6.3 EL MULTICULTURALISMO CANADIENSE CONTEMPORÁNEO


Este fue el otro trabajo final de la Experiencia Educativa Estudios de Norteamérica impartida por el catedrático Sergio Roberto Núñez Reynoso.

6.3.1 INTRODUCCIÓN

 

El tema del multiculturalismo en Canadá implica reflexionar sobre la diversidad cultural y las nuevas formas de ciudadanía presentes una sociedad donde conviven, debido a los procesos migratorios, personas que ostentan y viven distintas culturas. Así mismo, la presencia de grupos indígenas nativos, tanto en zonas rurales como urbanas, en el territorio canadiense abre pautas para comprender las políticas multiculturales que defienden la pluralidad lingüística, social y cultural de estos grupos en el seno de una cultura dominantemente occidentalizada: la cultura anglo-francesa de Canadá. El reconocimiento de los distintos grupos, minoritarios o mayoritarios, que conforman el conglomerado sociocultural de la actualidad canadiense requiere forzosamente la discusión de políticas y programas públicos en donde los derechos de estos ciudadanos sean validados y respetados. Conocer el proceso histórico en el cual se ha gestado, desarrollado y encauzado el multiculturalismo en Canadá será uno de nuestros objetivos. Consideramos importante este trabajo por el hecho de tener en este proceso un ejemplo de las posibilidades que implica la práctica multicultural puesta en escena en una sociedad occidentalizada donde conviven distintos grupos étnicos y sociales.

 

6.3.2 ¿QUÉ ES EL MULTICULTURALISMO?

 

El multiculturalismo como fenómeno social, filosófico y político: 1) puede designar una realidad, diversidad de hecho existente en un país, ciudad, barrio, localidad. 2) puede designar una política, actuaciones del gobierno para favorecer el acomodo de las minorías étnicas, culturales y religiosas, en una sociedad 3) puede ser un ideal, una solución que afronte el problema de la diversidad en vías de obtener relaciones sociales armónicas en una sociedad con población migrante. Los autores consultados para este trabajo (Fanjul:2010, Dávila Figueroa: 2013, Ortiz: 2013 González Ulloa A.: 2014) enfatizan que el multiculturalismo representa una ruptura con el pensamiento político liberal tradicional, aunque bebe de su tradición en cuanto a los derechos humanos. Se trata del reconocimiento de los derechos colectivos de las minorías étnicas, religiosas, lingüísticas, entre otras, que desde su horizonte respeta la diversidad cultural basada en la diferencia, la tolerancia y el ejercicio de la democracia como sistema político incluyente. Dentro de las tesis centrales de los postulados teóricos del multiculturalismo encontramos la necesidad de fundamentar los derechos de las minorías nacionales, indígenas y étnicas (migrantes). Su punto de partida son los derechos humanos en la teoría liberal. Se implementa por la necesidad de un corpus de derechos: respeto a la diferencia, reconocimiento y acomodo de esa diferencia, que es de orden cultural, enfocada sobre todo en la lengua y en la identidad etnocultural. El multiculturalismo promueve la diversidad cultural, con la condición de un trato igualitario en todas las comunidades dentro del ámbito político. Enlaza distintos derechos y trata a todos igualitariamente como ciudadanos, establece derechos especiales de las minorías para promover su cultura. Implica el sostenimiento de las culturas minoritarias, la diversidad cultural, que supone un valor en la sociedad y que los individuos valoren el pertenecer a una comunidad. La identidad de la comunidad y de la diversidad se ven articuladas en el multiculturalismo. Una crítica al multiculturalismo es que sólo observa la diferencia en la dimensión cultural. El multiculturalismo busca el reconocimiento de la diferencia étnica, cultural, lingüística, etc.

La implementación del multiculturalismo responde a los cambios en las formas de organización y enfoque político del Estado liberal, inscrito en el proceso de globalización. La revaloración en los últimos 40 años de las minorías y grupos minoritarios como prioridades en el marco de la democracia occidental abarca el hecho del desarrollo del multiculturalismo como ideología y política concreta. El ejemplo de la ONU, que implementó la Declaración sobre los derechos de las personas pertenecientes a minorías nacionales, étnicas, religiosas o lingüísticas en 1992 y en 2007 la Declaración sobre los derechos de los pueblos indígenas habla del proceso de inclusión de minorías que menciona González Ulloa Aguirre, como medio contextual del desarrollo del multiculturalismo.

