Poetuits de Livia Díaz editado por La Cosa Escrita una contribución a la poesía mínima

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Una apuesta a la reflexividad poética desde el quehacer cotidiano entrega este librito de la colección Postal editada por la joven editorial La Cosa Escrita. El trabajo comprende poemas mínimos de un proyecto comunicativo vía redes sociales, cuyos rasgos absorben al lector y desmantelan de golpe el flujo de la consciencia mustia o burguesa, emblemática de las artes, la cultura y el pensamiento. Sin ir lejos en el aliento, la micropoesía de Livia Díaz nos acomete en una singularidad estilizada como aforismos, donde el deambular pasajes vitales, accidentadas escenas o reflexiones impactantes, por crudas, verdaderas y certeras, nos induce a una ágil confección literaria y a un universo que oscila de lo íntimo a lo público y de lo hostil a lo esperanzado. Las escasas páginas no escasean en su búsqueda poética, dignificando la estética verbal que trasciende la solemnidad e irradia destellos de impulsos creativos excelentemente planteados, construidos y expresados. ¿Dónde encontrar esta apuesta a la micro poesía? Sus motivos se encuentran en el día a día de una escritora y periodista que desde el escenario veracruzano nos invita a indagar en sus letras y expresiones. La reseña, por obvias razones mínima, no puede dejar de lado que existen en estas páginas tópicos políticos, oníricos, honoríficos, periodísticos, generacionales e identitarios, que van haciendo una definición, por lo demás breve aunque concisa, de un cuadro de mosaicos donde la ciudad y el viento, la barbarie y el ser poeta, entre otras instancias, quedan definidos como las aristas del cubo del cosmos que Livia comparte.

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La aventura de leerlo es amena y breve, sin dejar de ser profunda, y sacude, como ola de mar en la playa, para dotar de una significación especial dos hechos aparentemente triviales: una tuitera que rescata de su timeline los tuits escritos bajo el hashtag #LaPoesiaNoSeVende frente a lo abigarrado comunicativo de la red social y este rescate particularizado, y el hecho de regalarnos una pieza que invita a leerse como un horizonte abierto donde el paisaje notorio amerita el detenimiento.

Gracias al trabajo de Marcos Merino y la editorial La Cosa Escrita, tenemos en nuestras manos el trabajo de micro poesía de Livia Díaz que como recomendación de lectura que ahora comparto con mi auditorio.

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Uno de los poetuits de Livia Díaz

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Otro Poetuit de Livia Diaz

 

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Walking the mirror

walk1Deep inside there will be a piece

of sharpened hearts. We still missing

the noise of the sunrise but we rise

our tongues and muscles to the sky.

I don’t need any court to judge me

I just need a piece of paper to build myself.

Never will be justice around our tiny planet,

because we don’t climb mountains anymore.

walk2Do we find the shelves of names clapping our silences?

And you are always trying to be one single

fruit, or are putting besides me the honor

and the pain, both together in my road.

So we walk again and again. Reaching nothing

we walk. Once we could take a ride to heavenly

trees but we are lost in the streets, tonight

we fight to pull on our tears among the city people.

Understandably a Historic hate cut uswalk3

meanwhile we research the meaning of being

objects to others. Objectively I seek the forgetfulness

but my memory install on my soul scratched

sounds and images. The summer was always

the time to conquer with the sight a butterfly,

but now I know that you are still messing me

with the strength of a thunder that is your absence.

Who will meet me if the universe is collapsing

walk4every second near the nearest corner? And my home

is not turned into a psychodelic cave anymore,

my home is not a psychiatric hospital anymore,

my home is not tender tits and vaginas anymore,

my home is just a kind of sorrow and solitude verse,

a kind of speech that never regrets me, but one day

my home regrets myself and I was alone with madness.

 

 

Dilusión y luz

Tropezar contigo

lámina de alientos,

un martirio, sonambulismo,

mi quebrantar las nubes,

salto silencio, muda especie

calor terso. Pero te dejo,

momento fabricado,

febril torpeza decolorada.

La conquista indaga

—indagatoria simplista—

lozanos instantes, fértiles

sonrisas llenando (me)

las costas (duele)

contra la sinfonía (trepar)

cósmica del sendero (luces).

Pantalla en cinta,

escena, grisácea elucubración,

tendón y hueso —propiedad

del ser adormecido—, adiós sonora fonética.

Fotopoiesis —creación de luz—

encuadre al realismo vidente

(contra bajo el sol y la luna)

de las esquirlas fotónicas.

luz diluida

Liviandad frustrada

Surca la calma

mi aire.

