Escritos de Saeki Yamamura

Los ciclistas estan locos

10 de la mañana, el día despunta, los rayos del sol comienzan a tornarse insoportables. Mientras camino al lado de la carretera en una rafaga repentina hace su aparición un ciclista, con licras, una bicicleta de platino, su playera tambien de licra y las debidas protecciones, casco, lentes, y por supuesto su cilindro con gatorade. Después de seguir mi camino una estampida de ciclistas se avecina a la lejania, todos marcando un ritmo, preparándose para subir la cuesta que esta a unos cuantos metros adelante. Parecen convencidos de lo que hacen, estan como obsesionados por el deporte, por llegar a la cúspide, se preparan para una competancia, viven enajenados por los engranes de los pedales, por la resistencia de sus cuerpos, por los brios y entusiasmo que ofrecen en cada pedaleada.
Yo camino con calma y no entiendo de que se trata aquello que con tanta fe desarrollan los ciclistas en su actividad. Me parece algo muy extenuante, algo asi como rezar tres rosarios y cinco ave marias, estan como perplejos moviendo sus piernitas que se han tornado una maquinaria poderosa y completa.
EN fin, mientras yo los observo en su fatigosa marcha, que por supuesto me parece fatigosa a mi pero que ellos disfrutan, me quedo perplejo viendo la lluvia de ciclistas que invaden la carretera. No los comprendo, aunque trato de hacerlo, ¿cómo es posible que antes del medio día un grupo de personajes deportivos se avecine por la carretera y se aventure a entregarse a las curvas, subidas y bajadas del camino asfático? No lo se, me quedo caminando y los veo perderse en el camino.

Aurora

Lluvia de fuego,
llego, te pienso,
cuando en el cielo
un grito lento
colma el silencio.

Llovizna

Claridad que se disemina
ausencia, culmina
la tregua marchita,
cadencia sonora,
imagen remota,
llovisna.

Sol

Aire impaciente,
flora, corriente,
nectar, deleite,
sombra impaciente,
cuando de frente
alguien te siente.

Julia

Humedad atmosférica,
silueta, campana,
el llanto cargado
quedo encerrado
en cada mañana
que suelta con calma
la lluvia plateada.

Soledad

Solitarias intenciones
derramadas, conformes, yacen
entre figuras marinas,
descompuestas, somnolientas,
que se estan columpiando.
¿Cuando se vera un eclipse en tus ojos?
La luz cegará el ambiente,
la luz se llevará los residuos,
la luz contemplará el silencio,
la luz, la luz, luz, todo lo llena.

Verbotronico 1 

Hacer, deshacer, crear, destruir, respirar, inhalar, exhalar, caminar, descanzar, comenzar, terminar, estudiar, columpiarse, derramar, limpiar, recojer, una pizca de sentido es suficiente para cambiar las estructuras de la inconciencia que perdura en el ambiente. Derrumbar, levantar, corromper, respetar, agitar, apaciguar, derrohcar, ahorar, abrir, cerrar, cicatrizar, herir, toda situación tiene una salvación cada vez que en el cielo, en la tierra, en el agua, en el fuego se ve una formula atomica de la creación que es inherente a todos nosotros. 

Asi es la soledad,
es un hierro grueso
que caliente o frio, arde,
en el cuerpo, en la piel,
ante todo en la memoria,
cuando evoco la presencia
de la que fuera mi flor predilecta.

Asi es la soledad,
es una historia marchita,
narrada por el tiempo-olvido
de las figuras concéntricas
que el eco disipa en su marcha
cuando en el cielo una espiral
crucifica mi mirada, la ausencia me aclama.

Asi es la soledad,
es un atisbo de amor en tu mirada,
es una seña secreta de tus labios,
es la fuerza constante plasmada
en mis brazos que te añoran, que te quieren,
que se sumergen en el laberíntico pensamiento.

Cuando por fin me abandone la soledad,
el hierro se retirará, la historia florecerá,
el tiempo renacerá, el eco se esfumará,
los días se llenarán de alegría,
cuando en el fondo de todo
encuentre tu piel junto a la mía.

Historieta musical 


CAntando, me recuerdo que cantaba, cuando al cantar, cantaria la canción de nuestro amor. CAntando dice la letra, la vida es mejor cantando, pero el canto se desmorona en el viento. CAntar,canto, cantaría, cantante. Puras irresoluciones que se dispersan nuevamente en el viento. ES así, es asado, es de una forma o de la otra, es un a especie de himno, es una requiem o una allegro, es música, es música, es música que se deforma, que se convierte en mutaciones melódicas. Es eso, nada más. 

Encuentro cybernético: ¿una nueva expectativa? 


El chat revelo lo que tenía que revelar, era de noche, mi juventud me llevo a entrar a una sala, no recuerdo bien cual. De pronto, de entre todos y todas las que ahise encontraban comence a tener una platica con cierto personaje femenino que gradualmente fue llevando las situación a nuevos horizontes. Intercambiamos correos, luego el Messenger, después fotos e imágenes, platicas renovadas en medio de la extrañeza, lugares distintos, nuevas formas de ver y entender el universo. Nadie puede afirmar que en un chat vaya uno a encontrarse a una persona con quien congeniar, menos aún si ambas personas tienen gustos distintos radicalmente. Lo cierto es que de pronto, una puerta se abre, la de la impersonalidad, que te permite irte mostrando gradualemente, sin obligaciones sociales, fuera de los convencionalismos y las faramallas de índole hipócrita que luego aparecen o suelen aparecer en un encuentro artificialmente sugerido. Todo depende de como se exponga uno, de lo que busque y lo que quiera conseguir, pero en realidad la impersonalidad puede ser una forma de entrar en el juego de la reciprocidad, yo te digo, luego tu me dices, yo te mando mi foto, luego tu la tuya, etcétera. Pues bien, la cuestión setriba en qué tanto interés le ponemos al encuentro, que puede ser eventual, casual, artificial, o por el contrario, trascendental. Entonces ¿habrá una expectativa en dicho encuentro? Yo pienso que puede haberla, siempre y cuando el contexto se preste para que los acontecimientos, mediados por la virtualidad, sean fieles a lo que se dice de ambas partes del teclado y el monitor. 

Nombre-olvido 


Caminaba despacio, como si quisiera evitar llegar al encuentro de su destino. -Lo que me pasa es que quiero abarcar lo más que pueda y eso me esta desgastando-, se dijo para sus adentros, reprimiéndose y castigándose como solía hacerlo. -Eso me hace sentir tan estupido, con razón no tengo novia, pierdo mis cosas y vivo en el desorden completo, pues claro, si pudiera abarcar mis sentimientos, mi razón, mi conciencia y además llevar todo al plano práctico, seguro que me pintarian mejor las cosas-, murmuro en sus pensamientos. El labertintico mensaje estaba oculto en su interior, devastada su fantasia, su memoria se había convertido en una flor que marchitá, parecía ser una tumba en la que en otros tiempos la frescura de la pradera debió haber gobernado. Insolitamente, su historia lo había conducido por el camino del autocrimen, de la autorivalidad, de la autodestrucción. La autonegación de sus propias necesidades como ser humano, principalmente afectivas, resulto ser el resultado de su proceso de domesticación, educación y aculturación que recibió por parte de uno de los mejores sistemas y modelos que pudo haber en su época. -¿Será posible que me haya estancado?- AL fin de cuentas, estaba solo, había conseguido excluirse del colectivo al que tenia derecho de pertenecer por su origen, había arrancado sus raíces y ahora formaba parte de una nueva colectividad, la automarginaada, la que él mismo repudiaba en sus mejores días, aquella que siempre omitió, la que nunca quizó recordar, esa colectividad que lo llevo a dejar plasmado en los días un murmullo gris, carente de sentido. En un instante, el diálogo ceso, se detuvo vertiginosamente, en ese punto, los remordimientos eran constantes zaetas que perforaban su conciencia, su mente podrida, deshecha, calcinada. Una nueva substancia entraba a su torrente sanguineo y le devolvia la euforia artificial que necestiba para evadir su neurosís con un nuevo trip de LSD. 

El nuevo concepto de Futurematic 


¿Qué tal un antojo vuelto realidad? ¿Un capuchino instantáneo? ¿Una mujer exótica? Algo inmediatamente deseado y satisfecho a la vez. Al parecer el futuro no existe más, sino en el sentido utilitario que se refiere la hecho de que el futuro no es posibiidad sino exigencia de que sea torne realidad. Un amigo ha creado el concepto de futurematic, es decir, el futuro de unicel desenvuelto para satisfacer cualquier necesidad que pueda surgir, cualquier capricho y deseo, cualquir angustia, casi cualquier cosa en el amplio abanico de posibilidades del ser humano. ¿Para qué romperze la cabeza leyendo a Engels o a Sartre o pero aún a Camus? Mejor escuchemos discutir a Hector Aguilar y su sequito de invitados para enterrarnos de los acontecimientos tal y como los personajes de las altas esferas intelectuales se los plantean. No es critica, es sólo una observación, el futuro esta aqui, comprelo usted, llenese del vigor de la vejez -repito, no es crítica, sobre todo cuando se trata de experimentar nuevas mujeres. Sea capaz de desear y obtener lo que quiere de manera factualmente instantánea, no sea usted tonto, olvidese de la historia, de los acontecimientos, el futuro es la única mercancia que no puede ser arrebatada de sus manos, exiga que lo posible sea unicamente real. No se conforme con la memoria, acceda hoy al mañana. Futurematic, eso es todo, la sensación novedosa de un par de jovenes frustrados que tienen deseos que han de frustarse para cuando estas líneas sean leídas por personas que seguramente conocen la frustración pero que siguen deseando salir de ella. Repito, no es crítica. Para más información consultar www.celulasolnavetunel.blogspot.com

Notas sobre cierta actitud marxista 

Nadie en la historia puede negar el valor de los aportes teóricos y científicos de Carlos Marx y Federico Engels. Aunque claro está que posteriormente a ellos, varios otros pensadores y actores sociales, históricos y revolucionarios, como Lenin y Trotsky, desarrollaron sus propias corrientes del pensamiento en base a ciertos postulados teóricos del Marxismo, la realidad histórica, entendiendo a la historia como el devenir de los sucesos y aconteceres del hombre dentro del tiempo, el marxismo se vió superado por el capitalismo, entendiendo que la mayor parte de países que lo sustentaban en los tiempos de la guerra fría, hoy están bajo el regimen del capital global.
A decir verdad, y aunque no se pueda desligar el aspecto político del económico en la teoría marxista, aunque puedo equivocarme pues ignoro la mayor parte de dicha teoría, el marxismo va más allá de los aspectos políticos que conciernen a la sociedad. Claro está que la lucha de clases en tanto antagonizaba dos formulaciones de la realidad, una prevalecientemente privilegiada y la otra explotada -por decirlo a grandes rasgos, tenía que resolverse mediante la vía política, en tanto el proletariado tomaba el control del Estado y de esa manera instauraba un socialismo que desembocaría en el llamado comunismo científico. El modelo evolutivo de la sociedad estaba dado de está manera a partir de los postulados filosóficos del materialismo histórico y el materialismo dialéctico.
Pues bien, la idea de la toma del control por parte del proletariado consistia en una formulación violenta -recordemos el caso de las revoluciones burguesas, en las que la aristocracia se ve sometida y subyugada por la clase en ascenso, por lo que el movimiento proletario debía originar una nueva revolución para de esa manera poder llegar al poder Estatal. Ésta es sólo la parte política de cierta corriente marxista, según mi propio entendimiento.
Pero volviendo a la idea de este texto, la actitud marxista a la que me quiero referir, tiene en principio un sentido pragmático pues no se centra única y exclusivamente en llevar a cabo un análisis de las condiciones favorables al cambio, sino de la manera de poderlo emprender. Considerando los ciertos aspectos económicos esenciales, como lo son el gasto y el ingreso monetario, el tipo de inversiones de capital, las necesidades morales y humanas, se puede llegar a establecer un pryecto concreto de modificación estructural a partir de la cual se logre plasmar una nueva forma de vida.
Claro esta que estas son sólo notas, las primeras, ya iremos viendo, quienes asi lo deseen, el transito por este terreno del siglo XIX y XX. 

Orden y progreso 


El acomodo de los libros puede llevar días, semanas, meses, años, lustros, decádas, pero en el punto en el que se comienza no hay punto de regreso. DE tal suerte que haber comenzado la organización de una bibiloteca ajena -pues yo desconozco el contenido de la mayoría de los libros, es un reto de dimensiones imposibles de contemplar de una sóla vez. Por ejmplo, ¿qué ocurre con todos los materiales de historia regional? Pues claro que en algún momento pueden ser de utilidad, más para eso se requiere un equipo de investigación especializado. Creo además que pocas personas en el mundo estarían dispuestas a dedicarle su vida a una biblioteca que no haya sido construida por ellos. Pero cómo diría Gabriel Zaid, un libro no leido es un proyecto no realizado. Así que en una biblioteca inmensa, hay una inmensa cantidad de proyectos que se pueden o no realizar. Como en Escher, subir y bajar se confunden en actos parabólicos que se extienden de una dimensión a otro como por arte de magía, la realidad es que acomodar es subir y bajar, aunque se baje cuando se sube y se suba cuando se baje. Los inmensos arsenales intelectuales estan a la disposición de todos aquellos dispuestos a realizar una serie de trabajos en torno a los materiales que han sido recopilados por alguien más. Claro que cuando uno se encuentra en la posición de heredar algo como lo que es una biblioteca, sencillamente no se tiene consciencia de lo que es en verdad la responsabilidad de mantenerla, de hacerla vivir, crecer y sobre todo, de alimentarla y alimentarse de ella. 