Finalmente, y ante el caso canadiense, para Enrique Fanjul (2010) hay que hacer algunas observaciones al hablar de multiculturalismo:

(•) el multiculturalismo no implica relativismo cultural o tolerancia de prácticas contrarias a los derechos humanos y los valores democráticos. El multiculturalismo no acepta cualquier forma de expresión cultural sino que está mediado por normas y principios básicos de la sociedad;

(•) el multiculturalismo implica un núcleo central de valores y principios compartidos que están por encima de la diversidad cultural, defendiendo el respeto de las minorías religiosas, étnicas y culturales. Sus valores son, la democracia como forma de organización política, basada en la igualdad de sexo, raza, religión, etcétera. No hay cabida a la discriminación de las mujeres, pues la igualdad de sexo es elemental del multiculturalismo canadiense. Otro valor es el compromiso de la comunidad partiendo de la idea de la obligación de los ciudadanos de colaborar en el conjunto de la sociedad. También la presencia de un espíritu cívico muy arraigado, por lo que prevalece el valor e importancia del voluntariado. Otro valor es el respeto al medio ambiente y la cooperación internacional; (•) la percepción favorable de la inmigración y el multiculturalismo, considerando que la primera enriquece la sociedad y el segundo contribuye a la riqueza social. La inmigración tiene ventajas económicas, que son conocidas en Canadá, por ejemplo la activación del mercado laboral en sus niveles de alta y baja cualificación. Y el multiculturalismo es visto en Canadá como una ventaja, un elemento diferencial positivo frente a otros países. La diversidad de su población promueve el abordaje de los negocios en un mundo crecientemente globalizado. Los migrantes conectan como puentes o intermediarios para los negocios entre Canadá y el resto de los países, aportando contactos y relaciones, el conocimiento de una cultura, las conductas y otras formas sociales de los países de origen de los inmigrantes. El multiculturalismo es un orgullo canadiense;

(•) el multiculturalismo es un instrumento conciliador de diferentes identidades para favorecer la armonía social, manteniendo las identidades de origen y favoreciendo la cohesión. Ha sido trascendida la visión de la diversidad cultural como factor problemático para la integración social de los inmigrantes, visión respaldada por la asimilación. El proceso de asimilación implica la homologación y similitud entre los grupos migrantes y la sociedad que los recibe, el abandono de los extranjeros de sus costumbres y tradiciones para incorporarse a las tradiciones y costumbres del país al que arriban. Esta idea fue superada en Canadá a partir de la Canadian Multiculturalism Act de 1988, que sentó las bases para la política multicultural. Canadá fue así el primer país en conceder al multiculturalismo un valor fundamental. El multiculturalismo sería la búsqueda de la armonía social a través de la conservación de la identidad de origen de los inmigrantes, sus costumbres y sus tradiciones, permitiendo la conciliación de dos identidades: la nueva y la de origen. La conservación de la identidad de origen en Canadá es básica para las políticas multiculturales. Desde 1977 Canadá reconoce la multiplicidad de ciudadanías. El multiculturalismo suavizaría el problema de las identidades que pueden sufrir los grupos migrantes;

(•) la importancia clave de las políticas para la integración del inmigrante y fortalecer la ciudadanía compartida. Canadá tiene mucha experiencia en el desarrollo de políticas hacia los inmigrantes. Tres tipos de políticas están presentes en el caso canadiénse: a) favorecer el aprendizaje del idioma, b) enseñanza de núcleo de valores comunes, c) existencia y promoción de diversos tipos de acciones, ritos y símbolos, con el objetivo de fortalecer la cohesión social y el sentido de pertenencia a una comunidad. El aprendizaje del idioma, permite concebir, a partir de la unidad lingüística, el intercambio entre los distintos miembros de las distintas comunidades. La enseñanza de las valores comunes, los elementos de la ciudadanía, permite también favorecer relaciones sociales acorde a normas y criterios colectivamente compartidos. En 2009 fue aprobada una nueva guía ciudadana, documento que pretende enseñar a los inmigrantes cuáles son los valores de Canadá, que deben ser aceptados y asumidos por quienes desean vivir en ese país. Ahí el multiculturalismo aparece como parámetro que marca lo que es y no es aceptable en la sociedad canadiense. También se habla de responsabilidades y derechos. Dentro de las responsabilidades se encuentra, el respeto a la ley, servir en un jurado, votar en las elecciones, prestar servicios de voluntariado, proteger el medio ambiente, entre otras.

