo a partir de vivencias cercanas del sistema educativo superior mexicano, desde centros bastante reconocidos y con acciones claras: participación en congresos, presentaciones públicas, escuchando conferencias magistrales, obteniendo por lo común excelentes resultados. En 2010 también se apoyó con cargos de ayudantías de investigación hasta el día de hoy y realizando trabajos académicos importantes que se tradujeron a su vez en becas. Dejar de ser un indigente académico ha sido el tránsito de la disgregación disciplinar a la institucionalización y profesionalización institucionalizada. Estoy a unos pasos de culminar este proceso, si no se atraviesa nada grave en mi camino.

Alpha 4. Finitum

Mas escribo por gusto, por pasión, por vocación, por impulso, por deseo. Conozco y aprendo por gusto, por interés, por deseo. Acepto la finitud de mis interpretaciones, la estreches de mis sistemas de pensamiento, el colapsado ambiente mental y cognitivo que ostento. En detrimento de la edad puedo decir que tengo 34 años y no estoy doctorado. Puedo decir que he escrito más de lo que he leído y que no conozco los cánones ni las tradiciones oficialmente instituidas de ninguna parte. Tengo una inmensa deuda conmigo mismo, seguir construyendo un perfil personal que combine autenticidad, originalidad y creación.

Anuncios

2 pensamientos en “Compaginación existente ¿un abismo temporal?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s