Rómulo Pardo Urías escribe

Vicios de mi lenguaje

El de estafar al verso

con métricas inexistentes

por si las rimas no tuvieran

un eco gris de ritmo vulgar.

Repetir pleonásmicamente

palabras, acometer y romper

los argumentos estéticos,

como verbalización vulgar, decadente,

principio finito de tristes cacofonías.

Escupir a la hoja en blanco,

que es esta pantalla, para aplaudir

mis mediocres prosas… galimatías sonoro

sin excusar mis faltas ortográficas.

¿Cómo puedo creer saber algo

si dentro de mi no existen los del canon?

Por si eso fuera poco mi cabeza,

este escusado mental,

compone artificios que saben peor

que un ostión crudo. Mierda… olvido siempre

que es mucho menos la disciplina que el tacto

porque mi sentido consonántico, esperpéntico,

silábico, esta descompuesto por ideaciones

intransigentes con el aliento del sujeto lírico.

Pamplinas. ¿A quién le importan mis caprichos?

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