La aceptación del multiculturalismo no significa que todo tipo de costumbres son aceptadas, existen límites marcados por la ley y los valores comunes de la sociedad. La igualdad entre mujeres y hombres está claramente establecida. La práctica de rituales y el uso de símbolos, como la bandera y el himno, mantienen una cohesión social entre los diversos estratos de la población multicultural canadiense y crean un sentimiento de ciudadanía compartida;

(•) pese a la aplicación del multiculturalismo los problemas y conflictos son inevitables, pero hay procedimientos establecidos para su resolución que funcionan eficientemente.

 

6.3.3 EL CASO CANADIENSE: SU EVOLUCIÓN DEL MULTICULTURALISMO

 

En el caso de Canadá la identificación del multiculturalismo con políticas públicas está de la mano con el hecho que señal Ruth Dávila Figueroa (2013) al mencionar que nos encontramos frente a un país multicultural, multinacional y poliétnico. Poliétnico por la diversidad de minorías resultado de las migraciones. Multinacional por fundarse en las naciones francesa e inglesa además de en los pueblos indígenas, a partir de la Constitución de 1982, que son las Primeras Naciones (First Nations), metis e inuit. Hay además presente una diversidad religiosa, étnica, lingüística y cultural. Dávila Figueroa rescata tres ideas de Will Kymlicka sobre el multiculturalismo: implica los derechos de las minorías culturales y el reconocimiento de la identidad diferenciada, reconociendo los conflictos de la identidad, a partir de tres factores: la demografía (incremento demográfico en sectores minoritarios), la conciencia de derechos (evolución de los derechos humanos y la conciencia de ser sujeto de ellos), y la democracia (consolidación de la democracia como sistema político que evita que las elites aplasten a las minorías). Como apunta Dávila Figueroa, para Kymlicka, hay dentro de la diversidad cultural: minorías nacionales, pueblos indígenas, minorías étnicas, y los metecos. Las minorías nacionales son comunidades distintas a la nación dominante y son adheridas a esta nación más amplia mediante conquistas, están ligadas a un territorio por razones históricas y de identidad. Los pueblos indígenas, ocupaban territorios colonizados, sienten un lazo con la tierra y demandan autogobierno y autonomía. Las minorías étnicas son producto de la migración, son comunidades que sin perder su identidad original buscan integrarse a una comunidad más amplia, la de recepción o de los países a los que inmigran. Finalmente los metecos son migrantes que no tienen estatus oficial o residencia legal, no son ciudadanos, no tienen derechos ni permisos para estar en el país al que migraron. Todos estos grupos demandan derechos similares y graduales, sobre todo basados en la redistribución de recursos económicos y de poder político. En ese sentido las minorías nacionales demandan representación, autogobierno, autonomía política y extremosamente la secesión. Los pueblos indígenas reclaman derechos de autogobierno, estatus oficial de la lengua, derecho consuetudinario, reclamos de tierra. Las minorías étnicas reclaman la ciudadanía.

En Canadá, el debate multicultural cobra fuerza a partir de los años setentas del siglo XX. Anterior a esa postura existía la llamada postura asimilacionista o anglo-conformity, establecida a partir de ciertos criterios raciales, dando prioridad a la población blanca, y se esperaba que los inmigrantes abandonasen sus referentes culturales distintivos y que se interesasen en la cultura británica en todos los aspectos: lengua, cultura e ideología.

Hay una apertura de la idea de Estado-nación, en principio de su concepto de identidad, que era único e indivisible y donde los grupos diferentes eran percibidos como amenazas para la estabilidad. El caso canadiense puso sobre la mesa el debate entre multiculturalismo y liberalismo, bajo las políticas de aceptación de la diversidad cultural, considerando la importancia de la pertenencia cultural e identitaria en el proceso de integración de los individuos en una sociedad. El multiculturalismo en Canadá sería un esfuerzo de integrar el pluralismo cultural en un marco de igualdad política liberal. El renacimiento de las identidades minoritarias en el mundo y su reconocimiento cultural, trajo consigo cambios complicados derivados del proceso de globalización: en estructuras estatales, políticas, sociales, económicas y culturales. El multiculturalismo no puede desligarse de la democracia en tanto liga justicia social, pluralidad y respeto-difusión de las diferencias. El ejemplo de Canadá sirvió para fortalecer la nueva legitimidad de la diversidad cultural de las minorías.

