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Flowers on the road

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Gibran Jalil Gibran quote

Cita

“Fama

Hay algo más noble y más grande en nuestra vida que la fama. Y ese algo consiste en los hechos elevados que la provocan”

Gibran Jalil Gibran, Los tesoros de la sabiduría, Madrid.: EDAF, p.63

No autodefinición

Elucubrar constantes espirituales

cada tarde dentro de trances

es componer desde el ruido universal

la sordera de los tiempos. Cansado

escribo una cotidianidad estéril

porque indagué demasiado en las fauces

de los infiernos que habitan la soledad.

Como hormiga obrera deambulo

en la faz cósmica del instante y respiro

lecturas incomprensibles. En mis intentos

todo sucumbe a una fechoría menor, alada,

cicatriz y luto, vivencia y torrente, amasijo

derruido contra el pabellón de la Historia.

Devano aquí un retórica podrida y una poética

baladí, contumaz irreverencia de proporciones

individuales, exclusivas y estridentes, a veces

chirrido demencial y otras un trinar de otoños

cuando la primavera extinguió, en el suturar

el fondo de mi existencia, la esperanza sonora,

vitalidad anulada por el despilfarro verbal.

Cruenta la boca de mi mente masculla porciones

de personajes y libros, de revistas y señales,

que marcan la tormenta misma del acto propio

de la ignorancia: contra ataca la simplicidad

cada vez que rebusco los fusiles y metrallas

de todos los rencores míos por todos los venenos

de todos los tiempos. Y escribo desde una lógica

desvanecida, pordiosera, empobrecida, porque

la estética del dolor compaginó sus renglones

con mi juventud y la poesía es una escapatoria

del mundo inabarcable que me engulle cada segundo.

Huída

Al tiempo colores,

plata siempre

las sonrisas.

Arqueada pasión

tú, compás de sol

y lluvia, marejada

entusiasta del ser,

existencia y terquedad,

mutismo interior.

Años como cristales,

polvo de vivencias,

anécdotas y frases,

como ideas enlatadas,

mina de vínculos y sentimientos.

Nos dejamos así: tiempo,

perdurar de actos contra el espejo,

tonalmente inmaculados

en la sinfonía de la estación: vida.

 

Bostezos

Llegas y levantas

las persianas,

fracaso de silencios,

complicidades, amores.

Umbrales todo tu estirar

la cima del cuerpo,

todo tú, efecto y borrasca,

del sueño prófugo, en ti

caída el andar las pausas matutinas.

Antes un alguien te miraba

siendo feliz como actriz en el espejo,

hoy un palpitar de músculos te llama

ya es momento de dormir.

Typing nothing

Here my long equality

deserves pleasant one thunder,

ashamed voices again, never

telling single words. I’m a hater

of time and life and air

because my broken tongue

disappoints you, attacks you,

blames you, once again,

when the sunset throw

kindly a thunder into my soul.

Where are the friends?

Where is the lovely solitude?

Nothing scape from people

never will be them

the last run against my head.

One single thinking

one single head,

my mental disorder

as a verbal fluctuant sorrow.

When do I follow the tense of present

or the shadow of solipsistic voices?

Nor my face or my mouth arise again

but I’m sure that we will be forgetfulness

at the end of the day, and no one will cry.

Caotización

Entonces colocas

adjetivos por doquier

emulando siniestras

proporciones y el verbo

lo rompes, todo como

pizza napolitana.

Envuelves las cacofonías

con telares silábicos,

parafraseas tipos grafológicos,

pero recuerda olvidar los garabatos

porque el signo mismo escupe

acentos y vocales. Perdona,

no es un acaso ni un sino el cuartel

donde la tregua del verbo exime al hombre.

Tremebunda seña la aneurisma

de un lenguaje sincopado y torcido,

frito como tocino en una pocilga

alfabetizada cuando el horizonte

imanta los errores de la ortografía mental.

Conclusiva

Minientrada

Desparramar la vida

entre calles y esquinas

con la silueta desvencijada

por alientos fortuitos

es trepar a la cúspide del día

sabiendo que la tormenta primaveral

aguarda nuestra esencia vital para mojar

el acto mismo de testificar los ciclos terrenales.

Lazos

Ahí donde escondemos

el trino infantil, donde

nuestras cobijas zurcen

laminas emotivas, ahí

parecemos payasos dominicales

contra el espejo turbio

de la otredad, y caemos siempre

en un abismo de ideas y frases

ininteligibles. Somos residuos

en otros todo el tiempo, como golondrinas

con el nido destruido, migramos

a la lentitud del saludo y esparcimos

recuerdos a la faz del vínculo.