Hoy presentamos Natdzhadarayama en Casa Libertad de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México

Con una cálida acogida, un grupo de personas amistoso, alumnos y maestros, dentro de las primeras jornadas de Oralidad y escrituras organizadas por la EDCO de la UACM, presentamos la novela El olvidad Imperio Natdzhadarayama. Se organizó una dinámica colectiva mostrando fragmentos de la narración y algunas de las ilustraciones que la acompañan. El ambiente amigable, la cordialidad, la cooperación y el intercambio fueron el primer acercamiento al trabajo, pues se realizaron algunos comentarios por equipos para propiciar una reflexión previa, a partir de algunos contenidos de la novela, entre el público que asistió al evento. En un tono informal, mas no por eso menos serio, el diálogo entre conocedores y no conocedores del trabajo permitió que la audiencia se fuera preguntando por la construcción de la trama, fuera identificando los personajes principales, los hechos que van conduciendo la narración y preguntándose por los distintos momentos, pasajes y situaciones que se expresaron en capítulos como Los testículos a la fritangaMuerte del último conocedor de la civilización Natdzhadarayamamita.

Posterior a ese encuentro de puntos de vista se realizó la presentación donde colaboró Juan Carlos Vilchis, también de la UACM, y un servidor. El comentario de Vilchis atinó en aspectos como el análisis folklórico y de los tipos de personajes, la dimensión de una construcción de un mundo, atribuyendo también un elemento importante en los hechos que van denotando la importancia del rescate del pasado, del valor social de la historia y la memoria. En ese tenor este nuevo comentario fue de una interpretación profunda, amplia y minuciosa, mostrando el hecho de que Lingüineto Violatore puede considerarse un héroe —y los motivos para ello— y de cómo el carnicero puede funcionar como un villano, también explicando la ontología de los personajes malévolos. Además mostró una lectura profunda del trabajo, contribuyendo a un entendimiento de su estructura, a una condensación de notas y apuntes que hablan de una lectura detenida, sólida, atenta. Si para Sánchez Menéndez en la primera presentación se trató de vincular la historia y la literatura, así como de traer a una ficcionalidad la construcción de un universo cotidiano, si para Prado se trató de una maquinaria, de un artefacto que habla de lo que se destruye, de lo que desaparece, para Vilchis fue más bien el toque de la soledad, de la intimidad, la que afloró en su interpretación. 

Posteriormente participé con un escrito donde reafirmé el camino, las andanzas, de este trabajo. Desde su construcción inicial en el año 2010 hasta las peripecias para poder editarla y finalmente la reflexión respecto a que nunca terminamos de aprender a leer y a escribir, de que somos lectores que trascendemos los bestsellers, que tenemos un horizonte de vida, de sentido, de conocimiento y de aprendizaje propios, que construimos mundos, que inventamos palabras y sonidos y formas y que al final de cuentas Natdzhadarayama busca un lector intrépido, ágil, aventurado. En esa medida el libro,digo yo, es un ejercicio que exige al lector atención, invención, construcción, memoria. No es entonces gratuito recordar lo que decía Barthes sobre los textos, que nunca son los mismos, ni tampoco exagerar las dotes postmodernas de una multiplicidad de facetas presentes en la novela.

Con todo el cariño después de esta presentación puede afirmar que se trató de un evento muy apropiado para explorar experiencias, conocer puntos de vista, anotar y distinguir distintos elementos del trabajo que mantienen una estructura narrativa propio, como lo reveló el hecho de uno de los grupos que comentaron que los personajes principales eran Lingüineto Violatore, el carnicero, la capitana y la emperatriz. La selección de textos también permitió vislumbrar anécdotas que fertilizan la lectura, resaltando hechos singulares como la presencia de un ejército de mujeres o la extrañeza entre la depilación testicular y la castración del tigre Wu Yu Hu.

Al final tuvimos una pequeña convivencia con carnitas, a propósito de fritangas, y pasamos un rato agradable, departiendo, comentando, aprendiendo unos de otros. Fue una linda estancia en Casa Libertad y para mí ha sido muy importante tener de viva voz la cercanía con un público inquieto, preguntón, crítico, despierto.

Restos y memorias de la primera presentación pública del Olvidado Imperio Natdzhadarayama

El pasado 19 de abril en el café teatro Tierra Luna de la ciudad de Xalapa fue presentada la novela El olvidado Imperio Natdzhadarayama. Estuvimos presentes en el estrado Citlalli Hernández, Emilio Sánchez, Agustín del Moral y yo mero, para comentar, ampliar e invitar a la audiencia a adquirir y leer este trabajo de reciente aparición. El tenor del evento fue cálido e íntimo, con sorpresas dentro del público, por la aparición de algunas y algunos interesados en conocer esta narración. Fueron presentadas las imágenes de Azamat Méndez que ilustran el trabajo, como primer punto, para dar paso a los comentarios, iniciando con las damas.