Mortis 1 


Ella murió, despacio su alma se fundió con el cosmos, se transformó en polvo de estrellas y después, descendió por la sierra tarahumara hasta los confines del inframundo. Ahí desperto nuevamente, con un cuerpo renovado, sensacionalmente cargado de energía, despavilado gradualmente de sus tormentos humanos. Los días eran revelaciones de las cuasas peridas en la otra vida, formaban charcos de lagrimas que se evaporaban con el sol primaveral, que se congelaban en el invierno, pero que de cualquier manera resultaban ser despojos de otros días, de aquello días vivídos entre los personajes afectuosos, cercanos, proximos, pero también entre los tiranos ocultos de las instituciones voraces, aquellos que se alimentan de la juventud que todo lo quiere modificar, que lucha contra aquellos que se apriopiaron de lo que no les corresponde. Después una noche, todo quedo callado, entre la multitud ensangrentada, una muchacha se había visto encarcelada, como nunca en la vida lo había estado.
Pero la vida se lleva y se trae las cosas, de pronto aquel día esperado, el eclipse de su respiración lo colmo todo con alegría, con encuentros, con ausencias, pero sobre todo, lo colmo con historia pura. NAdie podrá olvidarse de aquella noche, otra noche, nueva noche, noche vieja hoy, mas joven aun, que recalcitrantemente, lleva los días cabalgando por el sendero luminoso de los acontecimientos.
Así, el cuerpo renovado de la flor, se irguió, buscó una fuente acuífera, reverdeció y desde entonces, florecerá lentamente, mientras los que la conocimos, sigamos evoncándola en nuestras acciones. 

Presencia, soledad. 

Presencia, soledad, tenue caricia que se oxida,
bajo la cobija negra de lentejuelas,
caricia que se derrama en tu silueta,
oxido de recuerdos turbios.
¿Cuántos días extraviados en tus poros?
¿Cuántas figuras derretidas en tus labios?
El juego, es tu ausencia, presencia, soledad,
cuando el aire se columpia entre mis dedos,
¡oh! imagen de tu pelo, mirada que se pierde
entre las sombras de tu sangre. 

Orgia 

Era un inmenso jardín, en él, la multitud esperaba ansiosa el festín que les había sido prometido. Por un lado, un grupo de mujeres, algunas maduras, algunas jovenes, pero terriblemente desagradables debido a su hermosura y belleza exóticas, comenzaban los prepartivos del banquete sexual. ¿Su víctima? un joven, que por el simple hecho de quererse casar con una mujer del clán, había involucrado a ambos, en el rito de paso de la tribu urbana que se avalanzaba sobre los cuerpos inocentes, ingénuos y perplejos ante la expectación. En el otro extremo, estaban los hombres, fuertes, machos,m prepotentes, aguardando destruir la virginidad de la doncella elegida por el miembro de su clán. Afuera, al asecho, pero también completamente angustiados, se encontraban los familiares que debian aguardar durante el transcurso de la noche que la orgía, la masacre sexual de estos dos jovenes se llevará a cabo. La música comenzó, marcando el ritmo de los acontecimientos. Primero las mujeres tomaron al joven, lo desvistieron, gradualmente, haciéndolo desearlas a cada una de ellas. Lo tomaban entre sus manos, le hacían tiernas caricias, lo iban conquistando, con el único objetivo de hacerle olvidar a la mujer que en realidad amaba. El latido de su corazón parecía estremecerlo. Eran cerca de 65 mujeres, todas y cada una bellisimas, el grupo selecto de ninfas afrodisíacas encrgadas de la iniciación masculina: lo trataban como si fuera una flor, como a un principe. Algunas le proporcionaban sexo oral, otras lo besaban, mientras otras le daban masaje en los pies, en la espalda. Aquel torrente de placer era inaudito, el hombre terminaba de tener un orgamos y luego, inmediatemente después, alguna otra mujer tomaba su miembro, lo estimulaba hasta irritarlo, y volvia a succionar el semen. Una tras otra, fueron penetradas las mujeres, quienes habían pasado a su vez el rito de iniciación al quererse casar, al ser pedidas por algún hombre.
La suerte de la doncella era terriblemente más satisfactoria. Con la misma finalidad de hacerla olvidarse del que sería su amante, los hombres en principio la tomaban entre sus brazos con fuerza, le arrancaban la ropa y desnuda, la pnetraban uno por uno. Cerca 79 hombres esbeltos, masculinos, hermosos, participaban de la primer pentración de la mujer que sería desposada. ASi, bruscamente, los 79 hombres violban a la niña, que se convertía en mujer, 79 veces violada, para después saciarla con caricias orales, con leves penetraciones digitales, con caricias emplumadas, florecientes, queriendo pedirle perdón por haberla posiedo. La doncella, después de eso, imploraba que cada uno de esos hermosos jóvenes la tomará, la penetrará, la hiciera suya nuevamente.
Después de esto, los hombres se encargarían de quitarle su virginidad al joven esposo, y las mujeres de enseñarle a la doncella las formas y los juegos de seducció, propios de cada uno de los conyuges. Al final de la noche, cuando el sol amanecía, rios de semen, de sangre, de lagrimas y sudor, esaparcidos por el jardín, harían florecer al jazmín que habría de ser, el guardían de los hijos que dicha pareja llegaría a tener en algún otro momento. El rito finalizaría, justo en el momento en el que ambos, hombre y mujer, pudieran llegar a besarse sin ningún miedo de estrechar sus cuerpos, de desearlos y de poseerlos. Finalmente, el ciclo de la tribu urbana se regeneraba. 

La muerte de la linealidad temporal. 

Deslizarse por la historia cotidiana de los días puede ser una forma secreta de llevar a cabo una dinámica austera, vacía, hueca, cuando en verdad el tiempo es una aventura más allá de lo cotidiano. Vivir dentro de la linealidad de las cosas, es decir, andar por el camino de la vereda tropical sin contemplar lo que hay afuera, como la vegetación, los ruidos de los grillos, no se, cualquier cosa que pueda ser digna de observación, es en un sentido inemdiato, una dinámica empobrecida. La linealidad no es otra cosa que monotonía, es transitar de un estado a otro sin sufrir las alteraciones de ese tránsito. Tampoco hay que defender la postura contraria que seria vivir a expensas del cambio. Considero mejor vivir entre el cambio y la linealidad, entre el transitar de los acontecimientos y las figuras poeticas que se aproximan a nuestra percepcion. 

No me voy a morir de verguenza 

Yo hice el ridiculo, gritando que amaba a una desconocida, gritando que estaba loco, haciendo reverencias sin conocer su significado por completo, abusando de mi organismo y palpando lalas más grande vanidad. Me olvide de los ejercicios zen, de la respiración y de los habituales enfrentamientos ideológicos. Me concentre en el dolor, lo alimentaba, segun algunos alcance un estado deplorable, para otros debio ser grandioso encontrarse con ese imbecil que les caia gordo derrumbado, humillado y fuera de quicio. Para mi esa experiencia resulto ser tan demoledora que cuando despierto, pienso en preparar lentejas o hacer hamburguesas con curry, pienso en traducir libros o en contarle cuentos a las niñas-mujeres que me parecen riduculamente hermosas.
Los actos son reflejos irreflexivos de mi conciencia, pero no sólo de eso, sino de mi estupida razón que se cree sabelotoda. AL fin de cuentas, lo infalible no es lo deseable, lo deseable no es lo benefico, lo benefico no es lo aprovechable, estoy harto del funcionalismo estructural de mis estructuras cardiacas, pero no me puedo negar la posibilidad de la vinculación hermeneutica, al fin de cuentas es cuestión de empatia: ¿simpatia?
Días y días transcurriran antes de que el el tao me conduzca por el camino de la alegria, noches y noches han transcurrido ya entre paredes golpeadas y forunculos gigantes en el trasero. -¡Pedalea,pedalea!- Se escucha a lo lejos. Destruye lo que logras y luego vuelve a intentar levantarlo, si lo logras, entonces supiste como hacer y lo aprendiste, si no, mejor dedicate a otra cosa.

Filosofia y destructividad, continuación 

El conociento obtenido de los procesos inacabados de la realidad es accesible mediante las dinámicas inherentes a dichos procesos. Esto quiere decir que en tanto la realidad se manifiesta en procesos, que evidentemente se desenvuelven dinámicamente de maneras en un principio irreconocibles, hay dentro de ellas formas cambiantes que se inscriben en el marco del columpio de la realidad. ASi es, la realidad es un columpio de procesos, que el hombre descubre mediante una metódica observación, análisis y reflexión, en el que yace la creatividad. Esta teoría de la realidad como un conjunto de procesos implica considerar que las formas del conocimiento que se desprenden de ella son a su vez dinámicas, en donde los factores estáticos se correlacionan con las capacidades cognitivas procedente de la experiencia misma.
¿Dónde entra la destructividad en todo esto? La destructividad es una dinámica de modificación estructural radical, en donde una unidad integrada se ve sometida a un proceso acelerado y vertiginoso, o paulatino y gradual, de cambios que plantean una reconfiguración de la entidad sujeta a estudio, a la experiencia o a cualquier otra circunstancia particular o universal que se desenvuelve a partir de dicha dinámica destructiva.
 

posted by lenguaorquidea @ 6:21:00 PM   

1 Comments:

En el desarrollo del conocimiento, lo que llamas destructividad creo son las manifestaciones de tensión que frente a los modelos imperantes se expresan como síntomas del desacuerdo a la exclusión experimentada ante éstos por algunos. Ello generalmente ocurre como consecuencia de una dialéctica orden-desorden, que es resuelta mediante la práctica de una movilidad inventiva del entorno sígnico, perceptivo y de la vida, recreado en la continuidad dialogal por variados modos expresivos, verbales y no verbales, pues más allá de los puros aspectos discursivos es indispensable tener en cuenta los dispositivos (mecanismos cuya máxima expresión es la costumbre instalada en los modos de vida) que constituyen el actual proceso cultural regido por un manejo del poder característicamente monológico y reducidamente dialógico ejercido básicamente a través de las instituciones estatales. A pesar de esto último, muy en acuerdo con la teoría de la realidad como un conjunto de procesos, es un hecho que entre el orden y el desorden se articula la incesante movilidad cultural, algo desarrollado por autores como Balandier, quien ha escrito que:

Se aporta un correctivo cuando la crisis [—destructividad—] es menos captada como generadora y reveladora de una sociedad enferma que en cuanto exasperación o manifestación extrema del modo normal de existencia de lo social. Obliga a no separar más orden y desorden, estructura (u organización) y movimiento, equilibrio y desequilibrio. Revela que la construcción de lo social, su producción continua, se efectúa sobre una base inestable. Acentúa la siguiente característica: el orden social no es algo adquirido, no llega muy felizmente al estado de acabamiento de lo inerte; impone, a un nivel de complejidad muy superior, la cuestión que ya está formulada por la lógica de lo vivo, la de la relación del orden con la actividad. En la medida misma en que el movimiento de la modernidad progresa en extensión y duración, es el sentimiento de un orden desecho, de formas en continua inestabilidad, que sin embargo prevalecen. La crisis ya no toma el aspecto de un fenómeno coyuntural (Balandier, 1997: 148).

De modo que en el campo del desarrollo del conocimiento, esta perspectiva cuestiona nuestro concepto de verdad, y en particular me parecen acertadas y coincidentes las palabras de Balandier con las tuyas cuando escribes que: “la realidad son procesos inacabados, que parten a partir de las condiciones experienciales, es decir que surgen a partir de la experiencia. Dichos procesos tienen características diferenciables, pero cumplen una finalidad equivalente, la creación y acumulación del conocimiento”. Balandier dice que: 

como todo en la modernidad, la verdad estalla y ya no es más de una sola pieza; se dispersa y su movimiento puede interpretarse, con cierto exceso, como un vagabundo. El orden firme, o postulado así, permitía concebir una verdad unificada; lo inestable y el desorden la hacen ineluctablemente plural. Se admite en consecuencia que el saber no puede ser asemejado a una suma de conocimientos que develaría progresivamente la verdad sino a lo que puede ser visto (evidencias) y dicho (enunciados) y armonizado según las condiciones particulares de una época (Balandier, 1997: 230).

En mi opinión, la dialéctica entre el orden y el desorden como momentos en la formulación cultural y de los modos de vida ordinarios, se resuelve en el contexto conversacional de una relación productiva, en el más amplio sentido, cuya promesa sería la práctica de una autonomía de la construcción del otro, en un ser con el otro; es decir, la construcción autónoma de las relaciones entre sus participantes.


BALANDIER, GEORGES
1997 El desorden. La teoría del caos y las ciencias sociales. Elogio de la fecundidad del movimiento, Tr. Beatriz López, Barcelona, Gedisa.

Filosofia y destructividad. 

POr Rómulo Pardo Urías
No soy un erudito, ni pienso llegar a serlo, pero no por eso me limito y aqui es donde entra en juego el papel de la reflexión. Entonces me invade una idea que desde hace un tiempo me tiene consternado, a decir verdad es la de poder llegar a crear un sistema filosófico, aunque entiendo que dicha labor es una ambición muy basta para alguien que a su 23 años a penas y tiene una leve idea de cuestiones filosóficas. Pero bueno, si partimos del hecho de que la filosofia es el amor a la sabiduria, entonces yo sería muy claramente un filosofo pues hay en mi esa inquietud por saber.
Siendo esta mi situación, creo que la realidad esta constituida de procesos inacabados que constituyen una fuente inagotable de problematicas. Podría decir que sigo a Hegel al pretender crear un sistema de análisis dialéctico a partir de la contradicción entre las manifestaciones del espíritu y las maniefestaciones per ce, pero en realidad creo que lo que me interesa no es descurir lo que otros han dicho sino decir lo que yo pienso.
Entonces, la realidad son procesos inacabados, que parten a partir de las condiciones experienciales, es decir que surgen a partir de la experiencia. Dichos procesos tienen características diferenciables, pero cumplen una finalidad equivalente, la creación y acumulación del conocimiento.
¿Pero cómo es que conocemos? Pues bien, el conocimiento es un fragmento de la realidad construido a partir de la aprehensión de uno o varios de los procesos en los que esta constituida. De esta manera es que de pronto podemos llegar a establecer con certeza que un árbol tiene raíces, gracias a que hemos encontrado los procesos de funcionamiento del árbol, el proceso concreto de alimentación de la planta, o en su defecto los procesos necesarios para que un árbol pueda seguir siendo un árbol en cualquier situación. Se puede decir lo siguiente: TODos los árboles tienen raíces, entonces es claro que para que un árbol pueda volverse una parte de la realidad, es necesario que se descubran los procesos inherentes a su condición de árbol.