Hay tres etapas del multiculturalismo canadiense: entre los años setenta y ochenta, con la disputa entre multiculturalismo y liberalismo, planteando el problema de los derechos de las minorías que eran incompatibles con el liberalismo y su individualismo moral y autonomía individual. La segunda etapa, donde el liberalismo toma en cuenta los derechos de las minorías, en la década de los noventa. Como apunta González Ulloa Aguirre (2014) las minorías no buscan ser acogidas en la modernidad necesariamente, sino que exigen protecciones para disfrutar de los avances de la modernidad equitativamente respecto a la mayoría. La tercera etapa es la actual, enfocada en desarrollar políticas multiculturales concretas, con la necesidad de un Estado democrático que defienda a las naciones y las nacionalidades.

La práctica del multiculturalismo canadiense surge desde una nueva forma de liberalismo, donde los derechos colectivos ya no se oponen a los individuales, donde se busca la coexistencia de los derechos individuales con los derechos colectivos de las minorías, y así eliminar la tensión entre el universalismo del Estado democrático de derecho y el particularismo inherente a las comunidades políticas.

Dentro de los derechos culturales exigidos por las minorías encontramos los siguientes

 

  • Exenciones a las leyes que penalicen o dificulten sus prácticas culturales
  • Asistencia financiera para la realización de programas que ayuden a la conservación de la identidad cultural de los grupos
  • Autogobierno dentro del territorio que habitan
  • Restricción de ciertas libertades a los no miembros de la comunidad
  • Respeto a las reglas internas que regulan la conducta de los miembros del grupo
  • Reconocimiento de las prácticas jurídicas de la minoría en el sistema jurídico de la mayoría
  • Representación adecuada en los órganos legislativos del Estado
  • Demandas simbólicos relacionadas con sus prácticas culturales

 

La búsqueda por el derecho de la autodeterminación es crucial para los grupos minoritarios, pero para el Estado puede representar fragmentación o incluso secesión. Esta es una crítica a las corrientes multiculturales. Otra es la fundamentación en la tradición y la costumbre, que impide la libre toma de decisiones de los individuos en el quehacer público.

 

Muestra de la diversidad cultural en Canadá (2011):

 

Cuadro 1:

 

Población total                                              32,852,325
Norteamericanos de origen aborigen              1,836,035
Otros orígenes norteamericanos                     11,070,455
Estados Unidos                                             372,575
Canadá                                                           10,563,805
Quebec                                                          193,885
Europa                                                                      20,157,965
Islas Británicas                                               11,343,705
Francia                                                          5,077,215
Europa occidental (excepto origen francés)   4,439,950
Norte de Europa (excepto islas Británicas)    1,164,425
Europa del Este                                             3,142,775
Sur de Europa                                               2,798,395
Otras partes de Europa                                  371,710
Caribe                                                            627,590
Haití                                                              137,995
Jamaica                                                          256,915
Latinoamérica, Centro y Sur                          544,375
África                                                            766,735
África central y occidental                             142,780
Norte de África                                             252,055
Sur y este de África                                        187,140
África del Sur                                                34,000
Asia                                                               5,011,225
Asia occidental y Medio Oriente                    778,470
Árabes                                                           94,640
Irán                                                                163,290
Líbano                                                           190,275
Sur de Asia                                                    1,615,920
Indias orientales                                             1,165,145
Sur y este de Asia                                           2,650,000
China                                                             1,487,580
Oceanía                                                         74,875

 

Fuente Encuesta Nacional de Hogares 2011, tomada de González Ulloa Aguirre (2014:182).

 

El desarrollo de las políticas multiculturales arranca en 1971 con el gobierno de Pierre Elliot Trudeu, con quien se comienza a legislar el campo multicultural. Para 1972 se crea el Departamento de Multiculturalismo en la Secretaría de Estado y entre 1971 y 1981 se ubica la etapa formativa del multiculturalismo canadiense. Un antecedente importante en el desarrollo institucional del multiculturalismo es la creación, en 1969, de la Comisión Real de Bilingüismo y Bi-culturalismo. Como Señala González Ulloa Aguirre (2014) la consolidación de la institucionalización del multiculturalismo en Canadá arranca en la década de los 80 y entre 1987 y 1988 se da un nuevo impulso gracias al Comité Parlamentario Especial para las Minorías Visibles. Además en 1985 se redacta la Canadian Multiculturalism Act, aprobada en 1988, siendo la Ley de Multiculturalismo de Canadá.