Foto: Fernanda Pardo

 

Los comentarios de la poeta, correctora y estudiosa del lenguaje y la cultura oriunda de Tuxtepec, fueron un atinado esbozo recordatorio sobre los tiempos en los que los amigos nos reuníamos, cuando yo, este Pardo Urías, componía los trazos caprichosos de mi novela. El recuerdo de esos momentos, con Azamat, Jero y ella, estuvieron impregnados por anécdotas de la narración, por esos nombres extraños o poco comunes que aparecen en ella, pero también por un tono íntimo y compartido, fraternal y sereno, desde la indudable experiencia cercana de la confección de la obra, como del proceso creativo y editorial.

 

 

Las participaciones de Emilio Sánchez y Agustín del Moral, fueron singularmente buenas, propositivas, completas e integradoras de una invitación a la lectura.

Iré subiendo gradualmente estas participaciones, por cuestiones de espacio y características de mi cuenta en VIMEO.

 

Foto: Fernanda Pardo

 

Yo leí, al final, este ensayo:

 

 

Primer plano de un territorio imaginario y algunos años de memoria

Rómulo Pardo Urías

 

Texto preparado para la primera presentación pública de la novela El olvidado Imperio Natdzhadarayama en el café teatro Tierra Luna el miércoles 19 de abril de 2017

 

I: Regresión fundacional

 

Ahora desnudaré un juego de sonidos, un juego fonético. El femenino de Darío, nombre persa de medio oriente, fue el motivo crucial derivativo del título. Me enfoqué en la pronunciación italiana como en pizza o civilizazione, como en ragazza o paparazzi. Desglosé el sonido t, fonéticamente sordo, y el sonido d, fonéticamente sonoro, colocando z, vocalizando antes y después. Natd-zha-da-ra-ya-ma: Dariana. Un intento de invocar un vocablo sánscrito o al menos asemejar un estilo sonoro budista o hindú. En 2007 después de un viaje a Sudamérica compuse un demo musical que titulé Broken Ramda Dharma Ígnea Intuición de Nacer. Un desafortunado compendio de canciones, tecladazos al piano, estridencia guitarrística y armónicas mal ejecutadas. El álbum estaba dedicado a Darjana, princesa del imperio Nazadarayama. Anécdotas más, anécdotas menos, gran parte es debido a mi experiencia en torno a Dariana, que no sé si sea Denis o alguien más, imposible no reconocerlo.

La pronunciación de una palabra como la que da título al imperio, que a tantos espanta por su grafía, la corroboré en el traductor de google, escribiéndola en español y dando clic a la pronunciación: Natdzhadarayama. En estos días he estado buscando la explicación fonética, pero ya es demasiado análisis lingüístico para mí. Siguiendo adelante, ahora me desnudo. En el año 2002 fui a un rave con una banda de amigos xalapeños, algunos de la Freinet, y de otras partes y ahí conocí a Dariana, o me reencontré con Denis, no lo sé, que en realidad no sé si sea la chica que yo recuerdo o alguien más. Todo fue un mal viaje de LSD, viviendo la falsa psicodelia electrónica, en un rave donde tocaron Shiva Shandra, que no escuché, y Alien Project entre otros. Era, casualmente, el cumpleaños 29 de mi hermano mayor Emiliano, a quien ví después de dicho rave, que se asombró pues yo estaba muy alterado, aún con el efecto de la substancia. Esa madrugada bailé con todas las fuerzas de mi cuerpo. Un mes después estaba en un vuelo rumbo a San Francisco California para embarcarme a Tokio. Y lo único que recuerdo son los whiskies del vuelo hasta Narita, el aeropuerto principal de la capital nipona, al lado de un compa argentino, llamado casualmente Emiliano, que se encargaba de hacer vídeos, con quien platiqué de lo lindo pues en ese entonces mis intenciones, como la de cualquier estudiante de antropología social desde entonces, era hacer etnografía con vídeo. Al final no fui antropólogo, aunque mi novela tiene algo de multicultural en un tono eurocéntrico, euroasiaticocentrista.

Pero esta desnudes que ahora les presento no es más que una desbalagada intuición por hacer memoria. Quizá también deba mencionar el recuerdo de platicar con Valentina Guadarrama del depilado brasileño en los pasillos de la Facultad de Letras Españolas como algo relacionado con los orígenes, irreverentes y satíricos, de la fábula que da ontología a la narración que hoy presentamos. Depilación testicular ¿es mucho pedir a la imaginación? Lo que no es mucho pedir es que una mujer, embarazada con siete meses, castre a un felino. Y todo es en clave psicoanalítica, pero también fantástica.

