Punto de fuga

Mira acaso ocasion

tu faz dintel de alientos:

acudir al baño del solsticio

eres al ser ninguna treta.

Verdad angostura -contra flujo,

increpar las tildes terrenales-

tu laberinto insalubre escribe

disimbolos arquetipos: cielo

¿eres tu nomenclatura estrellada?.

Pisa entonces paso

corte cubierto trenzarnos

este camino color añil,

vida volátil supura:

triturarnos contra el polvo

inseguro que es fruto

alfabético-alfabetización 

del silencio interno- o esa

voz de mantel manchado 

con la jamaica de la tristeza. 

Acuciosa lentitud, frenar 

de la materia el instante

como del método el mecanismo

frena impulsivo el dicho

que siempre sala el aliento.

Licuar a veces el símbolo con el olvido

La potencia

olvido

soy.

Existir

caigo

a este tropelía

demiúrgica:

mi demagogia es la perenne

invocación a la luz.

Pierdo, consigo,

inflamo, atosigo, silencios.

Rotas las generaciones

en mis ojos no existen

vidas de otros siglos,

no existen mutis ni gesticulación

precisa que adoren

la axiomática del sin sabor.

Nadie es más que una pizza dominical

pero a cambio del acto sexual

este tibio reclamo de poética olvidada,

no es más que la injusticia del pensamiento.

Escrituras vienen y escritores mueren

y todo lo escrito comulga con el silencio

y con el ruido

y con alfabetos latinos y con grafías.

Roncar esta madrugada el nombre

del destino, que es un reloj de arena,

salpica siempre una silueta gris en mis adentros

como de salchichón literario, la cúspide

irreverente de una fodonga mecánica escritural.

Tiento, siempre, guardar, este ahorro de autores

y años y las energías podridas de mi juventud,

fuego, carcoman siempre los intestinos dantescos

del presente, sueñen siempre, mitad laurel mitad estiércol,

con la rendija que conduce al trabajo y la fama y el dinero

y mujeres exuberantes y qué más pamplinas reforzadas

con el látigo inverbe de la longevidad. Rompan todo

pero eso sí, no dejen de anunciar la caída de los tiempos

en su cine favorito. Pierdan contra el rumor de las caricias

los segundos en los que una madre les diga no me dejen

y ustedes simplemente tomen su camino e invadan

los límites precisos de la pureza raquítica de los fanatismos.

solesdistorsion

Torrente de nadie, nada aquí

De existir la verdad

sus hazes circundan

el foso de la historia.

De existir, mitad

armonía y caos,

la verdad sería

también el negocio

de la miseria, del hambre,

de la muerte: el capital

siempre renovándose.

Si existiera la paz

no tendría este vacío

que se llena de sexo negociado.

Si hubiera otra forma

de vivir el silencio,

más quieta o menos salubre

—porque el presente es una sal

que oxida el alma con su raigambre—

habría quizá bocas unidas y labios

que en lugar de rezos besaran extraños.

Si la barbarie no fuera hoy

el axioma correcto, quizá

habría un verso con esperanza,

o una familia feliz, quizá

el socialismo de Jesucristo

sería completado. Tal vez,

sólo tal vez, seríamos una hermandad.

Si entonces redujéramos la verdad

a su faz empolvada de hechos,

hoy podríamos decirnos faltos

de sensatez y cordura social,

porque al final nos engulle

una maquinaria destructiva,

nos demuele la fe y la mirada

el derredor violento y constipado

de muerte, sangre y humo. Totalidad

nuestra verdad, si existiera, ¿sería

la víctima o el verdugo? Nosotros

generalmente caemos en la trampa

de creer en lo desconocido y explicarlo.

fugitiva-promesa1

Sincopada inflexión

Marcar la síncopa

es una colorida farsa

porque nuestra musicalidad,

absorto reposo, prefiguró

todos los ruidos urbanos.

Constricción falaz

oh síncopa del corazón

herido, mutación germinal

como del día horario, uso

de la palabra renuente,

razón y prisma, cristalina

oscuridad trasluce nuestra boca.

Emblemas del siglo anterior al presente

nosotros, conquista y trance,

endeble forma, estructura hueca,

demencial vacío de terquedad histriónica.