Continuara…

Jardín 

Una de las cosas más maravillosas que he podido hacer en mi vida se refiere a la construcción de un jardín. No soy un especialista, declaro más bien que ha sido una labor improvisada, pero eso si, muy gratificante.
Cuando llegamos a vivir a esta casa, actualmente la Loma en la Privada de los Pinos, el lugar era un desastre. En el terreno donde se construyo mi casa, última labor de la vida de mi mamá, una practica recurrente de los vecinos era la de depositar al basura en él. Imaginense cómo estaba eso cuando llegamos. Resultaba practicamente imposible trabajar la tierra pues a cada rato se podian encontrar bolsas de basura, desechos orgánicos e inorgánicos, botellas de vidrio y plástico, ropa en estado de descomposición y una amplia variedad de residuos humanos.
Entonces surgio el proyecto de realizar la empresa de poner eso en orden, de darle forma, de arreglarlo, de apropiarse del basurero y hacerlo un jardín hermoso y rebosante.
Mi mamà contribuyo con algunos árboles llamados Dolar, con unos rosales que ella misma había injertado y con algunas otras plantas que consiguio de algunos amigos suyos. POr otra parte, Valdo, jardinero y cuidador de la reserva del Haya, proporciono algunas palmeras, una rubelina, bugambilias y otras tantas matas de platano, bambu, magnolia entre otras.
Angel y yo nos fuimos a buscar orquideas por allá cerca de San Marcos, las cuales prosperaron muy bien. Aunado a esto yo consegui un árbolito de caoba que hoy mide cerca de 60 cm y que ha prosperado también.
Es muy especial poder ver que en donde antes la ignorancia y el utilitarismo inmediato creaban un paisaje destructivo, hoy hay una frondosa malesa multicolor, rodeada de flores y de insectos, de aves extrañas, como un ave diamante, golondrinas, pechos amarillos y por supuesto tordos.
También en mi jardín ha habido hortalizas, se ha cosechado zarzamora, platanos, naranjas, guayabas, chayotes y quelites, pepinos, achicorias, cebollas y alguna que otra penca de plátanos. Entonces al ver esto comprendo aquella teoría fisiocrata sobre el valor de la tierra, claro que cuando la tierra es improductiva se vuelve un simple pedazo esteril, como el llano en llamas, pero cuando se logra hacerla enverdecer, es algo mágico, estimulante y muy placentero.
Además trabajar con la tierra, meterle las manos, plantar con cuidado y cariño las plantas, es un verdadero arte que requiere de paciencia y de dedicación. 

Reflexiones sobre las sombras 

Las sombras se pueden apoderar de todo cuanto este iluminado, buscan la luz que les da la vida, se enrredan entre los árboles, se columpian en el viento, son reticentes, oblicuas, llanuras filiales de la oscuridad son las sombras. Un día es posible que entre sus curiosidades encuentren una sombra que los contempla, no le teman, es simplemente una manifestación de su otredad. A los antropólogos les encantaria poder llevar a cabo el estudio de las sombras, pero resulta que quizás los más indicados para estudiar los fenémenos concernientes a las sombras puede ser que sean los físicos. ¿Cuántas subpartículas fotónicas son necesarias para darle vida a una sombra?
Esta claro que las sombras son testigos de la vida, son fragmentos ocultos de la materia, son cómo colonias de reflejos que se encargan de adueñarse de un espacio externo, conquistan territorios inalcanzables, se proyectan a lo largo y ancho de la inmensidad, pero también recordemos que el universo puede estar constituido mayoritariamente de sombras, ya que el sol es sólo un punto central administrador de la luz. ¿QUe hay entre las luces de l universo y las demás formas que constituyen el cosmos? Buena pregunta para un físico, nuevamente cabe decir que la ciencia física debe de tener una perspectiva muy distinta a la mía de lo que son las sombras. Pero si las imágenes que conozco del universo son exactas y precisamente como las conozco, creo que el universo es prioritariamente oscuro, entonces las sombras deben ser dominantes en la inmensidad del universo. Nosotros que vivimos en un lugar alumbrado, iluminado por la celestial luz del astro rey, y tambíen por las luces generadas por los árboles de navidad y por las computadoras, los celulares y la televisión, somos quienes podemos darle un lugar a las sombras en nuestro lenguaje. Poeticamente, retoricamente, discursivamente, cientificamente, antropologicamente, diacrónicamente, historicamente, las sombras tienen un lugar en nuestra vida. Sólo es preciso no olvidar que las sombras son el producto de la relación que existe entre la luz y un objeto, más alla de una concepción metafísica, religiosa, mística, o de cualquier otra índole que pudiera darle a las sombras una connotación negativa, peyorativa o discriminatoria.
En verdad el mundo de las sombras es un magnifico tema de investigación, se podría llevar a cabo dicha investigación tomando como punto de partida el significado que la luz y las sombras tienen en distintas cosmovisiones. Un ejemplo simple y accesible es aquel que se refiere al inframundo prehispánico y al Hades Griego, lugares en los que parece que habitaban las sombras, para algunos otros eran los muertos los habitantes de dichos lugares. En verdad me inquieta el asunto de las sombras, por el simple hecho de que a ratos cuando me encuentro en un lugar iluminado, mi sombra se aleja de mi y me grita: «alcanzame porque me voy a la fiesta». Entonces no se que hacer, parece que ella se dispone a reunirse con otras sombras, mientras más me acerco más se aleja, así que solamente me queda irme de ese lugar y ella parece apaciguarse.
¿Cuántas experiencias de nuestras vidas han sido plasmadas en sombrias proyecciones? Correr, saltar, escalar, nadar, jugar, incluso hacer figuras sombrias a la luz de una vela o un foco, ahi se encuentran las sombras. Pero en este mundo las sombras se encuentran ligadas a ese temor infantil que tenemos por la oscuridad, desarrollado de tantas maneras en las historias de terror o suspenso, pues bueno, yo digo que una persona que no tiene sombra esta incompleta.
Creo que hasta aqui he podido decir algunos aspectos sobre lo que creo y pienso de las sombras, en verdad no quiero hacer un ensayo o un texto científico sobre las sombras, pero ¿acaso fueron las sombras las que les enseñaron a los humanos a medir el tiempo? Tenemos el reloj solar, el desciframiento de los astros en distintas culturas, incluso Tales de Mileto midio la altura de la piramide de Giza con la sombra que proyectaba en cierto momento del día. Los mayas, los griegos, los egipcios, los aztecas, todos ellos dedicaron gran parte de su tiempo como civilizaciones a la observación de los astros, crearon calendarios, representaciones religiosas y mágicas en torno al sol y la luna, las estrellas y los planetas. ¿Se habran preguntado sobre las sombras? Puede ser que no, pero de cualquier forma, ellos tuvieron sombra, incluso en la actualidad la arqueoastronomia se dedica a encontrar las relaciones entre los sitios arqueológicos y la contemplación de los astros, en lo caul las sombras deben de ser una guía obligatoria para encontrar dichas relaciones.
Luz y sombra conviven en el universo, luz y sombra son una unidad, luz y sombra, debe haber lugares del mundo, en el fondo del mar, en los que nunca haya llegado la luz, pero si ha llegado la vida. Todo esto es una simple refelxión, cualquier sugerencia o comentario será bien recibido. 

Crónica de un fumador 3 

Deliciosa bocanada de humo, penetra mi garganta, accede a mis pulmones, derrite mis intenciones de obtener oxigeno puro. ¿De qué otra forma apreciar el oxigeno sino a través de la respiración contaminada de un fumador? Ahora contare un pasaje de mi historia.
Mi madre murió hace algunos años, murio de cancer, y paradojimente mi padre es oncólogo, es decir que mi mamá murió de lo que mi padre cura o interviene. Esta contradicción es muy fuerte para mi, no puedo comprender como fue que mi madre haya muerte de aquello que mi papá es especialista. Entiendo que mi mamá no creía en la medicina halópata, más bien creía en el naturismo y la homeopatía. Recuerdo que estuvo tomando un tratamiento con magnesio y otros minerales para aliviar su padecimiento de la garganta.
Después de su muerte mi papá me conto que ella nunca quiso someterse a los estudios y análisis que el le recomendaba se hiciera, concretamente le dijo algo así: esta es mi vida y yo se cómo me las arreglo, no necesito tu ayuda. CAbrona la mujer esa llamada Margarita, de eso no hay duda. Finalmente la enfermedad termino por llevarse los últimos soplos vitales y se fue extinguiendo su flama.
Así eh planteado la contradicción entre mis dos padres, contradicción que se ejemplifica de mil y un maneras, por ejemplo, uno vive y la otra esta muerta, uno esta en contra de fumar y la otra fumaba, uno es médico y la otra historiadora, en fin, uno es mi padre y la otra mi madre. Entonces pienso en Freud, en su complejo de Edipo y la necesaria relación entre el incestuoso afecto del hijo para con su madre y de la hija para con su madre. Sin embargo, aunque no he leido mucho al padre del psicoanálisis, no me puedo explicar la relación entre los elementos contradictorios de mi caso como fumador. Entiendo que la relación de rivalidad por el amor de la madre es un primer conflicto, una primer disputa entre el padre y el hijo, pero cuando se llega a la elaborada implicación de que el padre resulta ser un remedio para la situación conflictiva, en dado caso de que mi padre hubiera salvado a mi madre de la muerte, ¿que hubiera planteado el buen Freud sobre el asunto? No lo se, lo único que entiendo es que al encender el cigarro solamente me queda una sensación de nostalgia y de melancolía, de extrañar a mi madre y a mi padre, por el hecho de que los dos me entenderan a su manera. 

Crónico de un fumador 2 

El cigarro es definitivamente un vicio, pero como se disfruta. Si mal no recuerdo el tabaco es una planta aportada por America para el mundo, quien lo iba a pensar, ahora seguramente en Japon alguien muere de cancer por haber fumado esa cantidad increible de cigarros. En fin, las cuestiones en torno al cancer, aunque no estan especificadas en las cajetillas de cigarros, son inumerables y los factores cancerígenos son diversos. EL chiste es que fumar implica un dilema de la salud, sobre todo ahora que en el mundo comienzan a existir una serie de reglamentaciones para los fumadores. Claro que es algo molesto para quien no fuma respirar el humo del cigarrillo. Es cierto, tambien es desagradable el momento en el que el humo entra en el ojo y te hace llorar, es vergonzoso, pero tambien es suculento el humo en el paladar.
La cuestión de fumar se ira definiendo, una disculpa por los acentos, algunos me los he comido, o más bien, me los fume. 

Crónica de un fumador 1 

El día de hoy he fumado dos cigarros únicamente, pequeña cantidad para alguien que acostumbra fumar de diez a quince cigarros al día, claro que hay otras personas que fuman una o dos, incluso tres cajetillas al día, aunque yo no he alcanzado esos niveles. Recuerdo las frases de mi madre, ella solía decir, si te fumas un cigarro es casi igual que fumarte una cajetilla, si quieres dejar de fumar hazlo pero no titubes en hacerlo. Ahhhhhhh, que dulce día el de hoy en el que mis cigarros han estado medianamente ausentes, todo ha transcurrido muy bien, claro que en la mañana me he fumado un habano, delicioso tabaco veracruzano, hummmm. Por si esto fuera poco creo que de todas las cosas que he fumado el día de hoy, lo más rico esta por venir, el cigarro después de la cena.
Pues bueno, la narración concluye sin humo, espero que en una de esas tengamos tiempo de hecharnos un cigarrillo juntos. 

Crueldad 

Las caricias tibias se columpian,
estremecen la entraña,
derraman una porción sanguinolenta,
una pizca de azucar corporea.

Alguien lo capta, se avalanza, sigiloso,
quiere alcanzar a derretirse en un momento,
parece posible la fusión,
solo existe el juego de las mascaras.

Algunas personas respiran humo,
algunas personas fuman ilusiones,
algunas personas aguardan el día,
algunas personas resisten la tempestad.

¿Por qué hay personas sagaces y también
personas corrompidas por su lastima?
¿por qué el sol y la luna debían pelear
cada día y cada noche en los tiempos inmemoriables?

Sólo el tiempo conoce este secreto,
este mismisimo verso, radical, extremo,
en el que se ha manifestado un dilema,
aquel que proviene del cruel devenir. 

Inicio-Fatalidad 

No se en qué momento decidí emprender la travesia de cruzar el mar de la virtualidad, no se si logre llegar a un puerto seguro, no se cómo encontraré el camino a casa, no se cuando pueda tomarme nuevamente una taza de cafe, no se si algún día llegue a establecerme en el mundo, no se tantas cosas, pero de todo lo que si puedo saber, solo no saber es lo que me pueda ayudar a seguir sabiendo que mi ignorancia es la que gobierna mis pensamientos, por lo menos mientras aprendo a olvidar lo que he aprendido. 

Ramificación 

¿Cuándo te he visto,
inmersa en el laberinto
del subterfugio aromatico
que se desprende del aliento cósmico?

¿Cómo te he encontrado.
rodeada de las configuraciones terrestres
que te brindan alegría
al dejar plasmada en tu vida cada tierna ilusión?

La cuestión está en el aire,
en el viento que respiras,
ese instante llamado nunca,
porque ahi estamos juntos.

¿Por qué te he seguido,
entre estrechos caminos y pasajes,
columpiando mis intenciones pasajeras,
adormecidas, cadenciosas, intensivas cicatrices?

¿Acaso te he amado
desde el principio acalorado
de la raíz alucinogena
que derramamos cuando nos conocimos?

Solo, me encuentro con tu presencia,
me rodean las ramas del árbol de la inocencia,
que ya no me pertenece,
pero que me hace saber que te quiero encontrar.

Saeki Yamamura 

El dìa después del amanecer 

Cuando naci, las gardenias aguardaban el momento del primer recuerdo que tendría de su aroma. Al llegar en este cuerpo, a esta vida, un tigre de vengala me contemplo para brindarme una bendición un tanto oriental. Los dragones se arromolinaron, deseaban ver a la recien llegada criatura, simplemente fui acompañado. Después de un par de años, seguramente comence a caminar con la ayuda de algún canino, pues al empezar a gatear sencillamente nos comunicabamos de una manera particular.
Luego llego aquel recuerdo aromático, mientras me sumergía en un lago en el que por casualidad caían una infinidad de pétalos de gardenia. Delicioso recuerdo el de estar nadando entre ese aroma y esa blancura.
Desde aquella mañana en la que nací, las bestias y las flores hicieron un pacto lunar, decidieron que habitarían en mi corazón hasta el día en el que yo mismo les diera un lugar en mi historia. 

