El conferencismo focalizado, buscador de diálogo, constructor de una posible segmentación de la realidad hace construir un enfoque de diáspora o diaspórico cuando existe una desfocalización constructiva de híperrealidades. ¿Como queda funcionalizada la semántica estructural no inmanente al alfabetismo, los alfabetismos y las alfabeticidades? El eco de lo escrito conlleva a la realización infinita y polívoca de expresiones, territorios, conducción de sistemas de imágenes, representaciones y axiologías humanas. Los rincones focalizados plurivocalmente asumen distingos conductuales diaspóricos, multicentrados, desterritorializados, desdimensionados. Al momento de interpelar la voz del otro —testimonio, testigo, autor, maestro, hombre/mujer, lesbotransheteropansexual, huella, registro, documento, infraestructura, entre otros aspectos y dimensiones— es dable identificar redes y miríadas de sujetos, subjetividades, interpelaciones, procesos mentales y comunicativos, además alfabéticos, alfabetocentrados.

El problema de indentificación de las glocalidades posibles en su inifinitud y su expansión expresivo-comunicativa confiera a una relación genética (sujeto-estructura) un principio de no inmanencia. Esta no inminencia predestina un origen mágico-ritual del acto escrito, un conjuro y atributos computacionales, selectivos y simbólicos, instrumentales y oraculares, que sostuvieron el origen humano-cultural de la escritura. En nuestro presente distemporáneo habitamos una hipótesis de hipótesis al construir relatos referidos al tiempo y la trama, los personajes y caracteres, las ideologías y sus interpretaciones, las etnicidades, territorialidades y ubicaciones espacio-temporales, las tradiciones y sus expresiones diacrónicas y en todos sus posibles cortes sincrónicos. En esa sustitución de estilo asistimos a un tiempo de desmódas, desmodernidades, desilusiones, destiempos. El vórtice del destiempo es inmortal, infinito, proliferante y profuso.

Mi recorrido es falible por muchas razones, pero desde Corea, pasó a México, Italia, Francia, Alemania, hasta recurrir a España. Me intuyo lector no avesado ni profesional, pero lector al fin. en el entrecejo de lo distemporáneo soy una distemporaneidad más. Y hay distintos núcleos de distemporaneidad que convergen y crean macro islotes temporáneos. En lo temporáneo la multiplicidad de invidualidades distemporáneas convergen y crean, construyendo, un tiempo comprehensible, realizable y vivificable. La meta-hipótesis refiere, en ese sentido, a dos hechos concretos: las dimensiones propias de los juegos del lenguaje y la construcción argumentativa sostenida por lo plurivocal, en segundo lugar la multiplicidad y diversidad etnocultural globalizada que se sostiene en la dialéctica entre individualidad-subjetividad-colectividad y que fragua las dimensiones de la dislocación del tiempo, del destiempo. La hipótesis de hipótesis consiste en la capacidad de elaborar tramas argumentativas que puedan ir más allá de la unidad del tiempo moderno y su modernidad, para configurar le composición polihédrica, multidimensional y multifactorial de las híperrealidades. Así la unidad temporal asumida como integridad ontológica de la experiencia humana se convierte en una fractalidad multifacética que representa un símil humano de la relatividad del tiempo. Más allá de una simple relativista subjetivo, valor y axioma posmoderno, acudimos a una masificación atomizada de subjetividades reunidas y ubicadas en espectros de actos y colocaciones sociales de distintos matices. En esa medida, la temporaneidad unitaria sí representa el poshistoricismo, pero también muestra, en su condición distemporánea, la lógica que descompone, desestructura, desconfigura y desarticula las generalizaciones culturales como rasgos y características deducibles a partir de la centralidad alfabetocéntrica.

En ese tenor mi destemporaneidad se configura desde las formas metodológicas de los discursos escritos y sus especialidades internas y externas, sociocomunicativas, ideológicas, simbólicas, pragmáticas y de semantización y resemantización. Al centrarme en los actos escritos y la elaboración de un pensamiento alfabetocentrado, el decurso meta-hipotético me permite construir, en la descolocación distemporánea, el hecho plurilingüístico y multicultural de los alfabetismos y sus expresiones concretas. Estas condicionantes deconstructivas lo que hacen es situar lo diverso alfabético como ancla de comprensión que remite los fenómenos de la escritura en su valor literario, historiográfico, etnográfico, lingüístico, entre los más importantes.