Cuna mía
sangre apache
fuerza de mi genealogía,
raigambre,
esbelta y bronceada
tierra de mis ancestros.
En mi triste desarraigo
de años y destierros
tierra de desiertos y valles,
de cordilleras y ceros,
mi Chihuahua añorada
de Hidalgo último aliento,
corazón de mis adentros
tuyo siempre
como el viento
que te mece entre rarámuri
concho y toboso, lenguas tuyas
perdidas en el tiempo.
Mi Chihuahua que te anhelo
como se anhela a la madre
muerta, como se quiere
el remanso del silencio
cuando aturden los ruidos
ciegos del centro de nuestro
México. Chihuahua de mis amores
te adoro hoy y te pienso
mi tierra plena, mi aposento
el de mi casta y mi aliento.