Las existencia de distingos semánticos, pragmáticos, léxicos, dialectales presentes en las realizaciones de la lengua española permiten identificar variables lexicográficas respecto a campos semánticos en los cuales se plasman ideologías, historicidades, sujetos sociales, relatos, entre otros aspectos. La dimensión nominal del café es indisociable de un componente étnificado en una significación cultural del mundo árabe. Otras etnificaciones históricas existen como la de los pueblos indoamericanos, las minorías étnicas, varios grupos subalternos, las infancias y vejeces, por nombrar alguna. Esto hace permisible realizar un simple ejercicio de interiorización en un conflicto pragmático de escritura resuelto con dos herramientas lexicográficas.

El proceso cultural de la etnificación en ciertos niveles de análisis hacen comprensible variantes sintagmáticas y paradigmáticas, como en varios ejemplos quedará mostrado. En ese sentido, el café como producto cultural sostiene una diferencia lexicográfica mas no semántica cuando se habla de caficultura o de cafeticultura. 

¿Cuáles son las diferencias lexicográficas entre caficultura y cafeticultura? La búsqueda en el Diccionario en línea de la Real Academia nos define caficultura, no obstante cafeticultura no aparece en sus entradas. 

Podría elaborarse una genealogía mexicanista de la cafeticultura, lo cafetícola, la industria del café. Pero en el Diccionario de la RAE caficultura parece apocopar el sintagma, establecer su derivación desde el sustantivo ‘café’. La raíz caf- asume entonces una derivación divergente cuando se añadan el resto de los fonemas. Para el contexto mexicano encontramos la raíz caf- asociada a eti y el añadido cultura. El mexicanismo en sí es cafeticultor. La derivación cafetícola puede representar un cultismo. Pero remite al cafetal, el sistema agrícola y campesino, más que al café, el sustantivo o producto, nodo semántico de este campo. Sin embargo ‘café’ es indisociable del significado. El valor dialectal, a manera de valor de uso, significa una cosa distinta, un sintagma distinto, cuyo valor semántico, de cambio, es equiparable.

La definición lexicográfica de ‘café’ en el diccionario de 1729 de autoridades de la Real Academia Española es una fuente necesaria para esta entrada. El café como producto agrícola representa una importante actividad paralela al desarrollo de formas agroindustriales eurocentradas y occidentalizadoras cuando se trata de un cultivo y mercancía esencial dentro del proceso de modernidad.

Por todo esto, la raíz morfémica caf- empleada en los sintagmas ‘caficultura’ y ‘cafeticultura’ representa una elaboración semántica de la agroindustria del café que da origen a esta campo semántico. En ese sentido las diferencias dialectales entre la definición española y la definición mexicanista interesan para una realización dialectal, aunque significativa y semánticamente puedan funcionar como sinónimos. La preferencia por alguno de estos dos términos puede representar un factor de definición ideológica respecto a elegir uno u otro sintagma, pero en definitiva se trata de una ampliación del café como sistema agroindustrial.La convivencia de ambos en textos académicos y científicos no es un error, pero este análisis lexicográfico aclara su diferencia sintagmática respecto a las variaciones dialectales del español desde la institucionalidad de la Real Academia Española y desde su raigambre mexicana.