Enrarece mis pasos

la turbiedad del ruido.

Recorro el nicho de la nostalgia

contiguo, vecino el trote de la memoria.

Una esperanza se despide 

de mis manos. Tu espejo soy

madre y te invoco tinta de mi vida.

Olvido la calma y tenso lo oscuro 

con luces arremolinadas, centrífugas.

Cae la noche y me aplasta

un ejército de recuerdos.

Mi mirada es un ápice de la bullanga existencial 

y arrebata a la ciudad el suspiro 

de las calles y sus cloacas.

Nachtsicht 2

Kultur und Sprache, anarchischen Universum in meine Wirklichkeit, ein gelehrt Solipsismus

meine verbale Herz.

 

 

 

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Ingenio anquilosado

soporifera1

En fin no interesa

porque escribo la monotonía,

planicie mi verso, mi vocalidad

mustia, insomne mi voz, desquicio

mentalizado. Pantano escritural,

falacia, toda una tautología

el pensamiento diseminado aquí,

ninguna parte existe, ni invento

o imaginación perduran. Totalidad

carencia de sentido, insufrible tono

de cantinela, reiteración, la señal

de un fracaso estético. Silencios y pesadumbre.

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Paraíso destruido

¿Imágenes atribuyen soledades

al asiento del sol o nos esconden

gestos del horizonte? Nos nombran.

En una quebrantada mañana

perdimos la paz y la historia,

por la sangre de los inocentes

y la guerra nos indujo al término

de la existencia. Falsificamos

árboles, sueños e individuos…

y pensamos que era lo correcto

anudarnos la lengua con la indiferencia.

¿Por qué orillas nada nuestro dolor

si tristeza llanto si lágrima sal?

Cuando despertamos había un paraíso destruido

frente al escenario cotidiano del nombre.

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Irreverencia poética 9

Nos pensamos

con la intuición del amanecer,

ocasos nutren el aliento

que somos, cada vez una espiga

de significados nos invoca.

Saltamos al silencioso manto

de la introspección y volamos

al sueño etéreo de las letras.

Inundamos los rincones del cosmos

con la tinta indeleble de la vida,

vivencias nos inculcan añoranzas.

Plasmamos los años en el abanico del ser

¿cuánta nostalgia acumula nuestra piel?

Una memoria, solo, nos induce al horizonte.

irreverencia poetica 9

Mixtura en seco

Arribar a la superficie

del sufrimiento, manto

siempre que hilvana

amistades. Arribo certero:

fuga de confesiones

en el marasmo del dolor.

Decepción, a veces

verdad, a veces crimen,

otras mismas voces

infinitas de lo eterno.

La ruptura del andar los días desnudos.

corazoncito4

Los arrecifes

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Licuar la idea

espuma

soledad incierta

certeza.

Arribo al corazón

anterioridad insomne,

pócima de alientos, vida.

Escultura del rompimiento,

ansia y partícula de dolor,

vestigio voraz,

la marcho de los arrecifes.

 

 

boquita1

Sistemas nerviosos

Decimos que enmarcamos

flores y estaciones

pero el filo de la luz

nos cunde el alma

de saberes. Tenemos tiempo,

desesperamos a veces,

pero decimos, hola, adiós,

como si un día algo dejara

de ser importante. Nuestra

contracción es superflua,

promotores nuestros son

la almeja en el cóctel y los limones,

pero esperamos siempre,

en un mismo sitio, el autobús.

Moriremos y harán nuestro funeral

pero otros dirán vaya

que valiente madrugar al destino.

Archipielago2

Nachtsicht 1

Ich bin ein Kulturwissenschaftler und ein Geschichtsforscher und ein Dichter

Ich heisse Romulo Pardo Urías

Ich versuche, die Spannung und tiefe meines Geistes zu reflektieren

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Señalizar la huida

Los materiales con que embalsamas

tu verso y tu lenguaje

carecen de silueta, prófuga la andanza

evocativa del ser reclama

el cimanorraje propio del mutismo.

Callas las alegrías y reanudas la pesadumbre,

hoguera final el verbo y la esfera

de tus ancestros: anterioridad impoluta

clave de sol y tendones cardíacos —el espectáculo—

de tu faz y tu tez de poetastro, raquítico.

Pero sucumbes y nos conduces a los rincones

del exitoso trance armado, sin metro ni rima,

sin tonos ni acentos, es más, sin la armadura

tenue de las caídas históricas… ¿qué te precede?

