Donde crucé los Andes
ciudad de Enanos Verdes
hallé con nombre de victorioso
guerrero independiente
San Martín un refugio.
Mitad desolado mitad entusiasta
ubiqué los pasos en una rendija
fugitiva, ramplona y roída
para trepar al camino
bonaerense. Mitades derruídas
en esta indemnización
de los parques de mi vida.
Mendoza de mis ayeres
grandeza del Aconcagua
fuga de todos los días
una postal del milenio
que termina. Versos,
hexagramas y poéticas vencidas.