Umbral de pesos y caducidad

Si ladra el mundo

también escupe la vida

su fritanga gris y contaminada.

Los ruidos de las nubes carcomen

el cielo con sus cristales de tormenta.

La lengua de las ciudades chifla

mustia una balada opaca,

disolución construida del eco,

nombre negro y negrura toda,

oscurantismo de falanges alquitranadas.

El caño florido es la mierda que recogemos

todas las noches desde el siglo XV hasta nuestros días.

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