Galaxia sin

No es imposible

nombrar

mitades saltando

es columpiar

memorias

tejidas en mantos,

aires y sueños:

la vida misma

un enigma

escribe. Si despedida

trance

si tranza espacio

golpe

mitades

de arena caída

al paraíso:

insumos del devenir

el recuerdo

y los axiomas… silencio

nada ha sido espumoso

como el inmenso relinchar

de lo eterno, nosotros, sí,

estuvimos arriba del sol,

pero caemos, celestes

en el umbral de los destinos.

Fábrica de mitades

un desconsuelo estéril

la llanura del amar

las palabras y sus archipiélagos.

Ganancia bruta

este equilibrio

incierto, certeza

siempre la fuga

como ir al abismo,

gritar una vocal

y ser espacios de universos.

Titular partes

La espina y el silencio

años traman,

narrar tristezas

como sexo embotellado.

Cobijaba la eternidad

cuando era

salto al vientre

divino, hoy espuma,

cálix, nube, corazón

perdido, en sí

locomotora de sueños.

Un arrecife

nombrado luz

eres, contra esa

malcriada escena

el baile siempre,

ruido y tedio

emperatriz auxiliar de enfermera.

Pantallas esparcidas

en el cielo agreste,

sentíamos que sentir

nos pertenecía

pero dudamos,

silencio, siempre

como vajilla del siglo XVII.

 

Recordar la no instancia

Soltura el anhelo

cobija de luz

la cicatriz

emblema

instituido roce

como de galaxias

tiempo. Añoranza

esperar si los amigos no existen

si perdonar es cansancio

como silueta negra

al medio día eterno.

Cada vez que emerge

la costa del lenguaje

pérdida si alcantarilla de versos

la marea-enigma

de universos retorcidos

cosmogonía silente

si acaso horizonte iluminado

perplejidad ocaso si ramo

de imágenes inconexas.

Prófuga instancia

decir de los rincones

la faz tremenda del abismo

que es un nosotros ciego

perdido, si mitad de voz

hoz y camino, si dolor

tedio y espanto, porque

existir evoca, tronando,

la esfera del sol y los instantes.

recordarlanoinstancia

Cuando no sabes ser hombre

¿Es un eco siempre

la vida o es una imagen

torcedura del ser?

Introyectamos el patriarcado

y el capital, introyectamos

un mundo sin esperanza de cambio.

Siempre ha sido tarde

para mí

en este universo.

¿Dónde existe un aliento

nutriente? Todo es

una persecución inexorable

que me deja vacío…

s

i

e

m

p

r

e

toda la espuma existencial

es el coro insufrible

de las decisiones y fallos

siempre,

el algoritmo virulento

que soy: un pito y dos testículos

enfermos, siempre, tetas operadas,

siempre el dolor de las ausencias.

Aquí había oportunidad para ser una planta

y a cambio de la fama y el éxito hoy soy un buitre

carroñero en el tiempo: extravío a mitad

de una era que termina.

cuandonosabesserunhombre1

 

Lisonja culturalmente en masa

Las pantallas impregnan

su aura en los rincones,

que de polvo y sexo,

nombran vida el cautiverio.

Toneladas de carne viva

son amantes

y los tipos cursis

amalgaman fortunas

en discotecas berlinenses.

Pero un día eso será el fastidio

de las masas nutrientes de la barbarie.

bikini-paradise

Muletilla de un desfalco psíquico espasmódico

Entonces la reiteración

fabrica torpezas

del corazón corteza

ramificación espiritual,

falange de mutismo, tronco

mitad del encierro mental.

Ruinas ideológicas como arquetipos,

dentada imagen, ser estancia

del estar: existencia

tumefacta cicatriz de una libreria de viejo.

Respaldo el arco preciso

de hojas y cartografías. Languidez

escueta, memoria turbia,

alquitranado saco de mentiras.

Muletilla

si redundancia

pleonasmo galopante

versificador del tiento,

mudo, ese que marcha

con el sombrero gris

a la tumba de las editoriales.

muletilla-psiquico-espasmodica

Archivar los espejos

Todo dice —nombre,forma—

contiendas del ser. Ego

roto el inmenso mapa

del desencanto, furia, si vocal,

torrente si imagen, río descolgado

en las persianas de madera, de humo

afluente. Sobre la silla, vieja de relatos,

inmensas cúspides reducen a un soplo

la narrativa de la suciedad —ropa en desorden—.

Cuando cae el silencio, como estrella fugas en la noche,

cae en la brisa del estar

la molienda de lenguajes extraviados y muertos.

Así por doquiera los reflejos inducen a creer en otras

pantallas, como itinerario improvisado

en el viaje polvoso de las páginas de la existencia.

archivar-espejos

 

El big bang monetario

Tronamos el presente

igual que escupimos

rostros a la esencia

del abismo poético.

Sueños nos endulzan

el tren amargo del ser

porque en la cima,

que es el aturdimiento,

florecen los verbos derrotados.

Desfiguramos caricias

con la manopla oxidada

del desprecio a nosotros mismos,

porque fuimos un manantial de dicha

cuando en el fondo se nutría

nuestra desazón por vivir en el pecado.

Fluye dentro del silencio

el magma estéril que corrompe

juventudes: capitalismo siempre

desde hace siglos, la vocal tensa

del decurso humano, falacias.

Dios vino al mundo para decirnos

ustedes no merecen la justicia de los cielos.

monetary-big-bang

La muerte en la patria del nopal

Verdad también

hoy morir

por falta de esperanza

morir

también

verdad

el luto nacional.

También acierto,

nítido funeral,

el campo santo de mi país.

Silencio, ronda completa

esta flama mortuoria

nuestro presente en cada esquina.

mitocondrialidad-poeticogramatofisica-2

Palacio egopático

No sé improvisar

mi día no invento,

tiemblo, cierto,

esta muñeca mía,

torcida, torcedura

la comezón de mis adentros.

Influye el aire,

como de desierto

nostalgia, añoranza

la infancia, costra

de herida semanal,

espacio recalcitrante

de misterio, soplo

insuflar el anima, todos

los días no sé

inventarme. Pérdida

extrañeza el arribo

del átomo que es tu beso,

lo que sí me inventa,

tú, ahí, aquí, allá, conmigo

certeza. Toneladas de ideas,

caminos rotos, surcos entreverados

en un mustio destino: libros

¿podré abandonar mi pensamiento?

Este palacio del yo es esfera

demacrada de atómica flexión.

Mole de angustias, no invención,

el día a día, pero contigo

será otra cosa, eso eres, tú,

mi otra cosa que me ilumina.

Yo, fijación derruida, silencio

saltar a la tendinitis mental.

palacio-egopatico

Solitario

Vive la aventura

de ti mismo,

auscultado por primaveras.

Invoca tus adentros,

concomitantes al sonido

inmenso del universo.

Adhiere tu voz al viento,

sopla antiguas canciones,

como hoguera familiar

revoca el miedo y el frío.

Inventa un viaje, nutriente

y sabio, al trasfondo del alma.

Rocía tu vida en el espíritu cósmico

al descubrir en el cielo, manto

de cicatrices luminosas, un horizonte

que configure el sino de tu mirada.

solitario

Genealogía de lo inútil

arbolperdido

Constricción, aroma de tedio,

la cicatriz del olvido

nombra asiduos

promontorios oníricos.

Despilfarrar, acto constante,

como industrial mecánica,

la voz interior que, ruta

fructífera, sacude

el lote baldío del ser.

Pensamiento oxidado

como lápiz con punta rota

o intentona de escribir

en la agenda del terror

una nota de alegría.

Soporífera mansión

este redactar en verso

las pocilgas de la existencia.

Ansiedades perdidas

en el quebrantar la silueta

de los rumores, urbanidad

esparcir afectos y perderlos:

terco instinto —¿qué número

sacude la poltrona de la vista?—

esta melodía vacua del significado.

arbolperdido

Solturas inmediatas

circulo floral

 

¿Recordar saltos

al terreno del nombre,

que de figura tiene

siluetas y cenizas, es

colgarse el amuleto del sueño?

Nacimos un día cualquiera

con la cara prófuga del pasado

y la lengua esmaltada de gritos.

Pero sentimos el paso del instante

que devana nuestra alma y soltamos

el ancla del desconsuelo volátil:

eso que son los corazones rotos

y el aliento canoso de cigarrillos,

contra el tonelaje del silencio.

Arrullamos perpetuos el devenir

con nuestras acciones, mas

un eco nos guía al destino

—construcción esférica—

que irrumpe en nuestra morada:

cuerpo que es nuestro vehículo

la palabra inserta en la otredad.

circulo floral

Caminos del vivir

coral1

Espigado el aliento

canas en el alma,

sufragar ancestros

en el consejo del sol.

Soltura, si de arrebol

existencial marca,

energía inherente

al trote musical de la vida.

coral1

 

 

 

 

 

 

 

 

Este automatismo escritural

Dejaré para otro momento la importancia congruente, la coherencia y el sentido. Ahora sólo escupiré industrialismomis ideas, como intenciones rotas, esquirlas de un pensamiento anquilosado, perezoso, latente y putrefacto. Es mucha la distancia que remueve los escombros mismos del alma, la porción justa que indaga retóricas y funcionamientos perdidos en el extravío del nombrar. Todo lenguaje invoca una residual instancia que revoca los infantiles galopes del ser. Tejo entonces una elucubración factual que renuncia en su esbelto transitar al maremoto del significado, emblema siempre de un acto referencial que no remite siempre a una ontología de la palabra. Pero también es una espumosa y traslúcida memoria la que arremete contra los vericuetos propios del ego y sucumbe al instinto mutilado de una metafísica rota y quebradiza.

Una vez pretendí ser una especie de mago con el bastón de la lengua y entonces noté que transmutar los efectos sonoros del pensamiento a las denominaciones alfabéticas es mucho más que simplemente redundar en la búsqueda de un estilo. La propiedad no implica necesariamente apropiación pero en el decibelaje del ser y las rendijas mismas del existir, la orilla siempre oscura de la innovación reclama un sitio perecedero para poder conquistar los espasmos ajenos. Tonalidades industrialismo2del discurso como muchedumbres hambrientas navegaron las aristas de una filosofía caduca y obstinada, hecha de mitades, consanguínea del florecer ignoto del silencio y la barbarie. Porque en el fondo mismo de este escrito, disforme y bestial, la emblemática ruptura con el paradigma de la claridad es mucho menos que una pieza museográfica enlatada en el sin fin de las posibilidades argumentativas, porque existe, en mi tautología, una especie de afición al mentalismo. Orillado al nombrar los abismos etéreos del sin sentido, escupir entonces no se traduce más que en un automatismo reduccionista, falaz, intencionalmente desvencijado, como extravío de página de libro a mitad de una investigación. Por consiguiente no reitero más que lo enunciado, energúmena señal de la elucubración distante del pensamiento contumaz, raquítica como un famélico que pide limosna.

 

Desgano animado

Porqué una vez contaron

los corales del océano,

una vez predijeron

la temporada asesina,

una vez fecharon el ciclo

de la mutación. Sombras,

nos invocamos en silencio,

el torpe residuo del enajenante

dogma, si quebranto fanatismo

si dicha desdén, jamás incertidumbre.

Los rincones esbeltos del ser,

una configuración autómata,

lengua y cicatriz, parco romper

las hojas del abecedario,

inflexión y supura, ver encandiladas

las avalanchas del sentido. Atrás

nuestro plagiar los días y el fracaso ajeno,

propiedad y dureza, esta marea de papeles.

bingo faces2

Exterminio eidético

visual1Hubo un tiempo limpio y transparente

para la idea. El pensamiento hablaba

yo callaba. Un régimen cruel se levantó

entonces, pero la calma, extinción en ciernes,

doblegó las aristas del lenguaje. Caí certero

a la urdimbre falsificada del retoricismo.

Oh desiertos mentales

Oh praderas mentales asesinadas

Oh miseria de palabras.

Entonces la cortina, dureza y formavisual1

de la rancia espiga ideológica,

rompió los surcos demacrados

de memorias y fotografías. Quedé ensombrecido

siempre cargando el costal del recuerdo…

y medité la angustia y engullí el terror

y fabriqué odas a la inclemencia del pensar.

Pensé que había un universo llano y existencial,

pero no había más que parques industriales abandonados.

Muero, pronto, expedito, en una bocanada

alfabética y se extingue el símbolo

en mi mente quejumbrosa y torcida.

visual3

Fuga

fuga

Salté a la rendija,

existo, contra flujo

marea, mi verbo.

Ansia asidua,

premonición, esbelto

recinto, manantiales

del lenguaje. Escapatoria

ensamble de silencios,

alfabetos podridos,

laguna mental, ansia

de salto, rendija de luz,

sentido invertebrado.

Lengua y filosofía,

pocilga semántica,

añorar la infancia

como un libro perdido.

Fuga a la intromisión

de las realidades,

desfigurar el rostro

de los nombres. Acto

creativo, panfleto del yo,

como mismidad ausente,

ausencia de significados.

fuga

Lados

 

flanquear

Estamos aquí como en un cubismo

rancio, involucrados en algo mustio,

el corazón tentamos, cobijas inundan

el descanso y la atmósfera nos tiñe

el labio inferior de escala de grises.

Añoranza, pérdida urbana la urbanidad,

callejera memoria, lo indagado, prefijo

del sueño —acaso concurso literario—

el dormir (absorto) las líneas del camino

en detrimento (completo) de la vista

de cielo (transitar) la colina esbelta.

flanquear

 

Emblemas

elipsis1

Hasta la nube

noche

lo dicho

esparce

mudas cicatrices.

Ancestros

en la cima,

de la vida

el tronar,

de los días

el peso, mancha,

la tinta siempre

certeza de vida.

Escape:

tú delante del sino

espacio, tiento, galope

como de estrella fugaz

la cola, gentío dominical,

los registros

del viento

absorto.

Juventudes.

elipsis2

Señalizar la huida

Los materiales con que embalsamas

tu verso y tu lenguaje

carecen de silueta, prófuga la andanza

evocativa del ser reclama

el cimanorraje propio del mutismo.

Callas las alegrías y reanudas la pesadumbre,

hoguera final el verbo y la esfera

de tus ancestros: anterioridad impoluta

clave de sol y tendones cardíacos —el espectáculo—

de tu faz y tu tez de poetastro, raquítico.

Pero sucumbes y nos conduces a los rincones

del exitoso trance armado, sin metro ni rima,

sin tonos ni acentos, es más, sin la armadura

tenue de las caídas históricas… ¿qué te precede?

¿Acaso luz y pantanos emotivos, luminiscencias

remotas del tiempo ígneo y prístino o

el vuelo cortado de un silabario perdido?

Tu arqueología es el imán de la desdicha,

rota en el punto del nacimiento, crueldad

añoranza y fácil remiendo de ausencias,

caminas siempre con la boca torcida por el cigarrillo

y relatas tiempos en los campos de batalla

del presente. Tu eres cotidianamente el sastre de las limosnas

que erigen el templo conciso de la expresión no fecunda.

IMG_0095

Como sin nombre I

Contrasentido insuflado

la vetusta marea

de la síncopa emotiva.

Añoranza, plano duro,

del tú un ramo, yo

partido, vestigio y andanza.

La existencia truculenta del verbo

un atisbo multifacético.

 

composición collage1

 

Graffiti femenino

Cuerpos instantáneos

capturan miradas.

Sinfonía de gimnasio,

de imagen y sexo

rutina y deseo, falacia,

el instinto roto

o las millones de asesinadas.

Soltura y coraza

vivir la fama, gloria

de silueta y carne,

de bikini la gracia,

enorme hueco

los machos alborotados

en la fábrica inimaginada,

pradera audiovisual,

de mujeres endiosadas.

graffiti femenino

La pieza

puzzlepieces1

¿Qué forma atañe

al trastornar los tiempos

si del conocimiento fluyen

los silencios? Nos incumbe

una porción ínfima de cielo,

como el pestañeo primero

del día, que nos incumbe

siempre en la visión futura.

Si del presente parte

la longitud del nombre,

de su faena surge

el alfabeto entero,

íntegro trozo de pensamiento,

hombre de siempre, cabalgar

rincones con el olvido firme,

tiento a veces, amores si de la boca nacen

reminiscencias rosas, como de nubes

atardeceres. Como de absorto invierno

la flacidez infinita de juventudes tercas,

de la canción renuente la primavera,

como de un rompecabezas la pieza

que forma torpe en sí encierra

íntegra pieza junto con otras, junto con otras

mundo y completa parte de una secreta

voz que funge de amalgama y llave,

llave ensamblada con el herraje de las ideas.

puzzlepieces2

 

Días sin agenda

Extravío hoy, átomos circunspectos

soñar, tibieza emblemática, ayer, cual

nombrar las aves las estaciones, palpo

inmediato: ser y trotar el devenir, sufragar.

Maremoto de sábanas húmedas contigo,

nosotros, una especie de quiste en la atmósfera,

somos también trinos veraniegos aquí, allá,

ahora que los gritos infantiles inducen dormir.

¿Tendría sepultura el tedio de un esfuerzo consumado?

¿Miramos acaso los juegos? ¿Escupimos frases o mascullamos

testimonios de psicodelias y ausencias? Pensamos…

En el amar los cuerpos emergen tormenta,

huracanes son las estrías del desamor, la carga, lóbrega,

el mutismo del desconcertante instinto, mandálico

efecto la tenacidad que arrebata al viento el horizonte.

Deambular por los salones de la vida, vaya tarea,

sin horarios ni pendientes, vaya que es el lujo de presenciar

el momento. Hoy todas partes tienen fijas las anclas

al globo y sus derivaciones, pero esta historia narra

la figura geométrica del ocioso quebranto del ser.

asalto

Obsesión del microcosmos

Inserta la palabra

como ranura en la cabeza,

la cúspide, salinidad del llanto,

emboscada, lenguaje y muerte:

otra historia no contada, tranvía.

Calle y axioma, todo comulga

con el viento, otoño, salpicadura

de aceite en el comal de la existencia,

flota la brasa en la incertidumbre, amor,

tiento y cuerpo abierto al sin sentido.

Delirar los años y la juventud quebrada,

quebrazón y martirio de leer pequeñas letras,

contra el espejo del tú, un otro nombre,

figurar las escalinatas del presente,

andar y subir en el presagio destino, un

alguien que escupe su amor todas las mañanas.

money boxing fly

Irreverencia poética nova

Una instancia antigua

palpó los cuerpos

asiduos al sufrimiento.

La llamarada de recuerdos

ardía plena, todo fue contraste

y mutismo. Arriba —¿dónde estaba

la puerta del laberinto?—

perfumes violentos arrebataron

la cálida ternura materna

de la guerra demencial.

Nos perdimos siempre, aquí,

en el intervalo fortuito:

destinos del salto,

inmensidad y caída,

soplo en el arrabal del ego.

Merodeamos al salir

los copos imaginarios

llamados evacuación del presente.

irreverencia poética 7

Pedal

Aprieta más la desdicha

que la lucha

cuando olvido es

el saber y la libertad

mantiene secuestros.

Aladas lacónicas verdades

a medias todas, en falda todas,

verifican lo marchito.

¿Parte el día los nombres de la luz

como si fuéramos vegetales

en la hortaliza de la existencia?

Pedal el asiento mismo

donde la dictadura del ego

convoca al siniestro impacto

de la guerra: espejismo y espejo

la circunferencia y ombligo

de la postración en letras y hojas.

¿Cómo dejamos el aula odiosa

si ni siquiera preguntamos

ni orientamos la voz al instante

mismo de la creación?

Cansados dejamos arriba del mar

un cuchitril llamado cielo

que nos aflora con lágrimas

pero decimos siempre

una vez que algo nos ha tocado.

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