Spam Man Series

Spam man series 39.76.84

Hombre no deseado, sujeto no deseado, personaje no deseado. Perdido en una serie de mal entendidos, compromisos no efectuados, no realizados, problemas de tiempo y espacio, pandémicos y no pandémicos, problemas psicológicos, psicoanalíticos, problemas edípicos y elécktricos, problemas de identidad, problemas de métrica y versificación, problemas de todo tipo. ¿Qué soy? ¿Quién soy? Nadie me escribe, nadie me habla, nadie me busca. Hombre no deseado, no identificado, hombre sentado frente a un monitor, aislado, recluido. Niño de 7 años, aislado interactuando con monitor mediante video juegos por 6 horas continuas, lo mismo pero hace 33 años, ahora con más input, con más feedback, con más estímulos y entradas: libros, vídeos, repositorios, todo un universo de entradas. Hombre no deseado, sujeto no deseado. ¿Fatalismo existencial? Un falso nihilismo, pesimismo, contra lo que lucharía Gramsci.

Spam man, sujeto auto narrado, auto biografíado, auto ejecutado, auto sentenciado: condena perpetua, falso arrepentimiento, falsa moral, falta de tacto. Pérdida del sentido de heroicidad, pérdida del sentido del honor, cinta negra que rompió su juramente de honor. Auto humillación, 12 y 13 de abril de 2002, casi 20 años, ya falta poco, inolvidable tiempo espacio crítico. Nunca sabré que me pasó, qué pasó ese día, nunca podré averiguarlo, nunca tendré las piezas claras de ese rompecabezas, de esa casualidad, de esos personajes, de ese hito propio. La memoria mía no sirve desde entonces, nada sirve para mí desde entonces. Poco a poco aprendí a resignarme, como a comer huevo, como a saber que ya no tendría remedio. Pero sigo vivo, sigo adelante, soy un sobreviviente. Spam man, hombre no deseado. Fatalismo, sí, pero vivo, en tiempos de Covid-19.

Podría pasar mi vida indagando en libro viejos, aprendiendo idiomas, indagando. Podría pasar el tiempo escribiendo y publicando aquí mis averiguaciones, porque en las revistas, en las editoriales, en los sitios arbitrados no soy suficiente. Me falta mucho. Mis temores estriban también en que no soy suficiente para la creatividad, no soy suficiente creador. Spam man, refrán: el que mucho abarca poco aprieta. Eso es, pero al final de cuentas mis búsquedas e intentos no pueden refrenarse, pese y cueste lo que pese y cueste. Mi testarudez puede muy bien llevarme a un desenlace poco afortunado, no lo dudo, al final el proceso y el cambio es totalmente personal.

Hombre no deseado, sujeto no deseado. Más allá del rechazo, del trauma del rechazo y del ser repelido, ¿dónde es el deseo lo que me define? Es también el tiempo de los fatalismos y las pérdidas, de los temores, de las despedidas malas no plenas, pero igual de los cuidados. Spam man, sujeto no deseado, pero eso sí, insistente, persistente, buscador, tenaz, testarudo, veremos a dónde va a parar todo esto.

Photo by Markus Winkler on Pexels.com

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