¿Acaso luz y pantanos emotivos, luminiscencias

remotas del tiempo ígneo y prístino o

el vuelo cortado de un silabario perdido?

Tu arqueología es el imán de la desdicha,

rota en el punto del nacimiento, crueldad

añoranza y fácil remiendo de ausencias,

caminas siempre con la boca torcida por el cigarrillo

y relatas tiempos en los campos de batalla

del presente. Tu eres cotidianamente el sastre de las limosnas

que erigen el templo conciso de la expresión no fecunda.

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Lectura en el ahora 1: Hermann Hesse

 

Actualmente me encuentro leyendo este libro

Hesse Portada

Recado y poema

Me enfrasco en la indefinición, constante de mi presente, como si en mi horizonte de vida no hubiera una salida cierta, un cierto camino alfombrado de incertidumbre. Reflexiono y averiguo en mis adentros, las piezas posibles de una realidad construida, pero decae mi tesón contra el viento de la espera y los protocolos. Estoy claro que puedo cumplir metas después de proponerme objetivos, simplemente hoy no sé qué proponerme en la vida cotidiana. Por ello recurro a este refugio digital, porque en el fondo de mis intentonas creativas no hay más que un trazo que busca dialogar con el mundo.

 

Pieza de una recámara

Escena decantada

en el proyecto instantáneo,

fugitivo ensamble, como de

silencio partida la cima del hoy.

Ninguna flor adormece los atardeceres,

ningún refugio para el crimen del pensamiento,

lóbrego y salino, como océano. Mina la vida,

respirar los asideros del contacto,

contactar la seña del símbolo cierto,

asidua tranza del nombre y el lenguaje,

pocilga inerme el alquitrán de la existencia.

Flota la luz en el humo y surco los sonidos

que afloran siempre con el café matutino.

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Como sin nombre I

Contrasentido insuflado

la vetusta marea

de la síncopa emotiva.

Añoranza, plano duro,

del tú un ramo, yo

partido, vestigio y andanza.

La existencia truculenta del verbo

un atisbo multifacético.

 

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Idola tempus

 

Los ídolos aglomerados del presente

escudriñan su efímera trascendencia.

Un galope propagandístico proclama

la llegada de una nueva ola —que de nueva

tiene lo mismo que el alfabeto griego—

para marcar al ritmo de los atuendos.

¿Perdimos acaso el discernimiento

cuando náufragos nos arrobamos

en lo que un otro distante hace?

Y todos queremos acercarnos —¿queremos?—

a ese mito viviente que reluce en el escenario.

idola tempus

Graffiti femenino

Cuerpos instantáneos

capturan miradas.

Sinfonía de gimnasio,

de imagen y sexo

rutina y deseo, falacia,

el instinto roto

o las millones de asesinadas.

Soltura y coraza

vivir la fama, gloria

de silueta y carne,

de bikini la gracia,

enorme hueco

los machos alborotados

en la fábrica inimaginada,

pradera audiovisual,

de mujeres endiosadas.

graffiti femenino

Dicho luz dice saltar

Fácil fabricar senderos

con piezas extrañas, cansancio

estampida acorralada. Sigilo, temor,

adiós era la salida: puerta fácil, simple.

Aire bueno y mala palabra, encinta

lo callado, inmadura tes alfabética,

soplo, instinto, manantiales

y estrellas cual insignias. Colgadura

en el pecho de sentir los labios

afilados de las marchas ascendentes

—mitología del instinto de preservación—

¿por qué rendija escupimos la palabra

que enerva el pensamiento monótono?

Nadie nos compuso una melodía

porque fue fácil, instante de fuego

la ríspida risa del destino.

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Filosofía del lenguaje 4 Algo de Habermas

Habermas y la filosofía del lenguaje.

Rómulo Pardo U.

Julio 2006.