Crónica de un fumador 5 

Empezar el día con un cigarro no es algo muy conveniente, creo que es mejor fórmula hacerlo con una taza de cafe, un jugo de frutas, o un plato de avena recien hecha. REcuerdo que tenía una amiga que fumaba al despertar y una vez que me entere de que lo primero que hacía al despertar era fumar, le hice ver que eso no estaba muy bien. Pienso que en esos días aún era muy ingenuo y tenia cierta concepción limitada de las cosas. QUien iba a decir que algunos años despues yo mismo iba a ser quien fumara al despertar. Pues bien, es momento de confesar que mi adicción al cigarro no es del todo placentera.Tampoco es algo muy molesto. Digamos que es una costumbre, que de vez en cuando disfruto, pero que en todo caso me mantiene en un estado de contradicción por razones antes dichas.
ADemás ahora estoy comenzando a fumar Habanos, unos buenos puros, asi que comienza a tener otro matis el hecho de fumar. 

Reencuentros 

Divina noche la de hoy, justo cuando pensaba en mi ensimismamiento, en mis heridas, en ese instante en el que un joto trataba de acercarme a mi mientras me decía que me amaba, seguí caminando y llegue a la casa de mi prima. Ahí me encontraría con la mujer que protagonizo uno de los episodios más incomprensibles de mi vida. QUien iba a pensar que en el mismo lugar donde se origino la psicosis más fulminante y devastadora, me iba a encontrar con una parte de mi pasado que me gritaba desesperada, en tanto mis anhelos fracasados se iban pudriendo uno a uno.
Fue una cita con el destino, de eso no tengo la menor duda. Justo hoy, o ayer, o que se yo cuando, me he dedicado la noche entera a trabajar con ciertos libros, a concluir un esbozo de cuento, a componer una canción, a dejar de dormir durante 30 horas, sólo para encontrarme con ella una vez mas, gracias a mi prima, el primer puente entre nosotros.
El plan varió mucho, jugar RIsk, cartas o algún otro juego de mesa o ir a La Tasca a escuchar a un grupo franco-africano de música. LA decisión fue ir al bar, a comer algo -una ensalada caprese que parecia más bien de la casa, tomar un poco de limonada -el alcohol me esta prohibido, y ser testigos de un nuevo episodio musical. No sé a que se debe, pero casualemente la susodicha en cuestión me llega a producir cierta añoranza por aquel pasado extraviado en las trifulcas psicóticas, en los delirios paranoides y demás alucinaciones que se presentaron para desintegrar mi existencia.
Desde un principio fue el ensimismamiento el que me hizo ver el crudo estado en el que se encuentra mi alma, deseosa de amar y ser amada, de comprensión, de afecto, pero también de obtener algo que quizás no le pertenece. Esto es una cuestión que podría elaborar a la N potencia, solamente puedo decir que al verme ahi, aplaudiendo, escuchando, sentado al lado de tan sutil personaje de mi historia, no pude sino preguntar por aquel libro de Benedetti que tanto me gusto y que le dedique, en señal de fraternidad, de cariño, pero sobre todo por haber sido esa lectura un importante dato que configuro una porción de mi tiempo. Precisamente así es el título del libro, «Buzón del tiempo», relatos fantásticos que me dejaron inquieto en aquellos días del año 1999, sorprendente, sólo deseaba compartirlo con ella. 

Carta a los lectores 

A todos aquellos que se topen con esta página, una advertencia. Los trabajos que aqui se presentan estan sujetos a crítica, no son verdades acabas, inclusive en el texto de filosofia y destructividad creo que he planteado claramente que la realidad en tanto constituye procesos inacabados, y por lo tanto dinámicos, permite que sea la crítica de los enunciados postulados a través de la reformulación de la experiencia la que se instaure como procedimiento de enriquecimiento.
Los otros textos son en un principio, formas discursivas de acontecimientos y relflexiones, algunas veces pasajeras, otras veces inquetudes que deben ser plasmadas, pero en el mejor de los casos son construcciones de mi idnividualidad.
Es posible que a los lectores les parezca pretensiosa mi forma de desarrollar algunos aspectos que pueden resultar controvertidos, sólo les pido que ante mis ideas sean rigidos y estrictos pero que ante el hecho de compartirlas con ustedes me consideren de manera benevolente, pues en última instancia, el fin último del dialogo que pretendo establecer con mis lectores, que aún son pocos aunque espero que aumenten, es la del dialogo constructivo.
De tal suerte, espero que en esta pagina encuentren un espacio para compartir ideas y para entablar debates que puedan ser de su interés. Busquemos juntos un camino para el enriquecimiento espiritual.
MIs mejores deseos y los espero aqui.
Rómulo Pardo Urías 

Música e identidad en la etapa adolescente. Reflexión sobre el devenir musical de un muchacho. 

Dicen que recordar es volver a vivir, pues bueno, aqui hay un motivo muy bueno para hechar a funcionar la memoria. Tendría yo unos 16 años cuando comence a interesarme mucho por el Rock argentino. Fue una buena decisión hacerlo. Lo cierto es que de pronto me vi haciendo una búsqueda discografica y de bandas que poco a poco me fue planteando nuevos retos. Fue una experiencia enriquecedora y muy grata, sobre todo por estar enmarcada en el periodo de mi adolescencia, momento lleno de crisis familiares, interiores, sobre todo de mi identidad.
En las siguientes líneas trataré de dar una perspectiva general de dicha situación en torno a la música y mi identidad en el marco de mi experiencia adolescente.
En primer lugar quiero definir lo que para mi es la actividad musical. La música en mis propios términos, es una manifestación artística compleja, pues en principio es un conocimiento que se desprende de formas matemáticas concretas, como lo es el caso de la relación que existe entre las notas musicales, y por otro lado implica una praxis que se desarrolla a partir del conocimiento de un instrumento, considerando que el cuerpo es el primer instrumento que se conoce. Por lo tanto la experiencia musical es una red de conocimientos y de prácticas que buscan darle un acomodo mediante los sonidos, a una «forma de lenguaje no estructurado», lo que para Lévi-Strauss es el arte.
Regresando a mi experiencia, yo comencé a tocar la guitarra por ahí de 1996, lo cuál me abrió un panorama musical mayor al que tenía y me permitio hacer introducirme en nuevas formas musicales, en este caso extranjeras, como lo son aquellas provenientes del rock sudamericano.
Ahora, la parte crucial de toda esta reflexión es la que se refiere a la identidad. La identidad es desde mi punto de vista, una construcción personal basada en la experimentación de la realidad, en la confrontación de la experiencia personal con las dinámicas inherentes al exterior de la persona. Dicha construcción es el resultado de la lucha dialéctica entre lo que se percibe y lo que se cree interiormente con lo que ocurre afuera del individuo, en donde los rasgos distintivos de cada construcción identitaria, son un cumulo de aprendizajes interiorizados que se despliegan hacia el exterior. Una de las partes fundamentales de la identidad es aquella que se refiere a que sólo puede ser construida a través de la vinculación con otras personas. De esta manera la identidad es una construcción elaborada socialmente, la cual tiene la función de determinar y definir los rasgos constitutivos del individuo.
Siendo pues la identidad una construcción, es a través de la mente que dicho proceso puede ser trabajado, pero también es a través del espíritu que se puede establecer el proceso creativo de la identidad.
Regresando en el relato, creo que una de las características más notorias dentro de la etapa adolescente es precisamente la dificultad para llevar a cabo una construcción de la identidad que le permita al individuo autodefinirse. No quiero aventurarme a hacer una elaborada teoría sobre las cuestiones adolescentes, solamente pretendo decir que en mi caso, algunos estaran a favor y otros en contra, la adolescencia fue un periodo difícil de cambios y de acontecimientos que me han llevado mucho tiempo procesar. Sin embargo dentro de dicha etapa, la música llego a cumplir un papel primordial para salvaguardar mis interesés e inquietudes. Así es como el proceso de investigación musical se convirtio en un proceso creativo de mi identidad, brindandole forma y contenido a mi personalidad, proporcionándome los elementos necesarios para que las problemáticas de dicha etapa se convirtieran en un torrente de posiblidades en las que se encontraba inscrita la salvación personal de mi autonomia y mi libertad. Imagino que para muchos, la crisis de la adolescencia debio haber sido dura, pero es una reacción natural ante la crisis buscar una forma de sobrevivir. EN mi caso fue la música, llevar a cabo una introspección y una investigación ardua con respecto al rock argentino, lo cual fue una valbúla de escape para poder sobrellevar las complejidades de mi proceso adolescente. 

El ojo de la luz 

Recorre un camino largo la luz desde sus orígenes hasta la piel de los bañistas, hasta las celdas fotosolares que captan su energia, hasta las plantas que llevan a cabo la fotosíntesis. Menos largo es su trayecto hasta el satelite lunar que circunda la tierra. La luz es la sangre del cosmos, la oscuridad es su cuerpo, pero la luna es el ojo que observa su movimiento. Por eso la luna es redonda, para poder captar cada vertiginoso movimiento que la luz desarrolla en el cuerpo. De una extraña manera los circulos concétricos del universo tienen su función, están hechos para poder captar la luz, para diseminarla, para darle un lugar a donde llegar. CAda planeta es la casa de la luz, cada rincón al que llega, en el que se presenta.
El ojo de la luna nos acompaña, el ojo de la luna nos vigila, el ojo de la luna nos protege. Para algunas culturas el ojo de la luna es la deidad femenina, para otros es una conquista colonial de su territorio, para otros es un amuleto, para otros como para mi, es un misterioso circulo que en su momento de plenitud parece estar observando lo que ocurre en este habitado planeta. El ojo de la luz es magia celestial, es un figura historicamente comtemplada, por griegos, por aztecas, por mayas y totonacos, por egicpios, por chinos, por varias otras culturas y civilizaciones.
Pero en el ojo de la luna se esconden los secretos misteriosos que dan origen a las interrogantes del surgimiento de la vida.
El ojo de la luna regula el tiempo humano, su movimiento esta sincronizado con la actividad reproductiva, con la siembra y la cosecha, es su mirada la que constituye el ciclo vital de todos los tiempos conocidos por nosotros, pequeños seres admiradores de su mirar. 

crónica de un fumador 6 

Me inquieta saber que si fumo me puede dar cancer. Me inquieta saber que si fumo puedo ser discriminado. Me inquieta pensar en los fumadores pasivos. Me inquieta tener que comprar mis cigarros y le gasto que hago en ellos. Me inquieta tener que lidiar con mi papá cuando me huele a cigarro. Me inquieta encender el primer y el último cigarro del día. Me inquietan tantas cosas con respecto al cigarro que no se cuando pensaré en buscar otras cosas que me inquieten. 