Una breve revisión de la Canadian Multiculturalism Act permite identificar algunos elementos importantes de la legislación canadiense sobre multiculturalismo. Por ejemplo, en el preámbulo establece que “la constitución de Canadá provee que todos los individuos son iguales, y tienen el derecho de igual protección y beneficio sin discriminación y todos tienen libertad de conciencia, de religión, de pensamiento, de creencia, de opinión, de asamblea pacífica y de asociación y garantías en aquellos derechos y libertades iguales para hombres y mujeres”. Más adelante enfatiza que el gobierno de Canadá está “comprometido a una política multicultural diseñada para preservar y mejorar la herencia multicultural de los canadienses mientras trabaja en lograr la igualdad de todos los canadienses en la vida económica, social, cultural y política de Canadá”. Reconoce la importancia de preservar la tradición multicultural canadiense y los derechos de los pueblos aborígenes. El acta establece, como parte de su política multicultural, en el inciso (a), que el multiculturalismo refleja la diversidad cultural y racial de la sociedad canadiense y promueve la mejora, conservación y difusión de la herencia cultural. En el inciso (b) reconoce y promueve la comprensión de que el multiculturalismo es una característica fundamental de la herencia e identidad canadiense y otorga una fuente invaluable para modelar el futuro de Canadá. En el inciso (d) establece que reconoce la existencia de distintas comunidades cuyos miembros comparten un origen común y su aportación histórica a Canadá. Estos son sólo algunos ejemplos. La Canadian Multiculturalism Act o Ley Multicultural Canadiense es una síntesis legislativa, política, estatal e ideológica, aparejada al desarrollo del debate sobre multiculturalismo en Canadá en la segunda mitad del siglo XX. La evolución de este debate incluyo la creación y el desarrollo de instituciones con enfoque multicultural en Canadá. A continuación se incluye su proceso institucional en la siguiente cronología:

 

Desarrollo de instituciones con enfoque multicultural:

 

Comisión Real de Bilingüismo y Bi-culturalismo 1969

Dirección multicultural (Dentro del Departamento del Secretario de Estado) 1972

Ministerio de Multiculturalismo 1973

Consejo Consultivo Canadiense de Multiculturalismo( después Consejo Canadiense Etnocultural) 1973

Departamento de Multiculturalismo y Ciudadanía 1989

Departamento de Patrimonio Canadiense 1993

Secretario de Estado para Multiculturalismo 2008

Departamento de Ciudadanía e Inmigración 2008

 

Tomada de P. González Ulloa Aguirre (2014:187)

 

 

Finalmente, podemos apuntar que la existencia del Programa Federal de Multiculturalismo en 1997 plantea tres objetivos delimitados a las políticas del Estado canadiense:

 

1)Identidad, fomentar una sociedad en la que gente de todo tipo tenga un sentido de pertenencia y adhesión a Canadá.

2)Participación cívica, formar y desarrollar ciudadanos activamente involucrados en la creación del futuro de sus comunidades y de Canadá.

3)Justicia social, crear una nación que asegure un tratamiento justo y equitativo, que respete y acepte gente de cualquier origen

 

6.3.4 CONCLUSIONES

 

Siguiendo a Pablo Ortiz desde el 27 de junio de 2002 se celebra el día del multiculturalismo en Canadá. Quedan patentes en la opinión pública dos niveles del concepto multiculturalismo: como una práctica que define a la sociedad canadiense, o como una ideología política y social cuestionable. Pero el multiculturalismo ha sido impulsado sobre todo por los altos niveles de inmigración, por la composición social diversa del país (el lado francófono y el lado anglófono). El gobierno liberal de Pierre Elliot Trudeu, instaura en la legislación el multiculturalismo, como vimos anteriormente, aunque la ley sobre el Multiculturalismo en Canadá fue creada durante el gobierno del conservador Brian Mulroney. La idea del multiculturalismo aplicada al contexto canadiense es respetar y celebrar la diversidad étnica y cultural que conforma esa nación. Una ejemplificación de la profundidad de las políticas multiculturales la podemos observar en la obligatoriedad por ley de que todos los niveles del estado deben contar con una representación de las distintas culturas que habitan en Canadá. Hay opiniones de que esto favorece la integración de distintas comunidades o que por el contrario enfatiza sus diferencias. La diversidad cultural queda unida por el mutuo respeto a los valores y creencias de cada grupo cultural. En 2003 el 85% de los canadienses estaba orgulloso del multiculturalismo como parte de la identidad canadiense, un 11% más que en el año 1997. Ortiz rescata las palabras del ministro de Inmigración, Ciudadanía y Multiculturalismo Jason Kenney “siempre estoy contento de conseguir un profundo respeto y admiración por la larga tradición de Canadá de un pluralismo pacífico, cohesión social y nuestro sistema legal, que garantiza la protección constitucional de las antiguas libertades y libres tradiciones canadienses”.

