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Autocrítica a la interiorización de la epistheme clásica: en torno a un estudio de lengua y literatura hispánicas sobre el vínculo objeto-tradición Rómulo Pardo Urías (2009)


Advertencia:

La búsqueda cybernaútica me permitió tener acceso al Nuevo Tesoro Lexicográfico de la Lengua Española, accesible en Internet. Por mi cuenta leí el tratado poético de Ignacio de Luzán titulado La poética o reglas de la poesía en general y de sus principales especies (Ediciones de 1737 y 1789). Aunado a eso tenía un interés genuino en los debates sobre modernidad y postmodernidad. Por entonces no sabía lo que podía llegar a significar lo poético, no tenía acceso, como estudiante de lengua y literatura, a una comprensión más o menos cercana de las diferencias de significado de dicho término. Por si fuera poco escribía poesía. 

Así, después de algunas lecturas del Círculo Lingüístico de Praga, de T. Todorov, llegue al texto dieciochesco de Luzán. La definición de poética era clara, directa, pero había que encontrarla leyendo y siguiendo líneas saturadas de una prosa retorcida e intrincada. Fue entonces que inicie mis investigaciones sobre el concepto ‘poética’ o sobre lo ‘poético’. Distinguir, por tanto, entre la significación, el significado y el significante, de lo poético y de la poética, era una primera tarea, pero resultaba aún mayor de lo que pensaba y no sabía cómo llegar a plasmar la situación por la que mi cabeza atravesaba. Entonces decidí iniciar por un chispazo en vías de la socialización de mi problema: ¿qué es la filología? Fue así que empecé a averiguar definiciones distintas de lo filológico hasta llegar al buscador de la Real Academia Española (http://buscon.rae.es/ntlle/SrvltGUILoginNtlle).Decidí entonces averiguar cuales eran las definiciones, históricamente dadas, de la filología. La primera de ellas fue dada en 1780. 

INTRODUCCIÓN:

¿Qué es el estudio de la literatura? ¿Cuáles son sus métodos? ¿Cuáles sus partes constitutivas? Este grupo de preguntas, debería responderse a continuación. Lo enfático consiste en apreciar que dentro de las relaciones entre lenguaje y cultura, la presencia de lo literario incide tanto en el campo del lenguaje como en el de la cultura, aunque de maneras visiblemente diferentes. Desentrañar dichas diferencias, puede ofrecer alguna línea para responder al menos a alguna de las preguntas que aquí se han planteado, así como propulsar la necesaria discusión de la relación entre lenguaje y literatura, como la relación entre lenguaje y cultura, y entre cultura y literatura1.

Por otra parte, será necesario considerar el papel de los conocimientos humanos actuales acumulados en el campo del estudio de lo humano. Ante la multiplicidad de conocimientos, eliminando toda hipótesis antropocéntrica, las tendencias contemporáneas suelen mantener restringido a ciertos especialistas y especialidades el estudio de ciertos objetos. En ese caso cabe preguntarse si el principio de autoridad no se ha tornado un principio de autoritarismo académico. Pero no se trata en esta ocasión de plantear una tesis política, sino una más bien filológica a saber: ¿cómo salvar la distancia entre los conocimientos humanos de lo humano en dos puntos distintos del devenir de la especie como lo son el siglo XVIII español y el siglo XXI mexicano?