Perder con el claxon

el detalle sonoro,

síncopa siempre

que te extraños nos dices

algo que fue un tritono del diablo

o una armonía líquida:

la solidez de nuestro oído,

cansancio tumefacto la escucha,

nos invoca a la caverna de artistas

momentos antes del gol definitivo.

otherwaterfallturn

Turno bicéfalo

Lontananza aprendida

un arcoíris inunda

la visión, cansancio

esbelta terquedad.

Lontananza desdibujada

esparce el aire un dejo

de nube oscura

y acicala el cuerpo

la marea blanca, celeste.

Lontananza espumosa

los riscos del silencio

sucumbe a la tormenta

cuando el sol mantenía

su haz sobre el mundo.

pandiukyturn

Irreverencia poetica 13

Nos acalla un hábito

que torpeza es, silencios,

nutrientes al aliento, voz,

que de la hinchazón espiritual

indaga los límites.

Insufla el tono,

soplo, instante, visión

imantada al calce

de los labios. Terquedad

este rumor, como globo

por los cielos, circundante.

irreverencia-poetica-12

Mirando al cielo

Cuando existimos

caemos en un absurda

contemplación y soñamos.

Saltar al enigma de la alegría

espera nuestra mirada que,

caída y soplo, es un cielo

reverberante de otoños.

ramas

Así era la cicatriz

Enfermedad y resto

locura siempre

el átomo insuflado

de dolor y soledad.

Locomotora de silencio

llamar al ocaso mitad

del ser y ser mitad

del horizonte, certeza.

Líquida marea espiritual

esta alma en grisura tersa

llamada a testimoniar

el paso de los astros.

manopla

Modalidad destructiva

Paz

voladoreso ruina

en silencio

concomitancia

espera…

una pizca de sentido

esto, nada, todo

dicho, entreverada

sílaba tonal, espermaticida y contundente. Abismo,

toda la canción etérea,

marca imborrable,

paro proletario,

ideología caduca

el sin sabor del arbusto, recuerdo,

decir hola a los extraños.

voladores

 

Pero otra vida

es otra cosa,

hervor de sueños,

soplo, instantáneo,

profilaxis en la careta.

Pederán su sincopa

las mañanas: horizonte-trozo-pañuelo-digo… y callo.

Hermafrodita el amanecer me esculpe,

el alma resquebrajada, soy,

contigo, horizontalidad, digo adiós a los amigos.

 

Solitario

Vive la aventura

de ti mismo,

auscultado por primaveras.

Invoca tus adentros,

concomitantes al sonido

inmenso del universo.

Adhiere tu voz al viento,

sopla antiguas canciones,

como hoguera familiar

revoca el miedo y el frío.

Inventa un viaje, nutriente

y sabio, al trasfondo del alma.

Rocía tu vida en el espíritu cósmico

al descubrir en el cielo, manto

de cicatrices luminosas, un horizonte

que configure el sino de tu mirada.

solitario

Enemigos

Quizás no eran mis enemigos

pero lo eran tal vez, quizás

no fueran hostiles o envidiosos,

pero lo eran. Quizás mi boca

no supo nombrarlos

quizá tampoco estuve cerca de ellos.

Quizá no tenían intenciones

de lastimarme siempre,

una y otra vez,

pero lo hacían.

Quizás simplemente

fui ingenuo

al creer que seríamos amigos,

pero eran mis enemigos,

siempre

cuando entre ellos se apoyaban

y a mi me orillaban a recluirme.

Quizá no estábamos destinados

a compartir la mesa y los libros,

la música y los momentos, porque

en la superficie decían que estaban

conmigo, pero contra mí estaban,

siempre, en sus actos y en sus decires.

Quizás no eran mis enemigos,

pero lo eran

cuando me expulsaban

de sus días y las noches

eran, sin mí, una colmena

de éxitos para ellos.

