Resguarden los infinitos deseos de este cuerpo pecador. Bendigan sus enlaces y amistades. Sean inspiradoras y motivantes. Construyan vida y amores, roces y tiempos.
Santas patronas del deseo ¡protejan! a este ciervo fiel, a este sexualizado y traumatizado con los pechos femeninos. Musas inalcanzables sean fuego y viento para la hoguera de mejores épocas en la soltería pasajera.

Si un beso tiene deseo
puede encender una hoguera
chispa de miedo amoroso
húmedo por donde quiera.
Chispa mujer imposible
llena mi voz de delirio,
calor de otros años
ninguno como este presente.