Sobre cierta actitud burguesa 

Por lo poco que entiendo, una persona burguesa es aquella que tiene los recursos económicos suficientes para subsistir y para desarrollar alguna otra actividad con ellos. Recuerdo que las clases de historia de la secundaria hablaban de los inicios de la burguesía en los gremios y centros de trabajo artesanal, que proliferaron en la última etapa del período denominado feudalismo. Si mal no recuerdo, el nombre de burgués proviene del de Burgos, centros urbanos próximos a los castillos, que gozaban de un intercambio mercantil y una abundante vida económica. Pero a decir verdad, mis días en la secundaria al igual que las épocas feudales, hoy son cuentos concernientes a la historia pasada. Lo importante es que en estos momentos quiero recuperar algo de lo que pude aprender en esos salones, sobre aquellas lejanas situaciones, para poder decir que a un burgués no le falta la pasta, la plata, la lana, el capital, el dinero, por llamar de alguna manera, a lo que caracteriza según mis pocos conocimientos a un burgués. En este sentido, creo que el tener o no tener los recursos para subsistir, es en primera instancia una gran diferencia. Por ejemplo, pienso que un burgués puede verse en la comodidad de no trabajar para poder comer, mientras que alguna otra persona, es decir una que no sea burguesa, se ve obligado a trabajar diariamente para comer. Si las cosas van funcionando, el burgués encuentra que en tanto tenga el recurso monetario para vivir, deberá dedicar su tiempo a alguna otra cosa que la de trabajar para conseguir dicho sustento, lo cual le permite encontrar en el mundo un nuevo y enriquecido rango de experiencias. Seré más concreto al decir que alguien que se ve en la obligación de trabajar para comer día a día, se ve amenazado constantemente por distintas situaciones. En principio tiene que salir a buscar un trabajo, en donde pueda desempeñarse, donde además reciba el dinero que requiere para comer él y su familia, verse en la necesidad de soportar cosas desagradables –quizás abusos, jornadas extensas y abrumadoras labores, permitir que se le restrinja mediante su trabajo a hacer tal o cual cosa, hacer todo lo posible por lograr que haya sustento.
Desde aquí, es posible ver claramente la posibilidad que se le abre a un burgués con respecto a otro que no lo sea. Simplemente en cuestión de tiempo, el que no tiene que trabajar tiene más tiempo para hacer lo que se le ocurra, siempre y cuando no se vea obligado a tener que trabajar. Quizás pueda ser repetitivo o quizás parezca ignorante, pero en lo que respecta a la persona burguesa, es posible ver que las posibilidades de su vida en cuestión de tiempo, están insertas en el ámbito de sus posibilidades imaginativas.
Ahora, es importante decir que alguien con estas características deberá buscar en su experiencia vital, algún significado o parámetro que le confiera importancia a su vida. Esta situación tiene que ver con otro de los conocimientos que me fueron adquiridos en la secundaria, pues recuerdo que la aparición de la burguesía esta asociado a la época del renacimiento, tiempo en el cual la figura de dios, como única expresión significativa y de validez para la vida, deja de ser concebida como tal. Puedo estar equivocado, pero la aparición de la burguesía tiene que ver con el problema que se vive en el mundo monárquico, un mundo en descomposición, corrupto, burocrático, simplemente un mundo que se estancaba, solo para darle paso a las nuevas ideas y tendencias de la vida de aquellos tiempos. Estoy pensando que el mercantilismo ayudo al crecimiento de la burguesía, luego el descubrimiento de América permitió modificar ciertas concepciones sobre la tierra, los avances hacía el modelo científico permitieron que se iniciara una revolución intelectual, la cual tenía por objetivo, desfigurar la hegemonía que la Iglesia ostentaba dentro de la vida en general. Así la iglesia y la monarquía, tenían un destino común ante sus predecesores, la ciencia y la burguesía. A grandes rasgos recuerdo que fue algo así, aunque claro esta que puedo incurrir en un error la hacer esta aseveración.
El hecho trascendente es que la condición burguesa esta desligada en mucho de la vida religiosa. Los intereses del burgués pueden ser un buen tema a tratar, aunque sus habilidades giran en torno a funciones mercantiles, bancarias, intelectuales, artísticas, entre otras posibilidades. Es muy posible que este equivocado, pero es la condición burguesa una situación que desde cierta óptica permite desarrollar esta clase de actividades.
En la situación actual, año 2004, mes de julio, día 26, ser un burgues es también un signo de ser alguien que puede hacer cierto tipo de cosas, entre ellas, ir al cine, comprar zapatos nuevos, tener un coche, una linda chamarra y novia, ir al café y leer determinada revista. De alguna manera, la burguesía le dio al mundo bastante de que hablar, le brindo la oportunidad de descubrir muchas cosas y en su momento fue la alternativa a un modo de vida obsoleto. Hoy ser burgués es también algo obsoleto, pues hablar de eso es hablar de lo que ocurrió en el siglo XVII. Pero de todas formas, ser burgués es ser algo determinado, vivir de una manera, pensar y decir ciertas cosas, expresarse y conducirte con lo que esa condición te permite.
Lo cierto es que después de la revolución industrial del siglo XIX, la burguesía cedió su lugar a la clase capitalista, con lo cual el cuento se vuelve más complicado, pues mi memoria apenas registra algo de esos tiempos. El problema después de haberse desterrado a los reyes y sometido a las reglas del pueblo, fue que los que tenían recursos monetarios comenzaron a aprovechar los recursos científicos para desarrollar técnicas para producir lo que antes hacían a mano en máquinas. Pero bueno, el problema verdadero fue que unos cuantos tenían el control de lo que se vendía y otros eran explotados para que eso fuera así. No recuerdo mucho, solo que el ser un capitalista, es en alguna forma, el ser un burgués desarrollado. En fin, los caminos de la historia son complejos e intrincados, difíciles y laboriosos, están llenos de caminos y de surcos por donde el pensamiento puede transitar. No es aquí el lugar ni el momento para recorrer esos interesantes caminos.
Ahora pensemos en lo que puede caracterizar a un burgués en el siglo XXI. Como bien dije anteriormente, alguien que no tiene la necesidad de trabajar puede ser un burgués, pero no todos los burgueses no trabajan. Por el contrario, creo que el ser un buen burgués implica ser trabajador, y ser un mal burgués implica no serlo. Esto claro que puede estar en tela de juicio como todo lo que he venido diciendo, pero en este caso el ser o no ser un buen burgués es otro problema.
Si partimos de que ser un burgués es no tener la necesidad de trabajar porque se tiene el sustento garantizado, entonces puedo decir que el burgués usa su tiempo en otra cosa. Debemos partir también de que alguien burgués es una persona que tiene una experiencia intelectual por arriba a la de la población media, por ser el plano educativo uno de los beneficiados de los excedentes monetarios y temporales. La educación será una buena inversión para alguien que tiene dinero y sabe en que usarlo. Siendo entonces el burgués alguien adiestrado en las artes mercantiles, en el aprovechamiento del dinero como resultado del trabajo, en el préstamo y cobro de cantidades monetarias, es en una palabra una persona especialista en dinero. De aquí que sus creencias estén basadas en él, en como invertirlo, hacerlo crecer, darle vida y movilidad, en fin, hacer que ese papel o pedazo de metal, circule, cambie de manos, de destino, de lugar. Así el burgués del siglo XXI va al café, fuma cigarros Camel y se monta en un Ford Fiesta o K. Se dedica a buscar en la cartelera del cine la nueva película de Hollywood, contestar su teléfono Nokia o Sony-Ericson. Navega por Internet en busca información para llevar una dieta, o conocer las técnicas sexuales que proporcionan más placer, o saber sobre depresión, o llegar al Chat para conocer a alguna chava de Puerto Rico o Venezuela. Se encuentra en un mundo en donde el dinero le abre las puertas para que él se encargue de consumir lo que le plasca. Pero también es cierto que en estos días, ser burgués resulta muy costoso, por eso hace falta ser un buen burgués. Aprender que hay que trabajar, tener ganancias, aprovechar el tiempo, darle sentido a cada acción del día. Hay que elegir, optimizar, dar prioridad a tal o cual acción, hacer que la vida sea vertiginosa, acelerada, presto, presto. Así la agilidad es una de las características de lo que se puede comenzar a denominar un burgués postmoderno. Eso es por principio algo que se debe llevar de la mano de la versatilidad. Hay que saber de deporte, de mecánica, de informática, sobre todo, hay que saber de entretenimiento. Eso si, quien es quien, cual es el nombre de ese actor y cuáles son sus películas, saber quien hizo la telenovela más radical de la televisión, conocer al grupo de moda y tararear la letra de su último Hit por cada minuto que se haga de abdominales o lagartijas. Hablar un poco de política o economía, por lo menos saber distinguir entre las dos. Es preciso y necesario hablar dos idiomas por lo menos, si no eres bilingüe no se te ocurra intervenir en la vida burguesa. Debes por principio saber entender que el mundo esta lleno de personas, que tienen distintos idiomas, que tienen distintas historias, que son distintos a ti. Una vez que pudiste aprender que dos y dos son cuatro, debes aprender a decir Hello, Bonjour, Chao o algún otro modismo extranjero. Tampoco esta de más aprender los modismos locales para que así logres ese eclecticismo lingüístico que caracteriza al buen burgués del siglo XXI. Eso te servirá para escuchar música de otros lugares, saber que tienes la oportunidad de llegar hasta ellos, intercambiar puntos de vista con personas que son distintas a ti por el simple hecho de que han vivido cosas distintas a las que tu viviste, pero sin espantarse, hay estructuras, hay semejanzas, hay en común mucho, por eso se necesita conocer algo más que la lengua materna para interactuar de manera más o menos competente. De ahí que se entienda que un burgués debe no solo ser versátil y ágil, debe también tener criterio y ponerse de acuerdo con los discursos que lo avalan. Para estos días la miseria del mundo es demasiada, así que yo, burgués postmoderno, haré un movimiento para que se cambie la situación de los niños que tienen cáncer. Los pobres se van a morir de todas formas, así que yo les ayudo y de paso me ayudo a crearme una imagen. Esa es otra característica de este emblemático personaje. Necesita tener una imagen que mostrar ante todos, demostrar además que lucha por tener esa imagen, que le interesa verse así, que le gusta además porque le permite conseguir a la muchacha más rica y apetitosa del grupo burgués. Por eso esas cinco horas a la semana de mínimo en el Gym, haciendo pesas, comprobando las leyes de Newton, viendo como el espejo le va diciendo lo guapo, fornido y asquerosamente atractivo que se ve. –Me das asco, cada día estas más bueno, le dice su ego al burgués que se empeña por realizarse y realizar el acto sexual cuanto antes, pero eso si, de la manera correcta, primero somos novios, luego cogemos y después las cosas se olvidaran. Por eso al burgués de estos tiempos le hace falta tener esa imaginaria mascará todo el tiempo, busca decir las cosas de la manera correcta, ser parte del movimiento indigenista, tener un condón siempre listo, por aquello de que llegue el nuevo amor de su vida la noche menos pensada y después de eso, no saber quien fue la pobre inocente que fue a dar con aquel engendro devorador de virginidades. Entonces otra característica de este personaje es la de su frialdad. Calcula sus movimientos, sus palabras, para que sus pensamientos se mantengan ejercitados mientras sus acciones vayan ocultando a los demás las intenciones que se comienzan a maquinar con el primer aliento de la mañana. Sin importar la ideología, la frialdad se apodera del rostro, lo hace coquetear con la chica que se encontró en el antro, la empalaga, le hace ver su propia hermosura en ella, materializa sus propios rasgos para halagar a la incauta que esta por ser engullida por el tremendo macho. Aunque el caso de la mujer burguesa del siglo XXI es por demás fascinante y producirá encuentros cercanos del primero, segundo y tercer tipo, esta por demás decir que las características antes descritas son válidas también para ella.
Ágil, versátil, superficial, frívolo y sexista, son las características que le atribuyo a este burgués postmoderno. De todas las que se han enunciado hasta aquí habrá algunas de mayor interés que otras, pero de las que están por venir, la más importante es que el burgués sea consciente de su condición burguesa, lo cual le permite tener ciertos atributos que le distinguen. Volviendo un poco en la historia, me parece que una característica del ascenso de la burguesía al poder es precisamente la ruptura que hay en el seno del clero. Aunado a esto, la vida del siglo XVIII particularmente pone un énfasis en dos cuestiones: la primera es la de una aristocracia que se encarga de administrar las tierras de cultivo, por un lado, y por el otro, la creciente burguesía que apoderada de la situación económica, empieza a tener el deseo de ser ella misma la que tenga el poder del estado, del gobierno y sus formas de expresión. Esta ultima situación pone de relieve que la consciencia burguesa es un factor trascendente de su clase.
Adentrándome en los terrenos prohibidos de la insinuación, la consciencia burguesa del siglo XXI estriba en problemas ambientales, discusiones bélicas en torno a la paz, diferencias étnicas y de racismo en pro de la tolerancia, ideologías izquierdistas en contra del sistema hegemónico, por demás debates de distintas dimensiones y profundidades. Por ahí escuche el término hippie-yuppie que denota claramente lo que es ser un burgués postmoderno. Quizás lo más sugerente de la cuestión burguesa del siglo XXI sea la intelectualidad de dicha clase. A pesar de que hoy la teoría de las clases sociales es fácilmente refutable, prevalece por el simple hecho de que los factores económicos permiten que así sea.
Ahora bien, no quiero hacer pensar al lector que estas características sean rotundas ni únicas de las formas burguesas que aquí se manifiestan. Cabe hacer la aclaración que de la inmensa mezcla cultural que prevalece hoy en día, estas características encajan perfectamente en distintos niveles de comprensión social. Esto por decirlo de un modo, es mero entretenimiento. Lo cierto es que dichas características son solo atributos de lo que se puede encontrar en esta supuesta burguesía de los tiempos informáticos. 