Me conocían, poco es cierto,

y sabían de mí

pero nunca me invitaron

a publicar con ellos

ni a sus fiestas

ni a sus reuniones

ni a un picnic sabatino

y yo, torcido siempre

en esta soledad

inmensa, ingenuamente dudé

que fueran mis enemigos.

enemigos

Estante a ningún lugar

librero

Repartidor de alientos

este vendaval de sentido,

sentir, escueto trance

lapidario, de la esencia

mutación, algoritmo

del verbo. Tropiezo,

fertilidad irradiada,

cobijo ontológico,

escueta memoria, como

si llorar fuera una alternativa

a la crudeza del mercado.

Ninguna parte, estadio

de un alma desvencijada

entre conciertos librescos.

librero

Genealogía de lo inútil

arbolperdido

Constricción, aroma de tedio,

la cicatriz del olvido

nombra asiduos

promontorios oníricos.

Despilfarrar, acto constante,

como industrial mecánica,

la voz interior que, ruta

fructífera, sacude

el lote baldío del ser.

Pensamiento oxidado

como lápiz con punta rota

o intentona de escribir

en la agenda del terror

una nota de alegría.

Soporífera mansión

este redactar en verso

las pocilgas de la existencia.

Ansiedades perdidas

en el quebrantar la silueta

de los rumores, urbanidad

esparcir afectos y perderlos:

terco instinto —¿qué número

sacude la poltrona de la vista?—

esta melodía vacua del significado.

arbolperdido

Lírica de un momento infructuoso

Esparce sombras

una voz y emerge

manantial lo dicho.

¿Sembrar es mover

el hábito al destino?

Canibalismo despiadado

luz y espectáculo:

la conquista etérea

del amanecer. Soplo

el manto y la mirada,

de la espumosa tersura

como sorpresa y vértice

imantando al alma.

sin forma1

Desgano animado

Porqué una vez contaron

los corales del océano,

una vez predijeron

la temporada asesina,

una vez fecharon el ciclo

de la mutación. Sombras,

nos invocamos en silencio,

el torpe residuo del enajenante

dogma, si quebranto fanatismo

si dicha desdén, jamás incertidumbre.

Los rincones esbeltos del ser,

una configuración autómata,

lengua y cicatriz, parco romper

las hojas del abecedario,

inflexión y supura, ver encandiladas

las avalanchas del sentido. Atrás

nuestro plagiar los días y el fracaso ajeno,

propiedad y dureza, esta marea de papeles.

bingo faces2

Generación imaginaria

dilusion2

Arrinconar el aliento

al paso, los cansados

mantras invocando

el ardor de la eternidad.

Lacustres monotonías

este mundillo perecedero.

Memoria, si de fragilidad

tiento brote y colapso,

arbusto imaginario

del paso del tiempo.

Nos esconde una figura

la esbelta nomenclatura

del tiempo, nos induce

a la guerra el soplar

las velas del cumpleaños.

Si de mentira certeza

constricción volitiva,

la duda nos carcome

como ácido y somos

el terreno del oxido generacional.

dilusion2

 

 

 

 

 

 

Maroma letrada

marca1

Vivir: transitar designios,

metafísica del lenguaje,

la torcedura, armadura, de

mi alma, lápida y cerrojo.

Ansiar: recóndita morada,

fruto del instante, furia,

amalgama, eso que deja,

bocanada de tristeza,

amargo cantar de

la sílaba tonal.

Embestir: licuar el silencio,

enigmas rotos, descifraje

el ancla del pensamiento,

lóbrego puerto este

extravío de ausencias,

fertilidad siempre

la maroma letrada,

anquilosado momento,

fotografía derruida

pasado envuelto en llamas.

marca1

 

 

 

Exterminio eidético

visual1Hubo un tiempo limpio y transparente

para la idea. El pensamiento hablaba

yo callaba. Un régimen cruel se levantó

entonces, pero la calma, extinción en ciernes,

doblegó las aristas del lenguaje. Caí certero

a la urdimbre falsificada del retoricismo.

Oh desiertos mentales

Oh praderas mentales asesinadas

Oh miseria de palabras.

Entonces la cortina, dureza y formavisual1

de la rancia espiga ideológica,

rompió los surcos demacrados

de memorias y fotografías. Quedé ensombrecido

siempre cargando el costal del recuerdo…

y medité la angustia y engullí el terror

y fabriqué odas a la inclemencia del pensar.

