Debería haber una arqueología de tus besos,

un gramática de tu ausencia, una lingüística

de tu recuerdo. Quizá hay ruinas de un nosotros

lejano, tiento también el amanecer junto a ti.

Debería existir una escuela para olvidarte.

En cambio resabio las ruinas de mi nostalgia

entre el ruido del presente y la cicatriz del futuro.