Blogging poetico

Escribo

Dejé la pluma

al lado de mi boca,

como pieza de rompecabezas,

dejé mi vista

axiomática en los años.

 

Dejo los balcones de la incomprensión

donde fumaba el tiempo.

Fumo ahora los ancestros

y la fábrica de horror agita

el torrente ínfimo de mis adentros.

 

Salpico los astros con los restos

que el cincel escorpión

derrama sobre los cielos.

En la cinta magnética de mi voz

la gubia de los solsticios

indaga el enigma del símbolo oculto.

 

Entre las canciones también dejo

un toque de arritmia y melancolia

porque en el espejo turbio

de la juventud quebré los límites

mismos de la cruel inocencia rota.

 

Un espasmo amoroso me invita

a ser una copia de los vestigios

que en el hogar quedaron… pero

contra el corte indómito del sol

las funciones de mis párpados

ocultan las canicas de recuerdos

que en otras vidas anunciaban

un futuro promisorio. Luché

como gaviota contra la tormenta

pero en cambio algo sucumbe

cada día en mis adentros

porque al final del día dejé la pluma

junto al teclado y es este teclado el sopor

cierto de la mansa circunstancia neurótica.

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