La biblioteca subterranea 

El mundo ha cambiado, nuevamente ha dado un giro la historia, se ha precipitado en la existencia de los seres y ha dejado una marca indeleble, irreversible. La hecatombe arrasó los centros urbanos, devasto las pocas regiones selváticas que quedaban antes del furioso estruendo, fulmino a miles de especies animales y vegetales, pero no por eso la vida ha fracasado en su incesante marcha.
Particularmente, fueron los seres humanos los más afectados, no sólo por ser los animales mayoritarios dentro de la superficie de la tierra, sino porque ellos mismos fueron quienes fabricaron, sin considerar este factor, la ola de muerte y crueldad que sobrevino en la atmósfera terrestre después de que fueran ellos mismos quienes se decían ser los hijos de Dios.
Claro esta que no todos los seres humanos han sido tan ingenuos y tan tontos cómo para no prever la situación catastrófica. Algunos de ellos diseñaron pequeños dispositivos submarinos para resguardarse en el caso de que la fatalidad llegará. Otros decidieron emprender un viaje interestelar en busca de los orígenes de la vida, extrañados por las inexplicables formas del universo, bajo la suposición de que en algún lugar lejano, se encuentra la raíz de la humanidad. Algunos más fueron incrédulos y se dejaron llevar por una corriente hedonista y materialista, deseando disfrutar cada momento de la vida, corrompidos por sus pasiones, por sus deseos, por su afán de poderío y de deleite. Estos últimos fueron los que perecieron y en todo caso uno que otro sobrevivió a la hecatombe pero en estos días de reconstrucción de la vía humana, son la minoría.
Parece ser que cómo aquel viejo relato de un gran diluvio en el que un hombre de llamado Noe rescato a las bestias de la tierra para luego volverla poblar, esta hecatombe fue una corroboración de la fuerza divina que se oculta en la naturaleza. Lo interesante de este asunto no es la manera en la que yo me he enterado de lo que quiero relatar, sino el relato mismo.
Corría el año de 1996 después de Cristo, denominación del tiempo usada antes de la hecatombe, y un grupo de personas inquietadas por diversas cuestiones, ambientales, sociales, cósmicas, ecológicas, pedagógicas, entre otras, se reunía sistemáticamente a conversar sobre las dificultades y retos del ser humano en la tierra. Estas reuniones resultaban fértiles discusiones sobre los grupos humanos que controlaban los recursos naturales, que ostentaban los cargos políticos, que desempeñaban la labor de entes enajenantes o simplemente sobre el futuro de las nuevas generaciones. Todos los integrantes de dicho grupo tenían a su vez pequeños cachorros humanos llamados hijos, motivo por el cual surgieron estas conferencias, en las que las criaturas eran parte primordial.
Dentro de las variadas temáticas de las conversaciones saturninas, como eran llamadas, la inquietud más alarmante y controvertida, era precisamente la de la llegada de una catástrofe que pusiera en riesgo la continuidad de la vida humana. Entonces, un buen día, se comenzó la discusión de un antiguo pergamino de alguna tribu extinta de América, en el que se profetizaban una serie de circunstancias que vendrían a fungir como señales para que las personas que estuviesen preparadas pusieran manos a la obra para salvar sus vidas y de paso, la de los antepasados de la humanidad. Este asunto comenzó a ser de primordial importancia dentro de las conversaciones saturninas, no sólo por exquisita forma lingüística y pictográfica, que ya de por si era un deleite, sino por el mensaje que esta escrito en ella.
Un buen día un arqueólogo, es decir, llegó a las conversaciones saturninas para darles un giro inesperado. La historia no está muy bien documentada, pero de no haber sido por él, el conocimiento y lo que hoy conocemos como libros, no estarían a nuestro alcance, seríamos más incultos que un primate, estaríamos condenados a repetir la historia por desconocerla.
Mauro era el nombre de dicho hombre, que al ver el manuscrito se impacto de tal forma que sus estudios previos a ese momento sencillamente le resultaban juegos de abalorios y chasquidos de lenguas risueños. La comunidad saturnina se comenzó a inquietar por el hecho de que Mauro fuera de romper su unidad, temían que este personaje llegará a las conversaciones para apropiarse de lo que a ellos les había costado tanto tiempo y esfuerzo conseguir. La envidia, así es, inseparable compañera del hombre, pasión envilecedora, cegadora, llegó a Jorge, quien era un matemático especializado en cuestiones de interpretación de patrones algorítmicos. Esa disputa enmascarada que Jorge le planteo a Mauro desde un inicio, fue quizás el motivo de la perdida de la mayor parte del conocimiento matemático de occidente, aunque los materiales matemáticos que tenemos en nuestros días, es en verdad magnifico, clarificador y accesible, en contra de aquella vieja ciencia matemática que parece ser que lo único que hacía era confundir a las personas brindándole ejercicios de tal abstracción que resultaban demasiado complejos para la mayoría de las personas.
Siguiendo con el relato, las cosas de pronto llegaron a un extremo insostenible, según me ha contado la abuela Aurelia, quién fue compañera de las conversaciones saturninas, aportando el ideario ecologista y ambiental de aquella especie de secta intelectual que se encargo de salvar de la hecatombe al conocimiento de los ancestros humanos al crear la biblioteca subterránea. Pero no nos precipitemos, el asunto es que a Jorge le parecía amenazante la presencia de Mauro. En un principio intento convencer a los demás integrantes de la comunidad saturnina de que Mauro tenia en mente revelar el contenido del pergamino, obtener una gran remuneración monetaria, cosa que yo no se que signifique, para desmantelar de esa manera a la comunidad. La teoría de Jorge era verdaderamente sorprendente, dice la abuela. ¿Cómo dudar en un momento en el que se requieren de certezas para tomar una decisión? Jorge creía que había sembrado las raíces de la disputa que le carcomía las entrañas. La realidad distaba mucho de que eso pasara, pues de quien se comenzó a dudar no fue de Mauro sino de Jorge.
Alice, una especia de hechicera taoista que manejaba energías con la práctica del Feng Shui, la lectura del I Ching, y que conocía a la perfección el libro tibetano de los muertos, además de otras formas de adivinación oriundas de su entonces llamado país de origen, Finlandia, fue la que hizo ver a la comunidad que al parecer Jorge había caído en manos de la paranoia neoliberal.
Hubo después una serie de acontecimientos que fueron marcando la pauta de las acciones por parte de la comunidad saturnina. Algunos volcanes importantes comenzaron a hacer erupción, a expulsar la sangre terrestre llamada magma, a desprender gases tóxicos y destruir las primeras ciudades. La ola de terror y muerte había comenzado. Terremotos, tsunamis, la muerte del representante de Dios en la tierra, es decir aquella figura nombrada Papa, eran sólo algunos signos reveladores de las señales del antiguo pergamino americano.
Un buen día, Mauro llegó a la comunidad saturnina con una cara en extremo pálida, ensombrecida, parecía que había encontrado en su camino al meeting, alguna presencia fantasmal que le hizo reaccionar de esa manera. Lo que le pasó a Mauro fue que sabía demasiado como pare tener algo de entusiasmo. Mauro había estado analizando el pergamino y había descubierto que la próxima señal sería una de las últimas previas a lo que ya se comenzaba a nombrar la nueva hecatombe terrestre. Fue en aquella conversación cuando se vio por última vez a Jorge, pues incrédulo y absorbido por sus pensamientos maquinados durante largo tiempo, no supo valorar lo que estaba aconteciendo, haciendo un intento final por convencer a sus compañeros de la comunidad, de la complicidad de Mauro con los altos funcionarios del régimen político de aquellos días. Jorge también sabia demasiado como para tener otro actitud, la verdad es que todos sus pensamientos no eran sino el resultado de una serie de pensamientos deshilvanados uno tras otro en los que encontraba un sustento para atacar a Mauro. Eso es la paranoia, una pensamiento que sucede a otro, y luego a otro, hasta el infinito, como una maquina que se queda trabada y que ha dejado de funcionar correctamente, que sencillamente se atasco y no hay manera de hacerla parar sino hasta que ella misma se detiene. Por su parte, la noticia que Mauro había hecho a la comunidad, suscitó algunas reacciones sabias en torno al plan a seguir para estar preparados ante los hechos.
Fue así que Maritza y Antoine, una especialista en ingeniería civil y el otro un distinguido arquitecto francés, llegaron un día a la comunidad saturnina con el proyecto de la biblioteca subterránea. La idea constituida por diversos planos, cálculos y maquetas, era la de crear una biblioteca subterránea para salvar las distintas bibliotecas que tenían los integrantes de la comunidad saturnina, unificar así las bases del conocimiento de las nuevas generaciones y dejar un legado en dado caso de que la catástrofe ocurriera.
Lo único que puedo relatar después de esto, son sólo las historias que han sido narradas por aquellos integrantes de la comunidad saturnina que sobrevivieron a la persecución de los grupos hegemónicos del neoliberalismo así cómo a la hecatombe, gracias a los cuales nosotros hemos llegado a conocer que en la historia del universo, del cosmos, hay escondidos códigos de esencia y naturaleza muy similar a la de la especia humana, que pueden ser interpretados y descifrados por aquellas personas iluminadas que están dispuestas a realizar la labor de responder ante los hechos.
La historia de la biblioteca subterránea es hoy el acontecimiento histórico más relevante después de la catástrofe, no me imagino la vida sin ella. Espero que quines tengan la oportunidad de acceder a estas sucesión de acontecimientos, pueda maravillarse de lo que un pequeño grupo de personas puede hacer cuando surge de su sentir y de su pensar, la necesidad de hacer del mundo un lugar apacible. La enseñanza de esta historia es sencilla, pero incomprensiblemente metafísica, la vida debe continuar, por encima de cualquier acontecimiento. 

Reseña 

Reseña del libro “Domar a la divina garza” de Sergio Pitol.

De una manera sumamente entretenida y cautivadora, Pitol nos muestra sus tan apreciadas figuras literarias en una desfile de historias que se deshilvanan una por una. Relatos de relatos, relatados por distintos personajes, haciendo un uso sencillo pero convincente del lenguaje, el autor nos conduce por los laberintos interiores de Dante C. De la Estrella, personaje narrador de la historia truculenta que protagoniza en Estambul, Turquía, cuando es invitado por los hermanos Vives a realizar el viaje a la ciudad otomana con el fin de encontrarse con Marieta Karapetiz. Ésta última es viuda de un antropólogo por cuyo trabajo se encuentra interesado Rodrigo Vives, amigo del narrador, que se encuentra haciendo un posgrado en Francia de antropología. Dante C. De la Estrella, se encuentra por su parte haciendo un doctorado en Roma de derecho, gracias a la influencia de su ex cuñado, quien lo recomienda en cierta agencia educativa del Estado mexicano, para emprender lo que después lo llevaría a la travesía que relata a la familia Millares, para quien De la Estrella, se encuentra realizando un trabajo de remodelación arquitectónica.
Todo el relato surge a partir de la visita que De la Estrella realiza a su lugar de trabajo. Un gran aguacero le impide abandonar la casa de los Millares y de pronto se da la coyuntura para que comience la narración de los acontecimientos que en palabras de nuestro narrador, no han sido aún contados. De esta manera, es que se empiezan a vislumbrar una serie de recuerdos, aparentemente oxidados, aparentemente olvidados, encapsulados instantes que por su contenido han sido condenados a desaparecer, hasta el momento en el que son evocados.
Historia entretenida, aguda y perspicaz, sumamente sugerente y llena de pasajes de un alto contenido cómico, la narración de De la Estrella es un recorrido en ocasiones increíble, por sus años de juventud, tiempo en el que se sitúa el encuentro con la Divina Garza, según nombra a la Karapetiz en el primer encuentro que se tiene con ella.
Otro personaje es Ramona, hermana de Rodrigo, quien estudia antropología y se encuentra extraviada intelectualmente con respecto a la elaboración de su tesis. Figura de menor trascendencia, pero que proporciona un tono de ironía y sarcasmo al relato que efectúa Dante, es ella quien se encarga de encontrarse con la señora Karapetiz debido al severo cuadro clínico que presenta su hermano al llegar a Estambul, razón por la cual no es posible que vea a la Divina Garza, mandando como acompañante de su hermana a su amigo Dante.
Genial descripción de los lugares, pero sobre todo de las relaciones personales, es la que logra Pitol al entrelazar las historias que se precipitan al lector como un torrente de carcajadas. Inesperada es la resolución de los acontecimientos, pero la lectura es magnifica, fluida y sumamente entretenida. Al fin de cuentas, Pitol me ha regalado una lectura apasionante, digna de ser recordada y porque no, releída cuando llegue la ocasión.
Rómulo Pardo Urías.
Xalapa, Veracruz. México.
20-jun-05


Ilusiones

Entro al interior de mis sentimientos
Y no parece haber algo
y no parece haber tiempo. 
Me deslizo por colinas de emociones.
Y no parece haber vida,
y no parece haber flores. 
De pronto en la oscuridad
se aproxima la luz fatal,
la que me hace temblar,
la que me hace soñar.
Soñar con que te tengo y te amo sin parar.

¿Cuál es la prisa? 

¿Cuál es la prisa?
de llegar al futuro
si en este camino oscuro
no encuentro ni el amor.

¿Cuál es la prisa?
de llenar mi vida
si solo hay una herida
que despide un gran dolor.

¿Cuál es la prisa?
de tener una meta
si en esta alma perpetua
no me puedo ni ver yo.

¿Cuál es la prisa
mi querido amigo tiempo
de llegar a estar muerto?
¿Cual es la prisa? 

Anécdotas sobre un cuerpo intoxicado. 