A primera vista la distancia parece insalvable. Sin embargo, un modelo filológico de aproximación debería resolver al menos los siguientes distanciamientos:

  1. distanciamiento cultural
  2. distanciamiento histórico
  3. distanciamiento social
  4. distanciamiento literario
  5. distanciamiento lingüístico

Cada uno de dichos distanciamientos encuentra distintas soluciones, según sea el caso. De manera reduccionista y simplificada sería posible resolver dichos distanciamientos, al resolver las diferencias correspondientes a los siguientes rubros respectivamente:

  1. distanciamiento lingüístico: diferencias léxicas, semánticas y discursivas (sincrónica, diacrónica y comparativamente)
  2. distanciamiento literario: autores y exponentes de la literatura hispánica del XVIII y del XXI
  3. distanciamiento social: características y contrastes entre la modernidad monárquica pre-industrial y la globalidad democrática postmoderna
  4. distanciamiento histórico: siglo XVIII- siglo XXI
  5. distanciamiento cultural: descripción de la España del XVIII y del México del XXI

Pese a esto, los distanciamientos prevalecientes dentro de la occidentalidad hispánica pueden sujetarse a este planteamiento filológico, cuyo punto original es aquel que se refiere a la posibilidad reinterpretativa de todo texto, no tanto a la exégesis como al trabajo hermenéutico en ciernes. De tal suerte, este cuerpo de distanciamientos ofrece un panorama desolador a cualquier estudioso, siempre que se siga un eje exclusivo para la conducción del trabajo de investigación. Sobre todo, para aquellos que se inscriben en una tradición hermética, doctrinal y cientificista, que si bien no aclara del todo, tampoco deja ver los pasajes oscuros dentro del oleaje de los conocimientos humanos. Por lo tanto, frente a estas paradojas, se opta por renunciar o por realizar un ensamblaje de lecturas que permitan acceder al trabajo hermenéutico en ciernes, como primer entrenamiento para iniciarse en los trabajos de exégesis, en este caso literaria. 

Por lo que respecta a este trabajo de investigación, se centrará en el estudio, definición, delimitación y contraste, de la poética dentro de las investigaciones literarias, a partir de la lectura deLa poética o reglas de la poesía en general y de sus principales especies del aragonés Ignacio de Luzán, publicada por primera ocasión en 1737 y posteriormente en 1789. Se tratará, por principio, de alcanzar un cuerpo de conocimientos que permitan atenuar, en mayor o menor medida, los distanciamientos previamente mencionados, al intentar realizar una lectura más o menos comprensiva del tratado poético dieciochesco de Luzán, específicamente en su concepción de lo poético y de la poética en tanto disciplina. Para ello es necesario contemplar la posibilidad de esquematizar una trayectoria a seguir:

Distanciamientos en la occidentalidad hispánica:

  • la occidentalidad 
  • el ahora múltiple de la postmodernidad frente al ahora único de la modernidad
  • del ahora múltiple al pasado hispánico
  • del pasado al presente en la occidentalidad hispánica

El conocimiento y ciencia de las letras era la definición de ‘literatura’ en el Diccionario de la Real Academia Española en 1734. Para 1737 la misma institución definía ‘poética’ como lo mismo que poesíala obra o tratado en que se señalan las reglas y preceptos necesarios para la mayor perfección de las obras poéticas. Finalmente, será en 1780, igualmente en su diccionario, en el que se defina ‘filología’ como Ciencia compuesta y adornada de la gramática, retórica, historia, poesía, antigüedades, interpretación de autores y generalmente de la crítica, con especulación general de todas las demás ciencias. Para nosotros, en el exacerbado mundo virtual, resultaría sencillo ubicar las definiciones aproximadas (léxica y semánticamente) de esas tres entradas (la literaria, la poética y la filológica), aunque en su dimensión lingüística, por supuesto,no literaria, ni poética ni filológica. El encontronazo golpea o busca golpear.

