Feliz siglo XX nunca más

Desde la imprecisión rotunda, constante, deshilvano un afiche sin otra forma que la de los archipiélagos recorridos. La tierra de Murakami y de Arenas son el motivo del colapso visual a continuación.

Derritan el silencio, por los versos que vendrán.

 

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Tan solo una parte del Instinto Mutilado

Romulaizer Pardo

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Ataque al teclado

Sí, por eso me escondo, solitario, inmerso en una nulidad, luminosidad, esperpento, torrente. Este fastidio de intuirme comulga en el trance ignoto de seberlos. Rompecabezas de silencios, alientos entrecortados, pulsasión de recuerdos frustrantes, esmalte y resina en la pátina del dolor. Todos estos años aquí, absorto, abyecto, absuelto, absorbente, en el tufo roído que es mi nombre.

Esconde por si acaso las lenguas vacuas del sentido, porque mi semántica carece de emblema, porque carezco de la etnografía pertinente a la destrucción del presente. Desde un pasado quebradizo arremeto contra los fulgores de la iluminación. Entonces mis libros son un montículo de vapores de otras vidas que subyacen a la monotonía del instante.

Camino los deteriorados momentos del estar, conspicuo me embalsama el árbol de la existencia. Dentro de mí yacen las momias metafóricas, blandengues y oscurecidas por la irradiación histórica del humanismo español. Evoco sin querer al arbusto torpe que fuera injerto en la biblioteca de Alejandría, porque entre las calles del ahora y las luces del ahora y la ceguera del ahora todo es un ramillete de insufribles compaginaciones algorítmicas.

muchedumbre

Escritura reflejo mareo

Erguir con los días

la pluma,

alzar las ideas,

cumplir

condena

como de silencios

marea

la circunstancia

nombre.

Ninguna estrella

es grafía:

ser pieza

contra reloj

meta designio

ramal inmenso

el asombro.

Torcedura del alma,

esbelto maremoto letrado,

invocación, ánima y mundo,

mapa de la cosmografía

inserta en una página rota.

Blanco su enigma

lenguaje

este castillo de metal.

paisaje1

Vengo

Quebrado en esquirlas mi espíritu palidece, mengua mi afán, mi terquedad. Con el rumbo extraviado, en sí extravío sin forma, mi presente es un periplo roto entre vuelcos de papeles y cigarrillos. Heme aquí, un mes ha que escribí, mas no dejo de saber que me extingo, que se extingue en mí el impulso. Dudo de tener un derrotero cierto y seguro. Dudo de mis creaciones. Dudo de mi blog. Dudo de mis ideas, de mis pensamientos. El problema no es dudar, es frenar. Y frené, rotundo, porque languideció mi ánimo y porque mi espíritu aguardaba otro desenlace.

Estuve de viaje por Quito, presentando un ponencia en un congreso internacional de Historia. Dudo, como dije, de editar mi novela, de sacar a la luz mis creaciones. Ayer un joven escritor, de aquí de Xalapa, ganó el premio Herralde de novela y yo me sé insignificante, me asumo así. No importan los títulos nobiliarios ni los galardones ¿por qué entonces, remilgoso y raquítico, me embauca la desazón y me siento un abandono nuevo en mi lista de abandonos?

Dejé de leer también. Me sumí en una depresión rotunda, equiparable a la crisis que vive Veracruz, el estado donde vivo y donde el último gobernador, ahora prófugo de la justicia, vacío las arcas como nunca antes nadie lo había hecho. ¿Importa en algo que un joven mexicano averigüe el significado y conocimiento americano sobre Ignacio de Luzán? Pienso que no debería remitirme más a una obsesa minificción teorético-literaria. Pienso que el blog iba jalando, pienso que todo yo colapse con el fracaso de la edición de mi novela, es más pienso que no debía tomarlo tan a pecho. Pero la depresión es así, fulmina.