 

El quehacer humano es versátil. Parte de sus necesidades biológicas para buscar la manera de superar los obstáculos de la naturaleza. Tal es una fuente motora de impulsos que le conducen por los caminos de la apropiación de su entorno inmediato, de sus riesgosas aventuras entre la vida y la muerte. Sin embargo, una vez cubiertas dichas necesidades el humano se pregunta por la trascendencia de su marcha, por sus acciones, por la vida, por la muerte, por la extrañeza que le produce la vinculación con el cosmos. Se ha visto con Villoro en su artículo “Motivos y justificación de la actitud filosófica” que la filosofía es esa actitud de extrañamiento ante la naturaleza dada, ante lo acostumbrado y las formas preestablecidas históricamente por los mecanismos sociales, productivos, simbólicos y materiales. La modificación de la naturaleza mediante el trabajo que en términos de Marx brinda libertad y conciencia es una visión clara y sintética de este fenómeno. Aunque como dice el dicho, no sólo de pan vive el hombre. Se ha visto que en tanto formas motoras del quehacer humano, las tradiciones y costumbres, las figuras rituales del diario vivir, se van diluyendo en la dinámica monótona. ¿Qué es lo que distingue entonces al ser humano de otras especies? De regreso a Villoro se habla en primer lugar de la capacidad de extrañamiento del mundo habitual, rutinario, constante. Ahí donde surge esa extrañeza es donde esta la clave de la actitud filosófica, entrañada por la certidumbre de la duda y su capacidad renovadora. El mundo humano constituido por cosas, por significados, envueltos en opiniones, cubren y disfrazan la realidad verdadera opacando la visibilidad. Por lo tanto “… al reino de la opinión, oponemos la claridad racional de la evidencia”(Villoro.1962:79) nos dice Villoro, con el afán de promover esa visión crítica que ha de dar validez y vigencia a la búsqueda de la verdad a través de la razón.

Así un primer rasgo distintivo de la especie es esa facultad de extrañamiento que lo conduce a la duda. Hasta aquí he buscado responder a la pregunta ¿qué distingue al humano de otras especies?

Cabe decirse que otro rasgo distintivo es el de la capacidad de comunicar mediante un sistema de sonidos articulados la experiencia, el sentir y el pensar. Eso que se conoce con el nombre de lenguaje y que impregna irremediablemente la vida de la especie. ¿El lenguaje es una capacidad? ¿Es una institución? ¿Qué es el lenguaje? Ciertamente hay más de una respuesta pero ante todo, el lenguaje ha de considerarse una necesidad para la vida en sociedad, un acto convencional sujeto a reglas, normas y regulaciones colectivas.

Siguiendo con la tradición del pensamiento habermasiano, el lenguaje es producto de un momento cultural e histórico. Es un mecanismo de comunicación en el que la implementación de los actos comunicativos son su finalidad por excelencia.

En este sentido el lenguaje es una forma abstracta que se concreta al echar ano de ella y que en todo caso tiene una función pragmática. En su libro “Pensamiento postmetafísico” Habermas defiende la idea de un giro pragmático el cual consistiría en los aportes que desde Frege, pasando por Wittgenstein y desembocando en Searle, se han dado desde la filosofía en torno al uso del lenguaje. Las manifestaciones lingüísticas, nos dice Habermas, las describo como actos con los que un hablante puede entenderse con otro acerca de algo en el mundo (Habermas.1990:67).

Habermas es heredero intelectual de la escuela de Frankfurt encabezada por Adorno y Horkheimar que encuentra sus sustentos en la teoría marxista y psicoanalítica principalmente. De tal suerte que la filosofía elaborada por Habermas no hace de lado aspectos de orden históricos, sociales, ideológicos, por mencionar algunos, en cuanto sus postulados buscan reforzar una teoría crítica de la sociedad.

Hasta aquí he querido hacer dos cosas: la primera establecer algunos rasgos distintivos de la especie humana como la actitud filosófica y la capacidad del uso del lenguaje, y por otra parte, introducir en la discusión de estos debates una parte del ideario de Jürgen Habermas.

Esta estrategia de exposición obedece al deseo de aclarar en principio la distinción entre un vinculo cómo el de la filosofía y el lenguaje por un lado, y el quehacer de la filosofía del lenguaje por otro.

Sintetizando lo expuesto, la filosofía se relaciona con el lenguaje mediante su búsqueda constante partiendo de la razón, búsqueda de la verdad a través de mecanismos racionales.

El lenguaje vendría a ser el material con el que se forman las herramientas para el festín de la razón. Festín que se conforma con la simple contemplación estoica o hegeliana de la realidad, con la asimilación, negación, contribución o expansión de tal o cual línea o corriente filosófica. Según entiendo, la relación entre lenguaje y filosofía es reciproca en tanto uno le brinda a la otra los procedimientos racionales para su quehacer –aunque desde una postura analítica será el lenguaje artificial, organizado mediante procedimientos lógicos a priori el que brinde la vía de acceso a la verdad-.