Entre 1734 y 1780 cabe preguntarse por la labor que tuvo el diccionario de la Real Academia Española como instrumento cultural, ideológico e histórico. Lo curioso es el extraño paralelismo entre la aparición de estas definiciones institucionalizadas de los campos del saber al que corresponden respectivamente (el literario, el poético y el filológico), con la doble publicación de La poética o reglas de la poesía en general y de sus principales especies, primero en 1737 y luego en 1789. Hay por lo tanto dos fenómenos de interés para este estudio: 

  1. una triple temporalidad dentro del siglo XVIII hispánico
  2. una reflexión sobre las diferencias entre literatura, poética y filología

El primer fenómeno abarca la conceptualización del siglo XVIII hispánico dentro de la modernidad occidental del siglo XVIII. Dicha conceptualización parte de tres ciclos, dos semejantes entre ellos y uno distinto, a saber: un ciclo que va desde la primera definición de literatura ofrecida en 1734 hasta la definición de filología en 1780; otro que va de la primera publicación del tratado de I. de Luzán en 1737 hasta la segunda edición de 1789; y otro que abarca desde el fin de la guerra de sucesión española con los tratados de Utrecht, Rastadt y Baden, en 1713-1714 hasta la revolución burguesa en Francia en 1789. Con esta triple temporalidad, delimitada claramente, se pretende llegar a ofrecer una descripción del siglo XVIII hispánico, bajo la concepción de una poética y una modernidad hispánicas, conformadoras de una tradición particular dentro de la occidentalidad. Esto lleva, inevitablemente a preguntarse por la relación entre literatura, poética y filología, puesto que se trata de tres elementos constitutivos de uno de los ciclos mencionados, el relativo a la institucionalización dentro de la tradición hispánica a partir del siglo XVIII, de las definiciones de ‘literatura’, ‘poética’ y ‘filología’. 

Dadas las definiciones de los términos ‘literatura’, ‘filología’ y ‘poética’ en la vigésimo segunda edición del diccionario de la Real Academia Española mi propuesta inicia con el contraste de los significados léxicos de los términos mencionados, entre las definiciones del siglo XVIII y las del diccionario actual. De forma posterior se intentará la siguiente maniobra: deslindar y distinguir entre el conocimiento literario, el conocimiento poético y el conocimiento filológico, tomando como punto de partida la diferencia entre ciencia y arte en la episteme clásica. De esta manera se busca llegar a explicar la diferencia entre modernidad y postmodernidad, con el fin de realizar una síntesis tanto del lo respectivo a la poética como a la modernidad hispánica del siglo XVIII. 

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA:

Nadie puede leerlo todo, pero algo hay que hacer con lo leído. Trascender el analfabetismo funcional no estriba nada más en normativas correctivas, como tampoco encuentra sus efectos en un corto e inmediato periodo temporal (institucionalmente, académicamente, historicistamente ni reduccionistamente). Definir el alfabetismo funcional sería labor aparte. 

El alfabetismo2, en tanto práctica hegemónica de la educación occidental, contiene al menos el nivel de la lecto-escritura, el nivel de la meta-cognición, y el nivel analfabeta. El analfabeta es un alfabeta no alfabetizado, igual que el escritor es un lector, y el sujeto cognoscente es el individuo cognitivo, en una lógica de objetivar. Definir un estado de la lengua alfabetizado sería labor a parte.

En cuanto a un estudio de la lengua y la literatura hispánicas se refiere, cabe distinguir tres concepciones evidentes de la occidentalidad al emprender tal estudio:

  1. la relación entre arte, conocimiento y cultura3
  2. la restricción al mundo hispánico
  3. la necesaria definición de cada término a estudiar

Se plantea, por tanto, un triple y necesario objeto a definir:

  • el de la lengua
  • el de la literatura
  • el de lo hispánico (o la occidentalidad hispánica)

Desde esta esquemática visión resulta preferible hablar, en lugar de hacerlo de objetos, de tradiciones: la tradición de la lengua, la tradición de la literatura, la tradición hispánica. Pero distinguir entre un objeto y una tradición parece ser una estratagema epistemológica falaz. ¿Qué es un objeto dentro de una tradición? ¿Cuáles son sus formas de interacción? ¿cómo tener contacto con tal experiencia interactiva?

Luego entonces existe un problema de definiciones, aunque un problema de definiciones parece conducir a una situación de indefinición: ¿dado un problema de definición, hay una situación de indefinición?