Al final no sé qué tanto futuro pueda tener mantener este sitio si al final de cuentas deseo ingresar a un posgrado becado, lo cual me impediría dedicar tiempo a mis explayes poéticos y literarios.
Ya iremos viendo, quizá en el futuro algo se aparezca, aunque lo dudo.

romulaizer-quito-2016

La muerte en la patria del nopal

Verdad también

hoy morir

por falta de esperanza

morir

también

verdad

el luto nacional.

También acierto,

nítido funeral,

el campo santo de mi país.

Silencio, ronda completa

esta flama mortuoria

nuestro presente en cada esquina.

mitocondrialidad-poeticogramatofisica-2

He perdido otra vez a mi audiencia

Voy perdiendo a mi audiencia gradualmente.

Lo sé.

Veremos.

Saludos de este blogger dislocado.

perder-a-la-audiencia-gradualmente

Teoría del instinto mutilado 3

capitalismo1

Archivado en la superficie

del sueño eterno

hay una tormenta enclenque

de voces y cuerpos, que ronca

en nuestra memoria su balada.

Perderíamos el abismo de la quebrantada

aflicción que somos en otros

todo el tiempo, como somos

en nosotros un ápice de significados: morimos ciertos

entre cristalinas fugas de motivos y risueños rencores.

capitalismo2

Ninguna canción puede arropar

la estulticia que nos impone el surco del lenguaje,

porque somos vendidos y nuestro ahorro

es una economía lingüística obstinada,

terquedad como de berrinche infantil,

que zurce dentro nuestro

un alimento canoso que es fastidio y venalidad.

Porque la dicha de vivir es nombrar el aposento

cruel del sin sentido,

capitalismo3como nombre sin forma y sin cabida es,

mitad de aliento y cansancio, nuestra mirada

que rompe las estrías del alma y amasa

un espectro de papeles moneda y retazos eróticos.

Entonces naufragamos en una capitalismo

cuya crueldad nos indica ganancias,

como ramaje ancestral. ¿Dónde conquistar

el folio preciso de la indecisión si somos

péndulos en el arcilloso terreno de la certidumbre? Esas monedas

que nos inculcan fastidios nos esconden en su ramillete

de sobras y pesadez, nos introducen en la semilla

de toda injusticia y nos desfiguran el torrente vital,

como experimento genético perdemos el control

de nuestras inquietudes prístinas y somos sometimiento inflexible.

capitalismo

Cajetillas vacías: un escritorio sin armonía

Sigo desempleado. Mis proyectos personales no han salido bien. Estoy algo deprimido. Parezco un mal emprendedor, un mal gestor cultural. No sé cómo distanciarme del pasado inmediato, donde todo es un peso que trasciende esperanzas y luces. La vista de mi escritorio es un reflejo del caos en el que ahora estoy. Me ubico en la pérdida y con algo de aliento intento renovar la marcha. No todo es desilusión y decepción. Convencido de que no hay mal que por bien no venga, exploro ideas, intento remontar la situación. Un mar de cajetillas vacías habita en mi escritorio, como vestigio arqueológico de mis días, como tormenta de nicotina pasada, como ansiedad encapsulada, como filamento mismo de una personalidad extraviada. Leer y escribir son mucho más que mi exigencia de excentricidad e innovación. Dentro de mí hay una montón de incertidumbres. Me doblego lento por el peso de la frustración y convido a mi boca otra bocanada. Mientras el mundo gira.

