No soy el mismo desde el desierto
y desde Japón no soy igual
desde Sonora cambié el sueño
por pesadilla, pero también después,
el tiempo me mostró la cruz de Luz.
No soy el mismo, igual que ayer
como tampoco mis letras son
iguales al vapor de hace 20 años.
No soy igual al que gritaba en Milpa Alta,
pero eso sí, hay algo que continúa en mí
eso que es mi voz y mi amor y mi memoria.

Retrato en Xalapa, 2001