El multiculturalismo, además, representa una evolución ideológica y práctica del Estado-nación liberal, pero no quiere decir que sea una solución sencilla a los problemas de sociedades complejas en términos étnicos y culturales.

Ruth Dávila Figueroa rescata claramente en su estudio las dificultades de los grupos indígenas en Canadá al establecerse en centros urbanos y cómo se vive un cierto nivel de conflictividad debido al doble reconocimiento del gobierno canadiense: en primer término de los pueblos aborígenes, indígenas y las llamadas primeras naciones, y en segundo lugar de los distintos grupos y minorías culturales derivadas de los procesos de inmigración. Las dificultades para conciliar la vivencia y experiencia del espacio público y sus servicios para el caso de ambas poblaciones, representa un retro para el gobierno de Canadá, sobre todo porque en la convivencia entre grupos indígenas y minorías culturales está presente una doble legislación y normatividad que no contempla, hasta ahora, sus interacciones cotidianas.

El multiculturalismo es, con todo, una salida viable para un estado occidental organizado para resolver distintos problemas: primero el de las relaciones interétnicas, interculturales; segundo para establecer pautas de comportamiento que permitan un estado social armónico, basado en principios y derechos como la igualdad, la equidad, el reconocimiento; tercero plantea acomodar el tema de la identidad y de las identidades en un contexto nacional múltiple que deriva en un enriquecimiento cultural, en la constitución de un conglomerado de identidades que conforman una identidad colectiva; si bien se puede argumentar contra el multiculturalismo por su nivel de fragmentación social, es un hecho que busca resolver, positivamente, el problema de la identidad desde perspectivas conciliadoras y mucho menos hostiles que, por ejemplo, los estados islámicos o las dictaduras militares. En síntesis, el multiculturalismo canadiense representa un propuesta social, estatal y política que puede aportar a la constitución de formas de relación mucho más estables, nutritivas y enriquecedoras, validando, como herencia y práctica, el ejercicio de la multiplicidad cultural.

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

 

Canadian Multiculturalism Act (R.S.C., 1985, c. 24 (4th Supp.)), consultada el 23 de mayo de 2015 en: http://laws-lois.justice.gc.ca/eng/acts/c-18.7/

 

Dávila Figueroa, Ruth A. “Multiculturalismo y pueblos indígenas en zonas urbanas en Canadá: una reflexión sobre el debate entre el reconocimiento y la redistribución” en Norteamérica, Universidad Nacional Autónoma de México, México, D.F., Año 8, número 2, julio-diciembre de 2013, pp. 129-159.

 

González Ulloa Aguirre, Pablo Armando. “El multiculturalismo en Canadá: la redefinición de las políticas de la inclusión y sus teóricos” en Norteamérica, Universidad Nacional Autónoma de México, México, D.F., Año 9, número 1, enero-junio de 2014, pp. 171-206

 

Artículo de la Asociación de PEI para recién llegados a Canadá: “Multiculturalismo en Canadá” consultado el 27 de abril de 2015 en: http://www.peianc.com/content/lang/es/page/guide_culture_multi

 

Fanjul, Enrique. “¿Qué podemos aprender del multiculturalismo canadiense?” en ARI, Real Instituto Elcano, Madrid, Número 66, 2010, pp. 1-8.

 

Artículo de prensa: Noticias Montreal, Ortiz, Pablo A. “Canadá celebra el día del multiculturalismo, una fecha para resaltar la diversidad del país” publicado el 27 de junio de 2013. Consultado el 27 de abril de 2015 en: http://noticiasmontreal.com/102501/canada-celebra-el-dia-del-multiculturalismo-una-fecha-para-celebrar-la-diversidad-del-pais/

 

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