Por otra parte, al dar por hecho una definición de lengua, de literatura y de lo hispánico, se tiene a nuestro favor un punto de partida, ya que creemos que al dar por hecho algo, damos por hecho todo y/o nada, de lo cual se sigue que ante un problema de definición, o una situación de indefinición, se define o se da por hecho la definición. 

En ese sentido, nuestra primera tesis es una pregunta: ¿desde donde alcanzar a definir, aproximadamente, tres tradiciones específicas a estudiar, como lo son la tradición de la lengua, la tradición de la literatura y la tradición hispánica? No hablo, por tanto, de un objeto, de una objetividad por alcanzar, de una singularidad verificable dentro de un sistema. Hablo de interacciones objetivas, objetivadas, como se dice en filología, fijadas. 

Mi segunda tesis oscila de lo definido a lo indefinido, bajo la lógica siguiente: ante lo dado por hecho (lo definido o lo indefinido), todo lo concerniente a lo dado por hecho es un hecho y/o nada de lo concerniente a lo dado por hecho es un hecho. De tal suerte, el problema de definición conlleva una situación de indefinición que debe ser resulta.

Para ello se recurre a una manera de proceder, a un método que dilucide, en menor o mayor medida, el problema de definición y la situación de indefinición. En el peor de los casos, dicho método no existe y se recurre a una investigación con dos propósitos específicos: el de definir o permanecer en la indefinición, y el de proseguir en el estudio del objeto por ser definido o inscrito en la situación de indefinición. La resolución de ambos propósitos en un trabajo de investigación ofrece, luego entonces, tanto la construcción de un método, como la definición o la indefinición justificada del objeto hasta entonces estudiado. 

Así, el siguiente trabajo de investigación cuenta con tal esqueleto de tesis:

  • ¿ante un problema de definición (de la lengua, la literatura y lo hispánico), hay una situación de indefinición (de la lengua, la literatura y lo hispánico)?
  • Al dar por hecho algo (lo definido o lo indefinido), todo lo concerniente a ese algo y/onada de lo concerniente a ese algo, deben ser dados por hecho
  • Ante la falta de un método se recurre al trabajo de investigación

Bajo estas premisas o tesis es que se plantea la necesaria investigaciónPoética y modernidad hispánicas en el siglo XVIII, cuyoplanteamiento general es la pertinencia de un estudio de diferencias léxicas, interpretativas y culturales, en torno a la tradición de la lengua, a la tradición de la literatura, y a la tradición de lo hispánico, en tanto vehículos de aproximación a la tradición occidental, en general, y a la occidentalidad hispánica, en particular, específicamente a la del siglo XVIII. 

Para ello se ha un constituido un método léxico-semántico-discursivo de comparación entre lo definido de la lengua, la literatura y la occidentalidad hispánica, y lo indefinido de un estudio acerca de la relación entre poética, literatura y filología, dentro de dichas tradiciones. Corresponderá a un primer momento dar a conocer ese modelo de comparación (léxica-semántica-discursiva). 

Un segundo momento estará dedicado a la necesaria discusión que la relación entre poética, literatura y filología, puede ofrecer como una solución metodológica al problema de lo dado por hecho (lo definido o lo indefinido), por una parte, y por otra, a las posibilidades de definición y posibles definiciones de la lengua, la literatura y la occidentalidad hispánica, distinguiendo entre una concepción objetiva de estudio y una concepción discursiva de estudio. Luego entonces, lo definido (o dado por hecho) se expande como posibilidad de análisis a partir de tres componentes específicos de disciplinas específicas: lingüística-literatura-historia, de la tradición hispánica

El objetivo final de esta investigación es realizar una incursión en la historia literaria, en la filología y en la poética histórica, advirtiendo la especialización del conocimiento de la lengua en cada una de estas disciplinas, por principio, frente a una episteme clásica que atribuye a la ciencia la labor del conocimiento y al arte la labor de la cultura, en otras palabras, que distingue entre el conocimiento científico y el conocimiento artístico, más que como prácticas hegemónicas de la educación, como producto de dos actividades diferentes, inscritas en una sociedad, en un momento histórico, y en el proyecto occidental de modernidad. 