En el contexto de la filosofía alemana Habermas detecta e indaga en su artículo “¿Para qué aún filosofía?” algunos de los cuestionamientos fundamentales para la filosofía alemana. Detecta que la ruptura que se establece a partir de Hegel dentro de la filosofía es fundamental para entender los motivos de 5 distintas escuelas filosóficas en Alemania hacía 1920: la fenomenológica, la existencialista, la de antropología filosófica, la analítica y la de

la teoría crítica.

Cuatro son los problemas que debate Habermas en torna a la tradición filosófica alemana:

 

  1. El debate entre la filosofía y la ciencia en el que el papel de la filosofía parece relegarse a una mera teoría del conocimiento a partir de los avances tecnológicos y científicos, es decir prácticos.
  2. El debate en torno a los filósofos y la filosofía en donde la filosofía se erigió como una disciplina de aportes individuales que a partir de la ruptura promovida por Hegel sufrió un movimiento de apertura académica dejando de ser una actividad de élites intelectuales.
  • El debate entre filosofía y religión que plantea hasta Hegel un vínculo a partir de la metafísica trascendental entre dichos ámbitos, a partir de los sustentos que una aporta a la otra como sería la revelación, la iluminación y/o trascendencia del espíritu.
  1. El debate entre filosofía y tradición que enfatiza el hecho de que con Hegel se inicia la crítica del nexo estrecho entre la filosofía y el orden estatal prevaleciente, ya que esta se desenvuelve como fuente legitimadora de una forma cultural compleja, tradicional y sociocósmica (mítica, religiosa, etc.).

 

De tal exposición yo he querido rescatar una parte de las conclusiones con la cual se conecta la disertación hasta aquí expuesta con la filosofía del lenguaje de Habermas.

“Mientras no se desarrolle para el dominio objetivo de sistemas de acción comunicativa un sistema de conceptos base teóricamente fructífero, y además operativo, que sea comparable con la base conceptual establecida para el dominio objetivo de los cuerpos móviles y acontecimientos observables, tendrá que ejercer influjo retardante una teoría de la ciencia pseudonormativa”(Habermas.1993:83). La cita anterior quiere decir que hay una diferencia relevante entre una filosofía de la ciencia y otra filosofía más cercana a la realidad de los agentes sociales y por lo tanto a la acción comunicativa, al plano pragmático del lenguaje.

Tomando las debidas reservas, me parece sumamente importante resaltar el planteamiento de que el lenguaje en tanto forma convencional no puede desligarse dentro de la filosofía habermasiana, de las implicaciones concernientes a las denominadas ciencias del espíritu por Dilthey. En este sentido, la filosofía del lenguaje en Habermas ha de cubrir una amplia gama de aspectos a considerar, algunos de los cuales ya se han mencionado, implicando una visión del lenguaje próximo a la hermenéutica, es decir, a la capacidad interpretativa, a la relación entre pensamiento y lenguaje, a la asimilación de conceptos, así cómo a la historia textual de la tradición.

Para finalizar y a manera de conclusión, considero que la tradición alemana en el campo filosófico es de mucha utilidad para realizar indagaciones desde una perspectiva estrecha a un enfoque humanista. Sin descartar otros aportes que en apariencia resultan contradictorios sino más bien complementarios. La visión de la filosofía del lenguaje que nos aporta Habermas es una fuente inagotable de reflexiones que hasta este momento me conducen a nuevos puntos de partida para la reflexión así como a renovadas inquietudes y debates sobre el lenguaje.

Estoy convencido de que el lenguaje desde esta perspectiva, se ha de tomar en parte como una moneda común dentro de la vida social. Todo sistema de organización requiere cooperación, jerarquización, división social del trabajo, asignación de roles, que en el caso de las sociedades humanas se logran desplegar y enfatizar mediante el acuerdo común que se manifiesta mediante el lenguaje. La peculiarísima dupla formada así por filosofía y lenguaje, distinguiéndola por supuesto de la filosofía del lenguaje, se ve aún más intrincada cuando se toman en consideración las cuestiones de los sistemas sociales cómo estructuras organizativas sujetas a procesos históricos, económicos, políticos, por nombrar algunos, pero también por las características inherentes a los individuos que conforman dichos grupos y colectividades que sostienen relaciones de diversos tipos y grados. De los siguiente se desprende que una filosofía del lenguaje se ha de encargar de las reflexiones concernientes a los asuntos propios del lenguaje, pero a diferencia de la lingüística que tiene un carácter más inclinado hacia lo gramático, las variaciones y regularidades entre sistema y realización, por nombrar algunos casos, la filosofía del lenguaje mantiene un compromiso con la especulación racional. Parafraseando una cita de Adorno hallada en Habermas la filosofía ha de caracterizarse por el abandono del conocimiento absoluto sin dejar de lado el problema de la verdad.