 

Intentaría escribir otras cosas, debería trastocar mis búsquedas, mi estilo cybernético, mis inquietudes y pasatiempos. No puedo conformarme con mis simples invenciones, con mis elucubraciones que están tan desconectadas de todo, tan alejadas del presente, tan disímiles de la realidad. Pero más allá de enfrascarme en un monólogo estéril, descubro la búsqueda de sentido como una ánfora vacía, como esa boca repleta de humo, sin contenido. Me desvencija el torrente de formas discursivas que doblegan mi voluntad, mis proyectos intelectuales frustrados, mi falta de protagonismo (y mi deseo del mismo), mi ramplón esfuerzo. En ese ir y venir de mi aquí a la otredad realista, este blog, este intento de mantener un disciplina escritural, me cuestiona. Porque aquí hay más que una bitácora, más que una especie de diario. Aquí hay propuesta, intentona creativa, acción discursiva, irreverencia poética, eso sí, mucha poesía. Aquí, en este mi sitio donde convergen mundos sin explorar, los horizontes de significado se abrigan con lentitudes y plasman una especie de buque personalísimo, identidad que desfigura los restos digitales y permea el hábito mental con toques de estrépito imaginativo. Pero omito, al escribir aquí, mi escritorio, desorden, huella, señal y signo de mi condición. Omito mi tiradero, mi paso indescifrable por la senda del hoy, mi resquicio falto de sensatez, mi estruendoso andar, que no dice mucho. Porque desde una retórica estructuralmente corrosiva, mis ideas, mis pensamientos, distan mucho de argumentar lúcidamente. Son más bien monótonos reflejos del paso del tiempo, reminiscencias hostiles del estar en el mundo, desconectado, circunstancialmente solitario, empecinado, volatilmente absorto en las posibilidades infinitas del esconderse detrás de una maquinita de luz.

banderazo

 

Improvisación lírica

Quedo destartalado

como camino llovido.

Es un talud de emociones

mi rostro, compaginación

estéril, visión estrecha

de los anteriores mitos.

Torcedura desierta

este verso no medido,

poética de lo insalubre

el rincón donde Borges

o T.S. Eliot no son abiertos.

Pérdidas, siempre, en el

mercado de las emociones.

Farandulera mi mano,

redactando pocilgas

dentro del cubo infinito

del atrofiamiento político.

Todo fuera como la percepción

de la célula, pero no es más

que la putrefacción del ego

lo que promulga la ausencia,

esta que sorbe las babas

del tiempo, entre extravío

y sueño quebrado de nostalgia.

celula

Arqueado síntoma

Asir los mecanismos

de ciudades y fotografías

es como aguardar

el signo del otoño

en las comisuras de una boca

amada. Torcer los decibeles

del presente, fulminar

letras cardíacas del ojo,

retozar universalmente

como atisbo de estrellas en lluvia.

Esgrimir los peldaños

de la escalinata prófuga

que lleva la cobija del silencio,

no es acariciar la loma

bermellón y nocturna

del tránsito que es fuego.

Como perdida la chanza

del laberinto indómito,

indomables edificios de arena

mental embelesan los oídos

con trinos fabricados a destiempo.

Rama fratricida la marcha

a los lindes del perdón,

péndulo del conocimiento

este funeral del instante embalsamado.

circulosombrero

Polvosa circularidad

Pulsos trozan

atmósferas precarias,

esas desdichas,

ruindad, ancestrales.

Lóbrega flexibilidad

el antes del sol,

licuada la máquina

creativa, cerebro maquillado

de ignorancia. Eso, polvo,

que es nuestra mancha,

deseo e hito, marcial

recuerdo de tristezas.

Antídoto de la memoria

oscura personificación

este desquite del eterno

fluir, marchita la raíz

nuestro canoso pensamiento

designa los hilos de su perpetuidad.

ellacirculo2

Islote de sentido

Cinturón y voz

escueta inquietud

de lenguaje semblante

como soltura:

poética del quicio

incrustado en el ojo.

Sueño. Fulmina letras

una balada, precisa,

inmaculada, soporífera,

mirada almibarada

de hojas blancas.

Torpeza

un alguien

un algo

un alguna vez

ser, fuimos, rancia

documentación del tiempo.

Asolar infinitos

con la cuña de luz,

estiércol y alfabeto,

actualidad de un océano

trunco de vocales.

ellacirculo

Meme Poética 97

modulo3

Irreverencia poética 12

Investigamos umbríos

ejércitos, marca

en reloj un infatigable

trance, nosotros,

pérdida de distancia

o corporeidad caduca:

zarpar entonces,

abigarrados de demencia,

al escombro fijo

que nos esconde

la raquítica silueta del destino.

Irreverencia poetica 11

Esperar la idea

muralista1

Entre tejida la voz

puebla años tercos,

pensar es una rebelión,

instintiva marca

el antes de la lucha.

Ennegrecida la vista,

nocturna insignia,

contra el espejo

de la Historia

el ansiado instante

del bautizo: éramos todos

un espectro de injusticias

y soñábamos con el fastidio ajeno.

Trepamos por el abismo del sol

con las quejas de generaciones

yermas y soltamos el amarre

del aliento que nos unía

a las cadenas del pasado.

Fruncimos el semblante

caído en el rostro inerme del

aroma putrefacto que era nuestro verdugo

para saltar a la vida y entender

que una esfera de silencio

cobijaba la espera de una idea,

la idea del trotar los campos

universales del tiempo.

muralista1

Estante a ningún lugar

librero

Repartidor de alientos

este vendaval de sentido,

sentir, escueto trance

lapidario, de la esencia

mutación, algoritmo

del verbo. Tropiezo,

fertilidad irradiada,

cobijo ontológico,

escueta memoria, como

si llorar fuera una alternativa

a la crudeza del mercado.

Ninguna parte, estadio

de un alma desvencijada

entre conciertos librescos.

librero

Genealogía de lo inútil

arbolperdido

Constricción, aroma de tedio,

la cicatriz del olvido

nombra asiduos

promontorios oníricos.

Despilfarrar, acto constante,

como industrial mecánica,

la voz interior que, ruta

fructífera, sacude

el lote baldío del ser.

Pensamiento oxidado

como lápiz con punta rota

o intentona de escribir

en la agenda del terror

una nota de alegría.

Soporífera mansión

este redactar en verso

las pocilgas de la existencia.

Ansiedades perdidas

en el quebrantar la silueta

de los rumores, urbanidad

esparcir afectos y perderlos:

terco instinto —¿qué número

sacude la poltrona de la vista?—

esta melodía vacua del significado.

arbolperdido

Mendigamos lectores

novoimagio3

Somos una plaga

estos bloggers del presente.

Creemos pensar

y decimos

caídas al espejo

del lenguaje.

Nutrimos subjetividades

que amamantan el ser

y la existencia nos permuta

la voz. ¿Somos como palomas

en el parque o la plaza

dispuestas a comer arroz

del público sabatino?

Mendigamos lectores

como visitantes y audiencia

porque creemos ser

únicos e inigualables.

Oh bloggers del presente,

yo acaso escondo

en mis ventosas palabras

una espera que me dicta

mutar los años en sincopas

de alma rota, como rotura

que esparce semillas.

Y la esperanza, no dicha,

es menos que atraer

personas del mundo,

es expresar y contraer

el universo unívoco

del lirismo globalizado.

novoimagio3

 

Azuladas

elipsis azulada1

Las fuerzas armadas

del sin sentido,

locomotora audaz,

desempolvaron cicatrices,

como de océanos antiguos,

orillas en el cuerpo pasado

del rincón histórico del ser.

Fuerzas trepidantes

auguran entonces

soledad y melancolía,

que del día y las estrellas

conforman ansias,

siempre fastidio

nostalgia-nombre

como del otoño las islas constantes.

elipsis azulada2

 

Algo de realidad/Some reality

Buscando el símbolo

Seeking the symbol

nombrado soledad

named loneliness

reflejo del pasado

reflection of past

el silencio aguarda

the silence wait

a ser el ancla del instante

to be the instant’s anchor.

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