Pensé que había un universo llano y existencial,

pero no había más que parques industriales abandonados.

Muero, pronto, expedito, en una bocanada

alfabética y se extingue el símbolo

en mi mente quejumbrosa y torcida.

visual3

Lados

 

flanquear

Estamos aquí como en un cubismo

rancio, involucrados en algo mustio,

el corazón tentamos, cobijas inundan

el descanso y la atmósfera nos tiñe

el labio inferior de escala de grises.

Añoranza, pérdida urbana la urbanidad,

callejera memoria, lo indagado, prefijo

del sueño —acaso concurso literario—

el dormir (absorto) las líneas del camino

en detrimento (completo) de la vista

de cielo (transitar) la colina esbelta.

flanquear

 

Emblemas

elipsis1

Hasta la nube

noche

lo dicho

esparce

mudas cicatrices.

Ancestros

en la cima,

de la vida

el tronar,

de los días

el peso, mancha,

la tinta siempre

certeza de vida.

Escape:

tú delante del sino

espacio, tiento, galope

como de estrella fugaz

la cola, gentío dominical,

los registros

del viento

absorto.

Juventudes.

elipsis2

Ver encima micro cosmos

Ocasión de silueta,

manantiales,

rendija cómplice,

luz y materia. Enredo

instintivo, locomoción,

efecto acto impulso,

galaxia y universo, caducidad,

del instante memoria,

del andamio vital,

mordaza: la cápsula fértil

de vida tormenta, la

observación y el entorno.

Salto divino al ejemplo

de la conquista universal:

vida-alegría-amarilla

esencia flor y atmósfera

revertida en los sentidos.

flor amarilla

Días sin agenda

Extravío hoy, átomos circunspectos

soñar, tibieza emblemática, ayer, cual

nombrar las aves las estaciones, palpo

inmediato: ser y trotar el devenir, sufragar.

Maremoto de sábanas húmedas contigo,

nosotros, una especie de quiste en la atmósfera,

somos también trinos veraniegos aquí, allá,

ahora que los gritos infantiles inducen dormir.

¿Tendría sepultura el tedio de un esfuerzo consumado?

¿Miramos acaso los juegos? ¿Escupimos frases o mascullamos

testimonios de psicodelias y ausencias? Pensamos…

En el amar los cuerpos emergen tormenta,

huracanes son las estrías del desamor, la carga, lóbrega,

el mutismo del desconcertante instinto, mandálico

efecto la tenacidad que arrebata al viento el horizonte.

Deambular por los salones de la vida, vaya tarea,

sin horarios ni pendientes, vaya que es el lujo de presenciar

el momento. Hoy todas partes tienen fijas las anclas

al globo y sus derivaciones, pero esta historia narra

la figura geométrica del ocioso quebranto del ser.

asalto

Obsesión del microcosmos

Inserta la palabra

como ranura en la cabeza,

la cúspide, salinidad del llanto,

emboscada, lenguaje y muerte:

otra historia no contada, tranvía.

Calle y axioma, todo comulga

con el viento, otoño, salpicadura

de aceite en el comal de la existencia,

flota la brasa en la incertidumbre, amor,

tiento y cuerpo abierto al sin sentido.

Delirar los años y la juventud quebrada,

quebrazón y martirio de leer pequeñas letras,

contra el espejo del tú, un otro nombre,

figurar las escalinatas del presente,

andar y subir en el presagio destino, un

alguien que escupe su amor todas las mañanas.

money boxing fly

La barca del desconsuelo

Mecer en el quebranto

del destino el aliento

con ternura, principio

en do mayor, teatro

y escena: existir. Pensamiento

viejo hábito, nombres estructuran

la alquimia del silencio.

Dejamos atrás la alegría

en la fosa propia del recital:

augurio estéril, estos viajeros,

mar de angustias, abajo y encima,

nosotros también en la hoguera, gemimos.

Anterior al hospital de la memoria

un elixir compone retazos primaverales.

Éramos un vestigio de luz para otros

y en otros adquirimos relevos al dolor.

Partimos al puerto de la inocencia,

después del asombro, y remamos

mustios, contra la marea solitaria

de una vieja historia de desamor.

 

la barca del desconsuelo