Definiciones y modalidades de significado: elementos lingüísticos de la discursividad y la cognición

Hasta aquí se han expuesto las tesis que derivan en la construcción de un método léxico-semántico-discursivo de aproximación a tres tradiciones distintas: la tradición de la lengua, la tradición de la literatura, y la tradición hispánica. El hablar de tradiciones, en lugar de objetos, permite distinguir, nítidamente, entre un análisis diacrónico y uno sincrónico, bajo una óptica llanamente estructural. Sin embargo, las dicotomías elementales del estructuralismo, de la estructuralidad sistémica (significado-significante, lengua-habla, fonética-fonología, sistema-signo, etc.), al encontrar un sustento ideológico legítimo dentro de la occidentalidad forman parte de un conjunto de conocimientos mayor al que abarcan en su esfuerzo sintético de cientificidad. Esto no quiere decir que una revisión crítica de la tradición estructuralista -tremenda paradoja entre diacronía y sincronía- resulte innecesaria o insuficiente para hablar de la tradición de la lengua y la tradición de la literatura, pero al introducir la variable de la tradición hispánica parece abrirse un camino de acercamiento distinto al que ofrece el estructuralismo del siglo XX. Esto se sintetiza de la siguiente manera:

tradición de la lengua y tradición de la literatura ( estudio estructuralista)

tradición hispánica (estudio histórico)

Desde esta generalidad específica, bajo la distinción establecida entre ciencia y arte ―la primera objetiva y el segundo subjetivo―,cada una de las tradiciones encuentra objetos de estudio distintos entre sí, dada la definición léxica del diccionario de la Real Academia Española. Entonces, un primer momento está sustentado en las definiciones autónomas (en tanto entradas del diccionario) de los términos, ‘lengua’, ‘literatura’, ‘hispánico’, frente a las definiciones relacionadas (en tanto cuerpos de conocimientos, en tanto tradiciones).

Mediante este procedimiento, pasar de una concepción de objeto a una concepción de tradición(cuerpo de conocimientos), se consigue un proceso de interiorización en tres niveles: 

  •  histórico-temporal (nivel diacrónico de interiorización) que responde a lo tradicional
  •  semántico-discursivo (nivel sincrónico de interiorización) que responde a lo léxico y textual
  •  epistemológico (nivel cognitivo de interiorización) que responde a la diferencia entre el conocimiento de la ciencia y el conocimiento del arte

A falta de pan, tortillas: investigación terminológica, léxica, semántica y de la discursividad en la occidentalidad hispánica

Dado un grupo de definiciones del siglo XVIII se busca compararle con el mismo grupo de definiciones actuales. El diccionario de la Real Academia Española ofrece por primera ocasión una definición de ‘literatura’ en 1734; en 1737, aparece por primera vez la entrada ‘poética’; finalmente, será en 1780 cuando tenga el diccionario la entrada ‘filología’. 

En paralelo, en 1737 es publicada la obra La poética o reglas de la poesía en general y de sus principales especiesconfeccionada especialmente por Ignacio de Luzán Claramunt de Suelves y Gurrea, para la España de la época. Ésta será publicada, así mismo, en 1789, con correcciones controversiales de sumo interés, controversias que por ahora son dejadas de lado. 

Por otra parte, parece innecesario debatir acerca de la periodización del siglo XVIII, puesto que se toman como punto de partida los tratados de Utrecht (1713) y como punto de llegada la revolución burguesa en Francia (1789), establecidos de ante mano por M.S. Anderson en su trabajo sobre el siglo XVIII europeo.

Tenemos enfrente, pues, tres periodizaciones distintas susceptibles de dar una definición de la occidentalidad hispánica del siglo XVIII. 