Cuando empecé a escribir mi novela leía a Marcel Schwob y me encontraba viviendo la teibolización de la vida, la burdelización del cuerpo, el descaro sin vergüenza de la venalidad sexual, además de atravesar por una crisis psicótica drogadictiva. Al reponerme de eso retomé el trabajo, inconcluso pero esquemáticamente compuesto. Trataron de extorsionarme mientras lo escribía porque había colgado en la red un curriculum vitae con mi teléfono y dirección, trabajaba con Mariano Báez en el Taller Miradas Antropológicas, aún no decidía ingresar a la licenciatura de Historia, construía una amistad cercana con el maestro Pitol, estaba regresando a la vida después de años destructivos. Y en una de esas noches previas del 2010, de intoxicación y autodenonimarme un coctel indescrifrable, aquella primavera de hace 7 años, pasó una estrella fugaz y pedí un deseo: volver a verla. Y según mi memoria la encontré trabajando en el Black Cat, afamado Table Dance xalapeño, aunque nunca estaré seguro si Dariana es quien yo recuerdo que es o si es un producto de mi imaginación o quién diablos sea Dariana, pudiendo ser quizá Denis, no lo sé. Empero, la emperatriz Drendovskaya, con un toque ruso, no es en sí la proyección frustrada de un amor imposible, como el de Dante o Petrarca o tantos otros poetas y literatos en la historia. La emperatriz es más bien el símbolo del abandono resultante de la transitoriedad, de la transformación. ¿No es mucho manosear mis recuerdos? Los primeros en leer el Imperio me dijeron que tenía un aire a Borges pero erótico. Yo me digo a mi mismo, lo único que medio conozco de Borges es el Manuel de zoología fantástica, ha de ser por eso. El trabajo de las ilustraciones es de Azamat Méndez Suárez, amigo cercano y querido, que compuso expresamente las pinturas para acompañar el texto. Junto a este inmenso trabajo pictórico está el prólogo de Reyes Rojas, invitación y preámbulo, de tino circulante y fresca intención, a ubicar las coordenadas de una economía fantástica de lo imperial.

El temor por publicarla autogestivamente nunca desapareció. La novela concursó en la editorial De otro tipo, en la editorial Mala letra, en el concurso Sergio Galindo de aquí en la Universidad, la mandé a dictamen a Sexto Piso, quienes nunca me respondieron si quiera de recibido, también a la editorial Cuadrivio, igualmente sin respuesta, hasta que en 2015 conocí a Marcos Merino, emprendedor de la editorial de Río Blanco, Veracruz, la Cosa Escrita, con quien habíamos llegado a un interesante acuerdo. Se editarían 1000 ejemplares, pagando yo el costo de 600 y él el de 400. Todo estaba, ahora que lo veo, mejor de lo que parecía. Era, creo, demasiado bueno para ser verdad. Marcos trabajó en la edición de la novela y llegó incluso a imprimir los 1000 ejemplares. Faltaban los acabados, el empastado. Él trabajaba con una chica de otra editorial pequeña, que al final nos vio la cara a los dos: desapareció con dinero y compú Mac que Marcos le había dejado, vendió como papel de segunda los ejemplares, dejo embaucados a 5 o 6 editores con múltiples proyectos, armó gran lío, ergo opus frustratio. Entonces, como por ahí de agosto del año pasado, cuando ya debía tener mi libro listo, llegó la noticia, y a buscarle, después de afrontar una gran depresión, después de un fracaso editorial. Gracias a un excelente y querido amigo, Timshel Altamira, contacte a una persona que me recomendó trabajara mi libro con Innovación Editorial Lagares. Me puse en contacto, intercambiamos materiales, obtuve un presupuesto y al final de todo, con una parte del reembolso que muy dignamente ha venido haciendo Marcos a su servidor, comencé los trabajos editoriales. En menos de 5 meses el libro estuvo listo. Y ahora estamos aquí, comentando una osada empresa.

No por llamarme Rómulo debía construir un Imperio, pues más que literario mi nombre es mitológico e histórico, pero escribí el Imperio Natdzhadarayama como una expresión dislocada de lo cotidiano, como una contestación a la barbarie pornonarcótica, inmerso en una búsqueda por la vida, como una esperanza al juego y la diversión con inteligencia. Si mi defensa hasta ahora, es decir esta desnudes que manipulo sin precaución, no es suficiente para transmitir la experiencia de crear, quizá tampoco logre conquistar lectores o desmontar la imagen de loco que tengo al caminar por las calles de Xalapa hablando solo. Quizá no logre incidir en la decisión de alguno de ustedes para adquirir mi libro y ¿saben porqué no? Por que yo escribo, porque no sé vender. ¿Qué sé yo del mercado literario? Lo mío es plasmar traducciones internas en un dialecto dudoso de un español imposible de disociar de la jerga del rock argentino entre 1970 y el año 2000.

 

II: Cumplir un programa intelectual o del cierre de un ciclo vital

 

En 2010 murieron Monsiváis, Montemayor y Saramago ¿o me falla la memoria? En junio de aquel año de centenas anuales en celebración, escribí un esperpéntico ensayo titulado De la heroicidad e idolatría literaria o del arte de combatir con la voz. A propósito del deceso de Carlos Monsiváis. En un tono de absoluto desprecio por la vida, esa vida mía de entonces con tés de floripondio, churros de mota, whiskies y cuerpos operados de Table dance, escribí un panfleto en el que difamaba a distintos jóvenes escritores y poetas xalapeños, al nombrarlos xalapitos, y asumía que el honor es para quien lo merece. Y en esos días tuve la osadía de insistir en acercarme al maestro Pitol, como último mecanismo e intento de dignidad literaria. Al cabo de los años no me queda más que pedir una disculpa pública a los xalapeños escritores y poetas ilustres y agradecer a la vida que el maestro Pitol me haya cobijado cuando nadie daba nada por mí, excepto quizá Adriana, Paty y mis hermanas Luisa y Fernanda. Pero esa anécdota no es la que importa. Ese mismo año grabé un vídeo desnudo que subí a Youtube, con mi cinta negra anudada a la cintura, y en un trance insospechado me autoproclamaba el último esclavo del mundo. ¿Qué más puede hacer un pequeño burgués con el ego herido? Escribí también mi Matricidio literario de un joven desconocido, para exaltar a Marina Orlova, Adriana Lima y Mila Kunis, frente a mis madres literarias, Marguerite Yourcenar, Guadalupe Dueñas y Ruth Benedecith. Y dado que no me es muy recurrente tener una audiencia a quien dirigirme, esta digresión anecdótica no interesa más que por el hecho respectivo al programa intelectual que me propuse en aquel desalineado ensayo mortuorio sobre el irónico Monsí, del cual sigo esperando la contra argumentación. El programa consistía en realizar tres objetivos intelectuales, que desde la trinchera de una espantosa psicosis, despersonalización y horizonte de vida nulo, asemejaban a un marinero de Ulises con los oídos destapados al pasar a través del océano de las sirenas: una verdadera locura. Me propuse realizar una investigación concienzuda sobre el erudito y tratadista aragonés Ignacio de Luzán Claramunt de Suelves y Gurrea, pensador español del siglo XVIII, cuya Poética se encuentra en la biblioteca de la Facultad de Humanidades, por si gustan leerla. Un segundo objetivo era realizar la recopilación, sin saber concretamente como publicarla, de las obras y trabajos diversos de mi difunta madre, Margarita Urías Hermosillo, que mi hermana Luisa ha rescatado como miembro de la guerrilla mexicana en los sesenta, en su obra de teatro El rumor del incendio, y que también perteneciera al grupo de intelectuales agrupados en torno a Enrique Florescano en el Castillo de Chapultepec como Héctor Aguilar Camín, Carlos Monsiváis, José Emilio Pacheco y José Joaquín Blanco, entre otras personalidades de la inteligencia mexicana a mediados de los setentas, aunque eso no importa tanto como el hecho de que ya van a ser 17 años de vivir sin ella. El tercero y último de los objetivos era terminar de escribir mi novelita sobre Natdzhadrayama. En junio del año pasado, después de años de convicción y tenacidad, me titulé como licenciado en Historia, con una tesis sobre Ignacio de Luzán y la República de las letras novohispano-mexicana a inicios del siglo XIX. Ya esa rama dio algunos frutos, sobre todo académicos y de investigación. Respecto a la compilación de las obras de mi mamá, Margarita, están en proceso editorial en la Universidad Veracruzana, que aunque sea de forma digital serán publicadas, esperando quizá en un futuro tener el libro impreso. Y aquí está mi novela, con las tribulaciones narradas, con toda esa retahíla de anécdotas, con años —ya sin substancias— de vida, esfuerzo, pérdidas, amor, dolor, tristeza, trabajo, constancia, reencuentros, trabajo y mucha perseverancia.

 

III. Paréntesis de lectura

 

Quizá mis libros están destinados a una dimensión micro poblacional receptivamente, pero no sé absolutamente cuál es la diferencia entre ser políticamente incorrecto y ser original. No dudo que en mí caso ambas cualidades puedan estar unidas ¿He sido hoy políticamente incorrecto? De ser así, les pido que olviden un poco los restos de la moral victoriana que hay en el ambiente. Cuando pensé este proyecto narrativo lo vislumbré como saga, como una continuación de episodios, de libros y narraciones. Tal vez por los contenidos simbólica y explícitamente sexuales mi narrativa puede leerse desde el psicoanálisis o desde una antropología simbólico-pornográfica, aunque tendría que ser una especie de psicoanálisis filtrado por Star Wars, el clasicismo francés del siglo XVII y sus libertinos, Mozart y su Requiem, y otras pistas culturales que me nutrieron. Antes de ingresar a estudiar Historia en 2012 me autodenominaba indigente académico. ¿Soy ahora un indigente editorial o tal vez emocional? No hay que leerlo todo para empezar a escribir, dice Gabriel Zaid, pero para publicar ¿Qué se necesita? He aquí un mural de retazos propios, que decodifican parcialmente, la transformación en fantasía de una pesadilla que este abril cumple 15 años de haber nacido, hoy ya pasado, ya distancia, ya recuerdo.

 

IV. Esbozando una literatura no oficialista

 

Vivimos en el auge de la productividad y la voracidad de becas, concursos, premios, adscripciones institucionales, reconocimientos y demás instancias que conforman una economía formal, instituida, de la creación en sus distintos ámbitos y niveles. Si en la academia existe el Sistema Nacional de Investigadores y en la creación artística y literaria el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, si la muchedumbre de premios en distintas escalas (local, regional, nacional, internacional, etcétera) implica una segmentación de las obras “aptas” y reconocidas para su publicación y mercantilización, si el estrellato, grandeza, fama y éxito se valoran a través de los lentes de la productividad, es precisamente porque la lógica del capitalismo cultural se inscribe en un modelo de sociedad dudosamente sensible, pensante y auténtica, creo yo. Porque me parece que en esta vida de letras, de ideas y pensamientos, uno debe pertenecer a una tradición, grupo o sociedad preestablecida o de lo contrario ser un ilegítimo creador miembro del grueso margen creativo. También existe el riesgo, siempre viable, de la autoedición o la autogestión, que remite en ocasiones a la publicación de obras caprichosas, quizá como esta, cuyo valor se restringe a un corto y reducido grupo de conocidos, familiares, amigos, personas cercanas y quizá uno que otro interesado. Por algo se debe empezar, pero sin duda se trata de dos caras de una misma moneda: ser un creador legitimado por las instituciones y el oficialismo cultural o ser un autogestivo marginal ilegítimo en el mundo de la creación. Dos rutas para un mismo fin: tener un público, ser escuchado, leído, atendido, hacerse un lugar en el mundo.

¿Por qué decir que mi obra es literatura no oficial? Es no oficial porque en ningún momento he buscado, perseguido o fomentado, en mi quehacer literario, su vínculo cierto, seguro y fiable, con alguna tradición cultural o ideológica preestablecida e institucionalizada en la cual cobijarme. Soy en ese sentido, un creador independiente, para bien y para mal. Uno de los primeros lectores críticos de mi novela me comentó, si quieres ser un autor leído y estudiado en las Facultades de Letras quítale lo sexual a tu novela. No es que escriba, piense o construya desde la nada, es más bien asumirme como el transgresor del que hablaba Susan Sontag en La imaginación pornográfica en 1967, que va a donde otros no van y hace lo que otros no hacen, en mi caso leer lo que otros no leen y tratar de escribir lo que otros no escriben, pero también desde la aseveración que hace esta escritora norteamericana respecto a los rasgos interesantes en común entre la pornografía, como género literario, y la ciencia-ficción. No es que mi novela sea pornográfica por violentar sexualmente, sino porque explicita un discurso donde el sexo es evidente y notorio, pero también sugerencia e invitación interpretativa, ¿metapornografía? Para Sontag la pornografía tiene tres modalidades: es parte de la historia social, es un fenómeno psicológico (una deficiencia o deformidad sexual) y es una modalidad o convención menor dentro de las artes. Y desde la vivencia común de la discursividad pornográfica, como un hijo de clase media mexicana de finales del siglo XX con acceso a internet y televisión satelital, cobrar consciencia de lo porno, de eso que llamo la teibolización de la vida, no es tan solo un motivo para rescatar a Sontag, así como reconocer mi deuda con George Bataille, Wilhelm Reich, Evelyn Reed y Beatriz Preciado. Es también la razón por la cual construir una fantasía, una imaginación, donde lo erótico, donde lo sexual, sea un componente del lenguaje y la narración, sea una realización simbólica. Lingüineto Violatore, ese historiador del siglo XXX de la ciudad de Mineí con un nombre italianizado que investiga sobre la civilización natdzhadarayamamita, es el símbolo completo de una contradicción vivenciada con la psicosis: el lenguaje que rompe sus surcos racionales, la razón que tiene conductos ciertos, un nombre que representa y refiere violencia verbal, pero que más bien remite a las dimensiones de las hazañas del logos, del saber, de la búsqueda del conocimiento, una contradicción en los términos. No es entonces gratuito que la narración comience con una castración, no es gratuito que haya una Banda de la Chichi Maravillosa, en inglés al estilo de las bandas de rock de los sesentas, no es gratuito que la líder de un ejército femenino sea cocinera, amante y hechicera. Lo gratuito es este desnudar los cabos y las piezas, los accidentes y las formas, porque si la literatura es escritura, y puede ser memoria, si me muevo en el terreno testimonial y autobiográfico, lo hago para reiterar que escribo para no olvidar, como lo hizo Carlos Castaneda cuando conoció a Don Juan Matus, porque al final no son sólo los juegos del lenguaje, no es sólo el simbolismo, es también el ingreso a lo posible, a la imaginación en sus distintas facetas. Además preciso reconocer mi adeudo con el ruso Yuri Olesha y su novela infantil Los tres gordinflones, de la extinta editorial Raduga/Progreso, que fue una de mis primeras lecturas conscientes en la vida y de la cual absorbí la dimensión de revueltas sociales que en algunos de los pasajes del imperio quedan plasmados, obsequio de una alumna de mi madre que estudio en la Unión Soviética, seguramente historia o ciencias sociales, y que me brindó en mi cumpleaños número 9 en 1990, o sea, en pleno final de la guerra fría.

Hoy se habla de una sociedad postmoderna, postpornográfica, postglobalizada, posthistórica, postcultural, postneoliberal, postdigital. Si mi novela fantasea con la tecnocracia interplanetaria dentro de 900 años, en el siglo XXX, si existen los exoplanetas, si hay vida en otras regiones cósmicas, ¿no es un hermoso nombre, eufónico nombre, el de Natdzhadarayama, para nombrar una posibilidad de un mundo paralelo? ¿O se trata simplemente de un cuento chino, del exotismo oriental?

 

V. Remate en la esperanza

 

Publico mi novela para, primero, someterla al gusto y criterio de los lectores, y, segundo, como una forma de dignidad personal. Todo el tiempo dudo de mi afán literario, de si renunciar a la vida académica o a la creativa, de si vale algo, si cambia algo, si transforma y genera algo, mi hacer con la escritura. Escribo porque no puedo vivir sin escribir, pero tampoco puedo vivir de mi escritura. Tengo 35 años y de muchas formas llevo 17 años comenzando mi carrera literaria e intelectual. He vivido duelos y muertes, he vivido éxitos y fracasos, he vivido viajes (internos y externos), he vivido amores y desamores. Quizá no venda ni alcance la gran audiencia, eso no importa hoy. Para mí importa escribir, porque no puedo ser ni existir sin escritura, porque no puedo dejar de traducirme en palabras, no puedo vivir sin letras sin símbolos ni lenguaje, porque quizá una parte del don de la escritura, don del que me habló el maestro Pitol hace prácticamente 7 años, está de alguna forma en mí. Publico esta novela porque tiene sentido para mi hacer humano, porque uno necesita un público, escuchar comentarios, para crecer como autor y como persona, porque no es cuestión de premios, reconocimientos, genealogías o instituciones, el arte, la creación, la originalidad. Mi novela, capricho autogestivo o no, también es publicada como un acto de reconocimiento y de fe. Reconocimiento de una obra, de un trayecto vital, de una vivencia, de la traducción personalísima de un mundo, un estilo, un estar en el universo. Fe de transmitir y comunicar, de emocionar y transformar a otros y en otros, algo. Publico mi novela con esperanza, por mis propios medios, no como un acto de rebeldía o de cuestionamiento, no como una excentricidad o exquisitez, sino como posibilidad de compartir, de contrastar, de asumir, que la construcción de una vida, de una trayectoria, de una carrera, se nutre de pequeños y grandes actos, que sin la otredad necesaria, no sería más que un monólogo. También con la esperanza de la valentía, del entusiasmo, de la dignidad, hoy les doy a conocer mi narrativa. Espero que esta desnudes, esta memoria y su distorsión, no les haya causado desagrado, y si encuentran algo en Natdzhadarayama, por mínimo que sea, no olviden que como dijo Ignacio de Luzán sobre la poesía, extensivo a la literatura, “su esencia consiste en la invención, en las fábulas y en aquella facultad que tienen los poetas [y los escritores, diría yo] de dar alma y sentido a cosas inanimadas y de crear como un nuevo mundo distinto” (Luzán: 1974: p. 93).

Foto: Fernanda Pardo

Mañana 2 de marzo en CDMX

Querida audiencia de este blog:

mañana 2 de marzo en punto de las 17:00 horas en la Librería Rodrigo Porrúa de Pabellón Altavista en San Ángel, estaré presentándome en una lectura de poesía para dar adelantos de mi libro Advenimiento de la espera y para compartir algo de mi quehacer poético.

Están todos cordialmente invitados.

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De mi reciente ausencia

Crucial, definitivo, trascendente, estos días me mantuve concluyendo mi tesis de licenciatura. Imposible dedicar algo de tiempo a mi sitio, imposible si quiera colocar algunos versos, incluso micro poemas. La mente estaba retenida, absorbida, enclaustrada, invariablemente, en concluir mi primer trabajo personal de investigación académica. Y no fue en balde. Ahora no sabré qué hacer con el tiempo libre, quizá invertirlo aquí, pero también en otras actividades. Estoy contento, pleno, satisfecho y aguardando las noticias de mi asesor para proseguir con los trámites de realización del examen de defensa.

No podía, en consecuencia, dejar de compartir este acontecimiento con mi audiencia bloguera. Reciban un saludo sonriente de este hombre feliz.

 

Romulaizer Pardo

Opiniones

Devenir en los flujos

de gente, romper, abrir, castrar

la voz interna, repetir: toda

maleza de signos, ramos de significados.

Anterior al decodificador de palabras

la manta ennegrecida de luz, oscuridad

de luces, ceguera de luces, luces todas

infección proporcional en almas enlatadas.

Cansancio, escritura como saliva de perro,

hostilidad marchita, afrenta, trote, instinto

queriendo aventar un mascullar de años.

Convertido en rumor de milenios

el ajetreo del compás llamado

hoy la noticia no es sorpresa. Murmurar

por sí mismas las entrañas de los hechos

nauseabunda instantánea de la actualidad.

Noticia de un tesista de Xalapa

carita marionetaMe devano la cabeza, el pensamiento, contra el filo de una tesis abominable, intensa, ampliamente documentada. Dudo de mis intentos creativos, igual que dudo de la bondad humana. Mantengo cerrado el frasco del olvido, porque creo que la tinta merece más memoria que silencio. avisoEntre ladrillos de conocimientos, mi afán libresco, mi imposibilidad de acceso a la gran audiencia, mis flagelos personales autoinducidos que disocian mi vida creativa, literaria, de mi vida académica, profesional. Mucho más que un hobbi, que un pasatiempo, escribir para mi es la vida. Pero termino embargando mis reflexiones, mis textos, por una estilística grandilocuente, exagerada, ininteligible. Siempre me falta preparación, siempre. Ante mí se levanta la senda absoluta del conocimiento. Mi escritura intenta ser una traducción infiel de una arista presente que arruina la escenografía global.

sala de conferenciasPor si esto fuera poco, o de escasa relevancia, mantengo una proliferan compra de libros que no puedo leer. Como compulsión, como un fetichismo, como una manda, adquiero libros. Quisiera ampliar los contenidos de este sitio, ampliarme, crecer. Pero tengo mi tesis, inabarcable, indómita, absoluta también. escritorio falazHasta que no la termine no estaré en paz, no podré dedicar mi atención a otra cosa. Eso me pasa por documentar ampliamente un hecho tan particular. Me arroba el trabajo intelectual, la contratación de ideas y opiniones, la construcción del conocimiento. Pero los días me endilgan su ligereza o pesadez, cada vez que voy a la cocina, armo un café y regreso a mi sitio de trabajo. Ahora, este balbuceo, este acto de impronta comunicativa, abre un mes nuevo en mi historial bloglibrero absortouístico. Para bien. Con dos meses intensos en visitas, satisfecho, me queda aún el aliento de dos proyectos editoriales cercanos: con Rodrigo Porrúa la publicación de mi ebook Advenimiento de la espera, poema extenso dividido en tres partes e ilustrado por mi amigo Sebastian Fund, y la publicación de mi novela con La Cosa Escrita de Marcos Merino, novela en ocasiones irreverente, en ocasiones seria, como un remedo de retazos este Olvidado Imperio Natdzhadarayama, ilustrado por otro amigo Azamat Méndez Suárez.

El teatro y su doble

 

Gracias y bienvenidos a los nuevos seguidores

Es un gusto ver cómo crece la audiencia de este espasmoso sitio bloguístico. Me da mucha alegría recibir visitas de todas partes del mundo. Saludos afectuosos hasta España, Ecuador y Colombia. También a Estados Unidos y México.

Bienvenidos de todas partes del mundo y muchas gracias.

 

Romulaizer Pardo

Mensaje navideño de un ex indigente académico

Hay navidades que no puedo recordar, que no dejaron huella en mi memoria. ¿Qué más decir después de una década de psicosis, drogadicción, excesos, perdición, depresión, de infiernos vividos con la entereza del ser? De mis 18 a mis 28 todo fue un vórtice de oscuridades que desde octubre de 2010 ha cambiado por un acercamiento renovado a la vida. Así, esta navidad es distinta por muchas razones. Doy gracias también a todos los lectores, seguidores, amigos, familiares, personas en fin involucradas en este blog, en mi devenir literario, en mis intentos de respaldar mi vida con un lugar en el mundo.

A todos y todas gracias, sobre todo a quienes se comunican y expresan conmigo su beneplácito de este sitio donde dispongo, para bien y para mal, algunas de mis más genuinas creaciones.

Un abrazo sincero de gratitud.

 

Romulaizer Pardo

Navidad 2015

 

PD: FELIZ AÑO 2016

Fui merecedor del primer lugar del concurso de ensayo histórico de la Facultad de Historia de la Universidad Veracruzana

El día de hoy me han notificado que fui merecedor del primer lugar del primer concurso de ensayo histórico convocado por la Facultad de Historia de la Universidad Veracruzana el pasado mes de agosto. El aviso lo recibí por parte del director de la facultad, conmoviéndome de inmediato y asimilando la alegría de haber mandado mi trabajo, aún con todas las dudas de hacerlo. El trabajo que envíe se titula “La poética de Ignacio de Luzán en los orígenes culturales del México independiente: un vínculo intelectual trasatlántico en la formación de la República de las letras mexicana, 1805-1812″. Rumores extra oficiales parecen indicar que la premiación se desarrollará la siguiente semana, aunque falta una confirmación oficial.  La novedad implica un epígono en el esfuerzo constante de superación académica personal, muy incrementado este año con diversos resultados, entre ellos la participación en el IV Encuentro Internacional de AHILA 2015 en el puerto de Veracruz, la presencia como becario en el Verano de Investigación Científica de la Academia Mexicana de Ciencias, desarrollando trabajos con el Dr. Carlos Sola Ayape, y la exposición de una ponencia en el pasado XXXIV Encuentro Nacional de Estudiantes de Historia, desarrollado en la Ciudad de México los últimos días del mes de octubre. Los frutos cosechados a lo largo de este ciclo vital, además de nutrir mi curriculum, me hacen distinguir un nicho de investigación original, el cual estoy desarrollando, explorando y ensanchando. En vías de rematar el proceso de mis estudios de licenciatura, también el pasado lunes hice entrega de mis últimos trabajos y ahora me encuentro desarrollando mi trabajo de tesis, ya con un primer capítulo concluido.

Gracias a la audiencia por sus visitas, comentarios y sugerencias.

Un saludo cordial.

Fin del comunicado.

 

Romulaizer Pardo

Por si hay una audiencia de Romulaizer Pardo

Sé muy poco de las opiniones de mi audiencia sobre mis textos. En ocasiones recibo comentarios o señales de que gustan, pero por lo común debo intuir algún feedback sobre la recepción de mis escritos. Una buena amiga dice que tengo mis lectores y por ahí sé de algunas personas que siguen el sinuoso trayecto de mi literatura. Por momentos esta falta de retroalimentación me produce angustia y temor porque entiendo que en ocasiones puedo llegar a escribir textos muy extravagantes. Pero como dice Giselle Hinojosa escribo porque de no hacerlo moriría. Mi vida está dedicada, en gran parte, a la escritura y me sé un escritor joven con la fortuna de buenos comentarios a mis textos por lo común. Actualmente no puedo hacer mucho más por mi blog porque me encuentro cerrando un ciclo universitario que en buena medida me absorbe. Me gustaría leer sobre diversos temas y escribir menos espontáneamente pero tengo los tiempos justos. En todo caso esta entrada es para agradecer a los lectores y visitantes de este sitio web su participación y apoyo a mi proyecto creativo. Reciban un saludo sonriente.

Dos novedades en vídeo en la barra lateral

Presento dos videopoemas realizados a partir de textos de este blog. El primero de ellos está basado en el texto Reflejo-cicatriz como exploración creativa desde el interior cotidiano, el desorden, la saturación. El poema puede leerse en https://romulaizerpardo.com/2015/03/17/reflejo-cicatriz/ y el vídeo se muestra a continuación:

 

 

El otro videopoema ensayado es el de Perder el tacto de la vida que puede leerse en https://romulaizerpardo.com/2015/03/04/perder-el-tacto-de-la-vida/

El vídeo está basado en una exploración urbana, con toques irreverentes y una retícula emotiva distante y por momentos ácida.

 

Espero los disfruten. Estarán permanentemente en la barra lateral en sustitución de Blues man in Xalapa y Some people from Xalapa, también en mi cuenta de vimeo.

 

Saludos a la audiencia.

Novedad en PDF

A continuación les presento una realización de hace 5 años. A mitad de una voraz drogadicción, de una pérdida de sentido vital, escribí este compendio titulado Hecatombe S.A. de C.V. Cuestionable por muchas razones, controversial, insalubre, no es más que un registro más de mis grafomanías, de mi constante escritura distorsionada. No me enorgullezco por mi prolijidad. Los trabajos de esta empresa responden a tristezas profundas, a rencores y envidias, a encuentros, a vivencias y escenarios que hoy están caducados.

Aquí les dejo uno más de los vestigios de mi andar por los terrenos del alfabeto.

 

Ya salió la antología Cuentos del sótano V de la editorial Endora

Me acaba de llegar la antología Cuentos del sótano V editada por Endora en Coyoacán, D.F. Evidentemente deberé leerla para quizá hacer una reseña, no estaría mal. De entrada puedo decir que hay en ella un cuento mío escrito el año pasado y por tales motivos no puedo sino involucrarme, menor o mayormente, en su difusión.

Con la mezcla de emoción que implica ver tu trabajo publicado y el deseo de difundir, desde el yo pero también desde el nosotros, el recién nacido, escribo aquí para mencionar que el libro estará a la venta en Barrio Tlalpan (https://www.facebook.com/barriotlalpan) con dirección Congreso #6, Centro de Tlalpan, México, D. F., y teléfono 46 13 34 12. También puede conseguirse en las oficinas de la editorial Endora Centro, Av. Pacifico 260 C-104, El Rosedal, Coyoacan, 04330. El costo del libro es de 200 pesos. Por si están interesados en conseguirlo o difundir la información.

Mayores detalles sobre la editorial Endora disponibles en las siguientes direcciones web:

*LIBROS: endora.com.mx

* EDICIÓN:armidaediciones.wordpress.com

* PROYECTOS: conexionwitral.wordpress.com

 

Por su atención, gracias. Disfrutemos la lectura.

 

Rómulo alias Romulaizer.

romulaizer_y_cuentosdelsotano_v_2015

Apreciable audiencia dos puntos y aparte:

Uno, dos, tres, provando. Aquí estoy, hoy día, pensando en cómo carajos seguiré construyendo este esfuerzo creativo. Compleja realidad la mía: vídeos, PDFs, textos, poemas, escritos en inglés, imágenes, collages, etcétera. Bueno, pues ya voy por un tercer mes, quizá, y debo anunciar algo a la audiencia y agradecerle su paciencia y visitas a este proyecto. Lo mío arranca por lo común en verano y pierde algo de fuerza hacia el otoño por las obligaciones. El anuncia es que he elegido el fin de semana para ir publicando cosas: viernes y sábado. Entre semana quizá por ahí pueda subir algún texto breve. Lo consistente será dado al concluir la semana. La zona de pornomancer, nutrida a manera de testimonio, no tendrá una periodicidad definida. El scribd irá cambiando.

Por momentos me pasa por la cabeza que esto pueda traducirse en una especie de pérdida de tiempo. Y bueno, hacer vídeos no es cosa fácil y el ingenio con el que cuento, por cuestiones de tiempo, no es mucho. Pero no los abandonaré. Aquí sigo y si bien mi oferta pueda parecer informal o sin forma, quiero decirles que se mantendrá viva.

Muchas gracias a todas las visitas, a todos y cada uno de ustedes que han venido aquí y leído algo, comentado, participado, visto esta porción fragmentaria. SI mis rollos son incomprensibles dejen un comentario. 

Un saludo global para ustedes lectores virtuales.

 

Romulaizer Pardo

 

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