Diario publico de Romulaizer Pardo

Diario público de Romulaizer Pardo 14

Lecturas de 2015

Mi obsesión por ser reconocido como un hombre de letras, como un escritor, remiten a una serie de posibilidades e intereses amplios que se inscriben en mi quehacer como humanista. Me devano la cabeza leyendo, tratando de construir una identidad propia, una forma de ser en el mundo. Intento ser un hombre de ideas y de pensamiento, intento construir entramados simbólicos. Mis disquisiciones, mis búsquedas, mis intentos por tener un perfil cultural no son restrictivos. En ese intento por construirme como autor he mostrado inquietudes desde mis afanes académicos con rudimentos de antropología, de lingüística, de literatura, hasta desembocar en mi oficio superior de historiador. Siempre de la mano de obras y autores que van más allá de distintas épocas, es decir, desde una perspectiva que busca construir un criterio y entramado simbólico personal, mis intentos se fraguan sólidamente en mi reflexión y valoración de los procesos ilustrados que dieron fisonomía a las identidades nacionales. Porque también se trata de un ejercicio de nutrición cultural, escrita, que permite en mi caso asumir y descomponer actitudes, elaboraciones, tendencias y modas del pensamiento, que me permite comprender las realidades humanas y sus expresiones culturales. Aunque siempre desde un ángulo que se fija en la tradición occidental, siempre desde la construcción histórica de las epistemes de las modernidades, siempre, eso sí, desde las posibilidades de ser y estar en el mundo mediante la lectura y la escritura. Porque se trata de leer el mundo, sus tiempos, sus expresiones, de comprender el pasado, el presente, el futuro, de enmarcar mis actos escritos, mi actos de habla escrita, en un marco mucho mayor, quizás inabarcable.

En esa medida me encuentro interesado en todo el complejo campo de lo humano, de esas ciencias del espíritu, de esas ciencias sociales, de esas humanidades, que han acumulado una serie de conocimientos y métodos, de técnicas y elaboraciones interpretativas, que me permiten comprender, explicar, describir, interpretar, aquello que estudio. Porque en mi intencionalidad amplia me puedo ubicar muy bien con intereses filosóficos, históricos, etnológicos, literarios, sociológicos, económicos, políticos, entre otros. Porque en mi haber me ubico y detecto como un hombre que busca construir un perfil personal a partir de distintas tradiciones culturales, a partir de distintas obras y autores, a partir de distintos tiempos, espacios, libros y trabajos. En el decurso de mis años, de mis trabajos, de mis investigaciones, he preferido trabajar con autores y obras obsoletos, trascendidos, con poca relevancia en la actualidad, aunque desarrollando investigaciones ciertamente algo originales, con tintes y matices particularizados en su condición de objetos olvidados. Pero también he tenido a bien acercarme y pedir ayuda, escuchar opiniones, encontrar espacios para intercambiar diálogos, porque no se trata de un simple monólogo ni de una simple catarsis sino de las posibilidades de construir conocimiento. Hacia mis años juveniles mi pérdida de sentido, de integridad, de sensatez y de razón, fueron obstáculos para mi desarrollo intelectual, que no para mi escritura creativa. Porque al final entiendo muy bien que mi perfil va de la creación a la academia, de las ideas y su historia a la libertad creativa. Porque intento ser poeta, narrador, ensayista, articulista, reseñista. Porque me integro como un hombre que va descubriendo datos y comprobando documentalmente sus hipótesis de trabajo, realizando exploraciones temáticas, ahondando en las dimensiones de la cultura y sus expresiones. Y no sólo es la escritura, es también la observación de obras pictóricas la que nutre mis afanes. Eso sí, mi cultura está mutilada siempre que he omitido tener una formación cinematográfica, siempre que he dejado de lado la dimensión audiovisual en mis inquietudes y búsquedas. Porque me encuentro anclado en la observación de los hechos pasados, de la episteme de la modernidad, cuando el cine y la fotografía apenas de incorporaban al acervo de la cultura. Porque mi interesa escudriñar los procesos de construcción de identidades nacionales y los procesos de elaboraciones derivadas de las ilustraciones occidentales, del desarrollo tecnológico, capitalista, científico, pero también filosófico, literario, estético, historiográfico, que se enmarcan entre los siglos XVIII y XX. Por ello mi intencionalidad amplia, profusa, dispersa, que en apariencia carece de método, me restringe a concretar las realizaciones de mi escritura en las dos vertientes mencionadas: la de la libertad creadora y la de la meticulosidad académica. En esos polos escribo, intercambio, aprendo, conozco y acepto mis fuerzas y realidades, mi imposible abarcar una totalidad cognitiva global para asumir un perfil más propio, más personal, más inherente a mi realidad, más que a mi obsesión por ser reconocido como literato, hombre de letras, intelectual, académico, escritor, en fin, alguien más que plasma su visión del mundo y de las ideas mediante su escritura.

Los maestros Mario Muños y Sergio Pitol, en Xalapa, 2015. Tertulia compartida con estos dos insignes hombres de letras, relevantes en mi formación.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .