Tiene 22 años que celebré por última vez el día de las madres, ese año 2000 cuando nos movimos a vivir a la casa que hizo Margarita antes de morir en noviembre. Hace 22 años estábamos Luisa, Margarita y yo instalándonos en esa hermosa casa en las orillas de Xalapa. En mi recorrido de vida entre aquel remoto año y este presente he tenido la oportunidad de conocer y entablar amistad con muchas grandiosas e importantes mujeres en mi vida, madres la mayoría de ellas. En mi reconocimiento por este día mexicanísimo puedo decir que mi ausencia materna ha cambiado de significado de muchas maneras. Lo que antes era un gran dolor y tedio, un cierto odio y desprecio por la muerte de mi mamá, hoy es gratitud y amor por su dedicación, tiempo y recuerdo. Así, deseo mandar una felicitación para celebrar a las madres mexicanas que han sido y son parte de mi andadura vital. A todas ellas mi cariño y cercanía, mi reconocimiento, mi estima.

Mi madre, Margarita Urías Hermosillo, ofreciendo una ponencia académica