Notas preliminares acerca de la episthemeclásica como herencia cultural de la modernidad occidental

Es innegable la existencia de una cultura clásica (Leví-Strauss), de una epistheme clásica (Foucault), de una temporalidad clásica (del siglo XVII en adelante), y, por lo tanto, de una cosmogonía clasicista de la modernidad occidental. Igualmente es innegable una actitud crítica frente a la cultura clásica, frente a la epistheme clásica, frente a la temporalidad clásica y, por ende, de una tradición crítica a la cosmogonía clasicista de la modernidad occidental, en general. 

Así mismo es innegable la necesidad de la comunidad universitaria por asumir frente a la cosmogonía clasicista de la modernidad occidental, una postura crítica. Esto significaría emprender esfuerzos para desmantelar uno de los mayores prejuicios educativos, en un sistema educativo que como el mexicano cuenta con incontables deficiencias y carencias, osea aquel que distingue entre el conocimiento científico y el conocimiento artístico, en tanto formas de conocimiento distanciados mediante una incompatibilidad (de método, de objeto y de tradición).

A lo que apunta esta reflexión es a la comprensión epistemológica, osease desde una teoría del conocimiento, de las diferencias entre objeto y tradición (se excluye el plano metodológico por estar en proceso de construcción), en la dinámica reflexiva de una autocrítica a la interiorización de la epistheme clásica de la modernidad occidental. Se da por hecho, con L. Vigotski, que la interiorización del lenguaje es un proceso complejo y de refinamiento cognitivo, por una parte, y que en tanto fenómeno complejo y de refinamiento, está compuesto por la relación entre pensamiento y lenguaje. Desde esta perspectiva, la interiorización de la epistheme clásica, su autocrítica, abarcaría: un primer momento de proceso de interiorización; seguidamente habría un proceso de metacognición sobre el primer proceso; finalmente se buscaría la autocrítica.

Más allá de la relativización radical entre ciencia y arte, la dicotomía entre conocimiento científico y conocimiento artístico permite contemplar uno de los desarrollos de la epistheme clásica, de la cultura clásica, de la temporalidad clásica, por un lado, y por otro, permite un proceso de interiorización sujeto a crítica. Así, el conocimiento científico y el conocimiento artístico son susceptibles de métodos, objetos y tradiciones, inherentes, específicas y diferenciadas entre sí. Dada dicha dicotomía, la ciencia es un método para alcanzar conocimientos verificables y el arte un método para alcanzar un nivel de cultura. 

Binomios incómodos: objeto-objetividad, discurso-discursividad

La dicotomía establecida entre ciencia y arte, y entre los conocimientos que se desprenden idealmente de cada una de estas actividades, nos sitúa en el típico tema de la epistheme clásica: la diferencia entre objeto de conocimiento y sujeto cognoscitivo. Sin embargo, se ha buscado desde un principio algo parecido al siguiente esquema:

Estudio: 1)del objeto/objetos 2)de la tradición/tradiciones

Niveles de interiorización: 1)diacrónico-tradicional 2) sincrónico-léxico-textual 3) cognitivo

Método: léxico-semántico-discursivo

Tesis:

  • ¿ante un problema de definición (de la lengua, la literatura y lo hispánico), hay una situación de indefinición (de la lengua, la literatura y lo hispánico)?
  • Al dar por hecho algo (lo definido o lo indefinido), todo lo concerniente a ese algo y/onada de lo concerniente a ese algo, deben ser dados por hecho
  • Ante la falta de un método se recurre al trabajo de investigación

Luego entonces el punto de partida es: o una situación de indefinición o un problema de definición. De ahí en adelante, el método léxico-semántico-discursivo, está determinado por tres objetos de disciplinas específicas: lingüística (lengua-habla), literatura (obras escritas de carácter estético) e historia (eventos dentro de la cronología humana), como puntos de aproximación al estudio de la tradición occidental hispánica del siglo XVIII. La determinación disciplinaria del método, mediante los objetos mencionados, permite ir de los niveles de interiorización y sus relaciones, al objeto/objetos o tradición/tradiciones por estudiar: se tratará entonces de investigar la discursividad y no la objetividad dentro de la occidentalidad hispánica del siglo XVIII. 

