Diario publico de Romulaizer Pardo

Diario público de Romulaizer Pardo 15

La complejidad de la memoria se ciñe muchas veces a algo más que los flujos de pensamiento conscientes. En ocasiones pueden venir golpes de memoria de eventos, cosas, circunstancias, hechos, que no están registrados conscientemente en nuestro actuar y nuestro pensar. Pero en lo que la memoria emerge y lo que podemos plasmar de ella hay una especie de viaje mediante el cual conseguimos identificarnos e identificar aquello que nos dota de sentido y significado como seres humanos. Dice el proverbio chino que la gota de agua perfora la roca no por su fuerza sino por su constancia. En ese sentido es mi intento escritural el ser una constante dentro de mis días. Muchas veces me pregunto y dudo respecto a mis creaciones y mis elaboraciones, a mis intentos culturales. Porque en sí me cuesta trabajo encontrar lectores y personas interesadas en lo que hago. Por si eso fuera poco mis ajetreos autobiográficos no son fiables ni permiten otra cosa más que conocer lo poco o mucho que fui y que repercute en mi hacer. Pero en sí mis escritos muchas veces responden a una improvisación lírica, sin un plan definido de prefabricado. Responden a necesidades personales de catarsis y auto indagación. Porque en el peor de los casos este diario público no es otra cosa que una forma de recordarme y dar a mi audiencia ciertas formas en las cuales me expreso y soy, en las cuales me desenvuelvo y existo.

Anuncios

Lo que ciertamente me puede generar una especie de desidia y de pánico es el hecho de afrontar dificultades comunicativas y de relaciones públicas. Soy una pésima persona para socializar, me enfrasco en mi mundo de imágenes y fantasmas, deambulo por autores y obras que no tienen relevancia actual, todo lo cual me hace intuir mi desfase de la realidad y del presente. Sin embargo, me mantengo fiel al principio del recuerdo, de la memoria, que voy construyendo a partir de las piezas rotas y oxidadas de mis actos. En la actualidad mi identidad está fraguada por mis intentos de escribir y también por mayores o menores proyectos. En sí, me identifico como un hombre curioso, obsesivo y obstinado, convencido de que mediante mi espacio público de escritura puedo transformar algo del mundo. Y es también la memoria la que me coloca de frente a las ausencias en mi vida, más ahora en tiempos pandémicos: muertes, personas con quien ya no tengo contactos, amores del pasado, amistades perdidas, entre un largo etcétera de mujeres y hombres que ya no convergen conmigo. Pero en el impulso por reconocerme, por identificarme, por auspiciar mis catarsis escritas, hay una intención formativa, una intención de construcción personal que trasciende el mero egocentrismo, al menos en el hecho de que comprendo la vida como un conjunto de relaciones, momentos, espacios, tiempos, lugares, circunstancias. Porque al final pago el precio de mis transgresiones e irreverencias, porque al final es muy simple todo lo que me insta a proseguir en mis desahogos creativos. Creo en los hechos y ahora vivo cade vez menos en los no hechos, porque al final de cuentas muchos años pasé deseando cosas imposibles como dijera Cerati. En sí, mi vida y mis escritos están cifrados en la compleja urdimbre de autores, ideas, vivencias, experiencias, que han definido mi estar en el mundo, mi existir, mi ser en un plano donde otros me han permitido conocer mis errores, mis aciertos, mis fracasos, mis éxitos. ¿Qué más es la vida sino esa complejidad que nos define por lapsos y que cambia constantemente?

Viaducto-Piedad, Ciudad de México, 2001.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .