Titular es nombrar

Desfiguro el lenguaje

con una gubia infértil

que carcome el infinito.

Lenguajes y fugas,

pérdidas, deambular

entre el óxido de papeles

y la cicatriz esbelta

de cada amanecer fracasado.

Sin consciencia

lengua y voz

esparcen aliento

en un cuchitril

emblema que me designa.

Soy el rector propietario

en esta salida fácil

y mi quincena consta

de pinturas canónicas

vueltas hoguera.

Quemo la biblioteca de mis ojos

todo el tiempo, cada tiempo,

tiempo al tiempo, quemo

silencio —esparzo soplos

escritos al vendaval soporífero

de sílabas tónicas desafinadas—

y aguardo la llanura de luz,

tórrida y gélida y flujo

si mercancía también negrura.

Blanca es la espuma de los tendederos

que deformo, deconstruyo, desarmo,

en mí rotura de vivencias.

Escritura sin disciplina,

versificación de un momento

roto, abismo y caída, reparto

de teatro aburrido, eso es

lo dicho que fue nombrar

la silueta infusa de esta melodía

gris y turbia y saturada como engrudo.

Vomitividad y verbalismo

Falsifico mi emotividad, falsifico mis ideas, falsifico, evado, el torrente cierto, acuoso, de la lengua. Desconozco de retórica, inmensamente ataco el teclado, pam, pam, pam. No es verdad que por escribir uno sea escritor, es mucho más complicado, pero tampoco es cierto que uno deje de escribir: escriba dice un buen amigo librero. Existe una horizontalidad que promueve el despilfarro verbal, la del sintagma. Ahora no es una cuestión de lingüística. Más bien se trata de la performatividad del momento: ¿qué pienso que digo cuando escupo saltos dentro de este cuadrado que será visto por 25 personas máximo? Es mucho menos que una audiencia, mucho menos que los libros que se pueden vender en una presentación regional.

No vayamos muy lejos, por favor. El abecedario es distinto del alfabeto, pero también la resistencia oral es distinta al trazo escrito. La mejoría estriba en la articulación del signo lingüístico y la escritura, no obstante los escondites ciertos de la inteligencia ficcionalizada del instinto, del arrobar las cúspides de la mente con grandilocuencia efervescente de misterios. ¿Dónde estaba abril en 1678? En el mismo sitio, cronológicamente. Se trata por ello de la calendarización del vacío, la vacuidad historizada, cata pum, cataplasma, ectoplasma, protoplasma, como la adenéica señal de decrepitud que arrostra mis ojos frente a una cabalgata insufrible de payasos literarios. Pero el payaso soy yo, sí, ridículo, sí, siempre, desde niño. Igual que las estrellas, igual que la sal, ridículo, sí, siempre, as usual. 

El acto de habla escupe, entonces, estas fruslerías, vaya palabreja, vaya intentona, vaya raquitismo, este ramplonismo ideológico, este desconocer tradiciones, este ni siquiera estar seguro pero seguir adelante. Vamos, cómete un Hot Dog, es lo de menos. Maravilloso, simples combinaciones infinitas. Diría Chomsky: your speech deos’t say anything, who cares? Encima del trance psicodélico, sexydélico, pornodélico, logofágico, emblema si carisma de cuento de los años cuarenta del siglo pasado, chasis de pacotilla de un automóvil oxidado en La Habana. Debería vivir más, debería abrirme, debería dejar de intelectualizar mi interpretación de mí mismo, soy un fiasco, un fraude, pero soy. ¿Aquí hay temporalidades ocultas en un numeral endecasílabo de fractales insalubres? De nuevo el hecho de la salud, la enferma obstinación del nombrar, más bien del expresar sin decir. Pamplinas, sería como ir de un lado al otro en la calle de la zona roja y decir: no soy carnívoro, soy vegetariano, who cares?

MEME POETIC 1.1.1

We don’t have

any change

to be loved,

but we love

always on this

memory’s labyrinth.

 

 

Image with Gramma Errors as a poor mexican trying to express itself on Englis

Tha fake light enagenation age

We carry

millions of tears

inside us.

The surface of our sins

is full of emptiness.

We seems to be someone

but we are one single life,

fragile, intuitive, lonely.

Our hearts are beaten

by the collapsing whisper

of meanings and helps,

but we won’t reach the

absolute silence.

This light of our days

is fake, is trashing our souls,

this light is completely madness.

One lie is build and communicate

every day today, every second, here

on this Eden lost,

where the childhood

means slavery

and work

and sexual barbarism.

The History is plenty of shapes

and tragedies but this fake light,

one miracle, one technology product,

breaks us, pulls us to nowhere,

fills us with the strange feeling

of have something but get nothing.

And all we can do, here

where the war is the narrative coin,

here, we can try to touch the ground

and love somebody who deserves it.

The forgetfulness is always

this shiny tiny floppy sweetie road

that we can always use as path to fly

around the name of divinity.

 

 

Composición en despilfarro emotivo

Decapita mi tiempo

un álgebra enmudecida

que de números tiene

fechas caducas

en el calendario del pensamiento.

Todas las geometrías de este dolor

inmenso, inmensidad quebrada contra

el rumor insigne y los años,

narran cúbicas lontananzas de amistades

perdidas, de cafés y cigarrillos,

vocales del espacio, tuerca y símbolo

alfabético, que es la urdimbre

infértil, locación certera,

escena, siempre, cabalgar la alegría

de estar en la playa del olvido.

Soplaban en el firmamento

luces y polvo

las amarras del amor juvenil

pero dejaron aquí, donde

esculpe su asombro la existencia,

las moronas decaídas, falsas, del presente.

 

Recordar la no instancia

Soltura el anhelo

cobija de luz

la cicatriz

emblema

instituido roce

como de galaxias

tiempo. Añoranza

esperar si los amigos no existen

si perdonar es cansancio

como silueta negra

al medio día eterno.

Cada vez que emerge

la costa del lenguaje

pérdida si alcantarilla de versos

la marea-enigma

de universos retorcidos

cosmogonía silente

si acaso horizonte iluminado

perplejidad ocaso si ramo

de imágenes inconexas.

Prófuga instancia

decir de los rincones

la faz tremenda del abismo

que es un nosotros ciego

perdido, si mitad de voz

hoz y camino, si dolor

tedio y espanto, porque

existir evoca, tronando,

la esfera del sol y los instantes.

recordarlanoinstancia

Como sin nombre I

Contrasentido insuflado

la vetusta marea

de la síncopa emotiva.

Añoranza, plano duro,

del tú un ramo, yo

partido, vestigio y andanza.

La existencia truculenta del verbo

un atisbo multifacético.

 

composición collage1

 

Renuencia

Así es plasmar asiduamente

las mismas frases, todas, iguales

entre los espejismos fracturados

de sobrenombres actuados, piezas

inservibles del ego, maroma y telón

en el pastizal de la ignorancia. Fábrica

estéril esta cabeza que sopla juegos de letras,

pero una vez tuvo esperanza y tenía en sí

las orillas propias de la pradera del éxito.

Turbiedad y marea, cosecha de vorágine dura,

como palmera cocotera, donde se fraguan

destinos simbólicos intraducibles, ininteligibles.

Remanso urbano de las tropelías de lenguajes

baladíes y fútiles, como papel de baño usado,

porque en el fondo no hay mensaje, no hay código

ni estética ni concepción de la belleza, hay ruido,

hay motores infernales en el alma, hay sufridas

instancias que desfiguran el presente… y tratar

de caer en el instinto es perdonarse por haber

dejado al lado del colchón, una espera, un decir,

un alguien que nunca apareció porque era el fantasma

anclado al pasado que orilló todo acto a la monotonía.

Renuencia

Irreverencia poética 6

Irreverencia poetica 6.1

Pócima destierro

Decíamos que las nubes

podían atrapar las canciones.

Falló el instinto de nombrar

en la escaramuza del aliento.

Convertida en manto de tinieblas

la memoria indagó los perfiles

ciertos del Apocalipsis falso.

Por eso perdimos tactos y caricias

para que otros dejaran su huella

en un ostracismo luminoso.

bingo collage

Irreverencia poética a un público inexistente

Un auditorio inexistente

levanta la copa y dice:

bravo a la tormenta de sentidos.

Los caminos terminan

en un eco tumefacto y rancio.

Es tarde, se hace de día,

los árboles engullen

el oxidado humo de las industrias.

Maquinamos los silencios

contra el tropel del televisor…

y gemimos insanos los aires

que dicen cámara acción.

Irreverencia poetica 8

Teoría del instinto mutilado 1

I

 

¿Certeza la fragua del corazón

o herida fácil el temor y la sangre?

A ratos la pieza de un engranaje

corroe el pétalo de imágenes que somos.

Navío y extinción, zoológico del pasado,

anclaje a un tiempo sin forma ni designios.

Toma el universo nuestra silla y aun así

caemos al océano vetusto… y marcamos los días.

Teoría del Instinto mutilado 1.2 free

II

En dónde yacen las palabras, las costras

simbólicas energúmenas recitan

estos versos tibios, flácidos, languidecentes.

Torbellino de hojas amarillas, búsqueda

en el pastizal del sueño, el sueño irrevocable

de la lumpen burguesía: añorar —¿cómo era

decir el nombre del primer amor?— la cepa

que nace original, nosotros, en forma de triángulo.

Añorar entonces, vencida la caída del éxito,

anteriores los secretos, ahora la farsa

desenvuelta en la careta de ostra con limón

y los bares que siguen embruteciéndonos.

Teoría del instinto mutilado 1

III

Libertades: osadía en almíbar, tú,

sujeto colectivo, ontogenético

mapa del cardumen fósil, Historia,

encinta la palabra, no, nosotros

compartiendo los tendones del desconsuelo.

Una vez

éramos saltos a la muchedumbre hostil

y ahora nos esculpen las sinuosas astillas

de la soledad —en el rincón de lágrimas antiguas—.

Truena la vida, truena la vivencia, tronamos

todo el tiempo el imán del amor y la amistad,

porque invertimos en la sangre ajena, en nuestra

alma caritativa, porque encendemos los espectros

refulgentes de la salida fácil: al abandono le decimos

ven a mí, veni veni… osamos el terrón de azúcar con LSD

comer en la tarde y leemos —¿acaso intuímos saber algo?—

en el estiércol de siglos y pasos y pesos y pesan las conquistas

armadas, amorosas, editoriales. Nuestra monogamia alfabética

enuncia parquedad y sombras: ¿cómo te auguras marea

de simbióticos instantes cuándo te evoca el sol cristalino?

Perdemos sociedades y ganamos expresiones, baladíes

entonamos el canto podrido, arrecife de actos y aprendizajes.

Teoría del Instinto mutilado 1.1

Obsesión del microcosmos

Inserta la palabra

como ranura en la cabeza,

la cúspide, salinidad del llanto,

emboscada, lenguaje y muerte:

otra historia no contada, tranvía.

Calle y axioma, todo comulga

con el viento, otoño, salpicadura

de aceite en el comal de la existencia,

flota la brasa en la incertidumbre, amor,

tiento y cuerpo abierto al sin sentido.

Delirar los años y la juventud quebrada,

quebrazón y martirio de leer pequeñas letras,

contra el espejo del tú, un otro nombre,

figurar las escalinatas del presente,

andar y subir en el presagio destino, un

alguien que escupe su amor todas las mañanas.

money boxing fly

La barca del desconsuelo

Mecer en el quebranto

del destino el aliento

con ternura, principio

en do mayor, teatro

y escena: existir. Pensamiento

viejo hábito, nombres estructuran

la alquimia del silencio.

Dejamos atrás la alegría

en la fosa propia del recital:

augurio estéril, estos viajeros,

mar de angustias, abajo y encima,

nosotros también en la hoguera, gemimos.

Anterior al hospital de la memoria

un elixir compone retazos primaverales.

Éramos un vestigio de luz para otros

y en otros adquirimos relevos al dolor.

Partimos al puerto de la inocencia,

después del asombro, y remamos

mustios, contra la marea solitaria

de una vieja historia de desamor.

 

la barca del desconsuelo

Good distortion dual version

gooddistortion

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Good distortion is not a quite view of anything, is the oposite of a balanced sense of aesthetics point of deperture.

gooddistortion2

Las buenas distorsiones

black and white digital inked mural copia

El blanco y negro fue una innovación visual en la fotografía y el cine. Bueno, es evidente que la realidad planteaba una disyuntiva estética, pero mucho más allá de eso pensemos: ¿qué hace que una distorsión sea buena? No podemos constatar una epistemología clásica ni tampoco una teoría del conocimiento inherente a la materialidad humana. Es más, vivimos la desigualdad estética por todos los frentes. ¿Y qué importan las barbies del porno? Parece que un arcoirís dice más que una nevada, pero no es así, porque si volvemos a la idea de una epistemología posmoderna, donde la relatividad interpretativa es longitudinal y transversal, el monismo estético se convierte en una alternativa tautológica. Pero el blanco y el negro fueron revolucionarios en un momento, igual que la burguesía. En fin, es sólo un rollo perdido del mar seco (mi mar seco, ósea yo). Olvidemos las retaguardias artísticas.

color digital inked mural

Doble exposición presentista

behindsidegirlSí, una vez leí a Habermas y también a Lyotard. Una vez intenté adentrarme en la discusión entre la modernidad como proyecto incompleto y la posmodernidad como alternativa interpretativa. No soy filósofo ni lo seré. Es quizá mi lectura mutilada de Leví-Strauss, desde la trinchera ahora olvidada del Nuevo festín de Esopo de Octavio Paz, la que me indujo a personificarme como un objeto creativo, como un soliloquio que deambula entre disciplinas humanísticas. No es tampoco mi raquítica experiencia antropológica ni mi condición carente de cientificidad social la culpable de los atisbos intelectualistas de los que soy parte. Mi complejo estriba en el trauma de la modernidad, en la vivencia de no saberme ni moderno ni posmoderno, ni del siglo XX ni del siglo XXI, ni presente ni pasado ni futuro. La ansiedad por tener una definición personal, es además una ruptura psíquica de mi personalidad: desde el psicoanálisis introyectado (el de Fromm, el de Freud y el de Jung) constato mi desintegración individual, pero también noto cómo los estadios mentales del pasado inmediato, las ideas, las pulsiones tétricas de una necrofilia materna (con mi madre muerta y yo sin resignificar su ausencia), constituyen elementos torpes de mis adentros. fondo1.1.2.3 Mucho más que este recuento, quizá la experiencia útil de encontrarme aquí, recordando, contra el espejo de lo no dicho, de lo no inferido, contra la paradoja del ego que se expone pero que desea privatizarse, ser privado. No es mucha la imaginación que me queda, no es tampoco tanto el instinto creativo con el que cuento. No es eso, es quizá la prefiguración delicada de una distorsión digital, de una especie de cuantiosa dilapidación verbal. Es también la imposibilidad de pensar en términos claros, llanos, simples. No por nada la fútil instancia de un collage recién hecho. Aparecer en el ambiente es también una forma de quedar vacío, inerme, frágil. Años que no voy al mar, años sin vacaciones, años aquí, despilfarrándome en la red, virtualizando mi identidad, maquinando textos, ideando creaciones. Años transitando por etapas creativas, por proyectos, por intenciones e ideas: una novela terminada, recopilaciones de ensayos históricos, escritos, imágenes, vídeos, canciones. Todo es una conspiración mía porque vivo la escisión de la academia, la vida profesional, oficial, seria, de la vida creativa, informal, libre, espontánea. Y mostrar los rincones por los que expreso esta inconformidad, es ya un deseo y una necesidad que trasciende mi yo, que rompe mi tacto personal porque me hace cabalgar por un extravío autónomo: me arroba a un mundo de posibilidades infinitas que descubro y navego finitamente. peoplegrisDrogas, pornografía y esquizofrenia son para mi heridas de mi juventud, yunque donde se fraguaron mis demonios existenciales. Pero es mucho más que la improductiva lectura de Sloterdijk o quizá mi falta de patriotismo cuando no conozco ni la literatura nacional mexicana (quizá por ahí un libro de José Emilio Pacheco o Sergio Pitol o Alberto Ruy Sánchez o José Vasconcelos o Luis Mario Schneider); es quizá mi fracaso recopilatorio del siglo XVIII en su vastedad y complejidad, una esencia igualmente traumática, proclive a la evasión, al autosabotaje. Es también la falacia de un instinto de supervivencia torpe, distorsionado como dije, el que convoca a los remilgos predictivos de mi tragedia existencial: creer que pienso y que mis pensamientos son útiles y que puedo ver el mundo a través de palabras y que construyo una cosmogonía cultural propia. Soy una falsificación en el sentido de que no acato lineamientos establecidos, pero tampoco sigo la sintonía personal, auténtica, de algún trayecto saludable. Si la querella es contra el mundo, contra mí mismo, es también una querella por senderos y actos rutinarios, por atmósferas conocidas, cansinas por recorridas. No es el reconocimiento personal ni la autoexploración lo que satisface el mecánico impulso escritural. Es quizá, de vuelta al trauma de la modernidad, la vigencia del vacío, de ese vacío que es transparente en el mal, de ese vacío que está componiendo el presente, el presentismo, que es una fábula especular, que es una imaginación caduca, que es todas las imágenes activas en el ahora, ya inabarcable e inexistente. Y cuando algo romulaizeregoabril2015parece ser aprehensible, el vapor digital, la luz, los efectos del olvido y de las modas, actúan como aspirinas para la dolorida jaqueca del historial web, de ser un alguien en un paraje de la digitlidad. Contra este influjo, soy distorsión y vivo distorsionado porque no soy lo que escribo de mi ni tampoco lo que he leído ni tampoco lo que creo. Porque no soy un algo estático, inmutable. Caigo en el esencialismo y pierdo la partida, todas las veces. Y olvido la lógica paradójica de Lao Tse, olvido el Tao Te King, olvido el I Ching, olvido el dualismo del Ying-Yang, olvido la condición movible, dinámica, que estriba no sólo en el hacer sino en la no acción, olvido que no puedo definirme desde adentro con impulsos como este, un tanto disforme y angustioso. En ese tránsito, llamado prófugo de la constitución personal, en ese ir y venir del olvido a la memoria y de la memoria a la instantánea figuración de la otredad, en ese intervalo donde la música no suena, donde los libros están arrumbados, donde no hay conexión con el mundo, con la realidad, con eso externo, es donde la posibilidad del absurdo, ese absurdo del Mito de Sísifo de Camus, se convierte en la proliferación maligna, trunca, soporífera, del torrente mental, de la ecografía interior, del alma que inspira fragmentos, trozos. Por eso la vuelta al trauma, de la modernidad, de la recopilación del siglo XVIII, de la escisión entre vida académica y vida creativa. Por eso la esquizofrenia en sintonía con la debilidad psíquica, en sintonía con la versatilidad frustrada de trascender los límites personales, los lindes propios de lo ya vivido, ya recorrido, de lo conocido. Por eso este collage, esta prosa tibia, referenciada, fugaz. arquetipo urbanistico collage

La ciudad textualizada 3.2.1

ciudadtextualizada3.2.1.final

Confesiones de un envoltorio humano 2

Mi forma mutilada de sensibilidad, mi ramplón intento intelectualista, mi personalidad digital, mis ires y venires de proyectos de blog y video, en sí, toda esta indefinición que soy podría ser un atributo. Lo vivo como un desgarre. Debería ser un poco más standar. Y me encuentro partido por mi identidad académica y mi identidad de creador, me encuentro a mitad de camino entre una tesis, ahora un poco suspendida, y mis creaciones, donde “soy” libre. trajes chinosMe siento desgarrado porque no puedo compaginar estos mundos, porque no puedo compaginarme. Estoy aquí, redactando en mi cabeza un párrafo mal logrado de mi mismo. Estoy aquí, solo, en soledad. Y escucho un álbum en you tube, de Camila Moreno, autora desconocida. Naufrago en la globalidad, en sí soy un abismo nihilista: no hay fin de las cosas, no hay existencia, no hay motivos, no sé, no entiendo el nihilismo ni la historia de la filosofía. Me mueve en nociones, generalidades, falaces. Y me falta tanto por leer y tengo tan poco que decir. No tengo novia, no tengo amante, no hay nadie ahora mismo que me busque o que quiera llamarme o visitarme. Me siento como una pocilga del siglo XX. Es más, mi actitud es la de un ghetto, es más, soy un ghetto de anacronismos.

 

Marchito mi aliento por los tabacos, aquí estoy, personificando un alguien inasible, un algo ya viejo y podrido, ya mezquino y ruin, ya olvido. Caí en la trampa, todas las veces, siempre, ahí mismo, donde no podía escapar. Caí en la trampa, salté, grité, en soledad. hand and dress1.alphaContra mi mismo se levantaron la civilización global, los medios de comunicación nacionales, contra mi mismo se yergue la venganza generacional, contra mi, contra mi personaje, contra este que desconoce la narración histérica de su alma. Me vivo como una espiral de dolores y traumas jamas superados, insuperables por todos los flancos. No viví la rabia ni el esplendor oscuro de Radiohead, no viví el furor de Björk, no conocí a Tool ni escuche las canciones del momento. Soy un ignorante que evade e ignora, evade e ignora el hoy, el presente, esta fruta podrida de mi podredumbre. Mucho más que una depresión o una enfermedad mental, mucho más que un origen o un final, mucho más que un principio existencial, es mi vida un cuerda miserable. Su hilo una crueldad que se levanta todos los días en la oscuridad de lo efímero. Sorpresa negativa, polo negativo, nutrimentos no absorbidos. Nunca debí abrir las puertas de los infiernos, quizá tampoco creer volver de ellos. Nunca debía saltar, ni debí gritar, ni debí rebelarme ni creer que conseguiría algo por todo ese espectáculo emotivo, esquizofrénico, delirante. Nunca, nunca, nunca debí intentar alzar mi voz. No sé, ya son casi 13 años. Yo sigo aquí en la infertilidad de todos los años que pesan como la lápida lúgubre de la desesperanza.

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