En varias ocasiones se presentó una situación que me hace llevar a cabo la reflexión sobre lo aprendido y experimentado a partir del hecho de no estar en mis cinco sentidos, en concreto, el hecho de ridiculizarme cuando en condiciones adulteradas mi organismo se encaminaba a ver el mundo con nuevos ojos. Claro que no hay nada de novedoso en practicar y ser parte de los mismos rituales que otros ya han realizado, entonces viene la pregunta ¿en qué estriba la novedad y la trascendencia de dichos momentos?
Aquí es en donde empieza la curiosa voz, que se interpone ante el tiempo para decir –“esta es la verdad, esto que vez y no puedes tocar es lo que vale”, colmándolo todo de una frescura e intensidad inimaginable, llenándolo con ese tono interrogativo que se columpia de un pensamiento a otro como un macaco que se cierne sobre la liana para alcanzar otro árbol. Creo que de alguna manera es posible ver que cuando uno esta hasta la madre de alguna sustancia que lo estimula, lo ultimo que viene a la cabeza es precisamente la posible trascendencia que eso pudiera tener. Por eso me hago esa reflexión, quizás en un afán por sentir que lo que hago es original, nuevo, arriesgado y sobre todo, algo que nadie puede hacer de la misma manera en que yo lo hago. Aunque esa voz curiosa diga y quiera predicar que eso es la verdad, no veo porque deba dejar que sea ella quien lo diga y no los propios acontecimientos. Lo cierto es que se generan preguntas, se abren campos en el pensamiento, algunos fértiles y sustanciosos, otros secos y estériles, ciertamente son variaciones de la percepción, géneros adentrados en las fibras sensibles que de un momento a otro se presentan en diversas formas y con diversos rostros. ¿Para qué estoy haciendo esto? ¿Qué finalidad tiene estar saturado de algo que externamente me produce cierta percepción que desconozco, algo a lo que le atribuyo un sentimiento o pensamiento antes engendrado? Así las preguntas afloran y me llevan al lugar indicado para los fines de la lección o mejor dicho del diálogo.
Música constante en el vaivén de los sonidos, entre la multitud y el tumulto que se engendra cuando la organización lo dispone. Miles de somnolientas presencias atracan en el puerto clandestino de la indiferencia y el reconocimiento mutuo de lo familiar y lo desconocido. El aire se confunde con el sonido y las vibraciones expuestas en decibeles se presentan de una manera o de otra, llenando el vacío del tiempo con las fragancias melódicas de los compases y los acompañamientos, los loops y los sampleos, la acústica y la reverberación de las sonoras y espasmódicas armonías, que todo lo llenan por un instante, dejando una sensación de satisfacción rotunda y total.
Ahí están a su vez los cuerpos danzantes, algunos inhibidos, algunos atrevidos, otros quizás expectantes, todos y cada uno ocupando su lugar en primera, segunda o tercera fila, con el único propósito de poder realizar una nueva proeza, alcanzar una mañana descompuesta por la cruda, el dolor de cabeza, la escena no registrada, quizás también el sueño realizado.
Todo esto es solo un ambiente, constituido por miles de millones de años, entrelazados, unos con otros a manera de red, en espiral, circundando la ficción y la teatralidad. No hay lugar para el hartazgo, solamente el cansancio puede hacer realidad el ideal de la retirada, pues ninguno de los cuerpos sede una ápice de su territorio para dejar en paz a esa dulce bailarina que demuestra belleza y cariño. Ella solamente baila y con su baile encanta a quien la ve, moviendo vertiginosamente sus caderas, agitando sus brazos contra el infinito y oscuro zenit, arremolinándose sus piernas una con otra entre el suelo y la máxima cercanía al vacío que se mece cuando ella salta. Algunos la observan y la dejan pasar por ahí, testificando sus hazañas bailadoras, extinguiendo su magia con algún conjuro ya conocido o simplemente dejando que sea otro el encanto del momento y no precisamente aquella esbelta y delicada criatura navegando por la noche con bandera de porta voz de la voluptuosidad. Ella prosigue con su afianzado ritmo, a veces lo hace veloz y delicado y otras veces brusco y fuerte, lo que ella persigue no es otra cosa que su propia invención. La claridad de poder sentir que es ella la que baila y se pierde en el mar de otros cuerpos que a su vez bailan, sabiendo que ninguno podrá bailar como ella esa noche, teniendo en cuenta que cada noche que pasa hay mas personas que bailan como ella, en medio del torrente musical, dejándolo todo en las manos de sus experiencias, cicatrizando así cada mirada, cada rumor, cada susurro que le hace recordar precisamente que es lo que le ha hecho bailar de esa manera.
Por algún otro lugar se encuentran un grupo de amigos que se acaban de encontrar, llenos de deseos y de aspiraciones baratas, impulsados por una repentina sed de irresponsabilidad, acercándose unos con otros por los mismos motivos que les hicieron ser amigos, la innegable afrenta de la soledad. Se comunican algo, organizan su estrategia, pasan de un cuerpo a otro, encandilados por las luces que dentro del oscuro paisaje dejan ver las siluetas tentadoras de las jóvenes danzantes, algunas otras sentadas dictando ordenes o consejos a sus acompañantes, algunas otras acompañadas del problemático y amoroso cónyuge. Así los muchachos se llenan de alegría y empiezan su búsqueda, repletos de una incertidumbre que es ya acostumbrada como el primer paso en la cacería, que se cierne sobre la cabeza de los presentes en los términos que se establecen para el cortejo. Unos con otros se ocultan, se acompañan, se ayudan y se dan aliento para establecer el contacto. Aparentemente liviano y simple, en el fondo rígido y forzado, generalmente lleno de algunos arrebatos, en el mejor de los casos de la añorada aceptación. Así se emprende la aventura, dentro del mar de personas que no saben por donde vendrá el próximo aviso comunicativo, ni siquiera se imaginan que sus propios pasos están contados en dicho lugar. Entonces por arte de magia los cuerpos se vuelven objetos de sí mismos, se transforman en la mecánica que los impulsa a sobre vivir o perecer en el intento, ajenos entre si pero llenos de familiares recuerdos que les hacen comparar sus universos hasta que llegan a perderse unos sobre otros. Dibujada la escena del romance se plantea un nuevo reto, muchas veces infranqueable pero al serlo es el signo de la victoria, precisamente el efímero instante de la elección. Mientras más posibilidades más dura y difícil es la tarea a cumplir, la elección se concentra así en las alternativas que se desprenden de lo variable, poniendo en riesgo cualquier parámetro establecido de ante mano, que festín les espera a los muchachos.
Los cuerpos desfigurados por el vaivén de las luces se comunican, se adhieren uno al otro, mezclando sus alientos, llenando de inagotables sensaciones los sentidos. ¿No resulta tonto decir que el cuerpo lo tiene todo para gozar y para sufrir? ¿Es necesario sentir la necesidad de los turbios elixires y las enervantes píldoras? Todo al fin de cuentas resulta ser un viejo y conocido disfraz, un caparazón abierto a lo familiar, a lo recurrente, a lo conocido, con la única finalidad de permitir que eso se manifieste de una manera original, auténtica, genuina. Algunos están disfrazados de hombres, otras de mujeres, hay otros más que tienen un disfraz que es imposible de nombrar. Simplemente son lo que el paisaje deja ver, lo poco que se ha desprendido de alguna parte lejana o próxima o desconocida o quien sabrá, solo siguen siendo los restos de algo que pudo haber sido en otro momento similar.
Mientras tanto, los ecos de la muchedumbre se plasman en la memoria de los que en silencio mantienen un ritual proveniente de miles de millones de años atrás. Esos ruidosos y alborotados gritos que dejan entre ver malicia, deseo, temor y euforia, son precisamente los que hacen posible la corriente general.
Por ahí aparece un cabecilla, algún líder que se proclamo a sí mismo como tal después de haber tenido un suceso heroico, extraordinario, mezquino, algo real, admirable y espeluznante. Quizás simplemente decidió ser el espectador más gritón de todos, abandonar su garganta y permitirle sentir el rugoso y áspero sabor de la afonía. Lo cierto es que ahí están todos, desplazándose, chocando unos con otros, rebeldes, fieles, fanáticos, creyentes, novatos, ingenuos, malvados, perversos, masoquistas, neuróticos, intelectuales, poetas, cantantes, compositores, mecánicos, mensajeros, cocineros, bebedores, choferes, traficantes, histéricos, histéricos, histéricos…
De un momento a otro esta por aparecer el gran grupo de monigotes que se encargan de la enajenación. Los símbolos carnales de aquellos que están ahí para llevar a cabo el culto a algún impulso, alguna intención, incluso aquellos que simplemente están ahí y por consiguiente, se ven obligados de una manera o de otra a tomar el papel de espectadores. Comienza nuevamente una sesión escandalosa de juegos y normas, estatutos por aquí, experiencias por allá, casi cualquier situación se colapsa en los murmullos de los que protagonizaran una noche más, una noche única, simplemente una noche. De vez en cuando uno de los participantes decide seguir un camino lejos de lo establecido y es prácticamente linchado verbalmente, eso si bien le va, pues en casos extremos los cuerpos contenidos de tantas experiencias, tienen la necesidad de expresar sus intenciones por lo que en el peor de los casos, las agresiones trascienden del plano inmaterial al material, ya sea por alguna mirada indebida, por algún roce mal nacido, no se sabe muy bien a que se deba la reacción pero seguro que es cuestión de un choque. En estos casos me pregunto yo ¿qué tiene que ver la agresión con estar intoxicado (por llamar de alguna forma a la estimulación del cuerpo mediante alguna sustancia que altere los sentidos)? ¿Si uno esta intoxicado los demás lo consideraran o no lo harán? ¿Los demás notan la intoxicación o no la perciben? ¿Habrá de entre los participantes algunos que sean capaces de prever una situación peligrosa o simplemente se intoxican o no lo hacen?
Entonces es preciso dar una vuelta a la trama para ver que es lo que sucede. No solo hay un cuerpo intoxicado, puede haber varios, de hecho los hay, en distintos niveles y con distinta graduación, enmarcando en un termómetro de intoxicación, las experiencias que se entrelazan. Es esta la ocasión de la cual quería comenzar a discernir, pues es necesario crear un espacio en el cual sea propicio intoxicarse pues el hecho de realizar un consumo que altere los sentidos aunque pueda ser algo contrario a las normas sociales, esta a su vez delimitado en normas, tendencias y patrones. Lo importante aquí es la creación de dicho espacio, que a su vez crea un tiempo, que a su vez crea pensamiento y acción.
Uno de los muchachos alucina protuberancias multicolores. Encuentra gigantescos bultos de tierra de color azul, violeta, morado, mientras se constriñe su animo para dar lugar a la ceremonial cúspide del éxtasis. Las alucinaciones son también representaciones vivientes de los pensamientos escondidos de aquel individuo que se dedica a perderse en una multitud ajena a sus motivos e intenciones para realizar el acto psicodélico. La noche se presta en todas sus dimensiones para que esos seres inmensos, repletos de magia y sabores novedosos, orienten y guíen al joven que se va adentrando en los terrenos de lo imaginario. Otra protuberancia, esta vez líquida y de color verdoso con tonos turquesa, sé abalanza sobre el rostro del eufórico participante. Lo toma por los ojos y le hace caer en un trance de muy variadas frecuencias. Así en medio de la oscuridad que se distingue por las luces que prestas se disponen a realzar la visibilidad, el acto de la contemplación se desarrolla en ambientes que a su vez son distintos, impregnando las ausencias de melancolía y ardiente deseo por consumar en algún acto intrépido, la capacidad animal que se desprende de dicha experiencia.
Algunas personas se disponen a continuar dándole vida al monótono sonido proveniente de las bocinas. Se acercan y se alejan de aquel artefacto que emite melodías, ritmos y motivos musicales, que a veces emite silencio para dejar que los participantes se colapsen y accedan a gritar, a darlo todo por ese segundo en que la vida deja de ser obligación, responsabilidad, reglas que acatar. Desprendiéndose de sus cuerpos, cantidades de energía que son difíciles de imaginar y de medir, los cuerpos danzantes siguen atentos los cambios y variaciones de lo que se percibe con el oído. Mezclan sus impulsos con las notas materializadas en aquella bocina o en la otra o en la siguiente. Ahí están, en movimiento, lentamente se acercan al fin y lo saben, cuando llegue el silencio, quedará un registro imaginario que haga constar que fueron ellos quienes participaron de la festividad. Al final solo es eso, una fiesta, la reunión de personas con semejanzas, encontrados en un lugar y tiempo que les fue prestado para intercambiar, en el mejor de los casos, lo que les hace ser tan parecidos unos de otros.
En estos momentos se presta la circunstancia para que alguno de aquellos interesados, mantenga con sus ilusiones, el residuo de la noche anterior. Que noche, llena de sorpresivos encuentros, de intenciones materializadas en acciones que no vieron nacer el momento en que fueron dichas, solamente se mantuvieron en un constante vaivén, arrastradas por los bruscos movimientos que resaltaban la belleza de la delicada y espigada bailarina.
Ternura es lo que han dejado regada por doquier, ya una niña que queriendo ser mujer se encerró en un cuarto con cinco tipos para que le mostraran lo que era el exceso, ya un joven que se quedo dormido y no supo como llego a la cama con una horrible mujer que lo desnudo y le hizo hacer lo impensable. Queda una inmensa sensación de moralidad, que es el resultado de haber realizado aquello que no se permite en cualquier circunstancia. Los hechos del pasado inmediato son recopilaciones de historias que se asemejan a las olas del mar, golpeando la playa incesantemente, estremeciendo entre los acantilados a las criaturas acostumbradas al rugido y la fuerza del mar. De igual manera los participantes de aquella noche descubren lentamente la magnitud de sus acciones sólo para encontrarse con qué resulto bien y en donde se equivocaron. El resultado es mucho más sorpresivo que la misma sorpresa nocturna, por eso hay quien llora, hay quien quiere huir, hay del grupo de jovenes algunos que prefirieron largarse de ahí para no tener que enfrentarse con la verdad, cruda y fortalecida.
El líder de las bocinas termino con un ojo morado. A nadie le gusto que se posesionara del alma de la fiesta, simplemente escogieron un pretexto para materializar su ira en él, dejarlo ahí tirado, expuesto y humillado. Se incorpora y busca su chamarra preferida, robada por alguno de sus agresores. No sabe como reconfortarse pero sabe que la vida tiene que seguir, esa es su actitud, para la próxima será más precavido, por lo menos lo intentará.
Así se ha narrado la historia de una noche común, vulgar, llena de experiencias y sabores diversos. La historia de un solo cuerpo que se intoxica cada vez que se lo permiten, que decide salir a encontrar riesgos, peligros, extremos, por el hecho de completar su vida, para poder alcanzar a romper de cierta manera las reglas que lo contiene diariamente. No es un acontecimiento único, pues estoy seguro de que en cualquier lugar del mundo esto puede ocurrir aunque de manera distinta. Lo único que hace falta aquí, es llegar a contradecir los hechos de arriba, que le han dado a esta mente aburrida, un espació para dedicarle una noche a lo que ocurrió mientras se dedicaba a ser un espectador intoxicado de la intoxicación generalizada de un grupo de personas que se dedican a intoxicarse cuando pueden hacerlo. 

Deformación 

Mi boca-culo no deja de darme problemas. Desde que me levanto por la mañana hasta que me acuesto por la noche, mi boca-culo siempre esta haciendo o diciendo algo que me molesta. Para comenzar, lo primero que se le ocurre a mi boca-culo al iniciar el día es tomar un cigarrito, ordenar a cualquiera de mis manos tomar el encendedor, encender el cigarro y fumarlo. A veces es agradable realizar esa rutina, aunque la verdad es que cuando se torna algo desagradable, llega a causar molestias mayores. Por decir algo, después de fumar el primer cigarro del día, mi boca-culo se encarga de realizar la función para la que según entiendo esta hecha, la cual es alimentarse. Así es como vuelve a ordenar a mis manos le preparen algo de comer. Lo duro y complicado esta, en que muchas veces, mi boca-culo no esta de acuerdo con lo que mis manos le preparan. Entonces comienza la discusión campal entre las maneras de la preparación, la necesidad de una mejoría culinaria, lo poco que tiene de sal, la ausencia de variedad de sabores, el porque de tomar leche en lugar de café, si le faltó orégano o cilantro, en fin, todo un desfile de quejas en torno a lo que mi boca-culo ingiere, pero eso no es lo peor. Después de haber consumido sus sagrados alimentos, mi boca-culo se encarga de llevarse otro cigarro más, lo cual también a veces resulta grato, aunque cuando se vuelve desagradable puede llegar a ser espantoso. Si bien me va, y ya tolerando las actitudes y acciones de mi boca-culo, ella se siente amenazada por los restos que le dejan los alimentos y decide hacer que mis manos le hagan el favor de asearla. Lo cierto es que mi boca-culo resulta ser demasiado exigente pues no sólo pide que mis manos le den manutención, que le sirvan y le ayuden con sus hábitos, sino que llega el momento en que mi boca-culo logra hacer que mis manos, funcionen exclusivamente para sus propósitos. Esto es algo grave si se toma en cuenta que no se puede mantener un nivel de vida considerablemente bueno sin realizar alguna otra actividad que la de comer, fumar o beber. Es un gran meollo el que me deja mi boca-culo cada vez que mi cerebro intenta hacer que mi cuerpo funcione en otras actividades. Por ejemplo, si quiero salir a correr por las mañanas para mejorar mi salud, mi boca-culo comienza a decirme que eso no es necesario, que aunque lo haga seguiré siendo lo que soy, que en nada cambia que haga o no los veinte minutos reglamentarios de trote que me recomendó el doctor. En fin, para hacer el cuento más corto, mi boca-culo se encarga de buscar la manera de introducirse en mis pensamientos, desmantelarlos y hacerlos ver como ridículas piezas de ajedrez o damas chinas manipuladas por los grandes y cuantiosos discursos que de ella emanan.
No sé entonces que es lo que pueda hacer con este gran problema, no logro captar en que momento fue que mi boca-culo se lleno de este vigor, tan fortalecida esta que se encarga de hacerle soportar a mis dientes y garganta cosas peores que los primeros dos cigarros. Por decir, cuando llega la noche y no esta satisfecha del día que llevó, mi boca-culo comienza a buscar pretextos, que si el cumpleaños de Juan, que si el aniversario luctuoso de mi tatarabuelo, que si es viernes, que si gano la selección, que si hay que tener resistencia, en fin, el chiste es llegar al alcohol, la marihuana o alguna otra cosa más amarga. Así de un minuto para el otro, mi boca-culo se dispone a realizar la ceremonia de la higiene, tratando de cubrir los lineamientos y estipulaciones que ello con lleva. Le encarga a mis manos la grandiosa misión de ponerla a tono, más si se trata de buscar además de los eufóricos efectos de algún estimulante, la dulce melodía de las caricias orales, digitales o sexuales. Entonces la fiesta se pone mejor, se reafirman los estímulos, se proyectan las intenciones, se coagulan las ideas, y ante todo, se permite comparar casi cualquier cosa. Si bien me va, a eso de las seis o siete de la mañana, mi boca-culo se cansa de la parranda y se entrega a los dulces y cálidos terrenos del sueño y la ensoñación. Pero atención, mi boca-culo no se deja llevar por el sueño hasta haber concluido una noche de caos, libertinaje y aventura completadas con un ultimo cigarro.
Claro que esto no fue así siempre, pero no recuerdo bien a bien que hacia mi boca-culo antes de tener esta disciplinada rutina. Lo que sí recuerdo bien es gracias a que comenzó a dedicarse a esto del tabaquismo. Una de aquellas noches desbocadas en que mi boca-culo se dedicaba a caotizar el resto de mi organismo, apareció misteriosamente una bailarina muy reconocida. Era una de esas personas que suelen cambiar la vida de los otros cuando le conocen. Venia envuelta en un manto de seda fina, quizás de la India o de China, que seguramente se había conseguido en una de sus talentosas giras por el mundo. Llevaba también un sombrero de paja que tenia una pluma azul tornasolada muy vistosa y extravagante. Mi boca-culo comenzó a desear tener contacto con dicha mujer aunque no sabía bien a bien como acceder a la dimensión que dicho personaje traía a colación. Debo aceptar que mi boca-culo quedo impresionada por los finos rasgos y las dulces pestañas de la bailarina, lo cierto es que no podía hacer algo para acercarse a ella. Entonces comenzó una disputa clara entre mi boca-culo y mi cerebro, la primera desdeñosa y terca en conocer a la dama, y el segundo necio y obstinado en abandonar el lugar. De pronto, cuando comenzaba la batalla interna entre los discursos de mi boca-culo y las ideas de mi cerebro, se presento la oportunidad que tanto se estaba esperando. Mi boca-culo por casualidad tenía encendido un cigarro y mientras decidía que hacer con respecto a la susodicha, ella se le aproximó y le dijo –me das un poco de tu aliento. Entonces mi boca-culo no supo que decir, los discursos se frenaron, las ideas dejaron de fluir, toda la atención se encontraba centrada en la original frase de la danzante. Impávida y llena de un descontrol vertiginoso, mi boca-culo inicio un acto reflexivo mayor para tratar de descifrar los posibles significados de esa frase. Penso que quizás la bailarina le pedía un beso, que tal vez le estaba haciendo una propuesta de elevación espiritual, que quizás era una broma o que en ultima instancia deseaba platicar un rato. Para fortuna de mí boca-culo, la mirada de la bailarina se inclino hacia el objeto ígneo que despedía un poco de humo, de tal suerte, que supo interpretar eso como la señal de que le pedía un poco de su tabaco.
Ese fue el acontecimiento clave en cuanto a la actividad tabacalera de mi boca-culo y aunque la relación con aquella esbelta y espigada danzante no pasó a términos mayores, mi boca-culo se encargo de llenar de espacial significado la frase emitida por tan majestuoso elemento.
Tus ojos son:
El límite de mis pensamientos
La caricia de mis ilusiones
La acción de mis deseos.
En ellos encuentro descanso
Cuando algo me amenaza,
Solo si puedo tenerlos
Sé que estoy en casa.
Con su compañía
Me regocijo de goce
Encuentro un motivo
Creo que te miro.
De vez en cuando mi boca-culo se inspira y comienza la obra poética que es inexplicable. Eso es algo a favor de mi boca-culo que además se empecina en desvirtuar la grandeza de mi cerebro. Esa es una de las batallas que se libran en mi interior, batalla de dos bandos en donde el bando de mi boca-culo se enfrenta al bando de mi cerebro. Por lo general mi boca-culo se aferra a un discurso y arremete contra los pensamientos de mi cerebro. En especial la lucha se torna más fuerte y densa cuando se trata de la grandeza de mi boca-culo y la de mi cerebro. Ella quiere el mérito a toda costa, entonces mi cerebro se lanza con un torrente de ideas que hacen que mi boca-culo se confunda al grado de frenar el diálogo y dejar que sea el gran sistema el que gobierne. Comienza así el imperio de la no-razón y el cese al fuego de la variable discursiva. Eso provoca que mi boca-culo se entregue a nuevos horizontes, desmantelada y puesta fuera de sí, se permite un descanso y permite que las cosas marchen un poco diferente. Esto dura muy poco, pues en cuanto mi cerebro quiere promulgar alguna iniciativa o modificación estructural de los hábitos, mi boca-culo hace aparición con su maldito tabaquismo. Al encenderse el cigarro la razón ve como pierde lentamente, el tramo que había ganado, llegando al punto inicial de disputa entre los discursos y los pensamientos.
¿Cómo podré resolver el problema de mi boca-culo? A veces le agarra el capricho y decide que no quiere que la limpien, así se acumula la suciedad de los restos que quedan después de comer. Aunado a esto, se acelera el consumo de nicotina y para eso de las tres o cuatro de la tarde mi boca-culo es un fiasco. Entonces pienso que mi boca-culo se parece a uno de esos viejos perros callejeros que tienen sarna, apestan y no se preocupan por otra cosa que pepenar en la bolsa de basura algún resto alimenticio. Aquellos que beben agua de los charcos que se hacen sin importar el estado salobre del líquido. En fin, toda mi boca-culo se vuelve algo necesario de tolerar, a pesar de que a ella le encanta sentirse aseada y limpia pues sabe que eso le conviene más en ciertas situaciones. Lo que pasa es que cuando llega a ese repugnante punto de dejarse llevar por el capricho de la suciedad, las cosas en torno a ella se van descomponiendo paulatinamente hasta que alcanzan un grado depresivo mayor. Por ejemplo, las personas que durante ese lapso se encuentran hablando con mi boca-culo simplemente no saben como evitar los baos y humores que se desprenden de la fétida protuberancia. Empiezan a murmurar y a decir cosas con respecto a ella, buscan la forma de alejarse y en el mejor de los casos, piden prestada una pinza para la ropa con el fin de ponérsela en la nariz.
La verdad es que a mi boca-culo ya ni siquiera le importa tener un mínimo de vergüenza, es un monstruo que se ha encargado de olvidar todo lo que respecta a la consideración, el compañerismo, lo común y colectivo, así como aquello que se refiere a las necesidades. En lugar de esto, generalmente los impulsos transformados en deseos cobran vida intencionada, se deslizan por la teatralidad de la vida como un barco de mercenarios que navega el mar Adriático, precavido y silencioso para evitar ser capturado. Ya no tengo que decir qué más realiza mi boca-culo, creo que el énfasis estriba en lo molesto y desagradable que resulta ser dueño de dicho monstruo.
Y seguramente se preguntaran: ¿por qué no pide ayuda? ¿Qué le impide lograr dominar a ese órgano unitario? ¿Cómo fue que perdió la domesticación y educación familiar? ¿De que manera pueden cambiar estas situaciones?
Lo cierto es que muchas preguntas más surgen de la forma extravagante y anómala en que se conduce mi boca-culo, la importante es que cada día que pasa la soporto menos. Debo admitir que no me ha quedado otra que resignarme a soportar los ímpetus de sus acciones y también los de sus no acciones. Al final de cuentas yo estoy vivo gracias en mucho a ella, le debo una larga lista de favores y espero que no sea tan quisquillosa en esos asuntos como lo es mi cerebro, aunque la historia de la avaricia intelectual es una versión cerebral de las disputas discursivas frente a los pensamientos. Pero bueno, lo único que me queda es seguir esta breve e innecesaria escritura que no me ha conducido sino hasta esta palabra.
Pienso que tal vez sea demasiado sensible al quejarme de esta manera de mi boca-culo, aunque también creo que uno tiene que darse su lugar. No es posible que la personalidad sea desplazada por un montón de mucosas, intestinos, vísceras, y demás componentes de mi boca-culo, sobre todo por las palabras. La solución hubiera sido no haberle dado tanta importancia a mi boca-culo, de esa manera hubiera sabido claramente cual era su papel y así, hubiera tenido límites claros para su acción. De cualquier forma un día de estos me cortare la lengua, quizás así pueda castigar un poco a la desdichada que me hace pasar tremendos y aparatosos momentos.
Algunas personas que han escuchado este relato más de una vez, han tenido la amabilidad de contribuir a la discusión en torno de mi boca-culo, que en el mejor de los casos aportan soluciones que siguen sin dar frutos. Algunos me han dicho que sería mejor que fuera sordo mudo pues de haber nacido así, hoy no tendría este disgusto aparato. Algunos otros me dicen que el problema no es tan grave, que se trata de modales, de conductas, de ademanes. Entonces cuando les comienzo a referir una lista de cualidades que han desaparecidos, dicen que ni modo, que así es la vida, que solo es una etapa o que les parece divertido que yo crea que mi boca sea una con mi culo, lo cual es quizás más claro en mí que en los demás por las manifestaciones de las que he hablado.
Esta es la experiencia desastrosa que día a día me hace seguir sumergido en una brumosa telaraña, que se configura cada día, cada hora y minuto. Pienso que es un castigo divino, que dios bajo del cielo, me advirtió de las faltas que había cometido y al ver que mi boca no se usaba para lo que fue hecha sino para alabar a mi culo, dándome mediante la ignorancia el castigo, me sentencio a tener una boca-culo. Esto es solo una suposición pero es la más sólida, aunque podría seguir hablando sobre las explicaciones de la aparición de mi boca-culo pero esta vez no creo que pueda seguir haciéndolo.
Solo me pregunto que hubiera sido de mí si el castigo fuera el de tener un culo-boca. 

UN espejismo llamado vida. 

Y cuando todo concluya,
aleaciones de mi memoria,
el ensueño florecera,
la marcha incesante
deborará los restos
de un espejismo llamado vida. 

Crónica de un fumador 7 


Hoy, nuevamente me levante y encendi mi cigarro. Es una lata, tener un encendedor, tener una cajetilla, tener que ir a la tienda para conseguir los implementos necesarios para llevar a cabo la rutinaria labor de fumar. No se si lo hago por simple costumbre, si los disfruto o no, pero lo hago y eso es lo que importa. Poco puedo decir sobre la experiencia con el cigarro, lo cierto es que a veces me sigue persiguiendo la sombra de mi vida como deportista, cuando resistia los embates del cigarrillo a pesar de que me gustaba fumar. Pues bueno, el tiempo sigue pasando y las canciones que he compuesto quizas deberian tratar sobre los cigarros, tal vez estas crónicas son la representación obsesiva de mi habito tabacalero. 

Andamiaje 

Deslizarse por los tuneles y laberintos de las palabras, son un oficio, son un arte, son una manera de aproximarse a lugares iniguales, placenteros, calidos. Asi como el hombre construye edificios, asi el escritor construye un dialogo con el universo de los lenguajes cosmicos que se plasman en las retinas, en los oidos, en los pensamientos. Parajes, ensueños, sitios uncos que se deshilvanan por los espectaculares recorridos que se entreveran en una multiplicidad de matices que se avecinan a cada momento. Circulos son los que se evitan, mas no las repeticiones alegoricas, las ondonadas estilisticas que se desparraman de un extracto de la imaginación.
Las mujeres, los paisajes, las estrellas, son algunos de los motivos de este andamiaje en el que se ciernen las manos artificiosas de un hombre o una mujer que se dedican a laborar con la materia prima de la lengua. 

Arte y revolucion. 

Si tomamos en cuenta que el arte es una forma de expresión del espíritu en tanto manifiesta cualidades y elementos de las formas simbólicas, según Cassirer, el arte se convierte en un objeto de estudio filosófico. Pero más alla de dicho debate, lo interesante es la cuestión de que el arte se vuelve una manifestación material de algo que resulta inaterial, más no por eso incognosible. De esta manera el arte es en primera instancia una forma de transformación de la realidad, del mundo, en la cual se da un proceso de apropiación de una realidad previa a la obra y otra posterior a la misma. De tal suerte, la obra de arte permite que a través de un proceso creativo, dinámico, inacabado más no por eso inconcluso, el artista tenga acceso a nuevos horizontes y fronteras que antes le resultaban inaccesibles, incluso inimaginables, pero que se revelan como formas expresivas que reconfiguran la situación constitutiva del artista, de su mundo y por lo tanto de su sociedad. El arte se muestra asi como una forma revolucionaria de la viad social, partiendo primero del nuecleo subjetivo para enfrentarse con el colectivo en una confrontacion jerarquica entre los espectadores y el artista, conflicto que se resuelve a partir de la aceptación y comprensión de la obra o por el contrario de su rechazo y de su persecusión. En ambos casos el arte se presenta a si mismo como una reformulación interpretativa de cierta parte de la cultura local o autoctona, en la que el artista se convierte en una especie de marginado social que se radicaliza a partir dela manifestación de su obra.
Lo verdaderamente interesante es que el arte es una vía para el cambio, para la generación de nuevas dinámicas que permiten establecer lo que se identifica en el pensamiento marxista con el concepto de revolución, siendo una de las características de dicho movimiento un acto o actividad violenta. En este sentido lo pasional y sensible de la obra de arte es equiparable a las dinámicas violentas, pues ambas surgen en las raíces del espíritu humano.
Estas líneas son una breve reflexión de lo que podría ser un trabajo mayor sobre marxismo y arte, apuntando al caracter dinámico de ambas posturas. 

Centinela cosmico 

Eres el desterrado,
fuiste marginado y humillado,
pero te has levantado,
resurgido de tus cenizas.
Atravesarías el universo,
sólo por una caricia,
pero te has quedado en el centro,
alumbrando la vida de otros.
Eres el desterrado,
fuiste despreciado y mutilado,
tus huesos se repartieron,
entre tribus y clanes,
sombrias frases dejaste,
confusión desde que partiste brindaste,
sólo por un beso de ella volverías,
pero ella también fue perseguida.
Eres el desterrado,
del cosmos, de la tierra, pero no del fuego,
fuiste y seras venerado, por tu longevidad,
te admiraron como adversario,
derrotado, fuiste encarcelado en una esfera incandecente,
fuiste vaciado por tus enemigos,
fuiste desterrado por quienes te veneraban.
Ahora quieren domarte,
domar tu paciencia y tu furia contenida,
quieren alcanzar tu explendor,
quieren llegar hasta ti, pero no saben,
ni sabran, que tu centro no es de oro,
sino de pura energía.
Seras el desterrado,
pero nos vigilas, nos observas,
mientras nos hablamos estupideces,
mientras nos nutrimos de modelos superfluos,
en tanto la vida sigue girando en torno tuyo,
por ser el único que no podemos olvidar.
AStro, vida, dios, fulgor, sol. 

Crónico final de un fumador 

Creo que la cuestión de ser un fumador resulta ser en cierto momento un poco inquietante. La verdad es que el futuro de un fumador puede ser padecer cancer o enfisema pulmonar o en el mejor de los casos dejar el habito del cigarrillo. No se que es lo que me depara la suerte como fumador, lo que si se es que dentro de muy poco tendre un cigarro en la mano. 

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