Noticia de un tesista de Xalapa

carita marionetaMe devano la cabeza, el pensamiento, contra el filo de una tesis abominable, intensa, ampliamente documentada. Dudo de mis intentos creativos, igual que dudo de la bondad humana. Mantengo cerrado el frasco del olvido, porque creo que la tinta merece más memoria que silencio. avisoEntre ladrillos de conocimientos, mi afán libresco, mi imposibilidad de acceso a la gran audiencia, mis flagelos personales autoinducidos que disocian mi vida creativa, literaria, de mi vida académica, profesional. Mucho más que un hobbi, que un pasatiempo, escribir para mi es la vida. Pero termino embargando mis reflexiones, mis textos, por una estilística grandilocuente, exagerada, ininteligible. Siempre me falta preparación, siempre. Ante mí se levanta la senda absoluta del conocimiento. Mi escritura intenta ser una traducción infiel de una arista presente que arruina la escenografía global.

sala de conferenciasPor si esto fuera poco, o de escasa relevancia, mantengo una proliferan compra de libros que no puedo leer. Como compulsión, como un fetichismo, como una manda, adquiero libros. Quisiera ampliar los contenidos de este sitio, ampliarme, crecer. Pero tengo mi tesis, inabarcable, indómita, absoluta también. escritorio falazHasta que no la termine no estaré en paz, no podré dedicar mi atención a otra cosa. Eso me pasa por documentar ampliamente un hecho tan particular. Me arroba el trabajo intelectual, la contratación de ideas y opiniones, la construcción del conocimiento. Pero los días me endilgan su ligereza o pesadez, cada vez que voy a la cocina, armo un café y regreso a mi sitio de trabajo. Ahora, este balbuceo, este acto de impronta comunicativa, abre un mes nuevo en mi historial bloglibrero absortouístico. Para bien. Con dos meses intensos en visitas, satisfecho, me queda aún el aliento de dos proyectos editoriales cercanos: con Rodrigo Porrúa la publicación de mi ebook Advenimiento de la espera, poema extenso dividido en tres partes e ilustrado por mi amigo Sebastian Fund, y la publicación de mi novela con La Cosa Escrita de Marcos Merino, novela en ocasiones irreverente, en ocasiones seria, como un remedo de retazos este Olvidado Imperio Natdzhadarayama, ilustrado por otro amigo Azamat Méndez Suárez.

El teatro y su doble

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.