METODOLOGÍA:

  1. Comparación léxico-semántica-discursiva de materiales lingüístico-literarios del siglo XVII y del siglo XXI dentro de la tradición hispánica, a partir de tres entradas: ‘literatura’, ‘poética’ y ‘filología’. 
  2. Delimitación y caracterización de la epistheme clásica interiorizada (cosmogonía clasicista de la modernidad occidental), 
  3. Crítica y autocrítica a la interiorización

OBJETIVOS:

  • Resolver un problema de definición o una situación de indefinición (de la lengua, la literatura y lo hispánico).
  • Distinguir entre un estudio de objetividad y un estudio de discursividad, entre el objeto y la tradición.
  • Realizar un acercamiento a la reflexión lingüístico-literaria desde el estudio de la poética.
  • Iniciarse en el método filológico.
  • Ofrecer un panorama de la modernidad hispánica

Esquema por unidades: 

Introducción

Unidad 1El conocimiento de la poética, la literatura y la filología

  1. Definir la poética, definir la literatura, definir la filología
  2. Lengua, arte y cultura: un acercamiento 
  3. La poética: lingüística y literatura

Unidad 2: Tiempos viejos y tiempos nuevos: la modernidad desde la postmodernidad

  1. La reflexión postmodernista de la modernidad
  2. Caracterización de la modernidad
  3. La modernidad: historia y sociedad

Unidad3: Poética y modernidad hispánicas en el siglo XVIII

  1. El siglo XVIII hispánico, el siglo XVIII occidental
  2. De la literatura a la filología en la institucionalización académica hispánica del siglo XVIII
  3. Aproximación a La poética o reglas de la poesía en general y de sus principales especies (ediciones de 1739 y 1789)

Conclusiones

Bibliografía de consulta general por unidades:

Unidad 1:

  • Bram, J. Lenguaje y sociedad. Paidos. Argentina. 1961.
  • Culler, J. Breve introducción a la teoría literaria. Crítica. España. 2000.
  • Dolozel, L. Historia breve de la poética. Síntesis. España. 1997.
  • Eco, U. La búsqueda de la lengua perfecta. Altaya. España. 1999.
  • Jakobson, R. Lingüística, poética, tiempo. Crítica. España. 1981.
  • Jitrik, N. Los grados de la escritura. Manantial. Argentina. 2000.
  • Sapir, E. El lenguaje. F.C.E. México. 1966.
  • Schaff, A. Lenguaje y conocimiento. Grijalbo. México. 1967.
  • Tomachevski, B. Teoría de la literatura. Akal. España. 1982.
  • Tzvetan, T. Poética. Losada. Argentina. 1975.
  • Van Dijk, T. A. Estructuras y funciones del discurso. Siglo XXI. México. 1996.
  • Varios autores. Problemas del estructuralismo. Siglo XXI. México. 1969.
  • Varios autores. El círculo de Praga. Anagrama. España. 1982.
  • Varios autores. El círculo de Praga. Ediciones Universitarias de Valparaiso. Chile.
  • Varios Autores. Lingüística y literatura. U.V. México. 1978

Unidad 2:

  • Bourdieu, P. Las reglas del arte. Anagrama. España. 1997.
  • Foster, H La posmodernidad. Kairos. España. 2002.
  • Foucault, M. La arqueología del saber. Siglo XXI. México. 1980.
  • Gombrich, E.H. Tras la historia de la cultura. Ariel. España. 1977.
  • Kroeber, A.L. El estilo y la evolución de la cultura. Guadarrama. España. 1969.
  • Lash, S. Sociología del posmodernismo. Amorrortu. Argentina. 1997.
  • Lyotard, J.F. La condición postmoderna.Altaya. España. 1999.
  • Perkins, D. Is literary history possible?. Johns Hopkins University Press. E.U.A. 1993.
  • Picó, J. Cultura y modernidad. Alianza. España. 2005.
  • Solares, B. (coord.) Los lenguajes del símbolo. Anthropos. España. 2001.
  • Subirats, E. Culturas virtuales. Ediciones Coyoacán. México. 2001.
  • Varios autores. El final de los grandes proyectos. Gedisa. España. 1997.
  • Wellmer, A. Sobre la dialéctica entre modernidad y posmodernidad. Visor. España. 1993.

Unidad 3:

  • Aguilar Piñal, F. Historia literaria de España en el siglo XVIII. Trotta. España. 1996.
  • Alatorre, A. Los 1001 años de la lengua española. F.C.E. México. 2003.
  • Álvarez Barrientos, J. Ilustración y neoclasicismo en las letras españolas. Síntesis. España. 2005.
  • Anderson, M.S. La Europa del siglo XVIII (1713-1789). F.C.E. México. 1980.
  • Caso González, J.M. Historia y crítica de la literatura española. Ilustración y Neoclasicismo.Crítica. España. 1983. 
  • Díaz-Plaja, G. Hacia un concepto de la literatura española. Espasa-Calpe. Argentina. 1945.
  • Glendinning, N. Historia de la literatura española. El siglo XVIII.Ariel. España. 1974.
  • Guimerá. A. y otros. El reformismo borbónico. Alianza. España. 1996.
  • La Rubia Prado, F. y J. Torrecilla. Razón, tradición y modernidad: re-visión de la ilustración hispánica.Tecnos. España. 1996.
  • Luzań de I. La poética o reglas de la poesía en general y de sus principales especies.Ediciones de 1737 y 1789. Cátedra. España. 1973.
  • Mate, R. y otros. La ilustración en España y Alemania. Anthropos. España. 1989.
  • Menéndez Pelayo, M. Historia de las ideas estéticas de España. Reseña histórica del desarrollo de las doctrinas estéticas durante el siglo XVIII.Porrúa. México. 1985.
  • Peyre, H. ¿Qué es el clasicismo?. F.C.E. México. 1966.
  • Prieto, C. Cinco mil años de palabras. F.C.E. México. 2006.
  • Torri, J. La literatura española. F.C.E. México. 1984.
  • Van Tieghem, P. Compendio de historia literaria de Europa. Espasa-Calpe. España. 1965.
  • Valbuena Prat, A. Historia de la literatura española. TOMO IV. Siglo XVIII y Romanticismo.Gustavo Gilly. España. 1981.

1Max Black, en su Laberinto del lenguaje, especifica que : “Si la idea básica de la tesis antigua consistía en que el pensamiento y el lenguaje son, en principio, totalmente independientes, la concepción básica correspondiente de la postura nueva consiste en que no puede darse un pensamiento plenamente articulado sin encarnarse en símbolos”. 

2Cabe aclarar, con M. Black, que: “Reemplazar el sonido pasajero por una señal permanente, es decir: inventar la escritura, es un logro notable que muchas culturas no han llegado a producir”. Esto no significa privilegiar a la escritura por sobre el habla, sino que confirma la hegemonía de la práctica alfabética dentro de la educación occidental.

3Estamos de acuerdo con Black cuando afirma que: “El pensamiento, la comunicación, la cultura y la sociedad están relacionados entre sí, por el lenguaje. Se trata de una red que, de alguna manera, es de consumo, frágil y precaria. Puesto que su existencia depende, en última instancia, de la capacidad de adiestramiento de los seres humanos para producir sonidos distintos inmediatamente reconocibles, por ellos mismos y por otros”. 

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