 

Bibliografía:

 

  • Beuchot, Mauricio. Historia de la filosofía del lenguaje. FCE. México. 2005. pp.290-313.
  • Habermas, Jürgen. Sobre Nietzche y otros ensayos. REI. México. 1993. pp.62-88
  • Habermas, Jürgen. Pensamiento postmetafísico. TAURUS. México. 1990.
  • Villoro, Luis. “Motivos y justificación de la actitud filosófica” en Páginas filosóficas. México. UV. Col. Cuadernos de la facultad de filosofía, letras y ciencias. No15. 1992.73-94.
  • Nieto Blanco. “Habermas y la acción comunicativa” en La conciencia lingüística de la filosofía. Ensayo de una crítica de la razón lingüística. Madrid. Ed. Trotta. 1997.pp.251-263.

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Renuencia

Así es plasmar asiduamente

las mismas frases, todas, iguales

entre los espejismos fracturados

de sobrenombres actuados, piezas

inservibles del ego, maroma y telón

en el pastizal de la ignorancia. Fábrica

estéril esta cabeza que sopla juegos de letras,

pero una vez tuvo esperanza y tenía en sí

las orillas propias de la pradera del éxito.

Turbiedad y marea, cosecha de vorágine dura,

como palmera cocotera, donde se fraguan

destinos simbólicos intraducibles, ininteligibles.

Remanso urbano de las tropelías de lenguajes

baladíes y fútiles, como papel de baño usado,

porque en el fondo no hay mensaje, no hay código

ni estética ni concepción de la belleza, hay ruido,

hay motores infernales en el alma, hay sufridas

instancias que desfiguran el presente… y tratar

de caer en el instinto es perdonarse por haber

dejado al lado del colchón, una espera, un decir,

un alguien que nunca apareció porque era el fantasma

anclado al pasado que orilló todo acto a la monotonía.

Renuencia

Saturación de palabras

Enquistados trozos del diccionario

me hablan, dictan una ignorancia.

Sopesar por doquier

—calle, callejón y rima—

lo imposible de un álgebra del desquite,

porque si enquista la vida un alguien

en nosotros, nosotros somos enlatados

para el refrigerio amoroso —y la otredad

famélica nos escupe las pistas de nuestra investigación—.

Perdemos comúnmente el sentido

¿por qué cariño, piensa el vagabundo

si su indigencia es tibieza —oh ruda proclama urbana—

que desenvuelve el antídoto del éxito?

Rudeza innecesaria, digo cuando evoco

el chicle de mi primer amor —la madre partida—

y entonces gimo con los dedos —aquí

donde parece una máquina que me conoce todo

menos el corazón— arrastrando conmigo una lata

de ostiones ahumados —tan deliciosos como siempre—.

Acallo encima de mis concepciones la égida misma

del tronido instantáneo que es mi boca, mi dedo

—mi pensamiento que mustio rumia una frase no hecha—

porque esto no es poesía ni poema ni literatura ni estilo:

es una maquinaria, un laborismo verbal, un obraje

reclusión en el lenguaje, tropelía y axioma falso, inservible,

rata metafísica en la alcantarilla del ser —concretamente

evado los nombres de estrellas de los años cuarenta

porque creí que la farándula era la naturaleza propia del dolor—.

colorfullturn

Non tradition

Expected to any writer

the past tracks of others,

meaningless sound, my voice,

again against the mirror

and selfish it draw me, my self

bent the season. Non tradition

in here, out there many books spelled,

one universal music, one single cosmic

language, a river of letters and thoughts,

me just typing this spirit called distortion,

what reality is worse, mine of yours?

mineouryours

 

 

Irreverencia poética 6

Irreverencia poetica 6.1

Meme Poética 34

universalturn

Pinky Sunset

We deserve nothingness

full of our names, filled

by strangers. Maybe one day

we forget, maybe we are not

the same as our parents was,

but we cry too, we kiss too,

we hide ourselves in the bathroom,

sniffing cocaine sometimes, some others

making a psychedelic revolution inside us.

But we deserve more than tits and asses.

We deserve more than peace or happiness,

we deserve the sunset, pink always

at the top of the clouds, jamming.

We could be fools but we deserve to be

inside the mirror of times and noises.

puzzle collage pinky